Marioneta con alma sintética
Un chico de provicias cuenta su historia presente, pasada y futura.
Acerca de
Un chico de provicias cuenta su historia presente, pasada y futura. Seguramente mi vida no destacará respecto a la de muchos de vosotros. Pero sólo puedo decir que mi vida es real y lo que aquí se relate será un reflejo de esa vida.
Sindicación
 
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Bo (Let’s) - Ivri Lider

Come, let us disperse this veil of fog
Come, let us stand in the light, not the darkness
How long will keep running away
To these games of control?

You are allowed to cry sometimes
When something breaks inside of you
Tell me about the moments of fear
It’s much easier to fear together

And when the cold winds storm outside
I will send you a warm fire
May be one day you will stop running
Among the shadows
In your soul

Come, let us disperse this veil of fog
Come, let us stand in the light, not the darkness
How long will keep running away
To these games of control?

You are allowed to shiver sometimes
When something wonderful is happening inside
Tell me about the moments of happiness
Until the morning sun is upon us

And when the cold winds storm outside
I will send you a warm fire
May be one day you will stop running
Among the shadows
In your soul

Tell me about the moments of fear
It’s much easier to fear together
And when the cold winds storm outside
I will send you a warm fire
May be one day you will stop running
Among the shadows
In your soul


 
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Cuaderno de impresiones.

Me escapé de mi mundo feliz rumbo a la nada, a un sitio extraño y nuevo por completo para mí. Con un sentido de la aventura sorprendente porque pocas veces la gente se plantea ir a un lugar totalmente nuevo con personas a las que se conoce de charlas vía Messenger y de prostituir conjuntamente parte de nuestras vidas en blogs de maricas.

“Ni putas ni maricones.”

El único consejo que me dieron y que no pude cumplir en Madrid. Dormí la primera noche en el barrio al que nunca las personas decentes deberían ir, conviví con invertidos de esos que no traen nada bueno y salí de fiesta por el epicentro del mal. Así que como arderé en el infierno al final de mis días, por lo menos procuraré no vivir un infierno en vida.

El viaje comenzó más o menos cuando Tatojimi me vino a recoger al autobús y juntos partimos desde Burgos a Madrid, donde tras confirmar su alojamiento en ese hotel tan lujoso y requete sofisticado bajamos a los inframundos de Madrid.

Las reservas anuladas por gracia divina en ese maravilloso hostal al que nunca volveré sirvieron para que nos desviaran a una pensión, que no estaba tan mal como pudo parecer en un principio... Eso o que nos hacemos a todo.

Me marcó la mujer siniestra que hablaba a gritos pero que sólo respetaba tu intimidad si hablabas por el celular: “Cuando alguien está con ese aparato hay que hablar bajito.”
Era una mujer que podía oír hasta el aleteo de una mariposa y estaba al acecho en todo momento.

Como curiosidad, ducharse con agua caliente costaba 1,20€. Juré que nunca pagaría por ello y como al día siguiente dormía con "mi maridito" no tenía yo problemas para ducharme por la tarde.

Descripción de Madrid: “Madrid es muy grande y muy moderno.”

Palabras nuevas que aprendí: Starbuck (originalmente Star Trek Back), Vips, fnac (fenac) y que ahora se pronunciar y que me dió un toque de sofisticación cuando volví al pueblo.

Visité sitios como Queen, Viperina, Polana, la Lupe y el antro de los minis azules llevado por la mujer perdida en los ochenta que seguro que aporta ese particular color empleando el esmalte de uñas como en un bar que yo me sé.

La Lupe me sorprendió con canciones como Electricistas y Gritando amor. Ya no me siento musicalmente tan incomprendido.

Tengo recuerdos de:

Las mujeres del Starbuck que cuando Rubén nos presentó a Bofr a Porvosmuero y a mí con dos besos a poco se les hunde el mundo. Creo que ya les dimos conversación para su café de aquella tarde.

El taxista decente que no quiso llevarme por calles extrañas y que se salto un semáforo en rojo para que llegara pronto a la estación.

La argentina simpática que lucha por cumplir su sueño en Madrid y que se dedica a repartir pases para una discoteca.

El camarero excesivamente simpático con el que hubo que lidiar y menos mal que nos hizo descuento que si no, lo nominamos y a la horca.

Fue bonito ver como surgía el amor entre algunas personas y que encima parece ser que se continuará con el tiempo, ¿o no Rubenes?

Frase genial: “La diferencia entre un santo y un tonto es que el santo toca la piedra y mana agua, mientras que el tonto la toca y ya está.”

Observación rara: No noto la diferencia entre un bar de ambiente y un bar normal, ¿es normal eso?

Momento baño: “Oye, ¿el baño es baño o es un cuarto oscuro?”

