NEMO: ni capitán ni pez payaso
Comentarios y opiniones a algunos metros por debajo de la superficie
Acerca de
Me gusta aprender de los demás, me gusta explicar lo poco que he aprendido. Me gusta pensar, escuchar y dar mi opinión. No me gusta hablar de mi vida, pero sí de lo que pienso y siento.
Sindicación
 
[Ética] Conflicto y sacrilegio (1)

Como muchos ya me habéis oído decir me gusta definirme como "ateo practicante", lo digo medio en broma medio orgulloso, pero me gusta remarcar que no soy un pasota agnóstico o un "ateo" comodón. Es difícil explicar en que consiste exactamente mi "práctica atea", obviamente no tiene rituales ni mitología, básicamente se trata de seguir unos hábitos mentales para no caer en supersticiones (incluidos rezos y promesas) y de esforzarse en ser lo más coherente posible con mis creencias ateas.

Una de las situaciones más habituales se da cuando por compromiso social (bodas, bautizos y entierros) te ves obligado a asistir a una ceremonia religiosa. Normalmente intento evitar estas situaciones todo lo posible, pero cuando no hay escapatoria opto por mostrarme respetuoso y discreto, pero me niego rotundamente a participar activamente en la ceremonia, en otras palabras, hago presencia, me levanto y me siento cuando toca para no mostrarme hostil, pero ni canto, ni asiento, ni me santiguo, ni me arrodillo, ... puede parecer una tontería pero creo que es lo que debo hacer.

Problemas fraternales

Cambiando de tema, por diferentes motivos durante muchos años tuve una muy mala relación con mi hermano mayor, coincidió con nuestra etapa en la vivienda familiar, nos evitábamos continuamente pero a pesar de eso se producían discusiones realmente viscerales, es duro de decir, pero nos *odiábamos* de verdad. Para que os hagáis una idea varias veces soñé que nos peleábamos físicamente y en un par de ellas lo mataba, con un sentimiento de enorme satisfacción.

El punto final de esta mala relación se produjo al irnos de casa, a pesar de ser siete años mayor que yo se casó unos meses antes de que yo me fuera a vivir con mi pareja, curiosamente me invitó a la boda, a lo que con sorpresa e indignación reaccioné rechazándolo de plano. "¿Cómo podía invitarme después de haberme hecho pasar los peores años de mi vida? ¿Qué significaba este acto de hipocresía cara a la galería?".

En mi desproporcionado sentido de justicia consideré que el precio mínimo que él debería pagar por tantos años de odio mutuo sería que su hermano no fuera a su boda, dejando constancia pública de la relación que habíamos tenido. Esto es el tipo de cosas que pasan a la gente que es demasiado estricta en sus principios. No sabéis la de veces que me he arrepentido de esa decisión.

Deshielo fraternal

A partir de ese momento las cosas empezaron a cambiar muy poco a poco, desde el regalo que nos hizo a su vuelta del viaje de bodas, las primeras comidas de Navidad en casa de mi madre, ... aproximaciones milímetro a milímetro que se han alargado durante casi diez años.

Con los años las cosas cambian de perspectiva, se analizan las cosas con más profundidad y con menos egocentrismo, en esencia, con mayor justicia, y me fue quedando claro que a pesar de que mi hermano había tenido buena parte de la culpa, yo podía haber actuado más inteligentemente (si hubiera sido aún más maduro), pero sobretodo que mi madre colaboró inconsciente pero muy intensamente en nuestra mala relación.

Y llegamos a la situación actual, donde después de un par de años de una muy cordial relación (nunca podremos ser amigos por lo diferente que somos) y sobretodo de un auténtico respeto mutuo, me encontré hace unos meses en una situación realmente comprometida: me preguntó si quería ser el padrino de su hija.

Supongo que podéis entender la situación, por un lado es impensable rechazar el elogio de ser su padrino y el simbolismo de cerrar definitivamente nuestras heridas del pasado, por otro lado es impensable que yo, como "ateo practicante" haga de padrino católico y participe en todo un ritual tan importante. ¿Qué hacer?

