Mi planeta.
No soporto a los hipócritas. No aguanto a la gente que va por detrás mirando y analizando todo lo que haces para luego hacerse los tontos y actuar como si no hubieran visto nada. Y menos que después te critiquen a las espaldas diciendo lo que les parece, sacando sus propias conclusiones de por qué yo he hecho esto o lo otro. ¿A caso les importa algo? ¿A caso hay necesidad de pensar que todo se hace con algún motivo de cara a otras parsonas, cuando lo cierto es que ni si quiera me importan un carajo?
Que les quede claro a l@s maruj@s reprimid@s y aburrid@s con sus propias vidas que yo simplemente me muevo por y para mi, y que si hay alguna cohexión entre lo que hago y los demás que me rodean es mismamente porque no hay un mundo, no hay un planeta para cada uno, donde te abasteces de materiales, emociones y fluidos de los cuales no tienes que dar explicaciones al cogerlos, los cuales están a tu disposición y de nadie más; y que si se precisa de ellos o surgen sin más en mi vida es porque yo, y solo yo quiero disfrutarlos, o sólo a mi me interesan, sin que nadie venga por detrás tirando de ellos haciendo ver que les pertenece en parte.
A mis 27 años (y espero que hasta que desaparezca) sigo aprendiendo valores difíciles de la vida a base de ciertas situaciones. Gracias a este tipo de personas pienso que el egoísmo en su mayor estruendo es la mejor salida para la comodidad de una misma; para cerrar las puertas de mi planeta particular.
Tambien, contrariamente el propio egoísmo no me proporciona las llaves de esas puertas pues éste, demasiado tiempo junto a la soledad se puede volver agresivo y causar destrozos irreparables en mi propia morada.
De momento solamente lo que estas personas y estas situaciones me producen es desconfianza, volviéndome arisca y sacando para ponerlo lejos ese sentido del humor que por naturaleza me corresponde, causándome una burbuja alrededor indestructible por ellos que hará que se alejen de mi definitivamente.
Esto es para variar la pescadilla que se muerde la cola. Sin saberlo ellos pueden con un alfiler de punta honesta explotar ese globo que ellos mismos ha ido inflando para que desaparezca, para que dejen de verlo del color que se les antoja.
Leches, dentro sólo hay una tía transparente sin esquinas ni escondites ni sacos ni puñales y con palabras y actos impulsivos que ni si quiera se tienen de pie y que se caen sólos al mínimo roce.
Joder, estoy muy cabreada, necesito una válvula de escape más grande.
Que les quede claro a l@s maruj@s reprimid@s y aburrid@s con sus propias vidas que yo simplemente me muevo por y para mi, y que si hay alguna cohexión entre lo que hago y los demás que me rodean es mismamente porque no hay un mundo, no hay un planeta para cada uno, donde te abasteces de materiales, emociones y fluidos de los cuales no tienes que dar explicaciones al cogerlos, los cuales están a tu disposición y de nadie más; y que si se precisa de ellos o surgen sin más en mi vida es porque yo, y solo yo quiero disfrutarlos, o sólo a mi me interesan, sin que nadie venga por detrás tirando de ellos haciendo ver que les pertenece en parte.
A mis 27 años (y espero que hasta que desaparezca) sigo aprendiendo valores difíciles de la vida a base de ciertas situaciones. Gracias a este tipo de personas pienso que el egoísmo en su mayor estruendo es la mejor salida para la comodidad de una misma; para cerrar las puertas de mi planeta particular.
Tambien, contrariamente el propio egoísmo no me proporciona las llaves de esas puertas pues éste, demasiado tiempo junto a la soledad se puede volver agresivo y causar destrozos irreparables en mi propia morada.
De momento solamente lo que estas personas y estas situaciones me producen es desconfianza, volviéndome arisca y sacando para ponerlo lejos ese sentido del humor que por naturaleza me corresponde, causándome una burbuja alrededor indestructible por ellos que hará que se alejen de mi definitivamente.
Esto es para variar la pescadilla que se muerde la cola. Sin saberlo ellos pueden con un alfiler de punta honesta explotar ese globo que ellos mismos ha ido inflando para que desaparezca, para que dejen de verlo del color que se les antoja.
