Un poco de obra: Zapatos04
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Moribundo y los dulces.
Los viernes no tengo clase. El maravilloso y estupendo horario de cuarto me dejó este regalo que sirve para estar holgazaneando como no he hecho nunca desde que entré en bellas artes.
Gracias a que las asignaturas son casi todas proyectuales podemos trabajarlas mucho más cómodamente en casa, traducción; dejarlas para el último momento y vivir esa magnífica experiencia de no dormir y dibujar con los ojos tan resecos que te hace daño parpadear. Por otro lado, mi afán por la experimentación me lleva a elaborar pruebas con materiales altamente tóxicos (lejía, pigmentos varios…) que, como buen profesional no manipulo con guantes ni mascarillas tal y como recomiendan las normas más elementales de seguridad.
Claro que luego lo pienso y lo de tener entre mis antecedentes lo de colocarme con olor a acetona como si fuera un yonki loco por la manicura no dice mucho de mi capacidad sobre cómo discernir lo perjudicial para mi salud de lo que no lo es.
Por eso caigo una y otra vez en un círculo de autodestrucción gástrico-dental que comienza a preocuparme, aunque me tientan.
Resulta que mis hermanas tienen una amiga increíble, Mari Cruz. Ella es muy simpática, majísima y monitora, lo tiene todo, por otro lado es… como decirlo suavemente, padece de sobrepeso de manera que un médico podría augurarle un futuro lleno de problemas cardiovasculares.
Además lo pobre nunca lo ha tenido fácil, padece otro padre parecido en ciertos aspectos al mío y tras terminar magisterio se metió a trabajar en el Belros del Carrefour de mi barrio para ir teniendo algo de dinero.
El Carrefour es como mi segundo hogar, lleno de jugosas ofertas y si, reconózcolo… Bratz, así que siempre me la encontraba y me dejaba llevarme muchas chucherías por precios simbólicos.
Mi chollo se iba a acabar. Mari Cruz tras aprobar las oposiciones dejaba el Belros y con ello las ganancias de mi dentista se verían mermadas. Con lágrimas en los ojos reaccioné:
Yo: -“Y Mari… ¿Cuándo te marchas?”
Mari: -“El viernes es mi último día”
Y: -“Bueno… me pasaré a darte el último adiós…”
M: -“¿Estás en casa el viernes?
Y: -“¡Por supuesto!”
M: “Entonces pásate de 4 a 5, lleva bolsas grandes y te llevas lo que quieras que estoy sola”
¿Alguna vez de pequeños habéis soñado que entrabais en una tienda de golosinas de noche y os llevabais todo? Mi sueño iba a hacerse realidad.
Mamá, que es muy sabia aprovechó y planeamos ir juntos al Carrefour, porque el gusto por coleccionar muñecos de todo tipo y la cleptomanía son hereditarios por parte de madre.
Allí disfrutamos de un día normal, comprar algunas cosas, comer… y llegaron las cuatro. Allí estuvo a punto de darme un infarto, mi madre se vio poseída por algún extraño teleñeco y comenzó a llenar bolsas con esos cacitos de plástico tan rápido como una verdadera profesional, yo hice lo mío. Húmedos del gusto nos despedimos de la buena de Mari Cruz, pensando que le debíamos un regalito por ser tan maja.
Al llegar a casa llenamos tarros y tarros de gominolas, que ya van disminuyendo rápidamente, por lo que comienzan a dolerme otra vez las muelas… Y es que no aprendo.
Gracias a que las asignaturas son casi todas proyectuales podemos trabajarlas mucho más cómodamente en casa, traducción; dejarlas para el último momento y vivir esa magnífica experiencia de no dormir y dibujar con los ojos tan resecos que te hace daño parpadear. Por otro lado, mi afán por la experimentación me lleva a elaborar pruebas con materiales altamente tóxicos (lejía, pigmentos varios…) que, como buen profesional no manipulo con guantes ni mascarillas tal y como recomiendan las normas más elementales de seguridad.
Claro que luego lo pienso y lo de tener entre mis antecedentes lo de colocarme con olor a acetona como si fuera un yonki loco por la manicura no dice mucho de mi capacidad sobre cómo discernir lo perjudicial para mi salud de lo que no lo es.
Por eso caigo una y otra vez en un círculo de autodestrucción gástrico-dental que comienza a preocuparme, aunque me tientan.
Resulta que mis hermanas tienen una amiga increíble, Mari Cruz. Ella es muy simpática, majísima y monitora, lo tiene todo, por otro lado es… como decirlo suavemente, padece de sobrepeso de manera que un médico podría augurarle un futuro lleno de problemas cardiovasculares.
Además lo pobre nunca lo ha tenido fácil, padece otro padre parecido en ciertos aspectos al mío y tras terminar magisterio se metió a trabajar en el Belros del Carrefour de mi barrio para ir teniendo algo de dinero.
El Carrefour es como mi segundo hogar, lleno de jugosas ofertas y si, reconózcolo… Bratz, así que siempre me la encontraba y me dejaba llevarme muchas chucherías por precios simbólicos.
Mi chollo se iba a acabar. Mari Cruz tras aprobar las oposiciones dejaba el Belros y con ello las ganancias de mi dentista se verían mermadas. Con lágrimas en los ojos reaccioné:
Yo: -“Y Mari… ¿Cuándo te marchas?”
Mari: -“El viernes es mi último día”
Y: -“Bueno… me pasaré a darte el último adiós…”
M: -“¿Estás en casa el viernes?
Y: -“¡Por supuesto!”
M: “Entonces pásate de 4 a 5, lleva bolsas grandes y te llevas lo que quieras que estoy sola”
¿Alguna vez de pequeños habéis soñado que entrabais en una tienda de golosinas de noche y os llevabais todo? Mi sueño iba a hacerse realidad.
Mamá, que es muy sabia aprovechó y planeamos ir juntos al Carrefour, porque el gusto por coleccionar muñecos de todo tipo y la cleptomanía son hereditarios por parte de madre.
Allí disfrutamos de un día normal, comprar algunas cosas, comer… y llegaron las cuatro. Allí estuvo a punto de darme un infarto, mi madre se vio poseída por algún extraño teleñeco y comenzó a llenar bolsas con esos cacitos de plástico tan rápido como una verdadera profesional, yo hice lo mío. Húmedos del gusto nos despedimos de la buena de Mari Cruz, pensando que le debíamos un regalito por ser tan maja.
Al llegar a casa llenamos tarros y tarros de gominolas, que ya van disminuyendo rápidamente, por lo que comienzan a dolerme otra vez las muelas… Y es que no aprendo.
Un poco de obra: Zapatos03
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Los Moribundo Vs Japón.
A lo largo de las increibles peripecias que ha vivido mi singular familia hay una que nos tiene especialmente orgullosos y para la que todos conseguimos por una vez ponernos de acuerdo y ayudar.
Resulta que mi hermana la comunicóloga tiene una muy buena amiga de la facultad.
Erena (asi se llama) es de padres japoneses pero de nacionalidad española, mi hermana muchas veces le dice que es una falsa japonesa aunque entiende los dos idiomas y tiene ese morbillo que solo la gente oriental produce.
Algunos datos sobre ella:
- Su nombre es Erena porque sus padres no supieron explicar que querian que se llamase "Elena" y el del registro, hartito ya, les puso lo que ya sabemos.
- Se operó para quitarse una parte de los párpados y hacer que su ojo se abriese más, con sus párpados casi no veia las cosas porque las pestañas se le clavaban en las retinas.
- Salió en una revista de un periodico que hizo un reportaje sobre hijos de inmigrantes (mu mona por cierto).