Pues siguiendo el consejo de la Ricci y para no alargar desproporcionadamente este post, me permito una licencia propia de la peor telebasura y os dejo en suspense, en el próximo post os lo explico con detalle, no sufráis, lo escribo en seguida. ;-)
 
Comentario:
Por razones obvias, creo que yo nunca escucharé la palabra: Mama¡ asi que, bueno me conformo con lo de madrina.
 
Comentario:
[Ave]: Si, yo también pensé que lo hacía por tradición, es de lo más convencional que te puedas imaginar. Tampoco tengo claro que el sea consciente de mi "radicalidad" por lo que ni debió pensar que me ponia en un conflicto. Pero si, basicamente pensé lo mismo, excepto que no me atrevo a interferir en su educación, me conformaré con que vea el ejemplo de que hay otras opciones como el ateismo su tio y de su prima. :)

[bea]: No, como te dije me salté sin darme cuenta los posts de tu ahijada. Y si, aunque no creo que supere el oir "Pàpa", me hace gracia eso de ser el tio especial que le trae la mona de chocolate.

[Ricci]: No recordaba que tenias una sobrina, pensaba que el primero sería el que está por venir. Y sobre el callar ante el cura, una solución perfecta, si me llegan a advertir lo planifico, pero como soy lento de reflejos y me encontré en medio del pastel ... blasfemé una y otra vez. :-/

 
Comentario:
Yo soy la madrina de mi sobrinilla Ricci. Sí, se llama igual que yo y aunque en el bautizo me llevé una pequeña bronca de mi hermano por quedarme callada cuando el cura preguntaba si la educaríamos en la fe cristiana y cosas así... mereció la pena.
 
Comentario:
No sé, si has visitado mi blog ultimamente, pero me siento aludida.
Yo soy madrina y atea, y creo que es casi lo unico importante para mi en estos momentos.
En estos dias he hablado bastante de mi ahijada (cosa que nunca habia pensado hacer y nunca volvere a hacer) en este blog.
soy muchas cosas: hija, hermana, prima, amiga, .... pero uno de los mayores placeres de mi vida se produce cuando ese solecito me dice: "Madrina".
No dejes que la iglesia estropee ese vinculo que durara siempre, mi ahijada tiene otras tias , sí , pero solo yo soy su madrina y ella lo sabe, sabe que es alguien muy especial para mí.
La relación que tu tienes con tu hermano, es muy similar a la que yo tengo con mi hermana (la madre de mi ahijada), solo nos llevamos bien cuando ocurre alguna desgracia en la familia, ahí en ese momento somos una, pero despues siempre se enfria, no sé porque.
Por cierto, Ave, yo creo que solo comentaré "lo mio" cuando mi ahijada sea mayor y yo pueda entrever cual será su reaccion. Actualmente, su opinión es lo unico que me importa.
 
Comentario:
Desde luego lo de la licencia, muy mal, ¿eh? Bueno, yo digo lo siguiente. Creo que todo depende de qué sentido le de tu hermano a esta cuestión del padrinazgo. A mí en principio no me parece muy apropiado que te pregunte a tí no siendo tú católico, pero el que lo haya hecho me parece que significa que para tu hermano la cuestión no tiene tintes religiosos sino de tradición, y que lo que verdaderamente le importa es el vínculo entre su chiquilla y tú. Teóricamente, ni siquiera podrías ser su padrino (digo si se enterase el cura), pero no hablamos de teorías sino de que como al parecer cuentas tu hermano te está lanzando el guante a ver qué haces con él, y creo que sería muy triste que volvieráis a la situación pre-boda a cuenta de esto. ¿Tú quieres a la chiquilla, no? Y con tu hermano te llevas mejor.... Pues mi humilde opinión es que vayas, seas el padrino de la chiquilla, y luego como buen padrino que eres contradigas tu función y eduques a la cría en el ateísmo militante, la quieras mucho, y no la rechaces el día que te diga que es lesbiana :-) (sí, es que mi tío es tb mi padrino). ¡¡Estoy esperando el desenlace!!!
No
Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares Contador gratuito