Leches, dentro sólo hay una tía transparente sin esquinas ni escondites ni sacos ni puñales y con palabras y actos impulsivos que ni si quiera se tienen de pie y que se caen sólos al mínimo roce.
Joder, estoy muy cabreada, necesito una válvula de escape más grande.
La feria de Abril
El puchero del hortelano. Un grupito de mezclas rúmbicas y con un mechandaising algo cómico tocó ayer en la I Feria de abril de Santa Cruz de Tenerife. A modo de desconocidos y ante más peninsulares pijos que otra cosa se quedaron escasos de aplausos dedicados.
En el transcurso de la noche tuve la oportunidad de darselos yo tomando unas copas, venerando su actuación y dandoles las gracias por animar mi extraño estado de aburrimiento bajo los efectos del rebujito en un ambiente de lo mas sevillano cutre.
Tres discos tienen en el mercado ya, dos me los regalaron ellos y el ultimo lo obtendré de internet bajo su permiso.

Les seguiré siguiendo. Suerte.
En el transcurso de la noche tuve la oportunidad de darselos yo tomando unas copas, venerando su actuación y dandoles las gracias por animar mi extraño estado de aburrimiento bajo los efectos del rebujito en un ambiente de lo mas sevillano cutre.
Tres discos tienen en el mercado ya, dos me los regalaron ellos y el ultimo lo obtendré de internet bajo su permiso.

Les seguiré siguiendo. Suerte.
Amor mudo.
Hace un par de lunes, al tiempo de terminar mis horas de practicas en la clinica, llegaron un marimono y su perrito B. Quince años de edad, insuficiencia renal, tumores intestinales, cataratas avanzadísimas, insuficiencia hepatica, glaucomas, demencia senil propia del anciano mas humano y un desgraciado etcétera que engloba las tipicas efermedades de un perro viejo; a parte de una inversion sumada de un par de años atrás de unos cuantos euros, unos cuantos bastantes, hasta el punto de poder llegar a pensar que para el final que esta historia depara ha sido desorbitado.
En el momento que les vi pasaban a la consulta, yo salia de otra de echar una mano con una ecografia a un cocker, y lo que mas me llamó la atención no fue precisamente que llevaran arrastrando a B; cosa habitual en una clinica veterinaria, si no sus rostros tristes y alargados, igualitos que los rostros preocupados que ves en las salas de espera de urgencias de cualquier hospital.
Primero entró el veterinario, los propietarios de B, B y yo la ultima, como manda el protocolo de la aprendiz, como mandan mi curiosidad y permiso para aprender de la experiencia. "Creemos que es el momento de que eutanasien a B" fue lo primero que escuché de la boca de él. "Hemos valorado las posibilidades que usted nos dijo de que se recupere y, entre eso y que ya ni come ni bebe nada, para que hacerle sufrir mas".
Me dio un vuelco el corazón. No por las palabras que oi, si no porque a medida que las iba pronunciando le brillaban mas los ojos. Porque mientras el daba sus explicaciones ella acariciba con sus manos a B, de la manera mas tierna, dulce y amorosa que había visto nunca. Porque de repente pude ver quince años de satisfacción de unos seres humanos en compañía del ser vivo mas agradecido que existe en este mundo, quince años de juegos risas y momentos inolvidables, fotos e imagenes de ternura animal, quince años de una familia feliz junto a su mascota, el cual ya era digno de llevar sus apellidos.
Mi instructor es el veterinario más competitivo que conozco. Precisamente antes de todo esto le pregunté si era de la filosofía de la clínica recomendar habitualmente la eutanasia en animales muy enfermos y me contestó que, nada más lejos de la relidad, su política era luchar hasta el final, y que no solia usarlo como alternativa principal pues, por suerte entre otras cosas, tiene la capacidad y los medios (y lo confirmo, el centro esta entre los 10 mejores de España) para tratar la mayoría de las patologías que traen las mascotas que visitan su clínica.
Cuando aquel matrimonio manifesto su deseo con respecto a B, el veterinario les apoyo en todo momento haciendo uso de la coherencia del asunto, con conocimiento de que precisamente en este caso era la mejor opción. Por desgracia las posibilidades de que B se recuperara esta vez no estaba en manos de la clínica, cosa que los propietarios sabían. Se les reconoció su lucha, su esperanza de un tiempo a esta parte e incluso la inversión económica que supuso las ganas de que el perro fuera el último en abandonar el hogar. Pero quedaba un pero en el argumento del doctor.
