OLE OLE OLE, VIVA EL CIRCO DEL SOLEIL (es que así rima)
Madre mía, me ha costado un mundo encontrar las entradas para el Circo del Sol... Me he tenido que ir a finales del mes de abril (y entre semana) para encontrar algo, justo dos semanas después de mi cumpleaños...
Con esto llego a dos conclusiones: una, que es difícil encontrar entradas del circo ese y, dos, y definitiva, que queda muy poco para mi cumpleaños.
En otro orden de cosas, comentar que este finde ha sido bastante desorejao. La cosa es que este finde me vienen unas amigüitas y me estoy entrenando en el firme arte de recogerme más tarde de la dos de la mañana. No me ha dado tiempo de aprender a coger fuerte el cubata para que no me lo tiren, pero bueno, tal cual están las cosas y como tengamos que ir por la vida en coche / moto, la cosa es que tendré que empezar a acostumbrarme a dejar los cubatas para momentos caseros (como Sue Ellen) o bien, cuando tenga chófer (también como Sue Ellen). Y es que los controles de alcoholemia abundan demasiado.
Pero bueno, tenemos grandes y gratas sopresas para nuestras visitantes: desde una fiesta en un club de moda, hasta ese fantástico salón en el que pagas 10 euros y te pones hasta las orejas de comer...
Y es que últimamente, estamos trabajando a tres semanas vista nuestros fines de semana. Ahora ya estamos cerrando fechas para el otro fin de semana. Ya tenemos cerrado el dia 8 y el día 10 puede que tengamos un compromiso de lo más divertido y antiestresante.
Pero bueno, ese compromiso no quita que el sábado por la tarde andemos de picos pardos por donde sea, aunque no me convenza la fiesta de los sábados por mi ciudad.
Por último, decirle a la bollo que me tiró la moto el viernes pasado que se podía haber metido la mano en el culo o haberse dado un cabezado contra la pared, que me ha tenido con el retrovisor mirando a Lourdes y yo haciendo escorzos para poder ver si alguien me venía por la derecha... con el peligro para mi integridad y la de mi acompañante.
La cosa es que, si estabas cabreada con tu chica (la que vino a cotillear a la esquina mientras los Mossos te leían la cartilla), pues en lugar de darle un cazo a mi moto o se los dabas a ella o te lo dabas tú.
Porque, chica, la bollo de la moto blanca que estaba tomándose tranquilamente unas copas con unos amigos y sin hacerle daño a nadie (o sea, yo) no tenía ninguna culpa de tu desgracia. Y a esa bollo le cuestra un curro y una pasta pagar su moto, su seguro, su impuesto de circulación y todo eso.
Y que conste en acta, bollito, que me dijeron que te denunciaran y me dió mucha pereza.
Pero, otra vez, guapa, métete la agresividad por el culo y más jodiendo las cosas de los demás...
Amén.
Con esto llego a dos conclusiones: una, que es difícil encontrar entradas del circo ese y, dos, y definitiva, que queda muy poco para mi cumpleaños.
En otro orden de cosas, comentar que este finde ha sido bastante desorejao. La cosa es que este finde me vienen unas amigüitas y me estoy entrenando en el firme arte de recogerme más tarde de la dos de la mañana. No me ha dado tiempo de aprender a coger fuerte el cubata para que no me lo tiren, pero bueno, tal cual están las cosas y como tengamos que ir por la vida en coche / moto, la cosa es que tendré que empezar a acostumbrarme a dejar los cubatas para momentos caseros (como Sue Ellen) o bien, cuando tenga chófer (también como Sue Ellen). Y es que los controles de alcoholemia abundan demasiado.
Pero bueno, tenemos grandes y gratas sopresas para nuestras visitantes: desde una fiesta en un club de moda, hasta ese fantástico salón en el que pagas 10 euros y te pones hasta las orejas de comer...
Y es que últimamente, estamos trabajando a tres semanas vista nuestros fines de semana. Ahora ya estamos cerrando fechas para el otro fin de semana. Ya tenemos cerrado el dia 8 y el día 10 puede que tengamos un compromiso de lo más divertido y antiestresante.
Pero bueno, ese compromiso no quita que el sábado por la tarde andemos de picos pardos por donde sea, aunque no me convenza la fiesta de los sábados por mi ciudad.
Por último, decirle a la bollo que me tiró la moto el viernes pasado que se podía haber metido la mano en el culo o haberse dado un cabezado contra la pared, que me ha tenido con el retrovisor mirando a Lourdes y yo haciendo escorzos para poder ver si alguien me venía por la derecha... con el peligro para mi integridad y la de mi acompañante.