La Zero llego a mi casa, pero el suplemento de decoración no que era demasiado moderno y no lo entendía. Ahora creo que el aura de santidad de mi casa se ve alterada por su presencia. Esperemos que no nos contamine.

Fue curioso ver como gente tan dispar se reunía para conocerse en persona y pasar de la pantalla de un PC al plano real. Pero para hablar de gente prefiero esperar al siguiente capítulo.

No soy tan borde y serio como mucha gente creía. Parece ser que caí mejor en persona que por Messenger. No sé, yo soy de los que cree que para comunicarnos con cualquiera son necesarias las tonalidades de voz y los gestos. Aunque mi tono de voz esté varios puntos por encima de la media. La Espe me quiere contratar de portavoz oficial.
 
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Pequeña reflexión sobre los momentos en general e introducción a lo que era Madrid antes y después del viaje.

Madrid, Ismael Serrano me recuerda a Madrid, yo conocí partes de esa ciudad a través de sus canciones. Madrid ahora es una realidad, relativa como todas, pero una realidad al fin y al cabo. Madrid ya es un recuerdo en la galería de mi memoria, un lugar al que algún día volveré, y que espero volver a disfrutar. La banda sonora de esta experiencia es Km.0.

Sus canciones me recuerdan momentos... Al final nuestra vida no es más que una sucesión de momentos. Momentos buenos, momentos alegres, momentos trágicos, momentos nerviosos... momentos al final y al cabo que son, en definitiva, lo que configura el ser como somos.

Y esos momentos, como son en compañía de otros, me recuerdan a personas. Esas personas le dan una nueva dimensión a los momentos, porque sin ellas esos momentos no son más que un momento fugaz que se pierde en el tiempo. Esas personas hacen que quede algo como un poso de café que para algunos pasa sin más, pero que para otros es fijado en lo más profundo.

Dicen que como en Gran Hermano los sentimientos se magnifican y puede ser que en este viaje pasase igual. Puede ser que a todo el mundo los sentimientos se le amplificaran. Pero al final, lo importante muchas veces no es lo que pudo ser, sino lo que se vivió y lo que nos quedó del viaje, las conclusiones que nos quedaron y todo aquello que aprendimos, compartimos y descubrimos.

Madrid dio para mucho y para poco. Hay personas que por fruto de la casualidad nos llegamos a conocer y que demostraron que la teoría de los seis grados se cumple demasiado. Hubo sorpresas sorprendentes, ¿quién me iba a decir a mí que el mundo es tan pequeño y que conspira contra mí?

Por otra parte, creo que se creó el embrión de posibles futuras buenas relaciones de amistad que se consoliden con el tiempo. Además se vivió una dimensión más de aquellas relaciones virtuales que desde hace unos meses llevo manteniendo con mis compañeros de viaje en la blogsfera.
 
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Bueno, me siento como una mezcla de la Caye, Manuela (Todo sobre mi madre) y la Juani. Todo ello con un toque a lo Alfredo Landa con su corderito y sus gallinas. He andado nervioso estos días con el viaje, es algo que es importante para mí, y quería participar en este particular congreso de maricas no-muertas y chicos indefinidos y confundidos. Espero sobrevivir a esta aventura y volver para contarla. Además en los próximos dos post haré un repaso de todos los momentos que viva estos días por Madrid y un pequeño repaso de los últimos 7 meses con este, mi particular, cuaderno de bitácoras.


Estoy cansado de hacer el mismo recorrido, el mismo trabajo,
ver las mismas caras, los mismos paisajes, sin ti a mi lado.
Mi vida, poco a poco, se va llenando de esos días
tristes, grises y opacos, que uno omite en su biografía.

Cansado de ir cada noche a los mismos bares,
buscándote aunque sé que no estás, que no voy a encontrarte.
Cansado de ir cada noche lamentando tu ausencia,
directamente a tu altar para hacerte una ofrenda.

Mañana será tarde si vienes a buscarme.
Mira en tu buzón, dejé un mensaje.
No todo está perdido, encuéntrate conmigo,
tú bien conoces el camino.

A esas horas, en las que casi todos engañan a sus amantes,
casi siempre encuentro un buen momento para asesinarme.
Y entre muerte y muerte miro a la ventana,
con la vana esperanza de ver que Madrid se consume entre llamas.

Tú quizás mientras busques un horario perdido
o cantes una canción para dormir a un niño.
Tú quizás mientras busques en horarios perdidos
la letra de una canción que yo te he escrito.

Mañana será tarde si vienes a buscarme.
Mira en tu buzón, dejé un mensaje.
No todo está perdido, encuéntrate conmigo,
tú bien conoces el camino.

Mañana será tarde si vienes a buscarme.


[Sin ti a mi lado de Ismael Serrano]