Moribundo y el encuentro bohemio.
El encuentro bohemio es algo que se pensó enseguida, en las mesas de la cafetería. Ha sido de esas cosas que se escupieron como el disparo de una escopeta, rápida y fugazmente, alcanzando a todos los que en allí nos encontrábamos compartiendo napolitanas, vasos de té, café y sándwiches de pavo (Sándwich de pavo moribundo que es lo único que puedo masticar).
Claudia ofreció enseguida su casa aunque ahora mismo no recuerdo si la ofrecí yo primeramente, fea costumbre en mí. Ya que todos los jueves venía siendo costumbre el llenar nuestro cuerpo con litros de alcohol ¿Por qué iba a cambiar un jueves por no tener nada que celebrar? Así que le llamamos encuentro bohemio y se acabó.
Ya prometía desde el principio, cuando en el mismo apestoso antro (la cafetería) comenzamos a pensar lo que íbamos a compartir de bebida y comida y de paso dimos un repaso a los temas de conversación que allí se tratarían. Como ya soy maricón oficial para todos y cada uno de los alumnos de la facultad de bellas artes de la universidad complutense de Madrid, Claudia dejó claro el tema a tratar desde el principio:
- “Hablaremos principalmente de sexo”
También se escucharon frases prometedoras del tipo:
- “Tenemos que aprender mucho de ti porque tu opinión con respecto al tema de la felación es doblemente válida, como hombre podemos sacar mucho más”
Total, que llegué a mi casa y tras descansar unos minutos corrí al mercadona más próximo, donde el alcohol no está para nada caro y cuentas además con todas las garantías higiénicas mínimas. Compré una botella de Malibú y una de Sprite, me he vuelto adicto a esta bebida de dulzor extremo.
Escogí un atuendo bohemio acorde con la cita alcohol-sexo. Pantalón de pana gris, jersey a rayas blancas y verdes, gorra bohemia y abrigo de lana (con el que pasé algo de calor, las noches en Madrid no controlan la temperatura). En la bolsa el complemento alcohólico que nunca hubiera imaginado lo que pesaba. Llevaba mi bonito bolso con la cara de Sid y Nancy tan tirante que pensé acabaría seccionado como un bloque de mantequilla.
Rojo llegué a Aluche y de allí me fui junto a otra compañera hasta Alonso Martínez. Allí estaba Claudia, tan guapa como siempre y con su característico look bohemio, porque aunque yo tiro más hacia una bohemia francesa quema coches y asalta bastillas ella es de esas personas con un look alternativo fantasía, jerséis holgados debajo de camisetas más ajustadas que ella lleva con dignidad y pienso que es la única persona del mundo a la que tolero con ese estilismo.
Su casa… tengo que admitir que tuve un orgasmo nada más verla. Una casa en el centro, ático, preciosa, pequeña pero bien distribuida y con un altillo para la cama donde follar sin descanso todo lo que se quiera… Mataría por tener acceso a algo tan maravilloso pero mis posibilidades me limitan hasta que despegue como artista.
Allí, exactamente hablamos de sexo. Gracias al malibú y mi desvergüenza ya conseguida desnudé mis experiencias sexuales más importantes, se trataron temas que hacían coincidir al homosexual con las heterosexuales hasta puntos que me asustaron.
Algún ejemplo fue lo de que te cojan de las orejas mientras te están felando ¿Se debe permitir? ¿Gusta? ¿Viene bien hacer sentir como una moto a la otra persona? Tronchados de risa íbamos diciendo respuestas o posibles soluciones.
La música que amenizaba tales conversaciones provenia de mis cds recopilatorios, una mezcla chochi pop que gustó a todos, cosa que me sorprendió, a la familia moribunda sólo les queda coger un fusil de repetición cada vez que intento colocar una de mis creaciones dentro del reproductor y así evitar su escucha.
Fuimos aprendiendo técnicas nuevas y entre anécdota y anécdota nos dio la madrugada y decidimos despedirnos.
Llegué hasta Atocha a duras penas, nunca pensé que el malibú pudiera llegar a pegar y allí cogí el buho hasta mi casa que, casi me lleva a cocheras porque el hombre no se dio cuenta de que iba detrás y de pronto apagó todas las luces.
Me bajé con el corazón en un puño y el estómago en los pies. Hablar de mamadas toda la noche me dejó peor de lo que estoy últimamente.
Claudia ofreció enseguida su casa aunque ahora mismo no recuerdo si la ofrecí yo primeramente, fea costumbre en mí. Ya que todos los jueves venía siendo costumbre el llenar nuestro cuerpo con litros de alcohol ¿Por qué iba a cambiar un jueves por no tener nada que celebrar? Así que le llamamos encuentro bohemio y se acabó.
Ya prometía desde el principio, cuando en el mismo apestoso antro (la cafetería) comenzamos a pensar lo que íbamos a compartir de bebida y comida y de paso dimos un repaso a los temas de conversación que allí se tratarían. Como ya soy maricón oficial para todos y cada uno de los alumnos de la facultad de bellas artes de la universidad complutense de Madrid, Claudia dejó claro el tema a tratar desde el principio:
- “Hablaremos principalmente de sexo”
También se escucharon frases prometedoras del tipo:
- “Tenemos que aprender mucho de ti porque tu opinión con respecto al tema de la felación es doblemente válida, como hombre podemos sacar mucho más”
Total, que llegué a mi casa y tras descansar unos minutos corrí al mercadona más próximo, donde el alcohol no está para nada caro y cuentas además con todas las garantías higiénicas mínimas. Compré una botella de Malibú y una de Sprite, me he vuelto adicto a esta bebida de dulzor extremo.
