Moribundo por el arte
Si mi vida ya parecia una serie cómica de television lo único que le faltaba era un blog.
Acerca de
Nací en una agradable familia de sospechoso parecido a los simpson. Tras los estudios normales decido hacer Bellas Artes y desde entonces todo lo que me acontece se presenta con risas en "off" y sarcasmos de sobremesa.
Sindicación
 
Otra del Reina y Moribundo.
El trabajo del hombre botella me está dejando exhausto. Me he leído el trabajo que el año pasado le entregué a mi querida profesora y sinceramente, me veo incapaz de volver a escribir algo así. Me refiero a algo con sentido, estructura y con cierta armonía lírica que sea merecedora de un sobresaliente. Ahora es cuando sale el ego más gafapasta que poseo pues, con las ideas que estoy teniendo en mi escrito posiblemente no merezca mayor nota que un aprobado o un notable como mucho y yo necesito mis sobresalientes de toda la vida.
Juro que he hecho de todo para inspirarme menos sumergirme en el mundo de los alucinógenos. Incluso el otro día me fui solo a la biblioteca del Reina Sofía. Mandé mensajes a casi toda mi guía del teléfono móvil pero no, todo el mundo estaba ocupado o ni tan siquiera se dignó en contestarme. Salí con Comunicóloga a media tarde, ella iba a su entrevista de trabajo mil quinientos treinta y dos desde que decidió iniciar su periplo por el fantástico mundo laboral. Me bajé en atocha y andandito llegué a mi adorado centro de arte preferido. Decidí despedirme de la exposición “La visión impura” cuyo último día es el once de septiembre. Pensando en que la iban a quitar casi me pongo a llorar, de verdad que ha sido la mejor exposición que he visto nunca en ese museo, todo el mundo debiera haberla visto. Tan emocionado me puse que al salir de revisionar obras tan buenas como la araña de Louise Bourgeois casi le pego un abrazo a la vigilante jurado.
Nunca había entrado a la biblioteca pero si había memorizado su estructura interna mirando desde los ventanales que la librería tiene hacia ella. Dentro tienes que dejar tus cosas a un segurata y un tío estúpido que me trató como si fuera un gilipollas, un turista subnormal:
Hairblue: -“Hola”
Tío Estúpido: -“Hola”
H: -“(Silencio incómodo porque no dice ni una frase hecha como “Me deja su bolsa” o “Sólo permitimos entrar con folios en blanco y bolígrafos”) Bueno…”
TE: -“¿Si?”
H: -“Pues que vengo a entrar en la biblioteca”
TE: -“La biblioteca no puede ser visitada, no es parte de las exposiciones”
H: -“(Mirada llena de furia homicida) Ya… Si mira, es que no vengo a hacer turismo. Estoy realizando una investigación sobre el papel de la anatomía en el…”
TE: -“Yayayaya… Bueno, pues deja aquí la bolsa”
H: “Muy bien, ya sé que sólo se puede entrar con papel y boli. ¡Ale! Hasta luego… Gilipollas (En un tono bajo pero perfectamente audible)”
Allí me paso horas viendo libros sobre William Kentridge y Rebecca Horn sin que esa chispa surja, sin que sienta esa magia que me dice “Ahora si moribundo, ahora vas a dibujar y escribir un trabajo decente”. Intento ver si puedo sacar algún libro pero no, el préstamo está prohibido. Casualmente dentro tienen máquinas copiadoras de esas que con el cambio al euro se pensaron que cinco céntimos eran cinco pesetas porque, oye, si suena casi lo mismo eso debe ser. Menos mal que hubo alguien más imbecil que yo y dejó setenta y cinco de propina para fotocopias dentro de una máquina.
Con el taco de copias, sin inspiración y medio dormido por el soporífero ambiente de mega ultra alternativos visionadores de cine indie con Macs de diseño salgo de la biblioteca a la hora justa en que se pone a llover. La fuerza es tal que creo vi a una monja salir volando disparada bajo la lluvia arrastrada por el viento.
Llamo a mi hermana y me dice que pasó de la entrevista por no encontrar el sitio y que David le fue a buscar. Cuelgo el teléfono y salgo bajo la lluvia que me empapa, al entrar dentro de la estación de Atocha deja de llover automáticamente. Pienso en que debería tener un novio, pero uno con coche y trabajo estable que para eso son los novios.
Recibo un mensaje del profesor de música, que ha estado de vacaciones y que si quiero que quedemos.
Al final todos los seres humanos nos movemos por pura necesidad.
 
Comentario:
Mori... ahora ya no sólo no nos consideran dignos de aparecer entre los más leídos sino que somos

Aburrido.

Alguien que cuenta sus cosas. Muy soso.

Nada que decir.

Insulso.

Paranoias de su autor. No vale la pena.

Hacen leña de los blogs caídos, pero volveremos a resurgir!
 
Comentario:
Creo que volver a leerte es como reconciliarme con un viejo amigo... Quizás estes forzando las ideas, y la puerta del cerebro suele ser tan pequeña que estan todas amontonadas sin poder salir. Deja un poco de espacio entre ellas, tranquilidad, y comenzarán a fluir. Piensa que si nos movemos siempre por necesidad, acabaremos muriendo necesariamente.
 
Comentario:
Una frase grande como la casa de la preysler la última que has escrito.
 
Comentario:
Hola otra vez, voy liadisimo de tiempo, pero no dejo de pasarme por aquí de vez en cuando y actualizarme de tu vida, anda tonto, date una vuelta y verás como la inspiración llega. Me voy a ver a Bananarama, que hace veinte años que espero este momento. Un abrazo.
 
Comentario:
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Qué raro. Juraría que anoche dejé aquí un comentario diciendo que no me sonaba ese profesor de música; que seguramente saldría en uno de los post que no he leído...

Un beso.
No