El padre de Erena fabrica guitarras españolas que vende a precios desorbitados, mi padre, con su esquizofrenia como bandera, piensa firmemente que es un espia japonés (verdad como la vida misma amigos) y su madre, Kazuko es relaciones públicas internacional de muchísimas empresas. Si, es una familia con mucho dinerito.
Pues bien, Kazuko recibió una propuesta. En Japón una empresa de gas natural queria hacer un reportaje sobre lo bien que se cocina en cocinas de gas, ya que allí las vitrocerámicas o la inducción es lo que se encuentra más extendido. Le solicitaban diversas familias tipicas españolas sobre las que hacer un reportaje además fotográfico y... pasó.
Erena llamó a mi hermana y ella nos lo propuso. El reportaje en cuestión se difundiria en revistas tipo "El pais semanal de Japón" y cosas de esas, aceptamos.
¿Desde cuando nosotros eramos una familia típica española? Nuestra misión era comenzar a crear una historia familiar totalmente falsa en la que fueramos felices.
Con la cámara digital y cambios de ropa diversos nos hicimos fotos juntos, abrazándonos y cosas de esas, las imprimimos y las enmarcamos, depositándolas en lugares estratégicos de la casa.
Juntos también limpiamos todo, escondimos las cosas absurdas de mi padre en lo más profundo y adornamos con incluso plantas.
Cuando vinieron las reporteras japonesas a mi casa yo no estaba. Ese día tuve que quedarme a escultura.
Por lo que me contaron salieron encantadas, comieron tortilla y cocido, hicieron muchas preguntas a mi madre, quedaron prendadas de mi abuela y del buen humor de mi padre y casi se mueren de alegria al ver que teniamos unos muñecos de Doraemon en el salón.
Apunto de marchar a japón les robaron algunas cámaras pero ellas no perdieron la ilusión.
Pasado un tiempo nos enviaron algunas fotos y además un christmas japonés con papeles de la suerte y lo mejor de todo, un sello de Doraemon.
El rincón de las fotos familiares lo dejamos donde está, lo cierto es que nos quedó precioso.
Resulta que mi hermana la comunicóloga tiene una muy buena amiga de la facultad.
Erena (asi se llama) es de padres japoneses pero de nacionalidad española, mi hermana muchas veces le dice que es una falsa japonesa aunque entiende los dos idiomas y tiene ese morbillo que solo la gente oriental produce.
Algunos datos sobre ella:
- Su nombre es Erena porque sus padres no supieron explicar que querian que se llamase "Elena" y el del registro, hartito ya, les puso lo que ya sabemos.
- Se operó para quitarse una parte de los párpados y hacer que su ojo se abriese más, con sus párpados casi no veia las cosas porque las pestañas se le clavaban en las retinas.
- Salió en una revista de un periodico que hizo un reportaje sobre hijos de inmigrantes (mu mona por cierto).
El padre de Erena fabrica guitarras españolas que vende a precios desorbitados, mi padre, con su esquizofrenia como bandera, piensa firmemente que es un espia japonés (verdad como la vida misma amigos) y su madre, Kazuko es relaciones públicas internacional de muchísimas empresas. Si, es una familia con mucho dinerito.
Pues bien, Kazuko recibió una propuesta. En Japón una empresa de gas natural queria hacer un reportaje sobre lo bien que se cocina en cocinas de gas, ya que allí las vitrocerámicas o la inducción es lo que se encuentra más extendido. Le solicitaban diversas familias tipicas españolas sobre las que hacer un reportaje además fotográfico y... pasó.
Erena llamó a mi hermana y ella nos lo propuso. El reportaje en cuestión se difundiria en revistas tipo "El pais semanal de Japón" y cosas de esas, aceptamos.
¿Desde cuando nosotros eramos una familia típica española? Nuestra misión era comenzar a crear una historia familiar totalmente falsa en la que fueramos felices.
Con la cámara digital y cambios de ropa diversos nos hicimos fotos juntos, abrazándonos y cosas de esas, las imprimimos y las enmarcamos, depositándolas en lugares estratégicos de la casa.
Juntos también limpiamos todo, escondimos las cosas absurdas de mi padre en lo más profundo y adornamos con incluso plantas.
Cuando vinieron las reporteras japonesas a mi casa yo no estaba. Ese día tuve que quedarme a escultura.
Por lo que me contaron salieron encantadas, comieron tortilla y cocido, hicieron muchas preguntas a mi madre, quedaron prendadas de mi abuela y del buen humor de mi padre y casi se mueren de alegria al ver que teniamos unos muñecos de Doraemon en el salón.
Apunto de marchar a japón les robaron algunas cámaras pero ellas no perdieron la ilusión.
Pasado un tiempo nos enviaron algunas fotos y además un christmas japonés con papeles de la suerte y lo mejor de todo, un sello de Doraemon.
El rincón de las fotos familiares lo dejamos donde está, lo cierto es que nos quedó precioso.
Un poco de obra: Zapatos02.
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Moribundo y Keith Haring.
Desde el instituto soy fan de Keith Haring. Mi profesor de dibujo me lo descubrió y por eso le estoy muy agradecido, obviando que después me enterara de que tenia varias denuncias por acoso de bastantes alumnas.
Al enterarme de que en Madrid exponen su obra gráfica casi me da un vuelco el corazón, no me lo podia creer, y decidí ir para allá un viernes por la mañana.
Entonces te pasan estas cosas que piensas: "¿Es que todos los gilipollas teniamos libre el viernes por la mañana y no habia otro sitio donde pasar el rato que la Fundación Canal?".
Me explico, pues la pasarela de personajes sacados de mis sueños más bizarros parecia no llegar a su fin.
Encuentro la fundación. Muy amplia y fácil de localizar. Al entrar casi me pongo a llorar de la emoción ¡Por fin contemplaba obra gráfica de Keith Haring a tan poca distancia! Me puse a dar palmas, guiñar los ojos y lubricar todo a la vez, pero la emoción duró poco.
Al considerarme una persona que sabe un poquillo sobre el bueno de Keith tras elaborar algún trabajo sobre él y leerme unos cuantos libros, pasé por alto los carteles para dedicarme a lo que me interesaba, la simple contemplación de sus serigrafias, llenas de llamativos colores.
Estando yo "en otro mundo" (como dirian Fangoria) se meten entre mis pensamientos los comentarios de dos chicas de mi edad que, a juzgar por el nivel de su voz pedian a gritos ser atendidas.
Escucho:
La Tonta: - "Jo tia... Es que no se... No te parecen... jo tia..."
La gorda: - "¿Qué tia?"
T: - "Pues... jo... no se... es como que muy agresivo ¿No? Si, son dibujos muy agresivos tia"
G: - "No tia, lo que pasa es que es por la época"
T: - "¿La época?"
G: - " ¡Claro tia! Que este señor pintaba en los ochenta. Además que era cuando estaba reprimido porque no ves que era homosexual..."
T: - " ¿¿Homosexual??"
G: - " Si tia, si"
Apunto de hacerme sangre mordiendo mis nudillos recuerdo varias biografias sobre Haring en las que explican que desde pequeño tuvo clara su homosexualidad y que a los 20 años ya se habia follado a medio nueva york, llegando incluso a afirmar un afamado crítico que "por aquella época si no te habias acostado con Keith Haring no eras nadie" (Keith Haring, ed. Taschen).
Medio sulfatado decido tirar por el camino contrario viendo la exposición del revés pero todo era poco para no volver a toparme con ellas.
La sala estaba llena de ancianitos sobrecogidos por los iconos de Keith, con las mandíbulas desencajadas contemplaban escenas de zoofilia, embarazadas bailando, extraterrestres y televisores con interferencias, todos ellos realizados con su característica linea gruesa y contínua.
