Moribundo y sus zapatos.
Les debía una explicación a todas las fotos que puse en los posts anteriores. Ellas no surgieron de la nada aunque al principio pensé que si.
Cuando en tercero pude cogerme la asignatura de Fotografía I no la comencé con mucha fuerza, mi crisis psicopática comenzaba y en aquellos momentos podía explotar por cualquier sitio.
Soy de los que piensan que una fotografía no debe estar aparentemente demasiado pensada. Quiero decir que la fuerza de una imagen reside en ser precisamente eso, una instantánea, un momento congelado del movimiento habitual del mundo. Por otro lado la aparente artificialidad o superficialidad de ciertas imágenes siempre me atrae (maniquíes y muñecas).
Solito en mi “pseudocuarto” mis zapatos son algo que siempre está a la vista y era cuestión de tiempo que los utilizara como elementos de bodegón, el comenzar con la fotografía es liarse a disparar y disparar como si estuvieras en un instituto público norteamericano. Y me lié.
Los zapatos guardan un significado fantástico para mí. Como los corazones son la representación de la individualidad o la esencia de una persona, los zapatos son ya no el individuo puro, sino lo que quiere mostrar a los demás.
Si quiero hacer deporte me pongo unas zapatillas, si quiero ir elegante unos zapatos brillantes ¿Y si quiero ser yo mismo? ¿Cuáles son mis zapatos?
Por eso en mis fotos los zapatos son negros, elegantes… pero quien los viste no es normalmente una mujer, a veces es un hombre y a veces una niña pequeña. Posan estáticos mostrando sus zapatos que no les pertenecen pero en ese momento los hacen suyos. Igual, muchas personas cubren su vida con una capa, velo o máscara, evitando mostrar su desnudez, mostrando los zapatos elegantes que la gente espera de todos nosotros, zapatos verdaderamente ajenos.
En las fotos, pocas veces aparecen las caras, surgen cuerpos fragmentados, piernas la mayoría, piernas acompañadas ¿Acabarán de hacer el amor ahora? En otra aparece un televisor ¿Está influyendo en mi imagen?
Como dato os remito al fabuloso fotógrafo Guy Bourdin, para mí un orgasmo inmediato contemplar cualquier cosa suya.
Todos estos pensamientos los pude explorar más profundamente gracias a la fotografía, pero mirando atrás, descubrí que era un tema que ya había tratado en una pintura para una asignatura de color.
La pintura no es de mis aficiones preferidas… Vale, seré sincero, la detesto en lo más profundo de mi alma y me bebería el aguarrás para no pintar nunca, pero detesto pintar yo, verla es un auténtico placer. Por eso la calidad de mi trabajo pictórico no es muy buena. Uno de los pocos trabajos decentes en lo que se refiere al color era una pintura basada en una foto de la artista Deborah Mesa-Pelly, con lo que escribí sobre ella os dejo:
“Un primer boceto de colores más comunes me dejó ver el color ideal de los zapatos, el rojo. Este color atrae la atención sobre los zapatos para luego ir subiendo por las medias, también de color cálido y las piernas de esta persona que se encuentra atrapada sin remedio en unos zapatos que no son los suyos y obligada a permanecer así congelada en la fotografía para siempre, están enmarcados por dos zonas:
- La puerta y la sombra de la misma.
- El fondo de la habitación con un mueble.
Me interesaba colocar colores más fríos en estas zonas para centrar la atención en los zapatos, verdaderos protagonistas de esta instantánea, en la puerta unos azules y en el fondo unos verdes.
Quizá la colocación de estos colores no nos es dada solamente por un mero sistema de atraer la atención del espectador.
El color azul en la puerta contrasta con la calidez de la persona, la frialdad de una partida representada por el elemento arquitectónico y la acogida de los rojos que sin embrago permanecen ante la puerta, inertes recibiendo a quien fuere o esperando el momento de salir a la frialdad de los azules.
El verde del fondo de la lámina sería la esperanza. La esperanza que siempre existe y que guardamos en el fondo ante la persistencia de una puerta que, aunque nos provoca malestar, siempre puede traer algo bueno o malo. Ese verde en la pared y en ese mueble, un mueble clásico y con un cajón que puede contener cualquier cosa, cualquier cosa que nos reconforte.”