Solo puede percatarme de que ellos estaban convencidos ya, que no les hacía falta escuchar esas alabanzas, y lo hacían de la manera que hablaban y abrazaban a B sobre aquella mesa plateada despidiendose de él, deseando acabar cuanto antes, pero a la vez que ese momento del último gesto de amor no terminara nunca.
Te puedo asegurar que hay que ser de hierro para estar presente ante esta situación. Hay que forjarse, hay que ponerse un escudo y saber aguantar la frialdad del hielo para soportar algo así. Admito que fue duro, tan duro que me ablandó hasta el punto de tener que convencerme que fué el primero de muchos casos más como este en los que tendré incluso que intervenir y colaborar en la faena de eutanasiar a un animal.
Se que nunca llegará el día (o eso espero) en que no me importe la muerte de un ser vivo, y estoy segura de que nunca negaré que la relación entre un animal y su dueño es de verdadero amor, correspondido por ambas partes, aunque una de ellas nunca haya sido capaz de decir Te quiero.

No hace falta hablar para querer, y no me refiero al amor a la pareja.
En el momento que les vi pasaban a la consulta, yo salia de otra de echar una mano con una ecografia a un cocker, y lo que mas me llamó la atención no fue precisamente que llevaran arrastrando a B; cosa habitual en una clinica veterinaria, si no sus rostros tristes y alargados, igualitos que los rostros preocupados que ves en las salas de espera de urgencias de cualquier hospital.
Primero entró el veterinario, los propietarios de B, B y yo la ultima, como manda el protocolo de la aprendiz, como mandan mi curiosidad y permiso para aprender de la experiencia. "Creemos que es el momento de que eutanasien a B" fue lo primero que escuché de la boca de él. "Hemos valorado las posibilidades que usted nos dijo de que se recupere y, entre eso y que ya ni come ni bebe nada, para que hacerle sufrir mas".
Me dio un vuelco el corazón. No por las palabras que oi, si no porque a medida que las iba pronunciando le brillaban mas los ojos. Porque mientras el daba sus explicaciones ella acariciba con sus manos a B, de la manera mas tierna, dulce y amorosa que había visto nunca. Porque de repente pude ver quince años de satisfacción de unos seres humanos en compañía del ser vivo mas agradecido que existe en este mundo, quince años de juegos risas y momentos inolvidables, fotos e imagenes de ternura animal, quince años de una familia feliz junto a su mascota, el cual ya era digno de llevar sus apellidos.
Mi instructor es el veterinario más competitivo que conozco. Precisamente antes de todo esto le pregunté si era de la filosofía de la clínica recomendar habitualmente la eutanasia en animales muy enfermos y me contestó que, nada más lejos de la relidad, su política era luchar hasta el final, y que no solia usarlo como alternativa principal pues, por suerte entre otras cosas, tiene la capacidad y los medios (y lo confirmo, el centro esta entre los 10 mejores de España) para tratar la mayoría de las patologías que traen las mascotas que visitan su clínica.
Cuando aquel matrimonio manifesto su deseo con respecto a B, el veterinario les apoyo en todo momento haciendo uso de la coherencia del asunto, con conocimiento de que precisamente en este caso era la mejor opción. Por desgracia las posibilidades de que B se recuperara esta vez no estaba en manos de la clínica, cosa que los propietarios sabían. Se les reconoció su lucha, su esperanza de un tiempo a esta parte e incluso la inversión económica que supuso las ganas de que el perro fuera el último en abandonar el hogar. Pero quedaba un pero en el argumento del doctor.
Solo puede percatarme de que ellos estaban convencidos ya, que no les hacía falta escuchar esas alabanzas, y lo hacían de la manera que hablaban y abrazaban a B sobre aquella mesa plateada despidiendose de él, deseando acabar cuanto antes, pero a la vez que ese momento del último gesto de amor no terminara nunca.
Te puedo asegurar que hay que ser de hierro para estar presente ante esta situación. Hay que forjarse, hay que ponerse un escudo y saber aguantar la frialdad del hielo para soportar algo así. Admito que fue duro, tan duro que me ablandó hasta el punto de tener que convencerme que fué el primero de muchos casos más como este en los que tendré incluso que intervenir y colaborar en la faena de eutanasiar a un animal.