Escogí un atuendo bohemio acorde con la cita alcohol-sexo. Pantalón de pana gris, jersey a rayas blancas y verdes, gorra bohemia y abrigo de lana (con el que pasé algo de calor, las noches en Madrid no controlan la temperatura). En la bolsa el complemento alcohólico que nunca hubiera imaginado lo que pesaba. Llevaba mi bonito bolso con la cara de Sid y Nancy tan tirante que pensé acabaría seccionado como un bloque de mantequilla.
Rojo llegué a Aluche y de allí me fui junto a otra compañera hasta Alonso Martínez. Allí estaba Claudia, tan guapa como siempre y con su característico look bohemio, porque aunque yo tiro más hacia una bohemia francesa quema coches y asalta bastillas ella es de esas personas con un look alternativo fantasía, jerséis holgados debajo de camisetas más ajustadas que ella lleva con dignidad y pienso que es la única persona del mundo a la que tolero con ese estilismo.
Su casa… tengo que admitir que tuve un orgasmo nada más verla. Una casa en el centro, ático, preciosa, pequeña pero bien distribuida y con un altillo para la cama donde follar sin descanso todo lo que se quiera… Mataría por tener acceso a algo tan maravilloso pero mis posibilidades me limitan hasta que despegue como artista.
Allí, exactamente hablamos de sexo. Gracias al malibú y mi desvergüenza ya conseguida desnudé mis experiencias sexuales más importantes, se trataron temas que hacían coincidir al homosexual con las heterosexuales hasta puntos que me asustaron.
Algún ejemplo fue lo de que te cojan de las orejas mientras te están felando ¿Se debe permitir? ¿Gusta? ¿Viene bien hacer sentir como una moto a la otra persona? Tronchados de risa íbamos diciendo respuestas o posibles soluciones.
La música que amenizaba tales conversaciones provenia de mis cds recopilatorios, una mezcla chochi pop que gustó a todos, cosa que me sorprendió, a la familia moribunda sólo les queda coger un fusil de repetición cada vez que intento colocar una de mis creaciones dentro del reproductor y así evitar su escucha.
Fuimos aprendiendo técnicas nuevas y entre anécdota y anécdota nos dio la madrugada y decidimos despedirnos.
Llegué hasta Atocha a duras penas, nunca pensé que el malibú pudiera llegar a pegar y allí cogí el buho hasta mi casa que, casi me lleva a cocheras porque el hombre no se dio cuenta de que iba detrás y de pronto apagó todas las luces.
Me bajé con el corazón en un puño y el estómago en los pies. Hablar de mamadas toda la noche me dejó peor de lo que estoy últimamente.
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Hairblue yo no te dejaría que me tocaras las orejas.... pero el resto de mi cuerpo es todo tuyo!!!!
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Brummm brummm!!!! arrancando motores!!! jeje, yo me identifico con lo de coger del pelo, si señor... y cuántos detalles se comparten entre felaciones hechas por un tio o una tia... curiosas esas reuniones y curiosas las preguntas de las tias hetero al respecto... sin desperdicio ;)
Comentario:
pasaré por el mercadona para rellenar mi futura petaca (el garrafón me está matando y me estoy arruinando de paso...)
mucha mierda con la entrega del lunes..
un kiss
mucha mierda con la entrega del lunes..
un kiss
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pasaré por el mercadona para rellenar mi futura petaca (el garrafón me está matando y me estoy arruinando de paso...)
mucha mierda con la entrega del lunes..
un kiss
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un kiss
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pasaré por el mercadona para rellenar mi futura petaca (el garrafón me está matando y me estoy arruinando de paso...)
mucha mierda con la entrega del lunes..
un kiss
mucha mierda con la entrega del lunes..
un kiss
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Hola, soy "Para..., creo que voy a vomitar" y soy adicto al Malibú con Piña (dulzor al cuadrado)
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y se debe coger o no de las orejas? yo, comol mucho, cojo del pelo
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al mercadona a comprar el alcohol?
merecerías ser macerado dentro de un barril repleto de licor de crema catalana y arder como una falla.
merecerías ser macerado dentro de un barril repleto de licor de crema catalana y arder como una falla.
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Mmmmm... fiesta chochipop-bohemio-alternativa... suena bien :D anda que no te lo pasas bien. Me has dejado pasmado con lo de coger por las orejas...
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Suena divertido lo de quedar para un encuentro bohemio. Lo más parecido que he hecho es terapia de desahogo, después de quedar expresamente para eso, aunque al final se redujo a poner verdes a ciertas personas de nuestros respectivos trabajos, uf...
Hum, no sabía qué era el Malibú. Pensaba que sería un buen pelotazo de alcohol salvaje del Caribe, pero me han dicho que es un licor suave de coco. Slurp, habrá que probarlo.
Hum, no sabía qué era el Malibú. Pensaba que sería un buen pelotazo de alcohol salvaje del Caribe, pero me han dicho que es un licor suave de coco. Slurp, habrá que probarlo.
Comentario:
¿y cuál es la mezcla chochipop? Suena a petardeo total. por cierto, ¿no había ni un tío hetero en el encuentro bohemio? Ups, cuántas preguntas, es que dejas tantos temas abiertos... :P
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Encuentro Bohemio.... :-)
A mi no me sorprenden las coincidencias y me encanta que asi sea.
A mi no me sorprenden las coincidencias y me encanta que asi sea.