En una de la sala, yo solo contemplando unos bodegones de flores casi me pongo a llorar de la emoción y al entrar a la siguiente donde descansan sus primeros grabados me encuentro a mis amigas, observando.
Ellas parecen discutir, además de lerdas son lentas viendo la exposición y me acerco peligrosamente. En ocasiones así no entiendo como la eutanasia no está legalizada para gente como estas dos amigas. Cerebros sin usar y órganos que podrían ser donados a personas que les sacaran uso y no para ser unas zombies huecas de la ultraderecha, total, su vida debe ser un continuo sufrimiento lleno de nada.
De repente:
La tonta: - " ¿Y ésto?"
La gorda: - " ¿Qué?
T: -"Jo, es que es ésto a lo que me refiero tia. Es que lo hace simplemente para provocar, jo, pues menudos dibujos"
Y tonta comienza a golpear el grabado sin que ningún vigilante acuda a pegarle dos tiros y acabe con mi calvario.
Con el corazón en la boca evito (no sé muy bien cómo) gritarla y abofetearla, provocándome con ello una taquicardia, ellas prosiguen y me acerco a la obra que tanto ofende; un cristo crucificado con diversos símbolos alrededor en alusión al consumo de drogas, el sida, la música disco...
A tonta le llaman por teléfono y se pone a hablar en el mismo tono que comparte con su amiga. Cuando estoy a punto de golpearme contra las paredes aparecen tres hombres de aspecto balcánico que se recorren la exposición en un minuto mientras van leyendo los títulos de las obras en voz alta primero uno y luego los demás.
Decido salir de allí antes de ahogar a alguien, en la salida Gorda está con otros amigos esperando a que salga tonta que está cómodamente charlando dentro de la exposición.
Al alejarme comentan:
- : "No se... a mí no me a gustado"
- : "¿Tia, has leido lo de que era gay?"
Corro hacia el metro haciendo el gesto de pegarme un tiro. El gelocatil me ayudó a superarlo.
Al enterarme de que en Madrid exponen su obra gráfica casi me da un vuelco el corazón, no me lo podia creer, y decidí ir para allá un viernes por la mañana.
Entonces te pasan estas cosas que piensas: "¿Es que todos los gilipollas teniamos libre el viernes por la mañana y no habia otro sitio donde pasar el rato que la Fundación Canal?".
Me explico, pues la pasarela de personajes sacados de mis sueños más bizarros parecia no llegar a su fin.
Encuentro la fundación. Muy amplia y fácil de localizar. Al entrar casi me pongo a llorar de la emoción ¡Por fin contemplaba obra gráfica de Keith Haring a tan poca distancia! Me puse a dar palmas, guiñar los ojos y lubricar todo a la vez, pero la emoción duró poco.
Al considerarme una persona que sabe un poquillo sobre el bueno de Keith tras elaborar algún trabajo sobre él y leerme unos cuantos libros, pasé por alto los carteles para dedicarme a lo que me interesaba, la simple contemplación de sus serigrafias, llenas de llamativos colores.
Estando yo "en otro mundo" (como dirian Fangoria) se meten entre mis pensamientos los comentarios de dos chicas de mi edad que, a juzgar por el nivel de su voz pedian a gritos ser atendidas.
Escucho:
La Tonta: - "Jo tia... Es que no se... No te parecen... jo tia..."
La gorda: - "¿Qué tia?"
T: - "Pues... jo... no se... es como que muy agresivo ¿No? Si, son dibujos muy agresivos tia"
G: - "No tia, lo que pasa es que es por la época"
T: - "¿La época?"
G: - " ¡Claro tia! Que este señor pintaba en los ochenta. Además que era cuando estaba reprimido porque no ves que era homosexual..."
T: - " ¿¿Homosexual??"
G: - " Si tia, si"
Apunto de hacerme sangre mordiendo mis nudillos recuerdo varias biografias sobre Haring en las que explican que desde pequeño tuvo clara su homosexualidad y que a los 20 años ya se habia follado a medio nueva york, llegando incluso a afirmar un afamado crítico que "por aquella época si no te habias acostado con Keith Haring no eras nadie" (Keith Haring, ed. Taschen).
Medio sulfatado decido tirar por el camino contrario viendo la exposición del revés pero todo era poco para no volver a toparme con ellas.
La sala estaba llena de ancianitos sobrecogidos por los iconos de Keith, con las mandíbulas desencajadas contemplaban escenas de zoofilia, embarazadas bailando, extraterrestres y televisores con interferencias, todos ellos realizados con su característica linea gruesa y contínua.
En una de la sala, yo solo contemplando unos bodegones de flores casi me pongo a llorar de la emoción y al entrar a la siguiente donde descansan sus primeros grabados me encuentro a mis amigas, observando.
Ellas parecen discutir, además de lerdas son lentas viendo la exposición y me acerco peligrosamente. En ocasiones así no entiendo como la eutanasia no está legalizada para gente como estas dos amigas. Cerebros sin usar y órganos que podrían ser donados a personas que les sacaran uso y no para ser unas zombies huecas de la ultraderecha, total, su vida debe ser un continuo sufrimiento lleno de nada.
De repente:
La tonta: - " ¿Y ésto?"
La gorda: - " ¿Qué?
T: -"Jo, es que es ésto a lo que me refiero tia. Es que lo hace simplemente para provocar, jo, pues menudos dibujos"
Y tonta comienza a golpear el grabado sin que ningún vigilante acuda a pegarle dos tiros y acabe con mi calvario.
Con el corazón en la boca evito (no sé muy bien cómo) gritarla y abofetearla, provocándome con ello una taquicardia, ellas prosiguen y me acerco a la obra que tanto ofende; un cristo crucificado con diversos símbolos alrededor en alusión al consumo de drogas, el sida, la música disco...
A tonta le llaman por teléfono y se pone a hablar en el mismo tono que comparte con su amiga. Cuando estoy a punto de golpearme contra las paredes aparecen tres hombres de aspecto balcánico que se recorren la exposición en un minuto mientras van leyendo los títulos de las obras en voz alta primero uno y luego los demás.
Decido salir de allí antes de ahogar a alguien, en la salida Gorda está con otros amigos esperando a que salga tonta que está cómodamente charlando dentro de la exposición.
Al alejarme comentan:
- : "No se... a mí no me a gustado"
- : "¿Tia, has leido lo de que era gay?"
Corro hacia el metro haciendo el gesto de pegarme un tiro. El gelocatil me ayudó a superarlo.
Un poco de obra: Zapatos01.
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Fetichismos Moribundos.
A ver, ¿Quién no? Unas personas pensarán que se enamoran del gran corazón del otro o de que cuando quedamos y escuché su voz me transportó al paraiso...
No mona no, si has querido seguir con más citas será por otro cúmulo de cosas, ya sean sexuales o también intelectuales, pero eso de enamorarte así como así chocándote con otra persona al cruzar una esquina solo pasa en las películas americanas (perdón al club de fans de "Tienes un e-mail").
Y entonces llegan los fetichismos. Raros, extravagantes o simples. Creo que todos los tenemos más o menos desarrollados.
(Aquí es cuando hablo otra vez de mi ex)
Mi fetichismo viene impuesto por las circunstancias. Cuando has pasado una temporada de tu vida compartiendo babas y otras secreciones terminas por acostumbrarte a cosas. Soy un fetichista, lo cierto es que me ponen... las perillas.
¿Porqué me atrae una perilla? ¿Qué tienen de sexys unos pelos que al besar se te clavan y te rozan? Ni idea, pero oye, soy muy simple para esto. A mí me pones un tio así normalillo de complexión atlética con unos slips blancos, rapado, con perilla y con unas esposas de esas con terciopelo negro y todo solucionado, así de simple (siempre me he conformado con poco).