Se que nunca llegará el día (o eso espero) en que no me importe la muerte de un ser vivo, y estoy segura de que nunca negaré que la relación entre un animal y su dueño es de verdadero amor, correspondido por ambas partes, aunque una de ellas nunca haya sido capaz de decir Te quiero.

No hace falta hablar para querer, y no me refiero al amor a la pareja.
De Procesión con Decatlon
La nevera hasta arriba de birras (me llaman Homer), el coche alquilado (que cabreada me tienen los Seat Ibiza, por cierto), mi perrino (cada dia es mas listo el jodio), mi amiga (lo que tiene que aguantar conmigo), bocatas con el borde como sierras (uf, cómo tengo las encias), "choco"-crispis que no me hablan (me cuentan chistes cuando los lio ;-) en papel de arroz) y una tienda con forma de seta montable en "two seconds" made in Decatlon.
Y menos mal que nos dio esa facilidad, nos olvidamos de palos y dobleces, e incluso de clavar en el suelo esas piquetas que parecen la mar de fuertes pero que luego se doblan al mínimo golpe mal dado con un pedruscón con el que te pillas o cortas los dedos a falta de un buen martillo... Al final sí, nos cortamos por culpa de las piedras, pero porque atamos los vientos a ellas. Pero bueno, no tuvimos que cargar con el pesado martillo...
Y mas ventajas de esta caseta de acampada es que no se cala. Doy fe. Tras una pateada por los montes de Anaga bajo una manta de agua llegamos al sur y en two seconds pudimos refugiarnos bajo la tela impermeable de materiales transpirables pero con la total garantia de protección ante situaciones meteorologicas adversas. Toda la noche lloviendo, toda la noche llorando Satanás porque su infierno se estaba apagando. Toda la noche pensando... como no pare me voy a mi casa...
Pero no. Paró por fin. Las nubes más densas dieron paso a un cielo raso abriendose a un sol de 8 y media de la mañana que después de haber estado casi toda la noche en vela (y no por la lluvia, si no por las birras) atraviesa a modo de calor insoportable a traves de la doble capa de material bla bla bla... En esto no pensó Decatlon... El dia que en el sur de tenerife, con buen tiempo y en cualquier epoca del año se pueda dormir dentro de una tienda de campaña hasta bien pasadas las 9 ó 10 ó 12 de la mañana, entonces me ire de procesión con ella al Sáhara.
Menos mal. En estas fechas si no es por Decatlon me hubiera amargado con Dragados
Y menos mal que nos dio esa facilidad, nos olvidamos de palos y dobleces, e incluso de clavar en el suelo esas piquetas que parecen la mar de fuertes pero que luego se doblan al mínimo golpe mal dado con un pedruscón con el que te pillas o cortas los dedos a falta de un buen martillo... Al final sí, nos cortamos por culpa de las piedras, pero porque atamos los vientos a ellas. Pero bueno, no tuvimos que cargar con el pesado martillo...
Y mas ventajas de esta caseta de acampada es que no se cala. Doy fe. Tras una pateada por los montes de Anaga bajo una manta de agua llegamos al sur y en two seconds pudimos refugiarnos bajo la tela impermeable de materiales transpirables pero con la total garantia de protección ante situaciones meteorologicas adversas. Toda la noche lloviendo, toda la noche llorando Satanás porque su infierno se estaba apagando. Toda la noche pensando... como no pare me voy a mi casa...
Pero no. Paró por fin. Las nubes más densas dieron paso a un cielo raso abriendose a un sol de 8 y media de la mañana que después de haber estado casi toda la noche en vela (y no por la lluvia, si no por las birras) atraviesa a modo de calor insoportable a traves de la doble capa de material bla bla bla... En esto no pensó Decatlon... El dia que en el sur de tenerife, con buen tiempo y en cualquier epoca del año se pueda dormir dentro de una tienda de campaña hasta bien pasadas las 9 ó 10 ó 12 de la mañana, entonces me ire de procesión con ella al Sáhara.
Menos mal. En estas fechas si no es por Decatlon me hubiera amargado con Dragados
Jornada completa
Hace unos dos meses y medio más o menos decidí emprender un camino que a mi edad y después de lo que me he estado dedicando todo este tiempo ha sido novedoso e incluso arriesgado: estudiar.
