Moribundo por el arte
Si mi vida ya parecia una serie cómica de television lo único que le faltaba era un blog.
Acerca de
Nací en una agradable familia de sospechoso parecido a los simpson. Tras los estudios normales decido hacer Bellas Artes y desde entonces todo lo que me acontece se presenta con risas en "off" y sarcasmos de sobremesa.
Sindicación
 
Moribundo y la primera reunión.
El jueves tuve la primera reunión de monitores en la que, como es obvio, hacemos una primera toma de contacto igual que si aquello fuese un reality de telecinco. La cosa es que monitores del año pasado que trabajasen conmigo reconocí dos, uno de ellos mi amigo Chencho y el otro mi amiga Sara que es coordinadora.
La reunión empezaba a las siete y acudí allí justo en la hora por mi puntualidad inglesa que se suele ver mermada cuando desconozco el tipo de trayecto. Con el profesor de música, por ejemplo, he llegado tarde las dos veces que he quedado con él porque me he bajado en paradas de metro para mí totalmente desconocidas. Volví a quedar y pude recuperar mi reloj, mi pulsera y mi colgante que me había dejado allí en nuestro anterior encuentro. El chico tiene conversación y es agradable, pero aún no tengo muy seguro si prolongaré mucho nuestras citas pues, es serio, muy serio… de echo yo no paro de hacer chistes y él se ríe levemente, estuve pensando en llevar mi nariz de payaso y todo pero eso me causaría aún más complejo monitor sin fronteras que arrastro, por un lado el cómico que todos los niños quieren escuchar y por otro el complejo de gramola, porque si, los niños te piden las canciones como si en tu garganta se alojasen los títulos musicales más destacados de los setenta, ochenta y noventa.
A las siete cruzaba la puerta de las oficinas de la empresa que se encuentran situadas en un bajo. Allí formaban círculo unos cuantos monitores, de los cuales conocía dos. Los dos vinieron conmigo a el campamento que dura una semana y son monitores del tipo Judoka, hablan de deportes, hacen deportes… Pero entro y algo llama poderosamente mi atención, uno de los monitores que formaban la pequeña forma geométrica. Entro y no paro de mirarle y sin dejar de hacerlo saludo a mi amiga Sara, me incorporo al grupo y sin dejar de mirarle me quedo embobado. Embobado uno de los monis Judoka, que en sus ratos libres es disc jockey y no creo que en su vida haya sabido resolver con éxito una multiplicación con decimales me ofrece, de una bolsa que estaba devorando, palomitas. Hay una cosa que la ortodoncia me ha inculcado, un don si queremos llamarlo así y es saber rechazar con elegancia múltiples aperitivos y snacks. Como ven que no como, les aclaro que es porque llevo una terrible y dolorosísima ortodoncia y a partir de allí, con mis chascarrillos de risa fácil y los comentarios lacónicos sarcásticos (según la definición de mi humor de msn) me hago con el control de la conversación del grupo y capto la atención del buenorro misterioso con pinta de surfero (demasiada para mi gusto).
Bajamos al sitio donde se celebraba la reunión, un sótano sin ventilación donde habían estado pegando colchonetas para las clases de Judo, por lo que el pegamento de contacto inundaba toda la estancia, algunas personas aguantaban sistemáticamente la respiración, otras se mareaban algo y yo notaba el olor pero lo resistí perfectamente, es lo que te dan las clases insalubres de la universidad complutense, aprendes a tragarte de todo. Además, en cuanto dejé de alucinar promovido por los vapores la reunión comenzó a cobrar algo de sentido. Nos explican la distinta metodología que utilizaremos, normas, deberes, pocos derechos y nos hacen la pregunta de siempre que luego se pasarán por el forro de las pelotas ¿Qué edad prefieres? Y mi respuesta “Mira los mayores te los quedas para ti, prefiero medianos pero si no hay mas remedio me metes en los pequeños”
La reunión termina y Chencho y yo esperamos a Sara para irnos a tomar algo. Entré haciendo un calor de agosto a las siete de la tarde y salgo a las nueve y media con la cabeza como un bombo y habiendo llovido y con un viento que eché de menos algún tipo de abrigo, chaqueta, rebeca o toquilla.
Hablando de todo o de nada ella nos pregunta si nos hemos percatado del hermano del chico que no sabe multiplicar, yo no sé de quién me habla y resulta que es el surfista musculado y rapado de ojos profundos.
Sara: - ¿No sabéis aún quién os digo?
Hairblue: - “Si, ya se quien me dices…”
S: - “Este año se viene de campamento pero no se sabe a cual aún, está fuertecillo el chico”
H: - “¿En serio? No me he fijado mucho en él”
Espero que el campamento tenga el aliciente de este chico que parece tan majo y, si aún no lo ha experimentado, ayudarle a sacar al exterior su otro lado, el lado que todo el mundo lleva dentro, por lo menos eso es lo que no paraban de decir en el otro lado de la cama.
 
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qué animos! yo despues de terminar este año lidiando con crios.. creo que voy a necesitar desintoxicación ;)

Quizás algún surfero musculado o algun camiseta verde me ayude en el proceso!
 
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vaya verano se te avecina jeje....

kss y paciencia con los críos
 
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Pobres niños que te tengan que soportar durante esa semana, sólo espero por su bien que no te dé por lamerlos como hiciste conmigo el viernes...todavia me estoy frotando el brazo con Scott Brite... Me debes las fotos mariflor alcohólico
 
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Yo quiero oirte cantar la gallina turuleca (o era turuleta?). El hermano del chico que no sabe multiplicar quizá tampoco sepa multiplicar, pero tú le pueden enseñar que una polla más una polla suman dos. Suerte!
 
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Algo de cierto tiene, todo el mundo tiene la curiosidad dentro y por probar...ademas luego igual hasta le gusta jeje nunca se sabe (EN PROXIMOS EPISODIOS DE MORIBUNDIA....)

BSS!!!
 
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pinta muy bien el campamento.

m m m m m m m m m mmmoribundo
 
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Hola guapo, sigo sin dar credito a que te apetezca irte con crias de humano por el campo. De verdad. Gracias por el mensaje en mi acabado blog. Si te sirve, sigo currando de psicólogo, voy de evento en evento y ya estoy preparando la megacelebración en septiembre de mi décimo aniversario con carlos y mi 30 cumpleaños, a la cual, por supuesto estas invitadisimo. Un abrazo enorme!
 
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Suerte en tu misión de verano.
No