Moribundo por el arte
Si mi vida ya parecia una serie cómica de television lo único que le faltaba era un blog.
Acerca de
Nací en una agradable familia de sospechoso parecido a los simpson. Tras los estudios normales decido hacer Bellas Artes y desde entonces todo lo que me acontece se presenta con risas en "off" y sarcasmos de sobremesa.
Sindicación
 
Moribundo despide a Blanca.
Ayer me entró la primavera. Con tantas cosas que me han pasado últimamente ella me había pasado desapercibida, ni siquiera había notado las molestias propias de un alérgico que, en mi caso es estornudos y atarme a un pañuelo que nunca saco de mi bolsillo, pues en invierno, mi otro mal es el constante resfriado que me tiene preso, de ahí que el gasto de pañuelos de papel en mi casa ascienda al producto interior bruto de una pequeña aldea vietnamita.
La primavera me entró y lo hizo como me entran algunas cosas importantes, fijándome en el atardecer. El sol teñía de naranja los árboles de mi barrio y el fuerte contraste con el verde me hizo ver la luz. También me entraron ganas de vomitar, aunque no sé si fueron ocasionadas por mi visión a lo Joan de Arc, la de un padre topo que en la plaza le lanzaba balones a su hijo topo o el haberme tomado medio litro de sprite, un café y dos donuts con Laura Ramiro haciendo un paseo por el centro.
Y es que además de romperse el ordenador, he sufrido otra pérdida a tiempo fijo. Mi amiga Blanca ha abandonado España y novio para irse a Argentina, en una beca de intercambio de nosequé pollas de trabajo social. Lo cierto es que lo necesitaba, Madrid se le quedaba pequeño y creo que como persona va a crecer tanto como Alicia al comer de la seta mágica.
Cuando me comentó que pensaba irse, mi lado perra egoísta me gritó que me quedaría sólo, que ya no tendría a quién contarle mi poca vida sexual, mis sentimientos, mis sensaciones o con quién ir al Morocco que es el sitio propiedad de Alaska que me gusta mucho. Claro que cuando me preguntó qué me parecía hice de tripas corazón:
Yo: - “(Mintiendo) Me parece genial Blanquita, va a ser toda una experiencia, debes ir”
El día de la despedida que fue el pasado viernes me levanté pronto. Su vuelo salía a las doce (sin contar los posibles retrasos, entre 6 y 10 horas) y cogí mi RENFE chunda chunda, con las niñas muy morenas, con el pelo muy rizado en coleta alta y aros de oro en las orejas. Mi vestimenta era la típica bohemia, gorra, camiseta resultona, vaqueros y chaqueta de cuero negro a lo Toni Manero. Iba distraido, pensando en lo mío, fijándome en los paquetes de la gente, lo típico que hace uno. De pronto pude leer la parada en un cartel, Embajadores. Entablé el siguiente diálogo mental:
Yo: - “Genial, sólo una parada para Laguna”
Yo: - “Espera Mori, eso es cuando vas a la facultad”
Yo: - “Claro”
Yo: - “Hoy vas al aeropuerto, te has pasado 3 paradas”
Yo: - “Ups”
Así que, me hice un recorrido turístico por Madrid que alargó mi camino mas o menos como media hora.
Llegué a la terminal del aeropuerto con el tiempo justo. Blanca pesaba su maleta que le dio un sobrepeso de 7 kilos. Abonaron los 70€ de recargo entre gritos y llantos de tragedia griega, en cierto momento incluso pensé en sacarme los ojos ante tamaña estafa.
El momento de la despedida reconozco que me resultó angustioso, y en un momento kitsch que me hizo verlo todo a lunares blancos sobre fondo rojo, dos lágrimas recorrieron mis mejillas y le dije adiós a la persona que me ha acompañado desde hace 4 años, que conocí casi a la vez que Jaime, que me ha enseñado lo que es la amistad, que introdujo palabras en mi diccionario mental, que me ha hecho ver a la gente “emputecida”, que me ha visto reir, me ha visto llorar, me ha visto bailar y hemos hecho el baile del robot juntos, hemos simulado que la pista de baile era una pasarela, hemos hecho playbacks, sketches y cortos, nos hemos pegado, emborrachado y hemos hablado de nuestros desencuentros, hemos planeado nuestra vida futura y hemos reinventado nuestra vida pasada para que todo sea más bello, más singular, más feliz… En un mundo que no siempre nos ha sido propicio.
Sólo espero que al volver no traiga acento, extraño a Blanca.
 
Comentario:
Ay, qué emotivo y qué triste... Lo que una mente tan conservadora como la mía no entiende es eso de dejar al novio así por las buenas. Con lo que cuesta tener novio. “Ea, que me voy a la Argentina. Aquí te quedas, nene.” Así que supongo que se irá por un tiempo más que considerable.

Pero vamos, que a lo mejor al novio, si se ha rebotado, no lo volverá a ver, pero a ti, por mucho tiempo que se vaya afuera, volverá a verte seguro. No te preocupes.

Un beso.
 
Comentario:
¿Por cuando tiempo se va? Lo digo más que nada que mi mejor amiga se fue durante un año. La heché de menos muchísimo pero a la vez pensé que era una experiencia maravillosa para ella. He sobrevivido y al volver seguimos tan unidos cómo siempre. Sigo amándola con locura y sigo pensando en ella casi todos los días. No se va... ella está contigo siempre. Os podéis escribir. Aunque entiendo todo. Porque yo no quería que se fuera. Yo quería irme con ella. Pero tienes la excusa perfecta para ir a visitarla. ¿Cómo se encuentra su novio? Buff su novio también lo debe estar pasando mal.

un besote!
 
Comentario:
volverá y seguireis en contacto. quizás es una jugarreta del destino para obligarte a encontrar alguna otra amistad íntima y estar más cubierto en tu vida afectiva...

un kiss cariñoso

 
Comentario:
el gasto de pañuelos de papel en mi casa también es ingente, pero por motivos sensiblemente distintos a los tuyos.
si cuando regrese Blanca trae acento conozco a unos skins que pueden encargarse del trabajo.
 
Comentario:
Algo se muere en el alma cuando un amigo se va, ¿verdad? Qué sabios los "Cantores de Híspalis".

Y sí, es lo típico, nen..., lo de los paquetes, digo.
 
Comentario:
Recuerdo casi como si fuese una pelicula el día que decidí volver: Aún con el uniforme de infirmier puesto baje las escaleras y pregunte Excusez-moi, vous pourriez me dire où ce Zaira ? Merci.
Que haces aqui?
Vengo a decirte que se acabo...
Como que se acabo?
Que ya esta, me vuelvo, no aguanto más, ya he hablado con Nadine.
Hubo un momento de silencio sepulcral y los dos nos pusimos a llorar como niños pequeños mientras deciamos cosas como Que hijo de puta, Que cabrón, Que hijo de puta... Y esa tarde nos fuimos del hospital a mitad de nuestra jornada porque si.
Dejar a Zaira sola en Paris es una de las cosas que mas me ha costado hacer
 
Comentario:
Ay niño, que penita, eso si, ya tardas en ir a verla y que te enseñe la pampa, y en subir al balcón de la casa rosada, recogerte el pelo en un moño, extender los brazos y...don't cry for me argentiiinaaaaaaaaa. Por cierto, creo que el morocco no es de alaska desde hace mucho, o si? un abrazo!
 
Comentario:
Ay pobrete... alégrate por ella, que va a ver mundo. Además volverá. Y para este tipo de amistad la distancia y el tiempo no tienen importancia. Un besote grande
No