Moribundo por el arte
Si mi vida ya parecia una serie cómica de television lo único que le faltaba era un blog.
Acerca de
Nací en una agradable familia de sospechoso parecido a los simpson. Tras los estudios normales decido hacer Bellas Artes y desde entonces todo lo que me acontece se presenta con risas en "off" y sarcasmos de sobremesa.
Sindicación
 
El curso moribundo de monitor
Vamos a ver, me he quedado en los devaneos amoroso-sociales de mi amiga Blanca.
Ella (Blanca) no es mala. En realidad es una persona demasiado buena, sus unicas pretensiones son las de dar cariño, pero sólo cariño, si otros interpretan que se quiere más es cosa suya. Y eso fue justamente lo que pasó.
En el curso de monitores uno de los coordis bueno, cómo explicarlo era una persona fea, desagradable de ver, a mí me daba repelús, pero en "moni-world" los monitores superguays no valoran el aspecto externo (¿Porqué los que lo hacen son siempre callos malayos?), valoran cuanto cine de autor has visto, si escribes poesia y cómo de rápido mueves las cariocas.
Entonces, a Blanca, este señor le mandaba mensajes para felicitarle el cumple, la navidad, el cambio de estacíón, el año nuevo, el año nuevo chino... todo! Y a el resto de la gente del curso ninguno.
Y como Blanca quiere dar amor y le gusta la gente de cargos superiores, bueno pues como que le hacia caso.
Luego resultó que él tenia novia, una chica muy maja que yo ya conocia pero que no sabia salia con el adefesio.
Fue un gran chasco, pero Blanca siguió llevando la situación hasta el extremo y explotó gracias a mi inestimable ayuda, porque en ocasiones soy muy tonto. Una conversación messenger con un monitor que nos daba el curso:
Monitor: - "Pues anda que Blanca lo que está haciendo, no?"
Yo: "¿Qué está haciendo?"
-"Hombre, pues meterse en medio de una pareja"
-"Pero que dices si es el cerdo ese que la pobre ya tiene más cuernos que esto (icono de diablo)"
-"Pues eso no es lo que nos dice él a los monitores"
Y llamé a Blanca, ella llamó al pavo y total.
- Los pobres rompieron.
- A Blanca y a mí casi nos suspenden el curso.
- La gente aún habla de nosotros y nos miran mal en reuniones de monitores.
Desde entonces me callo más cosas en las conversaciones de messenger, de hecho no me gusta ya demasiado chatear por ahí. Y también cogí odio a los pantalones de montaña. Cosas de la vida.
No