La Sra. Carmen y Moribundo.
Me han colocado el aparato dental en mi maxilar inferior. En momentos como este intento encontrar la respuesta a la pregunta ¿Porqué coño decidí hacerme una ortodoncia? No sé si mi dentista ha visto la película de Saw pero estoy sufriendo un infierno sin fin de dolores que sin dudarlo son mi manera de pagar el ser mariquita y un poco zorra.
Siento como si cada vez que moviera mis sexys labios de cereza me hubieran incrustado un erizo entre los dientes que me destroza la boca lenta y dolorosamente, pero es lo que debo pasar para lograr la perfección. Unos oran para alcanzar la sabiduría y yo me coloco ortodoncia para reír y mamar a gusto.
Además, con las últimas entregas y mis dolores me estoy desvinculando del mundo internetizado hasta el punto de que empiezo a sentirme mal. El nivel blog cotilla ha crecido hasta hacerme comparable a la peor imitación de una maruja que cruz y raya puedan hacer en cualquier show de televisión española.
Yo tenía una vecina que era así, maruja, pero maruja total de las buenas. Era delgada, siempre llevaba el pelo recogido en una especie de moño bajo y decía todas las palabras que pudieseis imaginar mal, “cloquetas”, “asinque”, “carreflús”… Ella se enteraba de todo lo que pasaba en las casas y aún hoy me pregunto como lo hacía, cual sería su secreto. Al ser nuestra vecina compartía su sabiduría inmensa con nosotros aunque sabemos de buena tinta que también nos criticaba pequeños aspectos de nuestra vida (aparte que soportarnos como vecinos es un logro).
Ocurría además algo y rauda acudía a la ventana de su terraza para ver si se enteraba, mi calle de atrás es un auténtico nido de delincuentes y siempre daba mucho juego. Como yo también tengo mi parte cotilla y paso mucho tiempo en la terraza a veces coincidíamos cotilleando, nos mirábamos y nos sonreíamos. A veces intercambiábamos pareceres sobre lo sucedido e incluso alguna que otra vez llamó a mi puerta para que le contara lo que se había perdido.
Mi abuela y ella salían a pasear todos los días del verano, se daban unos paseos larguísimos. Yo no sé como mi abuela soportaba aquellos tutes pero lo hacía. En casa mi abuela siempre camina a una velocidad moderada, excepto cuando llega la noche que camina tan lentamente que pondría la mano en el fuego de que alguna que otra vez he vislumbrado como en vez de pasos levitaba sin mover ninguna parte de su cuerpo. Por el día lo de la levitación no lo logra y se choca continuamente con las paredes de los pasillos como si aquello fuera una peonza lanzada contra el asfalto, pero sigue siendo feliz.
Mi vecina era además, la mujer más enferma del mundo. Tenía de todo, cualquier enfermedad que pronunciases ella la había tenido, dos veces. Luego se quejaba mucho de los huesos y nadaba en la piscina que tengo enfrente, a la que mi madre iba de vez en cuando. Cuando el agua estaba muy fria, mi madre y ella se ponían su casco de guerra y montaban un espectáculo reivindicativo en pro de todos los usuarios, la mayoría seres de la tercera edad o grupos con síndrome de down que se masturbaban dentro del agua, lejos de los ojos de sus monitores.
Una navidad mi vecina se empezó a sentir mal y la hospitalizaron. Se consumió en pocos días, se le encharcaron los pulmones y su cuerpo se hinchó como una butifarra. Murió. A mi abuela le habíamos avisado de que estaba hospitalizada, esquivando sus preguntas, porque las ancianas cabronas son un poco brujas y se olía lo que ocultábamos. Comunicarle la muerte ha sido una de las cosas más tremendas que ha hecho mi madre, mi abuela lloró mucho, y yo lloré un poco también.
Al tanatorio fueron mis padres, con la corona más grande, que pusieron justo delante, donde más se veía para orgullo de mis progenitores. Tuvieron que colocarle al cadáver la falda sin cerrar porque aquello era como visionar el cuerpo inerte de Cristina Almeida.
Mi vecina murió y dejó de llamar a la puerta, de cotillear y de pedir huevos o sal. Su marido ahora tiene novia, también viuda, después de haber estado acosando a mi madre durante unos meses.
La madre de una amiga también artista acaba de morir y ya nos ha preguntado que cuando vamos a ir a la piscina.