La cosa es que, si estabas cabreada con tu chica (la que vino a cotillear a la esquina mientras los Mossos te leían la cartilla), pues en lugar de darle un cazo a mi moto o se los dabas a ella o te lo dabas tú.
Porque, chica, la bollo de la moto blanca que estaba tomándose tranquilamente unas copas con unos amigos y sin hacerle daño a nadie (o sea, yo) no tenía ninguna culpa de tu desgracia. Y a esa bollo le cuestra un curro y una pasta pagar su moto, su seguro, su impuesto de circulación y todo eso.
Y que conste en acta, bollito, que me dijeron que te denunciaran y me dió mucha pereza.
Pero, otra vez, guapa, métete la agresividad por el culo y más jodiendo las cosas de los demás...
Amén.
HUELE A PRIMAVERAS
Falta un poquito más de un mes para que sea mi cumpleaños y tengo los sentimientos divididos. Por un lado, pesa el hecho de pasar a la parte "adulta" de esos estudios sociológicos basados en las encuestas y en donde los "jóvenes" son de 18 a 35 años y se es "adulto" a partir de los 36.
La vida ha cambiado una barbaridad. La cosa es que allá por los 80, una persona de 36 era un auténtico pureta que ya llevaba siglos fuera de casa de sus padres, dando (y metiéndose) tiros por ahí.
En los 90, la salida de la gente de casa ya no era a los 19 - 20, sino que empezó a ser a los 25 o así.
Que conste que los datos aquí puestos corresponden a que, en mi cada, los tres hermanos tenemos un abanico considerable. Mis hermanos tienen 49 y 43 años. Mi hermano mayor de fue de casa a los 18, justo después de acabar la mili y echarse una churri. El drama fue importante, porque mi madre siempre ha sido muy sentida y debió marcarle mucho "Helena Francis" y todos los culebrones radiofónicos que se tragó, porque el drama ha sido lo suyo. Siempre.
Mi otro hermano, el de 43, se fue de casa cuando debía tener casi 30 y luego puso tierra por en medio. Luego volvió a casa y se estuvo un tiempo (junto con su novia), para irse luego a casa de los suegros (mi hermano ha sido siempre muy tradicional, muy chapado a la antigua), después se compraron un piso y se divorciaron (es lo que tiene el siglo XXI) y él se quedó con el piso y la mitad de las deudas...
Esos son los datos fundamentales que barajo en mi estudio sociológico sobre la edad en que la gente se independiza.
Aunque, la verdad, ahora lo de independizarse es relativo. Te vas de casa de tus padres para vivir con compañeros de piso. Al final, uno no sabe lo que es peor: si las manías familiares o la de los desconocidos. Al fin y al cabo a tu madre le puedes dar cuatro berridos, pero a un desconocido no. Te cortas, no sea caso que en su interior haya un psicópata y aproveche la noche para mandarte al otro barrio con el viejo método de apretar la almohada contra tu cara...
Pero bueno, ¿cómo coño se va la gente a independizar? En mi barrio están pidiendo alquileres de 600 euros para arriba. Joder, que es un barrio. ¿Cómo va a pagar una persona ese alquiler si cobra mil?
Pero es que la cosa no da para mucho. Yo tengo una empresa. Se supone que tendría que cobrar una pasta. Pero no. De momento, mientras estamos trabajando para empezar me tengo que conformar con lo que queda. Porque, si nadie lo sabe, nos cuecen a impuestos y lo que le pagas a un trabajador es igual a lo que le pagas a la Hacienda y a la Seguridad Social. Es decir que si multiplicas por dos, tienes lo que nos está costando pagar una nómina.
Y todo eso para que la Seguridad Social diga que no tiene pérdidas (no me extraña, no se gastan un duro en renovar los hospitales: están hechos mierda).
En fin, son reflexiones en voy alta...
Será que me estoy haciendo mayor...
La vida ha cambiado una barbaridad. La cosa es que allá por los 80, una persona de 36 era un auténtico pureta que ya llevaba siglos fuera de casa de sus padres, dando (y metiéndose) tiros por ahí.
En los 90, la salida de la gente de casa ya no era a los 19 - 20, sino que empezó a ser a los 25 o así.
Que conste que los datos aquí puestos corresponden a que, en mi cada, los tres hermanos tenemos un abanico considerable. Mis hermanos tienen 49 y 43 años. Mi hermano mayor de fue de casa a los 18, justo después de acabar la mili y echarse una churri. El drama fue importante, porque mi madre siempre ha sido muy sentida y debió marcarle mucho "Helena Francis" y todos los culebrones radiofónicos que se tragó, porque el drama ha sido lo suyo. Siempre.
