Moribundo por el arte
Si mi vida ya parecia una serie cómica de television lo único que le faltaba era un blog.
Acerca de
Nací en una agradable familia de sospechoso parecido a los simpson. Tras los estudios normales decido hacer Bellas Artes y desde entonces todo lo que me acontece se presenta con risas en "off" y sarcasmos de sobremesa.
Sindicación
 
Moribundo y el día oficial.
El jueves volví a celebrar mi cumpleaños, esta vez dentro de la propia facultad. Ya que era el día oficial no era plan de hacer como si nada y menos habiendo otros antecedentes cumpleañeros.
Otra amiga había llevado para celebrar su cumpleaños dos botellas de lambrusco la semana anterior, y yo que entre muchos de mis defectos soy alguien competitivo decidí imitarle, con una vuelta de tuerca, tres botellas.
Pero iba a ser un día tranquilo, mi yo interior se encontraba en armonía consigo mismo, los primeros mensajes de felicitaciones llegaron recién entrado el día dieciséis y sabía que todo iba a ser perfecto. Me cargué de buenas intenciones que se vieron terriblemente frustradas. Si el año pasado tenía sesiones docentes de once horas diarias, este año pocas veces rozo el límite de las siete dentro de las aulas y eso debía haber cambiado el jueves.
Me despierto algo tarde para llegar a una hora prudencial a la clase dormitorio de Diseño Gráfico, si la siesta va a continuar allí no creo que haya mucha diferencia entre entrar a las nueve o a las diez. Entro y justamente están dando una clase teórica (algo muy extraño), interrumpo, todos me miran, me siento molestando a varias personas y nada más sentarme dice el profesor:
- “Bueno, y aquí termina la clase teórica de hoy, ya podéis ir haciendo bocetos”
Genial. Record de permanencia moribundo en clase: Diez minutos.
Junto a otros compañeros igual de irresponsables y borrachos que uno mismo, nos largamos al corte inglés de Argüelles, a escoger un lambrusco fino, con aroma, con cuerpo y que sea el más barato de todos.
La cajera es tan simpática como la sensación de que te clavaran un tenedor en el muslo. Aparte de estar en edad de prejubilación, ir horriblemente oxigenada y peor maquillada. Nos trata como si fuéramos indecentes borrachos adolescentes, y con veintidós añitos uno ya no tiene nada de adolescente.
Llegamos a la facultad y sacamos las botellas, la gente me sigue mandando mensajes de felicitación y otros me llaman para expresar sus condolencias por el paso más hacia una decrepitud anunciada. Nos reunimos la mitad de personas que en el otro cumpleaños pero contamos con una botella más. El nivel de alcohol sube tan rápido como el recalentamiento de nuestros cerebros por el sol. Si es que queda muy alternativo tomar el sol en el césped del campus pero la gente no controla nada.
Yo, motivado por el alcohol, acabo con los atisbos que cualquier compañero pudiera tener sobre una posible heterosexualidad hablando de pollas, felaciones y un poquito de mi ex, seamos sinceros.
De pronto recordamos la clase de Diseño Objetual, el hombre nos advirtió que llegaría tarde así que, medio tambaleándome, decido ir a inspeccionar si la clase ha dado comienzo. Con todo menos con algo de discreción, abro la puerta de par en par y meto la cabeza con los ojos abiertos como platos, el aula se encuentra a oscuras y el profesor está explicando unas diapositivas. Salgo del aula. Nuevo Record de permanencia moribundo en clase: 30 segundos.
Llegan las tres y me tengo que ir a dar clase a los niños. Intento pensar modos de disimular el achispamiento, pero no tengo chicles de menta, tan sólo caramelos solano sin azúcar ni gluten de mora y de crema, todos ellos para acabar repartidos entre los energúmenos infantiles con los que trato.
En el colegio me encuentro con Maite, la bedel que me detesta por ser bello y gracioso (cualidades de las que ella carece) y como a mí el ir alegre me desinhibe, comienzo un diálogo con ella:
Yo: - “¡Hola Maite cariño!”
Maite: - “(Con sus ojos de pez fuera de las órbitas) Emmm… Hola.”
Y: “¿Quieres un caramelito? Los hay de mora y de crema, coge los que quieras”
M: “¡Ay! Pues si, te voy a coger unos cuantos ¿Y esto?”
Y: “Es que hoy es mi cumpleaños, ¿No me vas a dar dos besos?”
M: “Emmm… Si claro (Muak, muak)
Conseguido, me largué a recoger a los niños. Me sentí tan bien conmigo mismo.
Con los niños un show. Por suerte no los veía dobles, pero sus voces me resultaron muchísimo más estridentes que de costumbre, además de moverse tan rápido como las ratas dentro de una alcantarilla. Frases docentes tan memorables como “Niños que hoy me duele un poco la cabeza” y “No me grites que te escucho igual” salieron de mi boca.
Por fin les suelto y llego a mi casa para poder comer algo, llevo todo el día bebiendo sin comer nada. Casi no puedo comer, la gente sigue llamando.
Me dan unos pequeños regalitos, detalles que yo no pedí por querer hacer la fiesta ochentera. El mejor de ellos, una chistera de la casa yustas, preciosa, forrada, elegante…
A las siete de la tarde puedo comer algo, con mi chistera puesta, y con los veintidós, dejando atrás la mierda de los veintiuno. Revisaba el blog y leía las felicitaciones, muchas gracias a todos.
 
Comentario:
El lambrusco al sol... ¿caliente, quiza? ¡Qué poco glamour!

Un beso.
 
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Hola, sigo vivo, desanimado, pero vivo. Un abrazo.
 
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Me ha encantado ese momento falsi con la "bedela". Deberíamos ir todos borrachos siempre.
 
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Lástima no haberme enterado antes. Felicidades. ¿Te sientes bien con tu nueva edad?
 
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me encanta el lambrusco (me recuerda a cierta masoquista relación con una mujer)...

tienes unos 22 llenos de futuro....

kss
 
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Vaya, ¿y mo te regalaron al final tus hermanas el set de lubricante y condones que te prometieron? Qué penita...

Y el lambrusco tiene un color rosa taaaan divertido...
 
Comentario:
a un vino peleón le echas gaseosa, lo llamas lambrusco, le das una denominación de origen y lo vendes en el corte inglés.
los italianos tienen tanto glamore que pueden hasta vender limpiadores de wc de alessi y yo comprarlos obedientemente.
amén.
 
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Pues me ha gustado tu celebración botellonera. Lástima que no os desalojaran de ninguna parte... ya hubiera sido lo más.

Así q vale la pena Volver?
 
Comentario:
Veo que lo de las botellas de vino dentro de la facultad no es específico de bellas artes de barcelona xD Por cierto, tienes que ir a ver volver, con quien quieras. La compañía no interfiere para nada con el tema de la película.
 
Comentario:
Hoy no es un buen dia. Aún asi llego el primero, no voy a dejar pasar la oportunidad aunque no tenga nada que decir.
Me voy a descansar... que todavia me quedan muchas cosas que asumir hoy
No