Y en clase hice la encuesta, ¿Con o sin perilla? Casi un empate. Menos mal que Lady evil y Laura la de Aluche estaban de mi lado.
Ahora bien, todos estos fetichismos con el paso del tiempo se convierten en simples fantasias, la rutina de la pareja y el sentimiento amoroso te los entierra profundamente y en vez de acostarte con tu sueño acabas haciéndolo con un tipo rubillo, fondoncete de calzoncillos carrefour 2 por 1, con perilla y que en la cama lo más imaginativo que hace es el 69 ¡Oh la la! ¡Qué grande es el amor!
Por eso si que me pillo en ocasiones observando a chicos con perilla, les hace más interesantes y maduros y supongo que también me recuerdan un poco a Jaime (¿Estaré tocando fondo?)
Así os presento mi siguiente serie de fotos, basada en un fetichismo que para mí sexualmente no es importante pero que está muy desarrollado. Se podria decir que fotográficamente soy un fetichista de los zapatos, de todas las clases.
Espero nunca dejarme llevar por estas prioridades físicas tan nimias, pero en confianza ¡Qué bonitas son las perillas!
No mona no, si has querido seguir con más citas será por otro cúmulo de cosas, ya sean sexuales o también intelectuales, pero eso de enamorarte así como así chocándote con otra persona al cruzar una esquina solo pasa en las películas americanas (perdón al club de fans de "Tienes un e-mail").
Y entonces llegan los fetichismos. Raros, extravagantes o simples. Creo que todos los tenemos más o menos desarrollados.
(Aquí es cuando hablo otra vez de mi ex)
Mi fetichismo viene impuesto por las circunstancias. Cuando has pasado una temporada de tu vida compartiendo babas y otras secreciones terminas por acostumbrarte a cosas. Soy un fetichista, lo cierto es que me ponen... las perillas.
¿Porqué me atrae una perilla? ¿Qué tienen de sexys unos pelos que al besar se te clavan y te rozan? Ni idea, pero oye, soy muy simple para esto. A mí me pones un tio así normalillo de complexión atlética con unos slips blancos, rapado, con perilla y con unas esposas de esas con terciopelo negro y todo solucionado, así de simple (siempre me he conformado con poco).
Y en clase hice la encuesta, ¿Con o sin perilla? Casi un empate. Menos mal que Lady evil y Laura la de Aluche estaban de mi lado.
Ahora bien, todos estos fetichismos con el paso del tiempo se convierten en simples fantasias, la rutina de la pareja y el sentimiento amoroso te los entierra profundamente y en vez de acostarte con tu sueño acabas haciéndolo con un tipo rubillo, fondoncete de calzoncillos carrefour 2 por 1, con perilla y que en la cama lo más imaginativo que hace es el 69 ¡Oh la la! ¡Qué grande es el amor!
Por eso si que me pillo en ocasiones observando a chicos con perilla, les hace más interesantes y maduros y supongo que también me recuerdan un poco a Jaime (¿Estaré tocando fondo?)
Así os presento mi siguiente serie de fotos, basada en un fetichismo que para mí sexualmente no es importante pero que está muy desarrollado. Se podria decir que fotográficamente soy un fetichista de los zapatos, de todas las clases.
Espero nunca dejarme llevar por estas prioridades físicas tan nimias, pero en confianza ¡Qué bonitas son las perillas!
Un poco de obra: Mano en movimiento.
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel brillante.
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel brillante.
Moribundo des-internetizado.
¡Dior mio...! ¿Cuantas horas han pasado desde que pude mirar internet la última vez? ¿Que ha sido de mi moribunda vida y de todo mi armonioso ser?
En la madriguera de los moribundo el internet se nos resfrió de la noche a la mañana. El domingo por la noche ya no pude navegar, justo después de volver del cine, habiendo quedado con Blanca y haber visto "El niño" que, como después me dijo mi gracil amiga Sara Happy:
"Pero cómo te metes tú a ver una película de cine social alemán?"
Al asimilar que iba a estar sin conexión hasta que a telefónica (poderosa entre las poderosas y odiada por igual) le diera la gana debí rellenar la parrilla de mis "nosecuantas" horas de ordenador con diferentes actividades:
- Llorar por la falta internet.
- Llorar por la falta de sexo.
- Arrodillarme y gritar "Quiero internet" en el salón.
- Zarandear a mi madre pidiéndole internet.
- Hablar con un yo imaginario confeccionado con un calcetin.
- Escribir mi trabajo para la clase de proyectos.
- Aumentar los niveles masturbatorios.
- Llorar (sin motivo aparente).
- Mirar las fotos de mis dibujos.
- Ordenar la ropa por marcas (las de indytex, las extranjeras...)
- Caer en la cuenta de que aún debo llamar a Jaime para pedirle unas cosas mias y ponerme a llorar.
- Fingir espasmos en el tren a modo de un psicópata.
- Volver a ordenar la ropa, esta vez por tipos de pantalones según de lo que estuviesen confeccionados.
- Soñar despierto con sexo.
- Pensar en los blogs que leo y darme cuenta de lo importante que se han vuelto algunos blogers para mi moribunda existencia.
- Idear mi vuelta a las esculturas de papel maché.
- Organizar un concurso de Karaoke en mi casa (al que nadie se apuntó).
- Limpiarlo todo.
- Barajar la posibilidad de prostituirme en mis horas libres.
- Ver exposiciones de arte.
- Coger el rodillo de masaje de mi hermana y masajearme la zona abdominal, asegurando después que "ésto si que funciona".
- Dibujar algo.
- Volver a engancharme a los sims 2.
Y algunas cosillas que se me escapan pero ésto es lo que más o menos sustituyó todo este rio de información que es la red.
A partir de ahora intentaré no quedarme demasiado pillado, pero tengo muchas ganas de volver a escribir... Eso sí, el señor calcetin y yo os deseamos un feliz fin de semana ¿Verdad señor calcetin? Claro que si. ¡Qué remajo que es usted! ¿Yo? Si usted. Muchas gracias. De nada guapo.
En la madriguera de los moribundo el internet se nos resfrió de la noche a la mañana. El domingo por la noche ya no pude navegar, justo después de volver del cine, habiendo quedado con Blanca y haber visto "El niño" que, como después me dijo mi gracil amiga Sara Happy:
"Pero cómo te metes tú a ver una película de cine social alemán?"
Al asimilar que iba a estar sin conexión hasta que a telefónica (poderosa entre las poderosas y odiada por igual) le diera la gana debí rellenar la parrilla de mis "nosecuantas" horas de ordenador con diferentes actividades:
- Llorar por la falta internet.
- Llorar por la falta de sexo.
- Arrodillarme y gritar "Quiero internet" en el salón.
- Zarandear a mi madre pidiéndole internet.
- Hablar con un yo imaginario confeccionado con un calcetin.
- Escribir mi trabajo para la clase de proyectos.
- Aumentar los niveles masturbatorios.
- Llorar (sin motivo aparente).
- Mirar las fotos de mis dibujos.
- Ordenar la ropa por marcas (las de indytex, las extranjeras...)
- Caer en la cuenta de que aún debo llamar a Jaime para pedirle unas cosas mias y ponerme a llorar.
- Fingir espasmos en el tren a modo de un psicópata.
- Volver a ordenar la ropa, esta vez por tipos de pantalones según de lo que estuviesen confeccionados.
- Soñar despierto con sexo.
- Pensar en los blogs que leo y darme cuenta de lo importante que se han vuelto algunos blogers para mi moribunda existencia.
- Idear mi vuelta a las esculturas de papel maché.
- Organizar un concurso de Karaoke en mi casa (al que nadie se apuntó).
- Limpiarlo todo.
- Barajar la posibilidad de prostituirme en mis horas libres.