Mi otro hermano, el de 43, se fue de casa cuando debía tener casi 30 y luego puso tierra por en medio. Luego volvió a casa y se estuvo un tiempo (junto con su novia), para irse luego a casa de los suegros (mi hermano ha sido siempre muy tradicional, muy chapado a la antigua), después se compraron un piso y se divorciaron (es lo que tiene el siglo XXI) y él se quedó con el piso y la mitad de las deudas...
Esos son los datos fundamentales que barajo en mi estudio sociológico sobre la edad en que la gente se independiza.
Aunque, la verdad, ahora lo de independizarse es relativo. Te vas de casa de tus padres para vivir con compañeros de piso. Al final, uno no sabe lo que es peor: si las manías familiares o la de los desconocidos. Al fin y al cabo a tu madre le puedes dar cuatro berridos, pero a un desconocido no. Te cortas, no sea caso que en su interior haya un psicópata y aproveche la noche para mandarte al otro barrio con el viejo método de apretar la almohada contra tu cara...
Pero bueno, ¿cómo coño se va la gente a independizar? En mi barrio están pidiendo alquileres de 600 euros para arriba. Joder, que es un barrio. ¿Cómo va a pagar una persona ese alquiler si cobra mil?
Pero es que la cosa no da para mucho. Yo tengo una empresa. Se supone que tendría que cobrar una pasta. Pero no. De momento, mientras estamos trabajando para empezar me tengo que conformar con lo que queda. Porque, si nadie lo sabe, nos cuecen a impuestos y lo que le pagas a un trabajador es igual a lo que le pagas a la Hacienda y a la Seguridad Social. Es decir que si multiplicas por dos, tienes lo que nos está costando pagar una nómina.
Y todo eso para que la Seguridad Social diga que no tiene pérdidas (no me extraña, no se gastan un duro en renovar los hospitales: están hechos mierda).
En fin, son reflexiones en voy alta...
Será que me estoy haciendo mayor...
VUELTA A LA NORMALIDAD
Por fin mi chica ha vuelto al trabajo. Por fin he podido estar centradita, sin sentir de golpe que la echo de menos y que tengo unas ganas horrorosas de llamarla y que me faltaba el aire y todo eso. Madre mía, ¿quien me iba a decir que me pasaría eso? Yo, que he sido toda la vida una descastada...
Apenas nos quedan 20 minutos para que empiece el fin de semana. Hoy volvemos cargadas a casa, porque el lunes tenemos visita comercial y nos vamos directas desde casa. Me tengo que llevar un montón de cosas para enseñar.
Esta semana ha pintado bastante bien. Estamos trabajando en una cosa muy chula: la posibilidad de trabajar para una de mis marcas favoritas de toda la vida. Jolines. Me estoy dejando la piel, porque lo quiero, lo quiero, con todas mis fuerzas.
Pero bueno, me llevo los papeles y la libreta por si un casual mi cabeza me hace una jugarreta y se me ocurre una cosa guay y diferente y no lo apunto y se me escapa...
Y es que esta es una situación que me ocurre muchas veces. De golpe, se me ocurre una idea genial y cuando quiero acordarme, pues eso, que no hay manera.
Todo esto suele pasarme cuando me estoy durmiendo. Va mi neurona y ¡plas! Una idea que surge. La putada es que esto me pasa en noches frías y, cuando ya estoy debajo del edredón, calentita... Y claro, prefiero renunciar a una idea que pillar una pulmonía. Al fin y al cabo, siempre podemos tener una reunión al día siguiente y, entre todas, ver si podemos tener alguna ideita o un ideón. Que la cosa es que somos muchos y... no voy a ser yo la que ponga las ideas siempre...
Y me pasa desde pequeña. Es que el problema de hiperactividad físico, lo he podido superar, gracias al conocimiento de los placeres del perrear (mmmm, no te tienes que levantar temprano, ergo perreas... incluso me pongo el despertador cada día tres cuartos de hora antes para perrear); pero el mental... ¡Uf! Ese no he podido superarlo.
Y es un coñazo estar siempre con el cerebro a toda castaña. Una lata. Una bronca sentir todo el rato como la neurona se va pegando castañazos contra los lados del cráneo... ¡pum! Idea ¡Plas! Idea...
Me pregunto si habría alguna manera de desconectarse y estar en stand by y que el coñazo de mi cerebro en permanente funcionamiento se parara un poquito.
