Game Boy Moribundo
Hoy he ido a clase y cuando me he mirado en los baños de la facultad me he dado un susto. Hoy he ido como si fuera una versión en miniatura del George Michael más WHAM, unas barbas que daba pena verme.
¿Por qué leches no me afeité yo este fin de semana? Una palabra, Singstar.
Ha sido el peor aparato que ha llegado a la casa moribunda desde el pinchadiscos retro con el que recuperamos el disco de la lambada, el de Roberto Carlos y otros.
Y es que en mi casa las consolas hacía tiempo que no traspasaban sus castos y níveos muros.
Yo fui un niño Game Boy. Aún recuerdo la revolución que supuso el obtener ese regalo de navidad que muchos niños españoles desearon los reyes de 1992. Yo no es que la quisiera en exceso, pero mi padre padece de algún síndrome (uno más) que le obliga a comprar lo último que salga en materia tecnológica.
Mi consola vino en el pack especial que incluía el Tetris y aparte me compraron el juego de los Gremlins 2.
Cogiendo ahora mi antigua amiga portátil me doy cuenta de que Nintendo causó muñecas de sexagenario a toda una generación de niños ávidos por un entretenimiento individualista y antisocial que por otro lado me ha dado la maravillosa personalidad que ahora disfruto.
Mi Game Boy se fue convirtiendo en todo un set de entretenimiento, llegaron su batería, su lupa, algunos juegos más…
Mientras en casa, mis hermanas disfrutaban de su Amstra, ellas eran dos y las edades nos situaban en dos puntos opuestos, me odiaban.
Mis padres, inconscientes, pasadas unas cuantas navidades, les regalaron la Súper Nintendo con el juego de Mario All Star y descubrimos los colores y la simulación de una especie de tercera dimensión. Con comunicóloga luché al street fighter horas y horas de tardes de desidia.
La Súper Nintendo murió y llegó la Game Boy Color y después la Game Boy Advance.
Con la Advance ya me sentí desbordado, demasiados botones, demasiada forma anatómica, demasiada pantalla, demasiado horizontal… demasiado.
Me encontré desfasado cuando aún no había terminado el bachillerato, el ciclo de la vida, como diría Walt Disney.
Me olvidé de las consolas y de su existencia, el ordenador abria todo un mundo de posibilidades cada una más estimulante, Internet y todo lo que ello conlleva, o sea, porno.
Entre porno y porno (y tiro porque me toca) encontré el juego de Los Sims, que me ayudaba a canalizar mi ira homicida y mis frustraciones sexuales de una manera más o menos saludable, obligando a que se acostaran juntos, cortaran el césped o incendiando la casa y matando a quien me la hubiera jugado.
Mi vida estaba libre de consolas hasta que ha llegado a nuestras manos la Play Station y su maldito Singstar. La nueva generación de juegos cooperativos nos tiene como locos, creo que es de los pocos momentos que nos reunimos ilusionados todos juntos en el salón aparte de cuando mi padre se duerme sentado y le pintamos tatuajes en la tripa con edding que tarda días en ver.
Canto, canto y canto. Cada vez interpreto mejor y le pongo más sentimiento a las canciones. Comunicóloga es mi mayor rival aunque yo soy un hacha en el Singstar 80.
Quizá por mi parecido con George… ¡… before you go go!
¿Por qué leches no me afeité yo este fin de semana? Una palabra, Singstar.
Ha sido el peor aparato que ha llegado a la casa moribunda desde el pinchadiscos retro con el que recuperamos el disco de la lambada, el de Roberto Carlos y otros.
Y es que en mi casa las consolas hacía tiempo que no traspasaban sus castos y níveos muros.
Yo fui un niño Game Boy. Aún recuerdo la revolución que supuso el obtener ese regalo de navidad que muchos niños españoles desearon los reyes de 1992. Yo no es que la quisiera en exceso, pero mi padre padece de algún síndrome (uno más) que le obliga a comprar lo último que salga en materia tecnológica.
Mi consola vino en el pack especial que incluía el Tetris y aparte me compraron el juego de los Gremlins 2.
Cogiendo ahora mi antigua amiga portátil me doy cuenta de que Nintendo causó muñecas de sexagenario a toda una generación de niños ávidos por un entretenimiento individualista y antisocial que por otro lado me ha dado la maravillosa personalidad que ahora disfruto.
Mi Game Boy se fue convirtiendo en todo un set de entretenimiento, llegaron su batería, su lupa, algunos juegos más…
Mientras en casa, mis hermanas disfrutaban de su Amstra, ellas eran dos y las edades nos situaban en dos puntos opuestos, me odiaban.
Mis padres, inconscientes, pasadas unas cuantas navidades, les regalaron la Súper Nintendo con el juego de Mario All Star y descubrimos los colores y la simulación de una especie de tercera dimensión. Con comunicóloga luché al street fighter horas y horas de tardes de desidia.