Y yo me quejo de la ortodoncia.
Siento como si cada vez que moviera mis sexys labios de cereza me hubieran incrustado un erizo entre los dientes que me destroza la boca lenta y dolorosamente, pero es lo que debo pasar para lograr la perfección. Unos oran para alcanzar la sabiduría y yo me coloco ortodoncia para reír y mamar a gusto.
Además, con las últimas entregas y mis dolores me estoy desvinculando del mundo internetizado hasta el punto de que empiezo a sentirme mal. El nivel blog cotilla ha crecido hasta hacerme comparable a la peor imitación de una maruja que cruz y raya puedan hacer en cualquier show de televisión española.
Yo tenía una vecina que era así, maruja, pero maruja total de las buenas. Era delgada, siempre llevaba el pelo recogido en una especie de moño bajo y decía todas las palabras que pudieseis imaginar mal, “cloquetas”, “asinque”, “carreflús”… Ella se enteraba de todo lo que pasaba en las casas y aún hoy me pregunto como lo hacía, cual sería su secreto. Al ser nuestra vecina compartía su sabiduría inmensa con nosotros aunque sabemos de buena tinta que también nos criticaba pequeños aspectos de nuestra vida (aparte que soportarnos como vecinos es un logro).
Ocurría además algo y rauda acudía a la ventana de su terraza para ver si se enteraba, mi calle de atrás es un auténtico nido de delincuentes y siempre daba mucho juego. Como yo también tengo mi parte cotilla y paso mucho tiempo en la terraza a veces coincidíamos cotilleando, nos mirábamos y nos sonreíamos. A veces intercambiábamos pareceres sobre lo sucedido e incluso alguna que otra vez llamó a mi puerta para que le contara lo que se había perdido.
Mi abuela y ella salían a pasear todos los días del verano, se daban unos paseos larguísimos. Yo no sé como mi abuela soportaba aquellos tutes pero lo hacía. En casa mi abuela siempre camina a una velocidad moderada, excepto cuando llega la noche que camina tan lentamente que pondría la mano en el fuego de que alguna que otra vez he vislumbrado como en vez de pasos levitaba sin mover ninguna parte de su cuerpo. Por el día lo de la levitación no lo logra y se choca continuamente con las paredes de los pasillos como si aquello fuera una peonza lanzada contra el asfalto, pero sigue siendo feliz.
Mi vecina era además, la mujer más enferma del mundo. Tenía de todo, cualquier enfermedad que pronunciases ella la había tenido, dos veces. Luego se quejaba mucho de los huesos y nadaba en la piscina que tengo enfrente, a la que mi madre iba de vez en cuando. Cuando el agua estaba muy fria, mi madre y ella se ponían su casco de guerra y montaban un espectáculo reivindicativo en pro de todos los usuarios, la mayoría seres de la tercera edad o grupos con síndrome de down que se masturbaban dentro del agua, lejos de los ojos de sus monitores.
Una navidad mi vecina se empezó a sentir mal y la hospitalizaron. Se consumió en pocos días, se le encharcaron los pulmones y su cuerpo se hinchó como una butifarra. Murió. A mi abuela le habíamos avisado de que estaba hospitalizada, esquivando sus preguntas, porque las ancianas cabronas son un poco brujas y se olía lo que ocultábamos. Comunicarle la muerte ha sido una de las cosas más tremendas que ha hecho mi madre, mi abuela lloró mucho, y yo lloré un poco también.
Al tanatorio fueron mis padres, con la corona más grande, que pusieron justo delante, donde más se veía para orgullo de mis progenitores. Tuvieron que colocarle al cadáver la falda sin cerrar porque aquello era como visionar el cuerpo inerte de Cristina Almeida.
Mi vecina murió y dejó de llamar a la puerta, de cotillear y de pedir huevos o sal. Su marido ahora tiene novia, también viuda, después de haber estado acosando a mi madre durante unos meses.
La madre de una amiga también artista acaba de morir y ya nos ha preguntado que cuando vamos a ir a la piscina.
Y yo me quejo de la ortodoncia.