En fin. A ver si este finde consigo un estado medianamente vegetal...
Apenas nos quedan 20 minutos para que empiece el fin de semana. Hoy volvemos cargadas a casa, porque el lunes tenemos visita comercial y nos vamos directas desde casa. Me tengo que llevar un montón de cosas para enseñar.
Esta semana ha pintado bastante bien. Estamos trabajando en una cosa muy chula: la posibilidad de trabajar para una de mis marcas favoritas de toda la vida. Jolines. Me estoy dejando la piel, porque lo quiero, lo quiero, con todas mis fuerzas.
Pero bueno, me llevo los papeles y la libreta por si un casual mi cabeza me hace una jugarreta y se me ocurre una cosa guay y diferente y no lo apunto y se me escapa...
Y es que esta es una situación que me ocurre muchas veces. De golpe, se me ocurre una idea genial y cuando quiero acordarme, pues eso, que no hay manera.
Todo esto suele pasarme cuando me estoy durmiendo. Va mi neurona y ¡plas! Una idea que surge. La putada es que esto me pasa en noches frías y, cuando ya estoy debajo del edredón, calentita... Y claro, prefiero renunciar a una idea que pillar una pulmonía. Al fin y al cabo, siempre podemos tener una reunión al día siguiente y, entre todas, ver si podemos tener alguna ideita o un ideón. Que la cosa es que somos muchos y... no voy a ser yo la que ponga las ideas siempre...
Y me pasa desde pequeña. Es que el problema de hiperactividad físico, lo he podido superar, gracias al conocimiento de los placeres del perrear (mmmm, no te tienes que levantar temprano, ergo perreas... incluso me pongo el despertador cada día tres cuartos de hora antes para perrear); pero el mental... ¡Uf! Ese no he podido superarlo.
Y es un coñazo estar siempre con el cerebro a toda castaña. Una lata. Una bronca sentir todo el rato como la neurona se va pegando castañazos contra los lados del cráneo... ¡pum! Idea ¡Plas! Idea...
Me pregunto si habría alguna manera de desconectarse y estar en stand by y que el coñazo de mi cerebro en permanente funcionamiento se parara un poquito.
En fin. A ver si este finde consigo un estado medianamente vegetal...
EL DÍA DEL AMOR... PORQUE SÍ
Amor:
Espero haber sido consecuente y haberte demostrado que soy una persona consecuente. Porque, para mí, el día de los enamorados no existe... son todos los días de mi existencia desde que te conocí.
Estoy contenta por todo lo que ayer me dijiste. Mira, por lo que a mi respecta, tengo que decirte que tengo lo que me merezco. Y eso... eres tú. No quiero que nunca más vuelvas a decir que no te merezco.
Piensa que tú también tienes lo que te mereces, o sea a mí. Y sinceramente, me llena mucho pensar eso. Porque eres lo más importante para mí.
Sobre la tipología o pureza de nuestro amor. ¿Qué quieres que yo te diga? El amor tiene muchas caras, entre ellas el odio. Como bien sabes, hoy he tenido el perfecto ejemplo. Alguien a quien quise y que acabé odiando pretende entrar por enésima vez en mi vida.
Pero, por lo que a mi respecta y en sentido de mi corazón, creo estar perfectamente compensada y llena. Tú me llenas, ya te lo he dicho muchas veces.
No espero de tí la perfección, desde el momento que yo no soy perfecta y no puedo pretender que seas lo que yo no soy.
En los últimos tiempos sé que te han pasado ciertas cosas, pero no tengo más remedio que dejarlo en tus manos, pues eres tú la única que puedes arreglar ciertas cosas en tu vida. Lo sé, porque a mis ojos eres absolutamente transparente.
Pero eres tú la única que puede darse cuenta que, cuando ciertas cosas pasan, volver atrás solo es posible si todo el mundo quiere hacerlo.
Eso es lo que he intentado hacer: tener la voluntad de hacer borrón y cuenta nueva. Y, para ello, tengo que dejar que tú veas por tus propios ojos y seas tú la que apriete la tecla correcta: archivar, borrar, o lo que creas conveniente.
Yo sólo sé que hay ciertas cosas que te producen un malestar tremendo. Sólo puedo decirte que no entiendo que las sigas haciendo si luego te vas a sentir mal y el remordimiento te va a hundir.
Estoy acostumbrada a la montaña rusa y te aseguro, con el corazón en la mano, que si sigo aquí no es porque me estoy conformando con nada. Sigo aquí porque te quiero y quiero estar a tu lado, aunque a veces tenga el estómago en la garganta, porque nos ha tocado una repentina bajada de cuesta anímica. Tengo la esperanza de que abras tus maravillosos y grandes ojos verdes y te des cuenta de que tú eres maravillosa por tí misma y ningún zalamero te tiene que venir a decir lo que eres.