Organizando mi tiempo entre eso, el trabajo, el deporte, mi perro y amigos ( y algún que otro "retraso" amoroso) me he dado cuenta de que el dia tiene en verdad más de veinticuatro horas. Para más inri el viernes pasado empecé las prácticas y es ahora cuando realmente me siento completa. Salgo del trabajo, como y marcho a la clínica veterinaria para pasar toda la tarde hasta las diez de la noche.
Más satisfacción no me da el saber que lo que hago me completa tanto. Es lo que más llena en la vida: aprovechar el tiempo aprendiendo cosas nuevas y no olvidando compromisos y responsabilidades ya habidas.
Lo reconozco, estoy pletórica. Estoy entusiasmada porque se que, aunque sea agotador, mi descanso es más reconfortante desde que se que mañana tengo una tarea tras otra, y que entre tareas tengo responsabilidades que me llenan los huecos que dejan la simple posibilidad de perder el tiempo.
Y los fines de semana más. Si no me basta con la jornada diaria de lunes a viernes, los sabados y domingos me los gozo en sitios nuevos con gente nueva que me sigue enriqueciendo, como la cultura, el teatro, los conciertos en los cafés de santa cruz... Sin tapujos, sin miedos, osada en esta isla inagotable, sin desperdicio y que me esta ayudando en mi ardua tarea de encontrarme a mi misma.
En mi empeño eso es lo importante: que todo es para mi. Es mio y para nadie mas.
Organizando mi tiempo entre eso, el trabajo, el deporte, mi perro y amigos ( y algún que otro "retraso" amoroso) me he dado cuenta de que el dia tiene en verdad más de veinticuatro horas. Para más inri el viernes pasado empecé las prácticas y es ahora cuando realmente me siento completa. Salgo del trabajo, como y marcho a la clínica veterinaria para pasar toda la tarde hasta las diez de la noche.
Más satisfacción no me da el saber que lo que hago me completa tanto. Es lo que más llena en la vida: aprovechar el tiempo aprendiendo cosas nuevas y no olvidando compromisos y responsabilidades ya habidas.
Lo reconozco, estoy pletórica. Estoy entusiasmada porque se que, aunque sea agotador, mi descanso es más reconfortante desde que se que mañana tengo una tarea tras otra, y que entre tareas tengo responsabilidades que me llenan los huecos que dejan la simple posibilidad de perder el tiempo.
Y los fines de semana más. Si no me basta con la jornada diaria de lunes a viernes, los sabados y domingos me los gozo en sitios nuevos con gente nueva que me sigue enriqueciendo, como la cultura, el teatro, los conciertos en los cafés de santa cruz... Sin tapujos, sin miedos, osada en esta isla inagotable, sin desperdicio y que me esta ayudando en mi ardua tarea de encontrarme a mi misma.
En mi empeño eso es lo importante: que todo es para mi. Es mio y para nadie mas.
¿Que es la amabilidad para las personas?
No me refiero al concepto en sí, así que supongo que depende del concepto que tengan hacia ti justo en esos momentos en los que intentas lo mejor para ellas.
Todo está relacionado. El ritmo que lleves en los pies es muy importante. La velocidad que se adquiera caminando por según que caminos es directamente proporcional a lo que se va dejando atrás, o mas bién , a lo que te da tiempo a ver o tratar por el camino.
Hace unos dias estuve pensando en la dedicación al prójimo, y las consecuencia que ello trae sobre lo que rodea a los demas. Cómo se prioriza es importante, puesto que lo que se deja para lo último muchas veces es por el mero hecho de que no es compatible con los primeros puestos de la lista. Pero ¿qué ocurre cuando se pretende dejar en un puesto medianamente dedicable, y se hacen esfuerzos por no dejarlo simplemente ahí? ¿Qué problemas surgen cuando aquello a lo que le dedicas lo mejor en su momento, sin ser todo, no son capaces de verlo ni agradecerlo?