Bufff! ¡Lo que suelto a veces por la boca!
Cuando en tercero pude cogerme la asignatura de Fotografía I no la comencé con mucha fuerza, mi crisis psicopática comenzaba y en aquellos momentos podía explotar por cualquier sitio.
Soy de los que piensan que una fotografía no debe estar aparentemente demasiado pensada. Quiero decir que la fuerza de una imagen reside en ser precisamente eso, una instantánea, un momento congelado del movimiento habitual del mundo. Por otro lado la aparente artificialidad o superficialidad de ciertas imágenes siempre me atrae (maniquíes y muñecas).
Solito en mi “pseudocuarto” mis zapatos son algo que siempre está a la vista y era cuestión de tiempo que los utilizara como elementos de bodegón, el comenzar con la fotografía es liarse a disparar y disparar como si estuvieras en un instituto público norteamericano. Y me lié.
Los zapatos guardan un significado fantástico para mí. Como los corazones son la representación de la individualidad o la esencia de una persona, los zapatos son ya no el individuo puro, sino lo que quiere mostrar a los demás.
Si quiero hacer deporte me pongo unas zapatillas, si quiero ir elegante unos zapatos brillantes ¿Y si quiero ser yo mismo? ¿Cuáles son mis zapatos?
Por eso en mis fotos los zapatos son negros, elegantes… pero quien los viste no es normalmente una mujer, a veces es un hombre y a veces una niña pequeña. Posan estáticos mostrando sus zapatos que no les pertenecen pero en ese momento los hacen suyos. Igual, muchas personas cubren su vida con una capa, velo o máscara, evitando mostrar su desnudez, mostrando los zapatos elegantes que la gente espera de todos nosotros, zapatos verdaderamente ajenos.
En las fotos, pocas veces aparecen las caras, surgen cuerpos fragmentados, piernas la mayoría, piernas acompañadas ¿Acabarán de hacer el amor ahora? En otra aparece un televisor ¿Está influyendo en mi imagen?
Como dato os remito al fabuloso fotógrafo Guy Bourdin, para mí un orgasmo inmediato contemplar cualquier cosa suya.
Todos estos pensamientos los pude explorar más profundamente gracias a la fotografía, pero mirando atrás, descubrí que era un tema que ya había tratado en una pintura para una asignatura de color.
La pintura no es de mis aficiones preferidas… Vale, seré sincero, la detesto en lo más profundo de mi alma y me bebería el aguarrás para no pintar nunca, pero detesto pintar yo, verla es un auténtico placer. Por eso la calidad de mi trabajo pictórico no es muy buena. Uno de los pocos trabajos decentes en lo que se refiere al color era una pintura basada en una foto de la artista Deborah Mesa-Pelly, con lo que escribí sobre ella os dejo:
“Un primer boceto de colores más comunes me dejó ver el color ideal de los zapatos, el rojo. Este color atrae la atención sobre los zapatos para luego ir subiendo por las medias, también de color cálido y las piernas de esta persona que se encuentra atrapada sin remedio en unos zapatos que no son los suyos y obligada a permanecer así congelada en la fotografía para siempre, están enmarcados por dos zonas:
- La puerta y la sombra de la misma.
- El fondo de la habitación con un mueble.
Me interesaba colocar colores más fríos en estas zonas para centrar la atención en los zapatos, verdaderos protagonistas de esta instantánea, en la puerta unos azules y en el fondo unos verdes.
Quizá la colocación de estos colores no nos es dada solamente por un mero sistema de atraer la atención del espectador.
El color azul en la puerta contrasta con la calidez de la persona, la frialdad de una partida representada por el elemento arquitectónico y la acogida de los rojos que sin embrago permanecen ante la puerta, inertes recibiendo a quien fuere o esperando el momento de salir a la frialdad de los azules.
El verde del fondo de la lámina sería la esperanza. La esperanza que siempre existe y que guardamos en el fondo ante la persistencia de una puerta que, aunque nos provoca malestar, siempre puede traer algo bueno o malo. Ese verde en la pared y en ese mueble, un mueble clásico y con un cajón que puede contener cualquier cosa, cualquier cosa que nos reconforte.”