- Ver exposiciones de arte.
- Coger el rodillo de masaje de mi hermana y masajearme la zona abdominal, asegurando después que "ésto si que funciona".
- Dibujar algo.
- Volver a engancharme a los sims 2.
Y algunas cosillas que se me escapan pero ésto es lo que más o menos sustituyó todo este rio de información que es la red.
A partir de ahora intentaré no quedarme demasiado pillado, pero tengo muchas ganas de volver a escribir... Eso sí, el señor calcetin y yo os deseamos un feliz fin de semana ¿Verdad señor calcetin? Claro que si. ¡Qué remajo que es usted! ¿Yo? Si usted. Muchas gracias. De nada guapo.
Un poco de obra: Ventanas.
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Moribundo y el fotoblog.
Creo que ya he hablado en otras ocasiones sobre el odio o en su defecto el sentimiento negativo hacia algunas personas. Mucha gente insiste en no “odiar” a otras o en tragarse eso que sienten cuando a mí me parece lo más insano del mundo. Por otro lado, debemos ser elegantes y no porque alguien me caiga mal voy a ir a su puerta a cagarme en el rellano, para eso están mis amigos, su deber es aguantarme y decir a todo lo que diga que si ¡Hombre!
¿Y a qué viene esto? La semana comenzó… ¿Cómo decirlo? Tuve un presentimiento. El domingo llegando a casa, mi padre buscaba algo en el trastero. Es un trastero comunitario con muchas habitaciones, una para cada vecino, allí Jaime y yo nos practicamos en repetidas ocasiones felaciones grandiosas sin piedad. Pasé y vi la bicicleta. Mi amada y cara bicicleta me saltó a la vista, recordando que la tengo allí, semiabandonada entre ratas y polvo… Un sudor frío me recorrió la espalda y la ira me invadió ¿Porqué leches me compré la bicicleta al final del verano si de sobra sabia que no la iba a coger en invierno? Me acosté con la sensación de querer pegarme una paliza.
En la facultad me encuentro a Lady Evil, este año tengo la suerte de verla todos los días. Ella me comenta:
Lady: -“Oye, ¿Has visto lo que han puesto en el fotoblog de Marian?
Yo: -“No”
Y nos fuimos al aula de informática, o sea, una clase de tamaño mínimo donde han reunido unos cuantos ordenadores casi cadáveres. Resulta que nuestra adorada amiga se fue lejos de Erasmus. Para notar menos su ausencia abrió un fotoblog que también está muy de moda. La pobre (mi amiga Erasmita) tuvo la mala suerte de tener un novio de los estudiantes tipo C descritos anteriormente, además de mentiroso compulsivo y adicto a los estupefacientes. Él (el adicto) tuvo antes una novia que la pobre es un cayo de cojones, al dejarlo con Marian, el adicto y la cayo volvieron a estar juntos. Adicto al enterarse de la existencia del fotoblog colgaba mensajes de amor y claro, es lo que tiene, si tu novio escribe dulces mensajes a una ex preocúpate mona… y rompieron. El cayo, cuyo nick la define totalmente (tetunis… sin palabras) dejó un dulce mensaje a nuestra amiga que leí saboreando cada palabra.
El mensaje no diré más que incluía las palabras “mala y puta” como en los mejores guiones de al salir de clase. Animado por mi bolsa de odio que había hinchado con mi incidente de la bicicleta escribimos un ligero y alegre mensaje animando a nuestra Erasmita, a la vez que amenazábamos con una “paliza” virtual a sus atacantes.
Ellos respondieron y tras utilizar mi mejor vocabulario en su contra Lady Evil puso punto y final con otro escrito digno de figurar en mi blog por cierto.
Como soy un camorrista frustrado me encantará encontrarme con esas personas del insulto infantil en la facultad y aunque mi primer impulso fuera romperles la boca con una caja de acuarelas no lo haré. Simplemente les saludaré, cosa que ellos ni se molestan en intentar.
Si me dedicara a pegar o insultar a todos los que me caen mal creo que no acabaría en una semana, por eso el odio lo dedico a lo importante, lo convierto en sano rencor y lo plasmo en mis dibujos, ello hace que salga destilado en positividad y sarcasmo fino que utilizo en mi vida diaria. Y si me apetece pegar a alguien pues cojo las pesas que termino igual de cansado.
¿Y a qué viene esto? La semana comenzó… ¿Cómo decirlo? Tuve un presentimiento. El domingo llegando a casa, mi padre buscaba algo en el trastero. Es un trastero comunitario con muchas habitaciones, una para cada vecino, allí Jaime y yo nos practicamos en repetidas ocasiones felaciones grandiosas sin piedad. Pasé y vi la bicicleta. Mi amada y cara bicicleta me saltó a la vista, recordando que la tengo allí, semiabandonada entre ratas y polvo… Un sudor frío me recorrió la espalda y la ira me invadió ¿Porqué leches me compré la bicicleta al final del verano si de sobra sabia que no la iba a coger en invierno? Me acosté con la sensación de querer pegarme una paliza.
En la facultad me encuentro a Lady Evil, este año tengo la suerte de verla todos los días. Ella me comenta:
Lady: -“Oye, ¿Has visto lo que han puesto en el fotoblog de Marian?
Yo: -“No”
Y nos fuimos al aula de informática, o sea, una clase de tamaño mínimo donde han reunido unos cuantos ordenadores casi cadáveres. Resulta que nuestra adorada amiga se fue lejos de Erasmus. Para notar menos su ausencia abrió un fotoblog que también está muy de moda. La pobre (mi amiga Erasmita) tuvo la mala suerte de tener un novio de los estudiantes tipo C descritos anteriormente, además de mentiroso compulsivo y adicto a los estupefacientes. Él (el adicto) tuvo antes una novia que la pobre es un cayo de cojones, al dejarlo con Marian, el adicto y la cayo volvieron a estar juntos. Adicto al enterarse de la existencia del fotoblog colgaba mensajes de amor y claro, es lo que tiene, si tu novio escribe dulces mensajes a una ex preocúpate mona… y rompieron. El cayo, cuyo nick la define totalmente (tetunis… sin palabras) dejó un dulce mensaje a nuestra amiga que leí saboreando cada palabra.
El mensaje no diré más que incluía las palabras “mala y puta” como en los mejores guiones de al salir de clase. Animado por mi bolsa de odio que había hinchado con mi incidente de la bicicleta escribimos un ligero y alegre mensaje animando a nuestra Erasmita, a la vez que amenazábamos con una “paliza” virtual a sus atacantes.
Ellos respondieron y tras utilizar mi mejor vocabulario en su contra Lady Evil puso punto y final con otro escrito digno de figurar en mi blog por cierto.
Como soy un camorrista frustrado me encantará encontrarme con esas personas del insulto infantil en la facultad y aunque mi primer impulso fuera romperles la boca con una caja de acuarelas no lo haré. Simplemente les saludaré, cosa que ellos ni se molestan en intentar.
Si me dedicara a pegar o insultar a todos los que me caen mal creo que no acabaría en una semana, por eso el odio lo dedico a lo importante, lo convierto en sano rencor y lo plasmo en mis dibujos, ello hace que salga destilado en positividad y sarcasmo fino que utilizo en mi vida diaria. Y si me apetece pegar a alguien pues cojo las pesas que termino igual de cansado.
Un poco de obra: Muñeca.
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Fotograma sobre papel satinado.
Fotograma sobre papel satinado.
Moribundo conjuntado.
Pero realmente ¿De qué manera cubre su cuerpo serrano Hairblue? En cierta ocasión, mi hermana Diseñadora que era fan de River Phoenix me comentó:
Diseñadora: “Es que vistiendo eres un poco como River Phoenix”
Yo: “¿Si? ¿Por lo delgado, por el glamour, por los intentos frustrados de ser vegetariano?