Simple y pura amabilidad y consideración es como lo llamo, ni si quiera interes ni hipocresía, ni si quiera conspiración para sacar provecho. Es simplemente eso, amabilidad, e incluso puedo atreverme a decir que cariño. Pero ese es el problema, que nunca es suficiente. Nuca el prójimo ve la parte real ni positiva ni altruísta del trato que se le da. Ahí es cuando florecen las interpretaciones personales. Hay una tendencia a ver todo más allá, más en la parte negra de los motivos por las cuales se hacen las cosas.
Nunca nadie, por mucho que te conozca podrá ver al cien por cien el motivo real por el que te mueves con ellos.
En mi caso ¿Qué es lo que hago mal? ¿Mi lista de prioridades tal vez? ¿El orden establecido de dedicación, el orden de la importancia que le doy a lo que entrego? ¿O simplemente es que no soy lo suficientemente egoista para que me importe un carajo cómo me consideran los demás en este aspecto?
A lo mejor es que no me merezco este tipo de personas.
Todo está relacionado. El ritmo que lleves en los pies es muy importante. La velocidad que se adquiera caminando por según que caminos es directamente proporcional a lo que se va dejando atrás, o mas bién , a lo que te da tiempo a ver o tratar por el camino.
Hace unos dias estuve pensando en la dedicación al prójimo, y las consecuencia que ello trae sobre lo que rodea a los demas. Cómo se prioriza es importante, puesto que lo que se deja para lo último muchas veces es por el mero hecho de que no es compatible con los primeros puestos de la lista. Pero ¿qué ocurre cuando se pretende dejar en un puesto medianamente dedicable, y se hacen esfuerzos por no dejarlo simplemente ahí? ¿Qué problemas surgen cuando aquello a lo que le dedicas lo mejor en su momento, sin ser todo, no son capaces de verlo ni agradecerlo?
Simple y pura amabilidad y consideración es como lo llamo, ni si quiera interes ni hipocresía, ni si quiera conspiración para sacar provecho. Es simplemente eso, amabilidad, e incluso puedo atreverme a decir que cariño. Pero ese es el problema, que nunca es suficiente. Nuca el prójimo ve la parte real ni positiva ni altruísta del trato que se le da. Ahí es cuando florecen las interpretaciones personales. Hay una tendencia a ver todo más allá, más en la parte negra de los motivos por las cuales se hacen las cosas.
Nunca nadie, por mucho que te conozca podrá ver al cien por cien el motivo real por el que te mueves con ellos.
En mi caso ¿Qué es lo que hago mal? ¿Mi lista de prioridades tal vez? ¿El orden establecido de dedicación, el orden de la importancia que le doy a lo que entrego? ¿O simplemente es que no soy lo suficientemente egoista para que me importe un carajo cómo me consideran los demás en este aspecto?
A lo mejor es que no me merezco este tipo de personas.
Donde hubo fuego siempre quedan cenizas...
Eso es lo que me dice siempre mi ex, y no me refiero a esa ex que me duró tan solo dos semanas, si no la mujer que hizo renovar mi corazón de sentimientos, la que hizo que me olvidara del todo de la primera mujer de la que me enamoré realmente, la misma mujer que abandoné egoístamente por miedo a perderme una parte de mi vida que me sirvió para quedarme estancada en cuestión de sentimientos...
Pues hoy he sido yo la que a base de consejos la he intentado auyentar del miedo, del pánico a verse sola. Apoyándome en la experiencia propia que una vez tuvo ella la oportunidad de verla tan de cerca como yo.
Llevo como unos dos meses en contacto con ella después de haber pasado la tipica etapa de no saber la una nada de la otra. En ese tiempo cada una haciendo su vida tuvo noticias de la otra por medio de la gente en común que nos conoce a ambas, pero siempre en ausencia de palabras directas, y tan solo con el contacto del recuerdo y de un saber que estamos ahi para el momento en el que a una le de por aparecer. Y ahi es cuando empieza todo.
Hacía como un año que no la escuchaba. Sí, hace dos meses que hablamos por el messenger, y sí, nos hemos puesto al día de como estamos las dos, cada una con lo suyo, con su vida, con sus parejas, y menesteres cotidianos. y hacía justamente ese tiempo la notaba oscura, triste y apagada, y solo animándose cuando recordabamos nuestra etapa juntas. Hoy por fin le he sacado información, le he sacado sus preocupaciones, le he sacado todos los perros verdes que tiene con su actual novio. Y sin querer ella misma ha sabido remover sus cenizas...