Bufff! ¡Lo que suelto a veces por la boca!
Comentario:
Cuando explicas lo de los colores me recuerdas un montón a un amigo mío del colegio que estudió Bellas Artes. El tío se fue de erasmus a Bélgica y ya no volvió más.
Un beso.
Comentario:
Ains! Los zapatos siempre han sido muy importantes para tí, ¿verdad cariño? Una persona que se gasta el dinero con el que sobrevive una familia rumana tres meses en unos zapatos, los debe de querer mucho. Y pensar que para mí no cobran apenas significado... pero eso sí, sabes que los Camper me encantan (Y más cuando los lleva nuestra profesora favorita)
Lo de los colores me ha gustado mucho, un tanto forzado tal vez, condicionado sin duda por la lectura de "De lo espiritual en el arte" de V. Kandinsky (muy recomendable, por cierto). Los colores transmiten, es muy cierto, pero confesemos que no es algo que usted use mucho, don renegado de la pintura. Porque sepan señores míos, que los alumnos de BBAA estamos acostumbrados a desarrollar la labia para hablar de nuestras propias y fastuosas obras. Y el señor hairblue, apante de su evidente talento, tiene una labia estremecedora.
Mi muy querido Kaotot. No estoy acostumbrada a compaginar la agradable novedad de una vida sexual activa con mis actividades digitales comunes, por lo que es normal que ahora se reduzcan mis intervenciones. Eso sí, que nadie se asuste, que aun conservo mis membranitas intactas. Al menos por este año...
¡Besitos lascivos a todos!
Lo de los colores me ha gustado mucho, un tanto forzado tal vez, condicionado sin duda por la lectura de "De lo espiritual en el arte" de V. Kandinsky (muy recomendable, por cierto). Los colores transmiten, es muy cierto, pero confesemos que no es algo que usted use mucho, don renegado de la pintura. Porque sepan señores míos, que los alumnos de BBAA estamos acostumbrados a desarrollar la labia para hablar de nuestras propias y fastuosas obras. Y el señor hairblue, apante de su evidente talento, tiene una labia estremecedora.
Mi muy querido Kaotot. No estoy acostumbrada a compaginar la agradable novedad de una vida sexual activa con mis actividades digitales comunes, por lo que es normal que ahora se reduzcan mis intervenciones. Eso sí, que nadie se asuste, que aun conservo mis membranitas intactas. Al menos por este año...
¡Besitos lascivos a todos!
Comentario:
La fotografía es algo que me atrae muchísimo. Tendré que empezar por comprarme una cámara, verdad?
Se pueden decir tantas cosas a través de una foto.
Me gustó la disección que haces de la obra. Te fijas en los detalles y les das vida, por eso eres artista.
Un beso.
Se pueden decir tantas cosas a través de una foto.
Me gustó la disección que haces de la obra. Te fijas en los detalles y les das vida, por eso eres artista.
Un beso.
Comentario:
Zapatos...sin duda alguna, los azpatos representan en gran medida la personalidad de una persona. Es curioso como cuando conozco a alguien, lo primero q me fijo, a parte de en su cara(en su nombre me es imposible...no me acuerdo nunca), es en sus zapatos...Yo los tengo de muchos colores: rojos, verdes, naranjas, rojos, amarillos, negros...al igual q los cinturones, los zapatos son mi debilidad...q le voy a hacer...
Por cierto...lo q sueltas por la boca no se...pero lo q tus dedos escriben, mola de verdad...
Un abrazo
Por cierto...lo q sueltas por la boca no se...pero lo q tus dedos escriben, mola de verdad...
Un abrazo
Comentario:
¡¡Actualizado!! Yo pagaría por ver la obra... y otras cosas más que son de mal gusto. ´No sé si te he comentado que soy daltónico. Estoy aprovecho a decírtelo hoy ya que has hablado de colores. Yo confundo:
-amarillo con verde claro
-lila con azul
-marron oscuro con verde oscuro
VAmos que el rojo y el azul los veo claramente diferentes. Creo que poder dibujar, poder pintar, poder crear... es algo maravilloso y que... pienso pagar lo que sea para cuando seas famoso tener una obra tuya... ahora no pagaría nada no por malo si no porque no tengo money pero especias las que quieras. Mira el otro día me compré 100 gramos de piñones al módico precio de 3 euros los 100 gramos de piñones. Me dijo que el kilo de piñones (que tanto me gustan) cuesta 30 euros. Y pensé para mís adentros... 20 euros suele costar una macrodiscoteca no?? y encima son una mierda... prefiero gastarme los 30 euros en piñones... pero el caso es que yo 30 euros no tengo... en fin..