D: “No… Como esa película… Mi Idaho privado”
Y: “¿La peli en la que hacia de chapero?
D: “¡¡Si!! Vistes como un chapero californiano”
Chapero californiano. Mira que me han dicho cosas en esta vida pero Chapero californiano… supongo que es la más original. Al menos nadie me ha dicho nunca que voy mal vestido, si hay una cosa de la que me puedo sentir orgulloso (aparte de mi boca, a la que Diseñadora califica de Obscena) es de lo contrario. Siempre se comenta lo elegante que voy (modestia, modestia compañeros), lo “in”. Un chico de la facultad, conocido de una amiga, hablando de mí le dijo:
- “¿Es ese chico que siempre va rodeado de gente, se ríe mucho, viste muy moderno y siempre lleva una bolsa en bandolera muy grande?”
Y no me califico de moderno. Lo que pasa es que me gusta sentirme bien con lo que llevo puesto, igual que todo el mundo, lo que pasa es que mientras otros se sienten bien con un jersey y unos vaqueros pues a veces me siento bien con cosas más “llamativas”. Cuando Jaime era homosexual y mi novio, nunca me comentó nada malo sobre la ropa, quizá que llamaba demasiado la atención y eso no le gustaba, a él le ponía mi indumentaria y eso no lo puede negar. Incluso un día me preguntó que si iba igual vestido a la facultad que cuando quedábamos. Pues claro, tampoco eran los domingos tan especiales.
En ocasiones, si estoy realmente inspirado es cuando con la ropa creo looks especiales… ¡Qué vergüenza dios mío… esto es peor que lo de las Bratz…! Pues eso, que a veces me visto… temático.
¿Temático? ¿Qué coño es eso? Bueno, pues cojo mi ropa, ropa normal de H&M, del Topman y la selecciono inspirándome pues en cosas como “los 50”, “los 60”, “la Francia Bohemia”, “los 80” o “Los cawboys”. El truco amigos de lo bizarro, los complementos. Te pones un gorro de vaquero y una chapa de Sheriff y ya eres un cowboy. Y si… tengo una chapa y un sombrero.
Lo de temático es principalmente por diversión, después es por sentirme bien y bueno, que al ir temático es como si fueras disfrazado de fantasías sexuales varias que también me compensa en cierto modo.
Pero normalmente el look definitivo es el de chapero californiano. Algo retro, toque vintage y complementos que resalten. Lo bueno es que si me veo en la necesidad monetaria o fisiológica (llegará antes la fisiológica) de vender mi cuerpo el look ya lo tengo resuelto ¡Y la calle carretas es tan divertida de explorar!
Diseñadora: “Es que vistiendo eres un poco como River Phoenix”
Yo: “¿Si? ¿Por lo delgado, por el glamour, por los intentos frustrados de ser vegetariano?
D: “No… Como esa película… Mi Idaho privado”
Y: “¿La peli en la que hacia de chapero?
D: “¡¡Si!! Vistes como un chapero californiano”
Chapero californiano. Mira que me han dicho cosas en esta vida pero Chapero californiano… supongo que es la más original. Al menos nadie me ha dicho nunca que voy mal vestido, si hay una cosa de la que me puedo sentir orgulloso (aparte de mi boca, a la que Diseñadora califica de Obscena) es de lo contrario. Siempre se comenta lo elegante que voy (modestia, modestia compañeros), lo “in”. Un chico de la facultad, conocido de una amiga, hablando de mí le dijo:
- “¿Es ese chico que siempre va rodeado de gente, se ríe mucho, viste muy moderno y siempre lleva una bolsa en bandolera muy grande?”
Y no me califico de moderno. Lo que pasa es que me gusta sentirme bien con lo que llevo puesto, igual que todo el mundo, lo que pasa es que mientras otros se sienten bien con un jersey y unos vaqueros pues a veces me siento bien con cosas más “llamativas”. Cuando Jaime era homosexual y mi novio, nunca me comentó nada malo sobre la ropa, quizá que llamaba demasiado la atención y eso no le gustaba, a él le ponía mi indumentaria y eso no lo puede negar. Incluso un día me preguntó que si iba igual vestido a la facultad que cuando quedábamos. Pues claro, tampoco eran los domingos tan especiales.
En ocasiones, si estoy realmente inspirado es cuando con la ropa creo looks especiales… ¡Qué vergüenza dios mío… esto es peor que lo de las Bratz…! Pues eso, que a veces me visto… temático.
¿Temático? ¿Qué coño es eso? Bueno, pues cojo mi ropa, ropa normal de H&M, del Topman y la selecciono inspirándome pues en cosas como “los 50”, “los 60”, “la Francia Bohemia”, “los 80” o “Los cawboys”. El truco amigos de lo bizarro, los complementos. Te pones un gorro de vaquero y una chapa de Sheriff y ya eres un cowboy. Y si… tengo una chapa y un sombrero.
Lo de temático es principalmente por diversión, después es por sentirme bien y bueno, que al ir temático es como si fueras disfrazado de fantasías sexuales varias que también me compensa en cierto modo.
Pero normalmente el look definitivo es el de chapero californiano. Algo retro, toque vintage y complementos que resalten. Lo bueno es que si me veo en la necesidad monetaria o fisiológica (llegará antes la fisiológica) de vender mi cuerpo el look ya lo tengo resuelto ¡Y la calle carretas es tan divertida de explorar!
Un poco de obra: Fecundación
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Fotograma sobre papel satinado.
Fotograma sobre papel satinado.
Tipos moribundos de BBAA
Alguien comentó que en BBAA cuidamos mucho la ropa. Sobre esto… bueno, supongo que hay tres tipos de estudiantes de BBAA, estudiantes A, estudiantes B y estudiantes C para no ofender a nadie que hay gente muy sensible y luego se meten contigo o se querellan y no estamos para sustos:
-El estudiante A) Además de querer sacarse la carrera es muy artista. Se entera de todo lo que pasa, va a exposiciones y se viste a la última.
-El estudiante B) Se quiere sacar la carrera, por diversas razones personales y vocación.. Sabe lo que pasa pero en casa está mejor, se viste al gusto de las marcas comerciales ó en su defecto viste a lo friki (principalmente de negro)
-El estudiante C) El peor, se metió en BBAA porque de casualidad entró no se sabe muy bien porqué. Lo máximo en cuanto a bohemia. Lo único que hace es ver que se pone y cuanto tiempo estará en la cafetería hablando de sí mismo.
¿Y dónde me encuentro yo? Vamos a ser realistas, por ser artista pisotearía hasta a mi abuela, tampoco es que me entere de todo lo que pasa pero en mi caso ir vestido a la última es una obligación. Porque claro, no en todas las casas se tiene una diseñadora y “look designer” personal a la fuerza:
Yo: – “Mira lo que me he comprado”
Diseñadora: - “Eso es una puta mierda. Ya lo sacó Dsquared hace 2 años.”
Y: - “Bueno… pero a mí me gusta… (Llorando)”
D: - “Menudo imbécil, trae que lo devolvemos”
Y se devuelve. Otras veces es al revés:
Yo: -“¡Mira que bonito! Me ha hecho la abuela una toquilla, la voy a llevar como si fuera una bufanda en invierno”
Diseñadora: “¡Buff! ¡Que hortera que te estás volviendo!”
D: (Meses después) “¿Has visto que en la nueva colección de nosequién han sacado ponchos para chico y bufandas extrañas?”
Y: “¿Cómo mi toquilla?”
D: “¡Sii! Si ya te dije yo que era una buena idea que la abuela te hiciera una toquilla.
