Marioneta con alma sintética
Un chico de provicias cuenta su historia presente, pasada y futura.
Acerca de
Un chico de provicias cuenta su historia presente, pasada y futura. Seguramente mi vida no destacará respecto a la de muchos de vosotros. Pero sólo puedo decir que mi vida es real y lo que aquí se relate será un reflejo de esa vida.
Sindicación
 
54
El Laberinto de los Recuerdos Olvidados (IV)

Padecer o por contra ser cruel
el martirio de escoger.
Comulgar con lo poco que das
encadenarme o escapar.
Tiemblo como una loba herida
agonizo contra la pared.

Atrapada en calles sin salida vivo acorralada
obligada a enloquecer.

Para no sufrir ni contigo, ni sin ti
volveré a juntar lo extremos
aún teniendo que fingir.
Ni adelante ni hacia atrás
aunque vuelva a tropezar.

Si querer es poder
y yo quiero aprender a vivir
ni contigo, ni sin ti.

Defenderme o tratar de vencer
ser verdugo ser rehén.

Acabar sin sentirme capaz
de imponer mi autoridad.
Desarmando malos pensamientos
se me para el pulso otra vez.

Puede que me quede sin aliento
en la encrucijada de envenenarme o no beber.

Para no sufrir ni contigo, ni sin ti
volveré a juntar lo extremos
aún teniendo que fingir.

Ni adelante ni hacia atrás
aunque vuelva a tropezar.

Si querer es poder
y yo quiero aprender a vivir
ni contigo, ni sin ti.

Dos desconocidos frente a un abismo...
He pensado en saltar y no dejarme empujar.

Para no sufrir ni contigo, ni sin ti,
volveré a juntar lo extremos
aún teniendo que fingir.
Ni adelante ni hacia atrás
aunque vuelva a tropezar.
Si querer es poder
y yo quiero aprender a vivir
ni contigo, ni sin ti.




[Ni contigo, ni sin ti de Fangoria]
 
53
El Laberinto de los Recuerdos Olvidados (III)
Tomaré otra vez la pastilla roja para viajar a través del espejo roto.
Tomaré pastillas rosas para soñar con no soñar.


Ya hace más de un año de aquel día que decidí abrir mi querido blog sobre “Mis dos vidas”. Mi particular página fallida de contactos con tendencia a ser el espacio donde prostituyo mi vida por fascículos.

Mi blog no tenía, en un principio, más que el fin de ser una válvula de escape, contar pequeñas cosas de mi vida sin ser excesivamente profundo ni superficial y, tal vez, conocer gente en la misma situación que yo. En él he contado mis múltiples desgracias y las pequeñas alegrías de mis dos vidas sin excesivos dramas.

Empecé vendiendo el inventario de recuerdos de la historia más bonita que en la vida escuché, el guión de la película más triste y más bella que en la vida pude ver e incluso el cartel donde se anuncia el estreno del momento que en la vida viviré... Ahora ando tomando pastillas rosas para soñar con no soñar y, de vez en cuando, alguna roja para seguir viajando a través del espejo roto.

Llegué, incluso, a recibí el Blogscar al Mejor Blog Distinto por cortesía de la EnisAcademia, el cual me hizo mucha ilusión.

Es difícil explicar que es la Blogsfera... Se podría decir que es como una secta extraña a nivel nacional de historias que empiezan independientes y acaban cruzándose en la medida que sus participantes van compartiendo momentos, tanto a través de la red como encuentros, bien esporádicos o periódicos, en el mundo real.

Recuerdo a varios blogeros que sin quererlo ahora forman parte de mi vida, algunos quedaron en proyectos, con otros se profundizo y otros siguen en proceso de construcción.

Tras más de media docena de líneas argumentales, me quedo con un par de personas por las que sentí y siento un “cariño especial” y que, por supuesto, no son líneas argumentales al uso. También, me quedo con aquellos que pasaron la frontera del espejo roto y ahora forman parte de mi vida de una forma más o menos activa. Y, de un modo especial, me quedo aquellos que se han acabado convirtiendo en verdaderos amigos.

Recuero compañeros de viaje, amigos, buenos amigos e incluso amigos especiales...

Voy a acabar fundando un club de maricas no muertas solteras y chicos indefinidos y confundidos... ¿Por qué todos tienen pareja y yo de eterno soltero? ¡Quiero que me regalen una esclava para Navidad!

Han quedado a lo largo de este año momentos surrealistas para escribir un par de biografías...

Colonicé Madrid, Logroño y Bilbao. Falta añadir Sevilla como lugar a colonizar en el futuro.

Mariconeé por bares, parques, restaurantes, tiendas varias e incluso hostales. Si hay quien nace puta y quien se hace... Pero por supuesto yo siempre defenderé que soy muy decente.

Recuerdo despedidas... gente que viene y que va...

A veces me pregunto si se ha de volver al lugar donde se ha sido feliz...

Cosas buenas y no tan buenas me han pasado este año. Pero aún sigo solo, no de no tener gente que me quiera, sino de no haber encontrado mi mitad perdida. Sin novio, ni tan siquiera un no-novio que me visite por las noches en que ni la luna se atreve a aparecer...

Recuerdo las segundas partes que nunca llegaron a suceder, que ocurren y que, tal vez, vendrán...

Recuerdo a cada uno de vosotros y a todos, aunque yo para muchos sólo haya sido una imagen aislada en su gran pinacoteca.

Recuerdo que los recuerdos más bonitos los sigo guardando en mi interior y que esos recuerdos a veces no sé si me hacen bien o si me hacen mal…

Para aquellas perturbaciones que me ilusionaron y me proporcionaron pequeñas dosis de felicidad entre mis días tristes, grises y opacos que uno omite en su biografía...

Y estaba contentísimo
De noche esperándote bajo tu casa
Apriétame la mano ya nos vamos
Si que estabas contentísima cuando mirando Amsterdam
No te importaba
que la lluvia ya cayera
solo una vela era hermosísima
recuerdos y recuerdos que me sugerían
que de todas formas algún día diré
que estaba contentísimo
pero nunca te dije que gritaba adentro
Dios aún más todavía…




Y mi recuerdo te alcanzará
Sólo si estarás muy mal
Si al contrario estarás bien sólo miraré
Porque lo que siempre pedí al cielo
Es que esta vida te donara amor verdadero
Entonces...

Y estaba contentísimo
y nunca te dije que gritaba adentro
Dios aún más todavía...


[Y estaba contentísimo de Tiziano Ferro]