Redecora tu familia.
La casa de moribundo ahora, además de empresa del rotulismo a media jornada, se ha convertido en un campo de batalla (aún más) psicológico.
Porque los miembros nucleares y principales estamos urdiendo un plan: Redecorar la casa. El dulce y moribundo hogar necesita la ayuda del señor ikea, su catálogo nos hace humedecernos por dentro como la mejor pornografia, esta vez, mostrando impúdicamente maderas lacadas y vidrios templados en lugar de falos.
El frente común contra el que luchamos es contra el señor inventor que vive en casa y que también es mi amado padre. Su idea de una casa la ha ido abandonando progresivamente con el paso de los años y el salón se ve invadido por papeles de empresa y sus logotipos. Mi papá pega logotipos de vinilo en cualquier lugar de la casa... en las paredes, el frigorífico, el inodoro... donde le viene en gana.
Por eso, aunque soy moribundo, también soy persona influyente en la familia, y el tiempo que he pasado observando las pelusas del salón como ya comentaba me ha dado para recolocar por completo todo mentalmente e ir influyendo a mamá. Mi madre, se muestra receptiva a los cambios, una persona que en su tiempo usó chaquetas de cuero y llevó el pelo rosa sigue manteniendo el gusto por la novedad. Mi hermana la comunicóloga se acopló a la idea del cambio dando un mayor peso al grupo.
Asi que ésta es la situación: Mi padre se ha quedado sin apoyos, a la diseñadora no le interesa la decoración de la nave nodriza y mi abuela hará lo que le diga su hija que para eso es tan buena.
Papá se huele la tostada, en sus ausencias tomamos medidas del salón, de los pasillos, pensamos en si es mejor pintura o papel para las paredes... Y llega y nos callamos, tiramos los metros debajo del sofá y fingimos leer cualquier cosa. Comiendo sigue comentando las noticas de Antena 3 pero añade cosas como:
- "Ay que ver lo del Katrina. Como reconstruyen todo. Y necesitarán dinero... Como nosotros ahora para lo que se nos avecina porque blablabla... (20 minutos de charlas vinílicas) y no podemos gastar nada nada!"
Asi que seguiremos hasta que encontremos apoyo logístico para trasladar todo "de la tienda a casa cómodamente" tal y como reza el catálogo. Entonces la casa será un poco menos moribunda o tal vez algo menos divertida...
Jo... Es que al final le coges cariño a esas simpáticas pelusas corredoras de pasillos.
Porque los miembros nucleares y principales estamos urdiendo un plan: Redecorar la casa. El dulce y moribundo hogar necesita la ayuda del señor ikea, su catálogo nos hace humedecernos por dentro como la mejor pornografia, esta vez, mostrando impúdicamente maderas lacadas y vidrios templados en lugar de falos.
El frente común contra el que luchamos es contra el señor inventor que vive en casa y que también es mi amado padre. Su idea de una casa la ha ido abandonando progresivamente con el paso de los años y el salón se ve invadido por papeles de empresa y sus logotipos. Mi papá pega logotipos de vinilo en cualquier lugar de la casa... en las paredes, el frigorífico, el inodoro... donde le viene en gana.
Por eso, aunque soy moribundo, también soy persona influyente en la familia, y el tiempo que he pasado observando las pelusas del salón como ya comentaba me ha dado para recolocar por completo todo mentalmente e ir influyendo a mamá. Mi madre, se muestra receptiva a los cambios, una persona que en su tiempo usó chaquetas de cuero y llevó el pelo rosa sigue manteniendo el gusto por la novedad. Mi hermana la comunicóloga se acopló a la idea del cambio dando un mayor peso al grupo.
Asi que ésta es la situación: Mi padre se ha quedado sin apoyos, a la diseñadora no le interesa la decoración de la nave nodriza y mi abuela hará lo que le diga su hija que para eso es tan buena.
Papá se huele la tostada, en sus ausencias tomamos medidas del salón, de los pasillos, pensamos en si es mejor pintura o papel para las paredes... Y llega y nos callamos, tiramos los metros debajo del sofá y fingimos leer cualquier cosa. Comiendo sigue comentando las noticas de Antena 3 pero añade cosas como:
- "Ay que ver lo del Katrina. Como reconstruyen todo. Y necesitarán dinero... Como nosotros ahora para lo que se nos avecina porque blablabla... (20 minutos de charlas vinílicas) y no podemos gastar nada nada!"
Asi que seguiremos hasta que encontremos apoyo logístico para trasladar todo "de la tienda a casa cómodamente" tal y como reza el catálogo. Entonces la casa será un poco menos moribunda o tal vez algo menos divertida...
Jo... Es que al final le coges cariño a esas simpáticas pelusas corredoras de pasillos.