Sigo aquí porque vales la pena. Porque eres un ser maravilloso y cada día de este mundo, incluso cuando tienes esa buena fe que hace que te acerques cada equis tiempo a personas que te destruyen y te hacen sentir mal de como te apuñala el remordimiento.
Sigo aquí porque estoy segura que, igual que arrancan los negocios como el nuestro, tienes ojos en la cara y vas a ser capaz de salir adelante. Es cuestión de tiempo.
Sigo aquí porque yo también quiero morirme a tu lado y me duele tanto cuando de mueres de dolor que no creo que deba hacer otra cosa que apoyarte.
Y es que he comprendido que cada uno es el dueño de su destino. Tú destino, que hoy por hoy es nuestro destino, tan sólo está en tus manos. Recuerda esa maravillosa peli y su mensaje: tu futuro sólo esta en tus manos. Tu eres la dueña de tus decisiones. Tu eres la única que tiene el poder de decidir tu destino: tu felicidad, tu infelicidad, tu dolor... Tu tienes el poder para acabar o no con ello.
Mientras tanto, lo único que puedo hacer es apoyarte y ayudarte en todo lo que pueda y me dejes.
Y todo ello lo estoy haciendo sabedora que yo también tengo en mis manos mi destino. Mi boda, mis hijos, mi vida...
Y, si está en mis manos, mía es la decisión de querer compartir todo esto contigo.
Te quiero y te querré siempre...
Espero haber sido consecuente y haberte demostrado que soy una persona consecuente. Porque, para mí, el día de los enamorados no existe... son todos los días de mi existencia desde que te conocí.
Estoy contenta por todo lo que ayer me dijiste. Mira, por lo que a mi respecta, tengo que decirte que tengo lo que me merezco. Y eso... eres tú. No quiero que nunca más vuelvas a decir que no te merezco.
Piensa que tú también tienes lo que te mereces, o sea a mí. Y sinceramente, me llena mucho pensar eso. Porque eres lo más importante para mí.
Sobre la tipología o pureza de nuestro amor. ¿Qué quieres que yo te diga? El amor tiene muchas caras, entre ellas el odio. Como bien sabes, hoy he tenido el perfecto ejemplo. Alguien a quien quise y que acabé odiando pretende entrar por enésima vez en mi vida.
Pero, por lo que a mi respecta y en sentido de mi corazón, creo estar perfectamente compensada y llena. Tú me llenas, ya te lo he dicho muchas veces.
No espero de tí la perfección, desde el momento que yo no soy perfecta y no puedo pretender que seas lo que yo no soy.
En los últimos tiempos sé que te han pasado ciertas cosas, pero no tengo más remedio que dejarlo en tus manos, pues eres tú la única que puedes arreglar ciertas cosas en tu vida. Lo sé, porque a mis ojos eres absolutamente transparente.
Pero eres tú la única que puede darse cuenta que, cuando ciertas cosas pasan, volver atrás solo es posible si todo el mundo quiere hacerlo.
Eso es lo que he intentado hacer: tener la voluntad de hacer borrón y cuenta nueva. Y, para ello, tengo que dejar que tú veas por tus propios ojos y seas tú la que apriete la tecla correcta: archivar, borrar, o lo que creas conveniente.
Yo sólo sé que hay ciertas cosas que te producen un malestar tremendo. Sólo puedo decirte que no entiendo que las sigas haciendo si luego te vas a sentir mal y el remordimiento te va a hundir.
Estoy acostumbrada a la montaña rusa y te aseguro, con el corazón en la mano, que si sigo aquí no es porque me estoy conformando con nada. Sigo aquí porque te quiero y quiero estar a tu lado, aunque a veces tenga el estómago en la garganta, porque nos ha tocado una repentina bajada de cuesta anímica. Tengo la esperanza de que abras tus maravillosos y grandes ojos verdes y te des cuenta de que tú eres maravillosa por tí misma y ningún zalamero te tiene que venir a decir lo que eres.
Sigo aquí porque vales la pena. Porque eres un ser maravilloso y cada día de este mundo, incluso cuando tienes esa buena fe que hace que te acerques cada equis tiempo a personas que te destruyen y te hacen sentir mal de como te apuñala el remordimiento.
Sigo aquí porque estoy segura que, igual que arrancan los negocios como el nuestro, tienes ojos en la cara y vas a ser capaz de salir adelante. Es cuestión de tiempo.