Aún con ciertos sentimientos de algo más de amistad, aún habiendo recordado e imaginado ambas como serían nuestras vidas juntas a dia de hoy, y despues de habernos confesado qua todavía queda alguna brasa encedida entre las cenizas me he permitido el lujo de hacer de amiga confesora. A golpe de experiencias propias y bajo el afán de madurar que tengo entre manos desde hace ya casi dos años, le he hecho ver que quien primero tiene que estar en su vida es ella misma, y por su puesto sin depender de nadie.
Entre consejo y terapia yo cerraba los ojos y la veía delante de mi, me quedaba mirandole a la boca como al igual que hacía cuando estabamos juntas y sin querer despertar sacudía las neuronas saliendo del despiste y le contaba lo que haría en ese mismo momento. Habia silencio...
En otras ocasiones, en esos momentos de kit kat en los que se sueltan pequeños chistes dentro del contexto, aprovechaba para soltar los que teníamos entre manos antaño. Casi que podía verla sonrojarse entre risitas entrecortadas sin saber que decir, tan solo... que bobita eres... Lo mismo que decia entonces...
Algunas veces, con algunas palabras sueltas era capaz de asociarlas con canciones que nos movían juntas en las discotecas y en nuestros momentos por aquella epoca, y dejandome llevar se las cantaba. Casi podía escuchar como ella me acompañaba mentalmente en la canción, con esa sonrisa que tanto me brindaba cuando las bailabamos...
"Muchas gracias, no sabes la falta que me hacia hablar con alguien de todo esto, seguiré tus consejos. Me he aliviado mucho hablando contigo, gracias por escucharme, gracias por comprenderme..." Y yo me pregunto si son esas las palabras de agradecimiento que queria darme exactamente.

Hay veces que se calla y así se otorga, y hay veces que se disfrazan unas palabras con otras y, te das cuenta que, leyendo entre lineas, todavia quedan besos de alguien para ti.
Pues hoy he sido yo la que a base de consejos la he intentado auyentar del miedo, del pánico a verse sola. Apoyándome en la experiencia propia que una vez tuvo ella la oportunidad de verla tan de cerca como yo.
Llevo como unos dos meses en contacto con ella después de haber pasado la tipica etapa de no saber la una nada de la otra. En ese tiempo cada una haciendo su vida tuvo noticias de la otra por medio de la gente en común que nos conoce a ambas, pero siempre en ausencia de palabras directas, y tan solo con el contacto del recuerdo y de un saber que estamos ahi para el momento en el que a una le de por aparecer. Y ahi es cuando empieza todo.
Hacía como un año que no la escuchaba. Sí, hace dos meses que hablamos por el messenger, y sí, nos hemos puesto al día de como estamos las dos, cada una con lo suyo, con su vida, con sus parejas, y menesteres cotidianos. y hacía justamente ese tiempo la notaba oscura, triste y apagada, y solo animándose cuando recordabamos nuestra etapa juntas. Hoy por fin le he sacado información, le he sacado sus preocupaciones, le he sacado todos los perros verdes que tiene con su actual novio. Y sin querer ella misma ha sabido remover sus cenizas...
Aún con ciertos sentimientos de algo más de amistad, aún habiendo recordado e imaginado ambas como serían nuestras vidas juntas a dia de hoy, y despues de habernos confesado qua todavía queda alguna brasa encedida entre las cenizas me he permitido el lujo de hacer de amiga confesora. A golpe de experiencias propias y bajo el afán de madurar que tengo entre manos desde hace ya casi dos años, le he hecho ver que quien primero tiene que estar en su vida es ella misma, y por su puesto sin depender de nadie.
Entre consejo y terapia yo cerraba los ojos y la veía delante de mi, me quedaba mirandole a la boca como al igual que hacía cuando estabamos juntas y sin querer despertar sacudía las neuronas saliendo del despiste y le contaba lo que haría en ese mismo momento. Habia silencio...
En otras ocasiones, en esos momentos de kit kat en los que se sueltan pequeños chistes dentro del contexto, aprovechaba para soltar los que teníamos entre manos antaño. Casi que podía verla sonrojarse entre risitas entrecortadas sin saber que decir, tan solo... que bobita eres... Lo mismo que decia entonces...