Comentario:
cuánta entrañabilidad
Comentario:
Yo, de pequeña quería tener dientes de lata como el actor ese al que llamaban "tiburón", y que salía en una peli sujetando con los dientes un boeing 747 para que no despegara. Mi hermano y yo, vimos la peli y no dejamos de darles el coñazo a nuestros padres para que nos pusieran la ortodoncia para parecernos a ese tío. Menos mal que no nos hicieron ni puto caso, porque con el tiempo nuestros dientes si nó perfectos, adquierieron una apariencia , digamos "aceptable". Ahora me dicen que tengo la misma sonrisa de mi madre, y en parte, sé que es porque tengo los dientes igual que ella :), y sin ortodoncia! .
Cuando siento que tengas dolores en tu boquita :(, dolce . Sana Sana, culito de rana :)
Cuando siento que tengas dolores en tu boquita :(, dolce . Sana Sana, culito de rana :)
Comentario:
Cada cual pasa el dolor como quiere y se pajea cuando le da la gana...Y no sigas con post de la ortodoncia, que a mi me lo ponen en días y ya estoy cogiendo las maletas para huir del país.
BSS!!!
BSS!!!
Comentario:
Bueno que vengo a dejar el comentario que se comió la máquina esta mañana.
Performances...en la misma sala donde damos clase de danza ensayan las performances, ayer mismo mientras esperaba que se hiciera la hora para entrar, chafardeando entre las cortinillas pude ver un trio que parecían poseidos, yo diría que no tenían articulaciones, el efecto visual es impactante, pero a mi ni fu ni fa.
Ser la primera en entrar siempre me cuesta discutir con los performanceros xq digo yo podrían abrir las ventanas para que corra un poco el aire xq ser tan vanguardista no está reñido con la higiene y consideración hacia los demás, xq si, sudan igual que el resto de los humanos mortales.
El secreto de la levitación nocturna está reservado solo para personas mayores, mi abuela siempre enlutada y con falda larga se desplazaba como si contase con un automatismo, yo creo que es una cuestión de administración de recursos corporales. Cuando seamos viejos sabremos el secreto, ese y otros muchos.
Toñi es la cotilla oficial del área geográfica que abarca mi barrio. Cuando quiero saber algo le pregunto a ella, su capacidad de almacenaje de datos es admirable e inversamente proporcional a su inteligencia, lo cual no deja de ser sorprendente.
En fin, que sigo esperando la foto de tus manos...¿Y si haces un dibujo de ellas en lugar de foto? Tb estaría bien.
Ale, basta de parrafada, besos.
Performances...en la misma sala donde damos clase de danza ensayan las performances, ayer mismo mientras esperaba que se hiciera la hora para entrar, chafardeando entre las cortinillas pude ver un trio que parecían poseidos, yo diría que no tenían articulaciones, el efecto visual es impactante, pero a mi ni fu ni fa.
Ser la primera en entrar siempre me cuesta discutir con los performanceros xq digo yo podrían abrir las ventanas para que corra un poco el aire xq ser tan vanguardista no está reñido con la higiene y consideración hacia los demás, xq si, sudan igual que el resto de los humanos mortales.
El secreto de la levitación nocturna está reservado solo para personas mayores, mi abuela siempre enlutada y con falda larga se desplazaba como si contase con un automatismo, yo creo que es una cuestión de administración de recursos corporales. Cuando seamos viejos sabremos el secreto, ese y otros muchos.
Toñi es la cotilla oficial del área geográfica que abarca mi barrio. Cuando quiero saber algo le pregunto a ella, su capacidad de almacenaje de datos es admirable e inversamente proporcional a su inteligencia, lo cual no deja de ser sorprendente.
En fin, que sigo esperando la foto de tus manos...¿Y si haces un dibujo de ellas en lugar de foto? Tb estaría bien.
Ale, basta de parrafada, besos.
Comentario:
Se ha perdido el comentario que acababa de esribir, como odio las letricas de abajo
Comentario:
Yo he tenido alguna de esas, pero como familiar que, al menos, no la ves todos los días, que no soporto los cotilleos gratuitos (los merecidos a pulso sí). Ah, y adoro la gente que se inventa palabras, son tan inspiradores!!
Tranquilo, nene, hay muchas señoras cármenes por el mundo.
Tranquilo, nene, hay muchas señoras cármenes por el mundo.
Comentario:
yo tendría q haberme puesto aparato hace tiempo, dos pequeños paletones adornan el frontal de mi boca, pero no quiero perder la expresión juguetona....la perdería si me los arreglara....
kss
kss