La Súper Nintendo murió y llegó la Game Boy Color y después la Game Boy Advance.
Con la Advance ya me sentí desbordado, demasiados botones, demasiada forma anatómica, demasiada pantalla, demasiado horizontal… demasiado.
Me encontré desfasado cuando aún no había terminado el bachillerato, el ciclo de la vida, como diría Walt Disney.
Me olvidé de las consolas y de su existencia, el ordenador abria todo un mundo de posibilidades cada una más estimulante, Internet y todo lo que ello conlleva, o sea, porno.
Entre porno y porno (y tiro porque me toca) encontré el juego de Los Sims, que me ayudaba a canalizar mi ira homicida y mis frustraciones sexuales de una manera más o menos saludable, obligando a que se acostaran juntos, cortaran el césped o incendiando la casa y matando a quien me la hubiera jugado.
Mi vida estaba libre de consolas hasta que ha llegado a nuestras manos la Play Station y su maldito Singstar. La nueva generación de juegos cooperativos nos tiene como locos, creo que es de los pocos momentos que nos reunimos ilusionados todos juntos en el salón aparte de cuando mi padre se duerme sentado y le pintamos tatuajes en la tripa con edding que tarda días en ver.
Canto, canto y canto. Cada vez interpreto mejor y le pongo más sentimiento a las canciones. Comunicóloga es mi mayor rival aunque yo soy un hacha en el Singstar 80.
Quizá por mi parecido con George… ¡… before you go go!
Comentario:
Pues yo no he tenido nunca consolas de ésas. Jugué con el Spectrum 48K, pero al tiempo que me aburrí de él se acabaron los juegos. Cuando llegó el primer ordenador de verdad (un 286) empecé a jugar con que era escritor.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
Yum, habéis abierto una caja de Pandora.
Pos mi primera consola fue una Game Gear a la cual tenía mucho cariño y me tiraba de los pelos con mi hermana para jugar con ella. ¡Uh, uh! ¡Colorines y más colorines! ¡Horas aumentando la miopía de forma gratuita! Sonic giraba y giraba mientras pasaba la época de los 90 y clásicos como Alone in the Dark, Jazz Jackrabbit, Castlevania y Monkey Island se colaban en mi vetusto 486...
Después, llegó mi Master Sistem (también compartida, por supuesto, Sega forever), y las partidas infinitas en casa de mi primo con la Super Nintendo al Street Fighter II y al Mario Kart...
Y ahí termina mi periplo consolero infantil. Porque mis padres se negaron a dar más de si, sabiendo lo nocivo que podría resultar para mi personalidad viciosa el poseer uno de esos aparatos subversivos. (No es normal jugar tantas horas al Alex Kidd) También se negaron a comprarme juegos para el ordenador... bueno, no exactamente, se los quedaba mi padre y yo me jodía. Aun así, pude jugar a títulos como el Commandos, los Sims o el Starcraft, al tiempo que intentaba mendigar en consolas de amigos y toqué el Resident Evil y otros rpgs (roleplayer games)y survival horrors varios.
Doy fe que, a día de hoy, llego a tener consola y no tengo vida social.
Y ahora voy a participar en un fanzine sobre videojuegos, porque mis amigos son un flipados de ellos. Yo que no he jugado ni al Legend of Zelda, ni al Metal Gear, ni al Quake, ni al Final Fantasy... Eso sí, dibujo una historia del Onimusha 3, de mi querido Takeshi Kaneshiro.(babaaassss...)
Que friki me siento... ¬¬
PD. Siento la parrafada, hace mucho que no escribo. Tener un novio en el hospital es lo que tiene, que hacer de enfermera cachonda lleva muchas horas. (¡Pero ya está bien!^^)
PD2. ¡¡¡¡Kaotot!!!! ¡Ven en marzo, síiii! Más que nada, porque en marzo es el cumple del moribundo y el mío. (me matará por este spoiler, pero me da igual:P) Eso si, como te vea, te como a besos, así que tendrás que arriesgarte.
¡Besitos contagiosos!
Pos mi primera consola fue una Game Gear a la cual tenía mucho cariño y me tiraba de los pelos con mi hermana para jugar con ella. ¡Uh, uh! ¡Colorines y más colorines! ¡Horas aumentando la miopía de forma gratuita! Sonic giraba y giraba mientras pasaba la época de los 90 y clásicos como Alone in the Dark, Jazz Jackrabbit, Castlevania y Monkey Island se colaban en mi vetusto 486...
Después, llegó mi Master Sistem (también compartida, por supuesto, Sega forever), y las partidas infinitas en casa de mi primo con la Super Nintendo al Street Fighter II y al Mario Kart...
Y ahí termina mi periplo consolero infantil. Porque mis padres se negaron a dar más de si, sabiendo lo nocivo que podría resultar para mi personalidad viciosa el poseer uno de esos aparatos subversivos. (No es normal jugar tantas horas al Alex Kidd) También se negaron a comprarme juegos para el ordenador... bueno, no exactamente, se los quedaba mi padre y yo me jodía. Aun así, pude jugar a títulos como el Commandos, los Sims o el Starcraft, al tiempo que intentaba mendigar en consolas de amigos y toqué el Resident Evil y otros rpgs (roleplayer games)y survival horrors varios.
