Moribundo y los monitores.
El otro fin de semana salí con los monitores. Organizaron una escapada que duró dos días a un albergue de Talarrubias que por cierto era bien bonito y, cosa muy importante, con baños para todos.
Lo de los monitores es algo increible, aunque normalmente soy una persona que pasa haciendo el payaso la mayor parte del tiempo (algunas veces involuntariamente), nunca llego a los extremos que ese fin de semana rocé, pisotee y salté.
Que lo de los monitores es una especie aparte ya lo he comentado algunas veces. Lo primero, la llegada:
Nada más traspasar la puerta aquello parecía una reunión de la familia real británica, extremeños borrachos por todos lados. Por suerte estaban dos grandes compañeros de campamento, Pura y Andrés.
Mi naturaleza, que es de complexión delgada y algo débil admite a duras penas el alcohol, y es lo que tiene el meterte de lleno en un sarao, que te bebes lo que se te ponga de por medio, y si encima a ésto se le añaden unas deliciosas galletas de Maria (las de toda la vida no, otras...) tenemos un coctel explosivo, pues mi mayor flirteo con los estupefacientes lo tengo subiendo la dosis del gelocatil cuando me viene en gana. El resultado: Moribundo se acuesta, se marea y vomita.
Al día siguiente fenomenal. Deshacerme de los restos de galletas mediante la regurgitación me vino de perlas, la resaca no la quitó nadie. Tras la comida lo típico que hacen muchos veinteañeros reunidos en una casa grande, jugar a liebre. Dá gusto comprobar cómo hay ciertas cosas que no cambian, tengas 21 o 12, jugando a liebre siempre hay alguien que se cae por las escaleras, se golpea la cabeza al saltar o se raspa las rodillas.
Esta noche, mi amiga Sara la coordi organizó un estupendo juego tipo cluedo. Todos teniamos un personaje, una misión personal y una misión general que era descubrir quién habia asesinado al marido de la anfitriona. El juego se desarrolló fenomenal, mi personaje todo el mundo me dijo que me venia que ni pintado, yo no sabia muy bien, me tocó hacer de medium.
Una túnica negra y una peluca rizada hicieron el resto, moribundo se metió en el personaje. La velada dio para mucho, me poseyó el espíritu del anfitrion, escuchaba a los fantasmas de lola flores y carmina ordoñez y finalicé con una sesión espiritista usando a Pura como medio de expulsión del mal de la casa.
En la madrugada nos fuimos a una discoteca cercana cuyo nombre era Adonis. El desfile de paletos salidos que pudimos contemplar era tan bizarro que me es imposible describirlo con palabras, y sólamente puedo acercaros a él evocando la sensación de unas arcadas profundas.
Al volver, (todo el mundo muy borracho) nos pusimos música. "Casualmente" llevé mi recopilatorio de música en español, en el que destacan Marisol y Mónica Naranjo. No me hice esperar y subido a una mesa canté y bailé lo de "Estando contigo, contigo, contigo de pronto me siento feliz!!...", eso sí, sin una gota de alcohol corriendo por mis venas, alguien comentó que si hubiera podido la noche anterior me hubiera bebido hasta el agua de las macetas asi que me perdone el señor cacique pero no le probé. Nos acostamos. Volví a Madrid totalmente relajado, muchas veces echas en falta hacer el tonto hasta el desmayo como en los campamentos, comportarnos como queramos sin ningún tipo de veto.
Al menos todo el mundo me felicitó por mi actuación de poseido ¡Qué fácil y divertido es convulsionarse delante de tantas personas!
Lo de los monitores es algo increible, aunque normalmente soy una persona que pasa haciendo el payaso la mayor parte del tiempo (algunas veces involuntariamente), nunca llego a los extremos que ese fin de semana rocé, pisotee y salté.
Que lo de los monitores es una especie aparte ya lo he comentado algunas veces. Lo primero, la llegada:
Nada más traspasar la puerta aquello parecía una reunión de la familia real británica, extremeños borrachos por todos lados. Por suerte estaban dos grandes compañeros de campamento, Pura y Andrés.