Sigo aquí porque yo también quiero morirme a tu lado y me duele tanto cuando de mueres de dolor que no creo que deba hacer otra cosa que apoyarte.
Y es que he comprendido que cada uno es el dueño de su destino. Tú destino, que hoy por hoy es nuestro destino, tan sólo está en tus manos. Recuerda esa maravillosa peli y su mensaje: tu futuro sólo esta en tus manos. Tu eres la dueña de tus decisiones. Tu eres la única que tiene el poder de decidir tu destino: tu felicidad, tu infelicidad, tu dolor... Tu tienes el poder para acabar o no con ello.
Mientras tanto, lo único que puedo hacer es apoyarte y ayudarte en todo lo que pueda y me dejes.
Y todo ello lo estoy haciendo sabedora que yo también tengo en mis manos mi destino. Mi boda, mis hijos, mi vida...
Y, si está en mis manos, mía es la decisión de querer compartir todo esto contigo.
Te quiero y te querré siempre...
BLOGUERITOS SOMOS...
Efectivamente, este blog quiere rendir un sentido homenaje a mi segunda bloguera favorita (jajaja). Acabo de repasar sus posts, puesto que hacía mogollón que no me leía su blog y respiro aliviada a ver que sus frikiocupas han abandonado el barco. Esta guay que la muchacha ya pueda hacer su vida.
Arrierita, junto con Sinfo, son gente que me hace pensar. Y mucho. Y el post que he leído hoy de Arrierita, me ha hecho pensar mogollón sobre la cantidad de gente que pulula por la boglosfera y que se creen con todo el derecho de juzgarte y de criticarte.
En el año y pico que llevo viviendo en los mundos del blog, mucha gente me ha colgado posts que, para denominarlos de alguna manera, son de puñetazo. Y no sólo en mi blog. El hecho de convivir con otra bloguera como pareja me ha hecho ver cosas que le postean que son para alucinar: desde gente que te entra por el morro (cosa que en mi caso, con mis blogs requetemelosos hacia mi chica me alucina), como si no tuviera otra cosa que hacer que enrollarme con la primera friki que me entra; gente ultracatólica que me hacer recordar que vivo en pecado (si los curas comieran chinas del río...); y gente que se atreve a decir si lo que haces está bien o mal.
Supongo que todo esto tiene que ver con un tema que siempre ha salido hablando con colegas blogueras: que esto es como la vida misma, como un pequeño pueblo en el que funcionan tanto los cotilleos como las críticas. Esto último me resulta un tanto triste, porque, al menos, la gente que se dedica a poner a caer de un burro a los demás, les ve el jeto cada día y los conoce físicamente. Sabe que puede juzgar unas actuaciones porque las ve hacer y bueno, una actuación progre a los ojos de un carcamal, puede estar mal.
En cierta manera, me pasa lo mismo con nuestra empresa. Tenemos dos "sedes" la de Barcelona y la de Alicante. Reconozco haber sido la primera en criticar determinadas actuaciones, procesos de trabajo e, incluso, trabajos de la gente de ahí abajo. Ha sido mi percepción personal y a veces un afán perfeccionista, otras, una trayectoria profesional de 12 años, han hecho que me sintiera con cierto ánimo de crítica. Pero siempre lo que ha habido detrás era un ánimo de hacer las cosas mejor.
Todo esto me ha costado ponerme de culo a mucha gente, que me consta que me ha puesto a caer de un burro. Se han dicho de mí, muchas barbaridades. Básicamente, porque la gente se defiende con críticas de las críticas. Y cuando no tienen ni pajolera idea de qué decir, entonces sale la inventiva y la mala leche (y, si por eso fuera, yo sería una pesetera sin escrúpulos cuyo único fin en la vida es, lo se dice por aquí, "la pela" -leído con acento catalán-, que solo se preocupa por su empresa y, que, por tanto, abandona a su encantadora e interesante pareja...).
No hace mucho dos personas muy cercanas de este blog pasaron un mal momento y todo el blog se vio con fuerzas de juzgar y condenar.
Hace un poco más, a mi pareja y a mi nos pasó lo mismo y se montó un circo (de la mano de personas que decían que éramos nosotras la que lo montamos...) y hubo mucha gente más preocupada de saber de nuestra vida que hacer la suya propia.
No sé si es porque empiezo a estar acostumbrada, o porque entiendo que la vida es así, pero cada vez más, todas estas movidas me resbalan, hasta tal punto que ni las comento.