Los zapatos. Mi visión de los zapatos cambió con la película PIEDRAS (creo que era esa) los vi con personalidad. Pero realmente veo un zapato y no me doy cuenta de las características que has ido comentando. Pero si creo que tienen mucho significado. Yo tengo unas bambas cutres que solo utilizo cuando voy a patinar y para estar por casa (porque no tienen cordones). Y luego las otras bambas tienen una lengueta sacada como si hablaran y son imitación barata de unas levis y luego unas que la suela se resbala si llueve... bueno y yo con la suela claro.
Pero algo voy a decir... yo miro muchos blogs porque soy un adicto a la escritura y estas cosillas. Pero el tuyo es uno de los... no sé cómo decírtelo sin que esto parezca el concurso de blogs del año. Me parece que tus hilos son muy interesantes, tus comentarios van cambiando, tu sentido del humor, tu ironía, tu visión, tu mezcla... que me emociono... (es que acabo de comer puré de patatas natural que me encanta). Siempre te digo lo mismo pero lo repito porque lo pienso de verdad y con cada post tuyo alucino y me quito el sombrero de madonna de cuando sacó el disco music que se hizo la cowboy. Por cierto hay una peli americana de amor entre dos cowboys... seguro que ya lo sabías.
Y me callo ya que tengo este blog acaparado de mis palabrillas.
"Eres tu mi principe azul que yo soñé..."
¿Lady Evil? ¿Estás ahí? ¿Estás embarazada? Ups...
besotes
-amarillo con verde claro
-lila con azul
-marron oscuro con verde oscuro
VAmos que el rojo y el azul los veo claramente diferentes. Creo que poder dibujar, poder pintar, poder crear... es algo maravilloso y que... pienso pagar lo que sea para cuando seas famoso tener una obra tuya... ahora no pagaría nada no por malo si no porque no tengo money pero especias las que quieras. Mira el otro día me compré 100 gramos de piñones al módico precio de 3 euros los 100 gramos de piñones. Me dijo que el kilo de piñones (que tanto me gustan) cuesta 30 euros. Y pensé para mís adentros... 20 euros suele costar una macrodiscoteca no?? y encima son una mierda... prefiero gastarme los 30 euros en piñones... pero el caso es que yo 30 euros no tengo... en fin..
Los zapatos. Mi visión de los zapatos cambió con la película PIEDRAS (creo que era esa) los vi con personalidad. Pero realmente veo un zapato y no me doy cuenta de las características que has ido comentando. Pero si creo que tienen mucho significado. Yo tengo unas bambas cutres que solo utilizo cuando voy a patinar y para estar por casa (porque no tienen cordones). Y luego las otras bambas tienen una lengueta sacada como si hablaran y son imitación barata de unas levis y luego unas que la suela se resbala si llueve... bueno y yo con la suela claro.
Pero algo voy a decir... yo miro muchos blogs porque soy un adicto a la escritura y estas cosillas. Pero el tuyo es uno de los... no sé cómo decírtelo sin que esto parezca el concurso de blogs del año. Me parece que tus hilos son muy interesantes, tus comentarios van cambiando, tu sentido del humor, tu ironía, tu visión, tu mezcla... que me emociono... (es que acabo de comer puré de patatas natural que me encanta). Siempre te digo lo mismo pero lo repito porque lo pienso de verdad y con cada post tuyo alucino y me quito el sombrero de madonna de cuando sacó el disco music que se hizo la cowboy. Por cierto hay una peli americana de amor entre dos cowboys... seguro que ya lo sabías.
Y me callo ya que tengo este blog acaparado de mis palabrillas.
"Eres tu mi principe azul que yo soñé..."
¿Lady Evil? ¿Estás ahí? ¿Estás embarazada? Ups...
besotes