Mi naturaleza, que es de complexión delgada y algo débil admite a duras penas el alcohol, y es lo que tiene el meterte de lleno en un sarao, que te bebes lo que se te ponga de por medio, y si encima a ésto se le añaden unas deliciosas galletas de Maria (las de toda la vida no, otras...) tenemos un coctel explosivo, pues mi mayor flirteo con los estupefacientes lo tengo subiendo la dosis del gelocatil cuando me viene en gana. El resultado: Moribundo se acuesta, se marea y vomita.
Al día siguiente fenomenal. Deshacerme de los restos de galletas mediante la regurgitación me vino de perlas, la resaca no la quitó nadie. Tras la comida lo típico que hacen muchos veinteañeros reunidos en una casa grande, jugar a liebre. Dá gusto comprobar cómo hay ciertas cosas que no cambian, tengas 21 o 12, jugando a liebre siempre hay alguien que se cae por las escaleras, se golpea la cabeza al saltar o se raspa las rodillas.
Esta noche, mi amiga Sara la coordi organizó un estupendo juego tipo cluedo. Todos teniamos un personaje, una misión personal y una misión general que era descubrir quién habia asesinado al marido de la anfitriona. El juego se desarrolló fenomenal, mi personaje todo el mundo me dijo que me venia que ni pintado, yo no sabia muy bien, me tocó hacer de medium.
Una túnica negra y una peluca rizada hicieron el resto, moribundo se metió en el personaje. La velada dio para mucho, me poseyó el espíritu del anfitrion, escuchaba a los fantasmas de lola flores y carmina ordoñez y finalicé con una sesión espiritista usando a Pura como medio de expulsión del mal de la casa.
En la madrugada nos fuimos a una discoteca cercana cuyo nombre era Adonis. El desfile de paletos salidos que pudimos contemplar era tan bizarro que me es imposible describirlo con palabras, y sólamente puedo acercaros a él evocando la sensación de unas arcadas profundas.
Al volver, (todo el mundo muy borracho) nos pusimos música. "Casualmente" llevé mi recopilatorio de música en español, en el que destacan Marisol y Mónica Naranjo. No me hice esperar y subido a una mesa canté y bailé lo de "Estando contigo, contigo, contigo de pronto me siento feliz!!...", eso sí, sin una gota de alcohol corriendo por mis venas, alguien comentó que si hubiera podido la noche anterior me hubiera bebido hasta el agua de las macetas asi que me perdone el señor cacique pero no le probé. Nos acostamos. Volví a Madrid totalmente relajado, muchas veces echas en falta hacer el tonto hasta el desmayo como en los campamentos, comportarnos como queramos sin ningún tipo de veto.
Al menos todo el mundo me felicitó por mi actuación de poseido ¡Qué fácil y divertido es convulsionarse delante de tantas personas!
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soy de Talarrubias y he leido tu historia de casualidad, a ver si volveís a venir que nos aburrimos y xfavor no entreis en la adonis jajaja un saludo desde talarrubias.
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Me encantaria q explicaras como hacer ese juego.Me gustaria hacerlo en clase con los niños q aprenden español.Si,estoy en Inglaterra, y echo de menos mi España...
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jajaja! De verdad estas hecho un cabra. No se si es cosa de gays, pero yo tb canto Marisol, Las Grecas (cuando hay alguien que tb las conozca) y en especial toda la banda sonora de Cabaret cuando hay alguna copa de por medio y se que puedo desfasar sabiendo k nadie se va a acordar de esas actuaciones...
Agur!!
Agur!!
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Recordatorios: Soy abstemio
Mi naturaleza es delgada también aunque añadiría floja de por si... y casi de astenia primaveral todo el año.
Pero lo de hacer de medium me ha seducido... tres hurras para el moribundo y me voy a cantar... "estando contigo, contigo..."
Mi naturaleza es delgada también aunque añadiría floja de por si... y casi de astenia primaveral todo el año.
Pero lo de hacer de medium me ha seducido... tres hurras para el moribundo y me voy a cantar... "estando contigo, contigo..."
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Me divierto mucho cuando cuentas cosas de tus reuniones monitoriles. Me recuerdas a un amigo que tiene un humor muy parecido al tuyo. Seguro que congeniaríais bien. Él solía entretenernos con performances de Las Grecas y se disfrazaba de la Bane (Morancos).
Un abrazo.