Sinceramente, este tipo de gente ya ni me da pena. Es muy triste que tu vida consista en meterte en la vida de los demás. Pero es la triste vida de otra gente.
Prefiero hacer de mi vida algo maravilloso.
Prefiero no pararme en los cretinos, hacen perder demasiado tiempo...
Arrierita, junto con Sinfo, son gente que me hace pensar. Y mucho. Y el post que he leído hoy de Arrierita, me ha hecho pensar mogollón sobre la cantidad de gente que pulula por la boglosfera y que se creen con todo el derecho de juzgarte y de criticarte.
En el año y pico que llevo viviendo en los mundos del blog, mucha gente me ha colgado posts que, para denominarlos de alguna manera, son de puñetazo. Y no sólo en mi blog. El hecho de convivir con otra bloguera como pareja me ha hecho ver cosas que le postean que son para alucinar: desde gente que te entra por el morro (cosa que en mi caso, con mis blogs requetemelosos hacia mi chica me alucina), como si no tuviera otra cosa que hacer que enrollarme con la primera friki que me entra; gente ultracatólica que me hacer recordar que vivo en pecado (si los curas comieran chinas del río...); y gente que se atreve a decir si lo que haces está bien o mal.
Supongo que todo esto tiene que ver con un tema que siempre ha salido hablando con colegas blogueras: que esto es como la vida misma, como un pequeño pueblo en el que funcionan tanto los cotilleos como las críticas. Esto último me resulta un tanto triste, porque, al menos, la gente que se dedica a poner a caer de un burro a los demás, les ve el jeto cada día y los conoce físicamente. Sabe que puede juzgar unas actuaciones porque las ve hacer y bueno, una actuación progre a los ojos de un carcamal, puede estar mal.
En cierta manera, me pasa lo mismo con nuestra empresa. Tenemos dos "sedes" la de Barcelona y la de Alicante. Reconozco haber sido la primera en criticar determinadas actuaciones, procesos de trabajo e, incluso, trabajos de la gente de ahí abajo. Ha sido mi percepción personal y a veces un afán perfeccionista, otras, una trayectoria profesional de 12 años, han hecho que me sintiera con cierto ánimo de crítica. Pero siempre lo que ha habido detrás era un ánimo de hacer las cosas mejor.
Todo esto me ha costado ponerme de culo a mucha gente, que me consta que me ha puesto a caer de un burro. Se han dicho de mí, muchas barbaridades. Básicamente, porque la gente se defiende con críticas de las críticas. Y cuando no tienen ni pajolera idea de qué decir, entonces sale la inventiva y la mala leche (y, si por eso fuera, yo sería una pesetera sin escrúpulos cuyo único fin en la vida es, lo se dice por aquí, "la pela" -leído con acento catalán-, que solo se preocupa por su empresa y, que, por tanto, abandona a su encantadora e interesante pareja...).
No hace mucho dos personas muy cercanas de este blog pasaron un mal momento y todo el blog se vio con fuerzas de juzgar y condenar.
Hace un poco más, a mi pareja y a mi nos pasó lo mismo y se montó un circo (de la mano de personas que decían que éramos nosotras la que lo montamos...) y hubo mucha gente más preocupada de saber de nuestra vida que hacer la suya propia.
No sé si es porque empiezo a estar acostumbrada, o porque entiendo que la vida es así, pero cada vez más, todas estas movidas me resbalan, hasta tal punto que ni las comento.
Sinceramente, este tipo de gente ya ni me da pena. Es muy triste que tu vida consista en meterte en la vida de los demás. Pero es la triste vida de otra gente.
Prefiero hacer de mi vida algo maravilloso.
Prefiero no pararme en los cretinos, hacen perder demasiado tiempo...
A LA EXPECTATIVA
En este continuo empezar y acabar que son las cosas, llega otro lunes más. Hemos llegado tarde por culpa del i tunes.
Este programilla es la leche. No hay nadie en el mundo que lo sepa hacer ir. Emparejado al ipod, se convierte en la pareja más tremenda de la historia de la informatica.
El ipod es un aparatito particularmente curioso. No hay en el mercado ningún reproductor de mp "x" más bonito de diseño. Y tampoco hay ninguno que sea tan castaña como bonito: sin saber como fallan más que una escopeta de feria y te dan el aviso en pantalla de que no furulan y entonces empiezas a reiniciarlo, a borrarlo todo, etc. Y cuando crees darlo todo por perdido, porque el cacharro no funciona, te vas al servicio técnico y, milagrosamente, el puto bicho funciona, para ridículo tuyo. Ante la frase del dependiente "pero si funciona perfectamente" tú estás rojo como un tomate, tomando consciencia de tu absoluta nulidad con las maquinitas.