Doy fe que, a día de hoy, llego a tener consola y no tengo vida social.
Y ahora voy a participar en un fanzine sobre videojuegos, porque mis amigos son un flipados de ellos. Yo que no he jugado ni al Legend of Zelda, ni al Metal Gear, ni al Quake, ni al Final Fantasy... Eso sí, dibujo una historia del Onimusha 3, de mi querido Takeshi Kaneshiro.(babaaassss...)
Que friki me siento... ¬¬
PD. Siento la parrafada, hace mucho que no escribo. Tener un novio en el hospital es lo que tiene, que hacer de enfermera cachonda lleva muchas horas. (¡Pero ya está bien!^^)
PD2. ¡¡¡¡Kaotot!!!! ¡Ven en marzo, síiii! Más que nada, porque en marzo es el cumple del moribundo y el mío. (me matará por este spoiler, pero me da igual:P) Eso si, como te vea, te como a besos, así que tendrás que arriesgarte.
¡Besitos contagiosos!
Comentario:
Quiero que prometas (si no quieres prometer jura por Snoopy) que un día podré disfrutar contigo y con tu familia de una sesión de singstar. Mi mejor amiga me ha dicho que una amiga suya italiana se va a Madrid ya mismo así que en marzo a mediados quiere ir para allí. Y yo quiero ser presentado como tu "cibernovio oficial" jajaja. Y cantar y dar el cante ... y quiero un autógrafo y conocer a Galatea y ver tus cuadros y tocar tu cuerpo (digo)... y esas cosas que hacen los cibernovios cuando se conocen jijiji.
eres el mejor!!!!!!!!
un abrazo para tu cuerpo y para tu tripita y para tu cara y para tus barbas y para tus ojos y para tu sonrisa y para tus dientes.
LADY EVIL: ¿Tu a qué jugabas?
eres el mejor!!!!!!!!
un abrazo para tu cuerpo y para tu tripita y para tu cara y para tus barbas y para tus ojos y para tu sonrisa y para tus dientes.
LADY EVIL: ¿Tu a qué jugabas?
Comentario:
yo sólo jugué a la Gay Boy...
Comentario:
juas q identificado me siento xD
a mi tb me regalaron la game boy en su momento, mas tarde la super nintendo con su mario all star y el street fighter II, despues llego la game boy color, me olvide de las consolas y descubri los sims para pc, y hace unos meses tb el... singstar! tengo los 3, me paso la vida afonico. Si alguna vez salgo x la noche y no podemos entrar donde queriamos o algo a mi casa q vamos a ponernos al singstar =D
a mi tb me regalaron la game boy en su momento, mas tarde la super nintendo con su mario all star y el street fighter II, despues llego la game boy color, me olvide de las consolas y descubri los sims para pc, y hace unos meses tb el... singstar! tengo los 3, me paso la vida afonico. Si alguna vez salgo x la noche y no podemos entrar donde queriamos o algo a mi casa q vamos a ponernos al singstar =D
Comentario:
te quieres creer q nunca he jugado a la play? soy rara, ya lo se :-)
besos
besos
Comentario:
Sonic forever!
Y voto por Singstar, la Eye Toy y .. no sé c´mo se llama esto nevo q han sacado los de la Play q es como u os pulsadores a modo de concursod e TV. Me lo pasé bomba. Y encima, ya no son antisociales!
Y voto por Singstar, la Eye Toy y .. no sé c´mo se llama esto nevo q han sacado los de la Play q es como u os pulsadores a modo de concursod e TV. Me lo pasé bomba. Y encima, ya no son antisociales!
Comentario:
Yo nunca he tenido consola, ni game boy ni he jugado a juegos de ordenador, pero más que nada pq nunca me han llamado la atención.
Sólo he sido "adicto" a dos juegos: Street Fighter (siempre me pedía a Chun Li) y el Mario Kart. Y todo eso en casa de mi primo.
Es curioso, ayer hablé con una amiga y me dijo que jugó con su marido, su hermanos, sus sobrinos, la cuñá, etc., a un juego de la Play. La tecnología une a las familias?, increible!
Besicos!
Sólo he sido "adicto" a dos juegos: Street Fighter (siempre me pedía a Chun Li) y el Mario Kart. Y todo eso en casa de mi primo.
Es curioso, ayer hablé con una amiga y me dijo que jugó con su marido, su hermanos, sus sobrinos, la cuñá, etc., a un juego de la Play. La tecnología une a las familias?, increible!
Besicos!
Comentario:
Es lo que tienen las nuevas tecnologías... pueden hacerte perder todo un día, un par, un mes... un año... un besazo ;) ¡muak!