Y más cosas que ya contaré sobre mi hermana. Está claro que su influencia en mi vestimenta es total, además de haber cogido la costumbre de revisar todas las páginas web de moda regularmente.
Digo siempre una cosa, si cuando me visto no me estoy divirtiendo es que no merece la pena ponerme esa ropa, además de tener que sentirme identificado con los colores según el estado de ánimo y de que lo que me ponga me hace situarme entre la creme de BBAA. Próximamente otro post fashion.
-El estudiante A) Además de querer sacarse la carrera es muy artista. Se entera de todo lo que pasa, va a exposiciones y se viste a la última.
-El estudiante B) Se quiere sacar la carrera, por diversas razones personales y vocación.. Sabe lo que pasa pero en casa está mejor, se viste al gusto de las marcas comerciales ó en su defecto viste a lo friki (principalmente de negro)
-El estudiante C) El peor, se metió en BBAA porque de casualidad entró no se sabe muy bien porqué. Lo máximo en cuanto a bohemia. Lo único que hace es ver que se pone y cuanto tiempo estará en la cafetería hablando de sí mismo.
¿Y dónde me encuentro yo? Vamos a ser realistas, por ser artista pisotearía hasta a mi abuela, tampoco es que me entere de todo lo que pasa pero en mi caso ir vestido a la última es una obligación. Porque claro, no en todas las casas se tiene una diseñadora y “look designer” personal a la fuerza:
Yo: – “Mira lo que me he comprado”
Diseñadora: - “Eso es una puta mierda. Ya lo sacó Dsquared hace 2 años.”
Y: - “Bueno… pero a mí me gusta… (Llorando)”
D: - “Menudo imbécil, trae que lo devolvemos”
Y se devuelve. Otras veces es al revés:
Yo: -“¡Mira que bonito! Me ha hecho la abuela una toquilla, la voy a llevar como si fuera una bufanda en invierno”
Diseñadora: “¡Buff! ¡Que hortera que te estás volviendo!”
D: (Meses después) “¿Has visto que en la nueva colección de nosequién han sacado ponchos para chico y bufandas extrañas?”
Y: “¿Cómo mi toquilla?”
D: “¡Sii! Si ya te dije yo que era una buena idea que la abuela te hiciera una toquilla.
Y más cosas que ya contaré sobre mi hermana. Está claro que su influencia en mi vestimenta es total, además de haber cogido la costumbre de revisar todas las páginas web de moda regularmente.
Digo siempre una cosa, si cuando me visto no me estoy divirtiendo es que no merece la pena ponerme esa ropa, además de tener que sentirme identificado con los colores según el estado de ánimo y de que lo que me ponga me hace situarme entre la creme de BBAA. Próximamente otro post fashion.
Un poco de obra: Autorretrato en color.
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Encaustica sobre tablero de madera.
Encaustica sobre tablero de madera.
Moribundo on the rocks.
Siempre hemos tenido sospechas pero ahora se nos confirma. Mi padre intenta asesinarnos. Si alguna vez hemos tenido dudas todas se están disipando con la llegada del frio, porque el señor gordito que vive con nosotros no quiere ni oir hablar de encender la calefacción.
Es cierto que le ignoramos, que cuando llegamos a casa y saludamos siempre obviamos su presencia y que incluso huimos cuando llega a la maison moribunda, pero la revancha está siendo temible.
El frio comienza a entrar poco a poco en los hogares y aquí se encuentra las puertas abiertas para campar a sus anchas. En casa todo el mundo vamos con capas de camisetas y jerseys ¡Si el otro día salí a la calle y hacia más calor que en mi casa!
La que peor lo pasa es la abuela, pobrecita. Si normalmente ya camina algo lento, debido al frio cruzar los pasillos se ha convertido para ella en la subida al Everest.
Al no tener un sitio propio y dormir en la terraza el frio se hace más patente, porque mi señor padre fue el que se encargó de "cerrar" la terraza para servir de cuarto, y claro, ésto implica que tiene más grietas que la cara de Jordi González. Asi que para dormir echo encima de la cama todo lo que encuentro, abrigos, muñecos... a ver si así entro en calor.
Y es que el señor, al ser un inventor, no puede encargarse de purgar los radiadores y ya está como haria cualquier hijo de vecino. Una tarea tan simple como esa acaba siempre en una trágica vorágine de acontecimientos. Normalmente los radiadores comienzan a expulsar lodo marrón, la presión de la caldera comienza a subir, el radiador de aire del salón se convulsiona y expulsa chorros de agua hirviendo y en una ocasión llegó a "medio explotar" la caldera.
Después de todo no se está tan mal en casa con los jerseys puestos.
Es cierto que le ignoramos, que cuando llegamos a casa y saludamos siempre obviamos su presencia y que incluso huimos cuando llega a la maison moribunda, pero la revancha está siendo temible.
El frio comienza a entrar poco a poco en los hogares y aquí se encuentra las puertas abiertas para campar a sus anchas. En casa todo el mundo vamos con capas de camisetas y jerseys ¡Si el otro día salí a la calle y hacia más calor que en mi casa!
La que peor lo pasa es la abuela, pobrecita. Si normalmente ya camina algo lento, debido al frio cruzar los pasillos se ha convertido para ella en la subida al Everest.
Al no tener un sitio propio y dormir en la terraza el frio se hace más patente, porque mi señor padre fue el que se encargó de "cerrar" la terraza para servir de cuarto, y claro, ésto implica que tiene más grietas que la cara de Jordi González. Asi que para dormir echo encima de la cama todo lo que encuentro, abrigos, muñecos... a ver si así entro en calor.
Y es que el señor, al ser un inventor, no puede encargarse de purgar los radiadores y ya está como haria cualquier hijo de vecino. Una tarea tan simple como esa acaba siempre en una trágica vorágine de acontecimientos. Normalmente los radiadores comienzan a expulsar lodo marrón, la presión de la caldera comienza a subir, el radiador de aire del salón se convulsiona y expulsa chorros de agua hirviendo y en una ocasión llegó a "medio explotar" la caldera.
Después de todo no se está tan mal en casa con los jerseys puestos.
Un poco de obra: Galatea.
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Muñeca de loneta cosida. Remiendos y bordados en lana roja, escritos realizados con tinta. Detalle de la cara elaborado con transfer sobre loneta.
Muñeca de loneta cosida. Remiendos y bordados en lana roja, escritos realizados con tinta. Detalle de la cara elaborado con transfer sobre loneta.
El album de Galatea.
Muchas preguntas, cuestiones, dudas y comentarios he recogido en torno a las fotografías de la muñeca Galatea y he creido conveniente hablar un poco de las fotos que son una obra independiente de la escultura en sí misma que es ella, perdonadme pero el egocentrismo del alumno de bellas artes puede ser "asin" de grande. Para despedir a la dama colgaré una foto en color de ella con la intención de que se puedan observar sus colores y demás.
Alguien me pilló cuando comentó sobre Tim Burton... Pozi, me lo dicen los profesores, me lo dicen mis amigos y me lo digo yo mismo; Tim y yo compartimos estética, que no gusto por los cardados claro. Pesadilla antes de navidad me cautivó y Sally, simplemente le amo. Soy un poco Friki con la peli asi que no me alargaré más, para no alcanzar un grado de anormalidad mayor.
Las fotos son Galatea como tú y yo en su día a día, durmiendo mostrando su desnudez, despejándose, en el baño (cagando vamos), en la ducha... Ella es la imitación de una vida, intenta ser mujer real pero no lo es, o al menos la cámara, con su magia, nos deja ver cómo es por dentro un ser humano escogido al azar, una señora de su casa que debajo de la piel oculta los remiendos. Al final, como puro trapo que es, el electrodoméstico es su lugar natural, añora una limpieza que nunca tendrá, ser otra vez mujer pura, ser libre de sus costuras y las frases que la envuelven.
