[SexWar] El monstruoso pecado de tener pene

Los últimos dias en el blog del Ave un grupo de personas profundamente sexistas (en este caso andrófobas) han tomado posesión de los comentarios del su último post.
Afortunadamente mi estabilidad emocional y psicológica no requiere de generalizaciones absurdas. De la misma manera que la estupidez humana me asquea, independientemente que sea la de un hombre o la de una mujer, también admiro la inteligencia y la honestidad intelectual independientemente que sea la de un hombre o la de una mujer.
Como muestra de esta última os he traducido un artículo, de la escritora Empar Moliner, que aparece en una recopilación que regalé a mi pareja este San Jordi: "¿Desitja guardar els canvis?", Quaderns Crema. Para quien no la conozca le diré que se trata de una escritora/periodista conocida por su elevada acidez e ironia y sobretodo por su lucha personal en contra los ridículos a los que a menudo llega lo "politicamente correcto":
El monstruoso pecado de tener pene
En una pausa del serial del mediodía veo el anuncio. Es la nueva campaña de la Generalitat de Catalunya para hacer tomar conciencia a los jóvenes sobre el maltrato a las mujeres. (Es un problema terrible y está muy bien que hagan campañas en la tele.) Salen todo de adolescentes hablando. Una chica dice: "Qué puedes esperar de un tío que no razona?". En otra secuencia, un chico explica a un amigo: "Le he comprado un móvil para controlarla". Y el otro dice: "En lugar de ponerte celoso, razona". Al final hay uno que dice: "Levantarse cada día con una noticia sobre violencia es muy duro. Te hace avergonzarte de ser hombre."
De verdad: nos estamos volviendo idiotas. ¿Como pueden tener los creativos del anuncio un cerebro tan reduccionista? Me recuerdan a aquel intelectual que decidió no volver a hablar en vasco "porque era la lengua de los asesinos". (El señor coherente, lo explicaba en español, que puestos a razonar del mismo modo, es la lengua de Pinochet.) Me parece demencial que la mitad de la población humana, por haber nacido con pene, tenga que cargar con el pecado original, simplemente porque hay un puñado de hombres que maltratan a sus mujeres. Dejemos de lado que hay tantas mujeres celosas como hombres celosos y tantas mujeres que quieren controlar a sus maridos como hombres que quieres controlar a sus mujeres. Lo que es impresionante es la frase que hacen pronunciar a este chico, un chico que supongo no ha cumplido los dieciocho años. "Te da vergüenza el ser hombre". Apaga y vámonos.
Hasta ahora, cuando algún suceso nos hacia generalizar, el Govern de y las oenegés se apresuraban a advertirnos que generalizar era, a parte de injusto, peligroso. Durante los atentados del 11M, por ejemplo, se nos repitió que no debíamos meter a todos los musulmanes en el mismo saco simplemente porque los que habían matado a tanta gente lo eran. Pero si mi gobierno generaliza con los hombres no veo porque no debe generalizar con otros colectivos. Espero pronto, un anuncio donde un chico, delante de una mezquita diga: "El terrorismo no es la solución. Hay días que me avergüenzo de ser musulmán." Porque si un hombre debe avergonzarse de ser hombre por culpa de otros hombres, también deberían avergonzarse todos los musulmanes por culpa de Bin Laden. Igualmente espero impaciente el anuncio que conciencie a las mujeres de la limpieza inmigrantes que hay que ser formal en el trabajo y no llegar tarde a cuidar a las personas mayores, situación que -según me explican- pasa muy a menudo. En el enuncio habrá un abuelo agonizando, totalmente solo, mientras une mujer de piel oscura dirá: "Hacer ver que tienes que ir al médico no es la solución. Me hace avergonzarme de ser peruana." Otra campaña que quiero ver tendrá por escenario la Rambla. Aparecerá un adolescente moreno que comerá kebab. Dirá: "Robar carteras no está bien. Hace que me avergüence de ser marroquí". Y si la cosa va bien, incluso podemos hacer campañas combinadas donde un señor se avergüence de ser hombre, catalán y heterosexual al mismo tiempo.
Por descontado, al colectivo femenino no se le trata del mismo modo. Aunque hayan lesbianas que peguen a sus mujeres o aunque la soldado England torturase prisioneros en Iraq, no se nos reclama a todas que nos avergoncemos. Faltaría más. Y lamento decirlo, pero incluso se aplica otro rasero al colectivo canino. Es decir, si un bebé muere por los mordiscos de un perro de raza potencialmente peligrosa, la Generalitat no hará un anuncio donde un chico diga: "Me hace avergonzar el ser un dueño de un rottweiler". Con toda honestidad. Pensar la que se habría organizado si, en lugar de generalizar con los hombres, nuestro gobierno hubiera generalizado con los perros.
Empar Moliner