Algunas veces, con algunas palabras sueltas era capaz de asociarlas con canciones que nos movían juntas en las discotecas y en nuestros momentos por aquella epoca, y dejandome llevar se las cantaba. Casi podía escuchar como ella me acompañaba mentalmente en la canción, con esa sonrisa que tanto me brindaba cuando las bailabamos...
"Muchas gracias, no sabes la falta que me hacia hablar con alguien de todo esto, seguiré tus consejos. Me he aliviado mucho hablando contigo, gracias por escucharme, gracias por comprenderme..." Y yo me pregunto si son esas las palabras de agradecimiento que queria darme exactamente.

Hay veces que se calla y así se otorga, y hay veces que se disfrazan unas palabras con otras y, te das cuenta que, leyendo entre lineas, todavia quedan besos de alguien para ti.
Techarí
El buen rollo nos cautivaba a todos. Nos lo contagiábamos los unos a los otros y crecía a medida que pasaba la noche. Me serenaba la independencia, estilo y colores hippies, melenas largas, rastas, piercings, ropas rotas, ojos rojos y pequeñitos, el olorcito de lo rico que se quema y flamenco, sentimiento y música de la calle y ritmo.
Ojos de Brujo logró que tocáramos las palmas al compás de la rumba, que bailáramos a ritmo de funky callejero, que asintiéramos a sus letras a base de queja y protesta antisistema y que desconectáramos del mundo con improvisaciones, teatrillos y manos en trastes, timbales, cajas y congas.
Fué un concierto extraordinario al que tuve la gran suerte de asistir dentro de una gira que les va a llevar a ojos y oidos de mucha gente en todo el mundo. No podía dejar escapar esta oportunidad.

Gracias Ojos de Brujo, con vuestro "Vengue" y el brillo de vuestro "Bari" el sábado me sentí más "Techarí"
Ojos de Brujo logró que tocáramos las palmas al compás de la rumba, que bailáramos a ritmo de funky callejero, que asintiéramos a sus letras a base de queja y protesta antisistema y que desconectáramos del mundo con improvisaciones, teatrillos y manos en trastes, timbales, cajas y congas.
Fué un concierto extraordinario al que tuve la gran suerte de asistir dentro de una gira que les va a llevar a ojos y oidos de mucha gente en todo el mundo. No podía dejar escapar esta oportunidad.

Gracias Ojos de Brujo, con vuestro "Vengue" y el brillo de vuestro "Bari" el sábado me sentí más "Techarí"
Porque yo lo valgo!
Hace unos días se habla de peluquerías y cambios de look por la blogsfera por la que me muevo, y ha dado la casualidad que, teniéndolo bien pensado desde hacía tiempo, visité el sábado a un buen peluquero y mejor amigo.
Con ganas de seguir avanzando y con el sol de primavera invitándome a la renovación me puse en sus manos confiada en que a golpe de tijera me ayudara a escalar por mi autoestima.
Y así fué, cambio casi radical: mechas rojas, negras, trasquilones intencionados por donde quiera, fleco cortito pero llamativo y un mechón intocable desde hace un año y pico ya que nace en mi nuca y que acabará siendo de aquí a un tiempo un amasijo de nudos de color rojo desteñido...
"Me gusta", "¡Vaya cambio!", "te queda guapo..."me gusta el royo que te da", "te pega el estilo"... Con esto, ¿a quién no se le alegra el body?
Un punto más para mi. Un punto para mi imagen. Un punto para mi coraje. Una piedra menos por el camino... ¡Voy con ventaja!
Con ganas de seguir avanzando y con el sol de primavera invitándome a la renovación me puse en sus manos confiada en que a golpe de tijera me ayudara a escalar por mi autoestima.
Y así fué, cambio casi radical: mechas rojas, negras, trasquilones intencionados por donde quiera, fleco cortito pero llamativo y un mechón intocable desde hace un año y pico ya que nace en mi nuca y que acabará siendo de aquí a un tiempo un amasijo de nudos de color rojo desteñido...
"Me gusta", "¡Vaya cambio!", "te queda guapo..."me gusta el royo que te da", "te pega el estilo"... Con esto, ¿a quién no se le alegra el body?
Un punto más para mi. Un punto para mi imagen. Un punto para mi coraje. Una piedra menos por el camino... ¡Voy con ventaja!