Moribundo disfrazado.
Sigo en plan nostalgia a lo cuéntame, pero ochentero, con sudaderas tipo canguro y pelo tazón.
Es una pena porque este carnaval en le maison moribunda ha pasado sin pena ni gloria. De hecho llevamos ya unos cuantos que pasan desapercibidos, y todo desde que mi madre se negó a hacer más disfraces.
Ella disfrutaba elaborando complicados y originales diseños que a sus usuarios hacían sentir como los seres más especiales y que ahora despiertan vergüenzas extremas. Ella en definitiva se extasiaba.
Mi primer disfraz de carnavales fue de… es terrible confesarlo… gato con botas. Yo, un moribundo por el arte de edad preescolar con leotardos marrones, camisa de chorreras, una casaca y un gorro de mosquetero ideal que mi madre, diosa de la confección y de las artes manuales, la artemisa de mi casa elaboró para disfrute de su hijo varón.
Creo que en todos los colegios hacen concurso de carnaval y claro, yo que era tan mono, tan pequeñito y con un pelo jhonsons despunté en él por encima de todos mis compañeros, gané el primer premio para escarnio de las demás madres que ya afilaban sus uñas en espera de una venganza.
Y la venganza vino, al año siguiente nos disfrazaron de hawaianos y por supuesto, mi disfraz era elegante, sencillo y ganó, esta vez el premio no fue un set de pinturas sino unos paquetes de plastilinas de colores. Las madres clamaron la venganza que no había podido ser saciada el año anterior, horcas, guadañas y demás objetos típicos de un barrio del extrarradio asomaron a la ventana de la clase de párvulos y la profesora, presionada por el caos de estrógenos decidió repartir la masa de la discordia entre todos los niños del aula para no “discriminar” a nadie.
Pasaron los años y seguía recaudando mis premios al mejor disfraz hasta que me censuraron. Las madres pusieron una queja a la directora, aquello de que un mismo niño ganase siempre no era educativo para nadie.
Yo si digo la verdad lo hubiera pasado mejor sin disfraz porque no sé si el que puso las fechas a los carnavales era un terrible hijo de puta pero en febrero te hielas de frio y una pregunta ¿Porqué las telas de los disfraces son extremadamente finas?
Medio congelado, rompí la racha de veto con un disfraz de guardia real de la reina de Inglaterra (con gorro incluido), no pudieron quitarme el premio otra vez, el codiciado tesoro, dos cuentos… es lo que tienen los colegios públicos.
Las congelaciones anuales continuaron hasta el último curso que, como tradición especial de mi antro escolar escogían a dos alumnos de los más aventajados para escribir un bonito pregón. Así se hizo. Además, la última tradición boba del colegio de marras era la de crear unos “mostolinos”. Nunca nadie supo quién tuvo esa idea, pero los “mostolinos” eran unos alumnos, de último curso que se disfrazaban y que días antes pasaban por las clases encargando que cierto día todos trajeran alguna tontería ilógica y sin sentido, un calcetín en la oreja, la nariz pintada de azul. Si el azote mostolino el día señalado encontraba gente sin su mandato le pintaban toda la cara de la manera más sádica delante de todos los compañeros.
Fui mostolino y disfruté maltratando a mis iguales. Aquellos fueron los mejores carnavales de mi vida.
¿Mis últimos disfraces? Bizarros y frikis por supuesto. Como buen fan del Mago de Oz, uno de los últimos carnavales fui de pareja con Lady Evil vestido del Espantapájaros, ella iba de Dorothy, totalmente adorable.
Pero en mi casa nunca desaprovechamos una ocasión para disfrazarnos, pasando la fecha carnavalesca por el forro de nuestra preciosa ropa interior, prueba de ello son proyectos que tenemos en mente como la fiesta Rocky Horror y algunos ya llevados a cabo como la fiesta de los setenta, la fiesta hawaiana y la fiesta ochentera, la más reciente y que tendrá post.
Además, mi gusto por vestir distinto me hace casi ir temático a diario por lo que no hecho de menos tanto los carnavales, congelarme los muslos y aguantar la intemperie lloviendo y con los pies llenos de barro.
Es una pena porque este carnaval en le maison moribunda ha pasado sin pena ni gloria. De hecho llevamos ya unos cuantos que pasan desapercibidos, y todo desde que mi madre se negó a hacer más disfraces.