Muchas gracias a los observadores que analizan detenidamente las imágenes, en selectividad no lo hubiera hecho mejor (la lavadora es LG) y gracias también a los que crean a partir de ella otra obra, ésta vez en palabras.
Algunas imágenes son un poco extrañas para la gente, incluso incómodas... ¡Y eso que no incluí en la obra final una foto con la plancha en la cabeza!
Pues ésta ha sido Galatea, mi obra para Clasicismo en el arte del siglo XXI, espero no haber sido repetitivo. ¿Y qué guardo en mi carpeta "Dossier" al ladito de la carpeta "dsquared" con la colección entera de este otoño/invierno? Colgaré algunas fotos más del curso pasado y los pocos dibujos que me quedan, en espera de las nuevas creaciones para Proyectos I.
¿Me atreveré a colgar las fotos de desnudo y mostrar así en internet los pechos de mi hermana la comunicóloga?
Alguien me pilló cuando comentó sobre Tim Burton... Pozi, me lo dicen los profesores, me lo dicen mis amigos y me lo digo yo mismo; Tim y yo compartimos estética, que no gusto por los cardados claro. Pesadilla antes de navidad me cautivó y Sally, simplemente le amo. Soy un poco Friki con la peli asi que no me alargaré más, para no alcanzar un grado de anormalidad mayor.
Las fotos son Galatea como tú y yo en su día a día, durmiendo mostrando su desnudez, despejándose, en el baño (cagando vamos), en la ducha... Ella es la imitación de una vida, intenta ser mujer real pero no lo es, o al menos la cámara, con su magia, nos deja ver cómo es por dentro un ser humano escogido al azar, una señora de su casa que debajo de la piel oculta los remiendos. Al final, como puro trapo que es, el electrodoméstico es su lugar natural, añora una limpieza que nunca tendrá, ser otra vez mujer pura, ser libre de sus costuras y las frases que la envuelven.
Muchas gracias a los observadores que analizan detenidamente las imágenes, en selectividad no lo hubiera hecho mejor (la lavadora es LG) y gracias también a los que crean a partir de ella otra obra, ésta vez en palabras.
Algunas imágenes son un poco extrañas para la gente, incluso incómodas... ¡Y eso que no incluí en la obra final una foto con la plancha en la cabeza!
Pues ésta ha sido Galatea, mi obra para Clasicismo en el arte del siglo XXI, espero no haber sido repetitivo. ¿Y qué guardo en mi carpeta "Dossier" al ladito de la carpeta "dsquared" con la colección entera de este otoño/invierno? Colgaré algunas fotos más del curso pasado y los pocos dibujos que me quedan, en espera de las nuevas creaciones para Proyectos I.
¿Me atreveré a colgar las fotos de desnudo y mostrar así en internet los pechos de mi hermana la comunicóloga?
Un poco de obra: Galatea07
Aquí debería ir una foto. Encuéntrala en http://www.fotolog.com/hairblue
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Fotografia en Blanco y Negro sobre papel satinado.
Moribundo Vs Hairblue.
¿Si la palabra moribundo es tan bonita porqué firmo con Hairblue? ¿Es que acaso llevo el pelo azul? Todo tiene respuesta.
Cuando sufrí mi proceso metamórfico al más puro estilo Kafkiano de ser un bajito rechoncho a ser un bajito de complexión delgada, me hallaba en un momento bastante convulso de mi vida.
De repente pasaba a estar metido en todo, la gente me saludaba, los niños sonreian, los pajarillos piaban en las ramas... Asi que comencé a cambiar en todo, me pasó como a Blossom de los 80 a los 90 pero en una versión acelerada y obviando el uso de chalecos anchos. Lo más maravilloso del bachillerato era que dejabas atrás los terribles días de gimnasia y aproveché para relegar cualquier prenda que oliera a chandal a lo más profundo de mi ropero, pero no era suficiente. Tomé una decisión que si la pienso ahora no imagino como tuve los cojones para hacerlo; me teñí el pelo de azul. No unas mechas... la cabeza entera.
Llegó el shock al instituto. De repente por los pasillos algunas profesoras creian ver a Lucia Bosé, pero era yo. Al ser un instituto lleno de bakalutis, malotes o como se les llame por ahí las probabilidades de recibir una paliza se vieron incrementadas en un 30%. Los motes, imaginativos donde los haya brotaron: Pelo-azul, dando pie a situaciones tipo:
Malote: ¡Eh! ¡Pelo-azul!
Yo: ¿Qué?
Malote: Esto... ¡Pelo-azul!
Como por esta misma época comencé a navegar por la red encontré el nick que mejor me definia, pero con un poco más de glamour, hairblue.
Pasado el tiempo el tinte se fue de mi pelo, así como parte de mi pelo con las decoloraciones claro y decidí no volver a teñirme, llegaba selectividad y preferia destacar por otra cosa que no fuera el tinte de mi cabeza. Con el paso del tiempo seguí intentando definir mi personalidad, así como el look y ahora me identifico más con la palabra moribundo que con el nombre compuesto tántas veces mencionado, pero dejar algunas costumbres cuesta, por no decir que ya me es sencillo de recordar. Lo de los nicks es un mundo, cada cual tiene su historia, ya sea Lady Evil o Hairblue buscamos algo que nos identifique, un alter-ego marveliano quizá. Bajo su velo azul he hecho muchas cosas en la web y siempre será parte de la esquizofrenia progresiva que me acompaña.
Cuando sufrí mi proceso metamórfico al más puro estilo Kafkiano de ser un bajito rechoncho a ser un bajito de complexión delgada, me hallaba en un momento bastante convulso de mi vida.
De repente pasaba a estar metido en todo, la gente me saludaba, los niños sonreian, los pajarillos piaban en las ramas... Asi que comencé a cambiar en todo, me pasó como a Blossom de los 80 a los 90 pero en una versión acelerada y obviando el uso de chalecos anchos. Lo más maravilloso del bachillerato era que dejabas atrás los terribles días de gimnasia y aproveché para relegar cualquier prenda que oliera a chandal a lo más profundo de mi ropero, pero no era suficiente. Tomé una decisión que si la pienso ahora no imagino como tuve los cojones para hacerlo; me teñí el pelo de azul. No unas mechas... la cabeza entera.
Llegó el shock al instituto. De repente por los pasillos algunas profesoras creian ver a Lucia Bosé, pero era yo. Al ser un instituto lleno de bakalutis, malotes o como se les llame por ahí las probabilidades de recibir una paliza se vieron incrementadas en un 30%. Los motes, imaginativos donde los haya brotaron: Pelo-azul, dando pie a situaciones tipo:
Malote: ¡Eh! ¡Pelo-azul!
Yo: ¿Qué?
Malote: Esto... ¡Pelo-azul!
Como por esta misma época comencé a navegar por la red encontré el nick que mejor me definia, pero con un poco más de glamour, hairblue.
Pasado el tiempo el tinte se fue de mi pelo, así como parte de mi pelo con las decoloraciones claro y decidí no volver a teñirme, llegaba selectividad y preferia destacar por otra cosa que no fuera el tinte de mi cabeza. Con el paso del tiempo seguí intentando definir mi personalidad, así como el look y ahora me identifico más con la palabra moribundo que con el nombre compuesto tántas veces mencionado, pero dejar algunas costumbres cuesta, por no decir que ya me es sencillo de recordar. Lo de los nicks es un mundo, cada cual tiene su historia, ya sea Lady Evil o Hairblue buscamos algo que nos identifique, un alter-ego marveliano quizá. Bajo su velo azul he hecho muchas cosas en la web y siempre será parte de la esquizofrenia progresiva que me acompaña.