Ella disfrutaba elaborando complicados y originales diseños que a sus usuarios hacían sentir como los seres más especiales y que ahora despiertan vergüenzas extremas. Ella en definitiva se extasiaba.
Mi primer disfraz de carnavales fue de… es terrible confesarlo… gato con botas. Yo, un moribundo por el arte de edad preescolar con leotardos marrones, camisa de chorreras, una casaca y un gorro de mosquetero ideal que mi madre, diosa de la confección y de las artes manuales, la artemisa de mi casa elaboró para disfrute de su hijo varón.
Creo que en todos los colegios hacen concurso de carnaval y claro, yo que era tan mono, tan pequeñito y con un pelo jhonsons despunté en él por encima de todos mis compañeros, gané el primer premio para escarnio de las demás madres que ya afilaban sus uñas en espera de una venganza.
Y la venganza vino, al año siguiente nos disfrazaron de hawaianos y por supuesto, mi disfraz era elegante, sencillo y ganó, esta vez el premio no fue un set de pinturas sino unos paquetes de plastilinas de colores. Las madres clamaron la venganza que no había podido ser saciada el año anterior, horcas, guadañas y demás objetos típicos de un barrio del extrarradio asomaron a la ventana de la clase de párvulos y la profesora, presionada por el caos de estrógenos decidió repartir la masa de la discordia entre todos los niños del aula para no “discriminar” a nadie.
Pasaron los años y seguía recaudando mis premios al mejor disfraz hasta que me censuraron. Las madres pusieron una queja a la directora, aquello de que un mismo niño ganase siempre no era educativo para nadie.
Yo si digo la verdad lo hubiera pasado mejor sin disfraz porque no sé si el que puso las fechas a los carnavales era un terrible hijo de puta pero en febrero te hielas de frio y una pregunta ¿Porqué las telas de los disfraces son extremadamente finas?
Medio congelado, rompí la racha de veto con un disfraz de guardia real de la reina de Inglaterra (con gorro incluido), no pudieron quitarme el premio otra vez, el codiciado tesoro, dos cuentos… es lo que tienen los colegios públicos.
Las congelaciones anuales continuaron hasta el último curso que, como tradición especial de mi antro escolar escogían a dos alumnos de los más aventajados para escribir un bonito pregón. Así se hizo. Además, la última tradición boba del colegio de marras era la de crear unos “mostolinos”. Nunca nadie supo quién tuvo esa idea, pero los “mostolinos” eran unos alumnos, de último curso que se disfrazaban y que días antes pasaban por las clases encargando que cierto día todos trajeran alguna tontería ilógica y sin sentido, un calcetín en la oreja, la nariz pintada de azul. Si el azote mostolino el día señalado encontraba gente sin su mandato le pintaban toda la cara de la manera más sádica delante de todos los compañeros.
Fui mostolino y disfruté maltratando a mis iguales. Aquellos fueron los mejores carnavales de mi vida.
¿Mis últimos disfraces? Bizarros y frikis por supuesto. Como buen fan del Mago de Oz, uno de los últimos carnavales fui de pareja con Lady Evil vestido del Espantapájaros, ella iba de Dorothy, totalmente adorable.
Pero en mi casa nunca desaprovechamos una ocasión para disfrazarnos, pasando la fecha carnavalesca por el forro de nuestra preciosa ropa interior, prueba de ello son proyectos que tenemos en mente como la fiesta Rocky Horror y algunos ya llevados a cabo como la fiesta de los setenta, la fiesta hawaiana y la fiesta ochentera, la más reciente y que tendrá post.
Además, mi gusto por vestir distinto me hace casi ir temático a diario por lo que no hecho de menos tanto los carnavales, congelarme los muslos y aguantar la intemperie lloviendo y con los pies llenos de barro.
Comentario:
A mí sólo me han disfrazado una vez: de pastor. No veas qué gratificante... Me sentí tan realizado que nunca más he vuelto a vestirme de fantoche.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
yo gane una vez en mi colegio con un disfraz de dalmata, iba tan mono...
la ultima vez que me disfrace creo que fue hace lo menos 5 años, iba de angel =)
la ultima vez que me disfrace creo que fue hace lo menos 5 años, iba de angel =)
Comentario:
tu casa es lo más.
Mi abuela era modista... pero yo me disfrazaba de Sherlock Holmes, Tintín, Wally, marinero,... no había demasiada imaginación por lo q veo.
Mi abuela era modista... pero yo me disfrazaba de Sherlock Holmes, Tintín, Wally, marinero,... no había demasiada imaginación por lo q veo.
Comentario:
Para cuando hagas una fiesta rollo siniestro me avisas, que iré encantado, ya sabes que me encanta el rollo Cuervo... Por cierto Edu, no conoces el disfraz de hormiga???
Comentario:
edu, esto es lo que tu entiendes por un simple comentario?
(ay, mori, perdona, por un momento he olvidado que este es TU blog)
(ay, mori, perdona, por un momento he olvidado que este es TU blog)
Comentario:
Mi madre era experta en fabricar disfraces de ultima hora para que sus hijos no se sintiesen discriminados ante el resto de niños cabrones que pensaban que su disfraz era el mejor...
Disfraz de Pitufo:
Elementos necesarios: 2 leotardos, algodon, un camiseta de cuello vuelto de manga larga de color azul, pintura de cara azul.
Elaboración: 1 de los pares de leotardos serviran para cubrir las piernas y el paquetillo y esas cosas, la camiseta servira para cubrir la parte de arriba, las pinturas evidentemente para cubrir cara y manos y con el otro par de leotardos fabricaremos el gorro... cortamos la parte del paquetillo incluyendo un trozito de pierna y lo cosemo, lo rellenamos de algodon y voilá.
DISFRAZ DE CAJA DE REGALO: (este es cojonudo)
Elementos necesarios: Una caja de carton de las que contienen un televisor de 28" por ejemplo, papel de regalo y un lazo
Elaboracion: forrar la caja con el papel de regalo, quitar las solapas de la parte inferior de la caja, hacer un agujero en los dos laterales de la caja y en la parte superior uno mas grande para la cabeza. Meterse dentro de la caja y meter los brazos por los agujeros que hemos hecho previamente, anudarse el lazo en la cabeza.
Tengo muchos mas... abeja maya, pirata garrapata, momia, angel de belen... pero esto seria mas propio de un post entero de taller de disfraces que de un simple comentario
Disfraz de Pitufo:
Elementos necesarios: 2 leotardos, algodon, un camiseta de cuello vuelto de manga larga de color azul, pintura de cara azul.
Elaboración: 1 de los pares de leotardos serviran para cubrir las piernas y el paquetillo y esas cosas, la camiseta servira para cubrir la parte de arriba, las pinturas evidentemente para cubrir cara y manos y con el otro par de leotardos fabricaremos el gorro... cortamos la parte del paquetillo incluyendo un trozito de pierna y lo cosemo, lo rellenamos de algodon y voilá.
DISFRAZ DE CAJA DE REGALO: (este es cojonudo)
Elementos necesarios: Una caja de carton de las que contienen un televisor de 28" por ejemplo, papel de regalo y un lazo
Elaboracion: forrar la caja con el papel de regalo, quitar las solapas de la parte inferior de la caja, hacer un agujero en los dos laterales de la caja y en la parte superior uno mas grande para la cabeza. Meterse dentro de la caja y meter los brazos por los agujeros que hemos hecho previamente, anudarse el lazo en la cabeza.
Tengo muchos mas... abeja maya, pirata garrapata, momia, angel de belen... pero esto seria mas propio de un post entero de taller de disfraces que de un simple comentario
Comentario:
Uf, no hay nada más peligroso que un grupo coordinado de madres envidiosas... Tendrías q hacer un concurso y sortear pasar una semana en tu casa :P con cariño lo digo eh?
Comentario:
Pues yo te veo más de Dorothy cantando "Somewhere over the rainbow", que quieres que te diga.
Comentario:
yo me adelanté a Tim Burton y hace cinco o seis años me embutí en el traje de novia de mi madre (70ero y con casquete)lo esparraqué un poco y me fuí al arena. En realidad me inspiré en Sade en el video de orinary love. Hay fotos que lo demuestran, pero estan a buen recaudo. besitos!
Comentario:
recuerdo cuando era pequeña q mi madre me vistió de flamenca para presentarme a un concurso de trajes (de flamenca, claro). me puse tan nerviosa, q los retortijones de barriga hicieron q tuviera q quitarme toda la parafernalia a toda prisa....
kss
kss
Comentario:
Vaya, por fin me cuelo segundo en la ristra de comentarios que levantas a tu paso. Ahora me leo el post, que me hacía ilusión saludarte primero.
Comentario:
para cuándo la recreación de Saló o los 120 días de Sodoma en el salón de tu casa?