Es como si el ipod nos quisiera recordar que algún día teníamos que ser tan negaos como nuestros padres o nuestros abuelos con las instrucciones del vídeo, como para recordarnos que nos podemos hacer mayores y quedar excluídos del mundo de la tecnología, como ellos... porque, a ver, ¿cuantas veces hemos tenido que hacer una chuleta con las intrucciones resumidas en plan para tontos del "como grabar", "como ver películas", etc. para nuestros padres y/o abuelos?
Conclusión: el ipod es un aparatito del diablo, creado para que nos sensibilicemos y sintamos, aunque tengamos un ego más grande que la catedral de Burgos, que somos unos negaos.
Luego viene el itunes. Con lo fácil que es el "reproductor de windows media", de toda la vida (por otro lado), y van estos de Apple e se inventan que tienes que tener ese puto programa para poder meter (¿?) y escuchar (¿?) música en el ipod. La combinación ipod + itunes es una combinación del demonio. Sirve para que puedas explorar los límites de tu paciencia.
Este fin de semana he realizado esta exploración. He descubierto los límites de mi paciencia. TODO EL FIN DE SEMANA PARA PASAR CANCIONES DE UN IPOD A OTRO... ¡Y NADA! Me he descubierto con ganas de estampar el puto ipod contra la pared. Me han frenado tres cosas: primera, que es el ipod de Blondie; segundo, que me costó una pasta y, tercero, que alguien tiene que mantener el aplomo y la paciencia en esta pareja...
Feliz semana a todo el mundo.
Tan sólo espero poder conseguir hacer funcionar esta combinación del demonio...
Este programilla es la leche. No hay nadie en el mundo que lo sepa hacer ir. Emparejado al ipod, se convierte en la pareja más tremenda de la historia de la informatica.
El ipod es un aparatito particularmente curioso. No hay en el mercado ningún reproductor de mp "x" más bonito de diseño. Y tampoco hay ninguno que sea tan castaña como bonito: sin saber como fallan más que una escopeta de feria y te dan el aviso en pantalla de que no furulan y entonces empiezas a reiniciarlo, a borrarlo todo, etc. Y cuando crees darlo todo por perdido, porque el cacharro no funciona, te vas al servicio técnico y, milagrosamente, el puto bicho funciona, para ridículo tuyo. Ante la frase del dependiente "pero si funciona perfectamente" tú estás rojo como un tomate, tomando consciencia de tu absoluta nulidad con las maquinitas.
Es como si el ipod nos quisiera recordar que algún día teníamos que ser tan negaos como nuestros padres o nuestros abuelos con las instrucciones del vídeo, como para recordarnos que nos podemos hacer mayores y quedar excluídos del mundo de la tecnología, como ellos... porque, a ver, ¿cuantas veces hemos tenido que hacer una chuleta con las intrucciones resumidas en plan para tontos del "como grabar", "como ver películas", etc. para nuestros padres y/o abuelos?
Conclusión: el ipod es un aparatito del diablo, creado para que nos sensibilicemos y sintamos, aunque tengamos un ego más grande que la catedral de Burgos, que somos unos negaos.
Luego viene el itunes. Con lo fácil que es el "reproductor de windows media", de toda la vida (por otro lado), y van estos de Apple e se inventan que tienes que tener ese puto programa para poder meter (¿?) y escuchar (¿?) música en el ipod. La combinación ipod + itunes es una combinación del demonio. Sirve para que puedas explorar los límites de tu paciencia.
Este fin de semana he realizado esta exploración. He descubierto los límites de mi paciencia. TODO EL FIN DE SEMANA PARA PASAR CANCIONES DE UN IPOD A OTRO... ¡Y NADA! Me he descubierto con ganas de estampar el puto ipod contra la pared. Me han frenado tres cosas: primera, que es el ipod de Blondie; segundo, que me costó una pasta y, tercero, que alguien tiene que mantener el aplomo y la paciencia en esta pareja...
Feliz semana a todo el mundo.
Tan sólo espero poder conseguir hacer funcionar esta combinación del demonio...
JUSTITA
Bueno, por fin es viernes. Y a este llego renqueando. Toda la semana con la gripe y teniendo que ir a trabajar, me ha pasado factura.
Ha sido una semana la mar de productiva: empezó con gritos y un poco ponernos Blondie y yo en el sitio y acabó con chica nueva en la oficina. Tenemos dos opciones, una segura, pero como somos así, queremos ir a por la dificil.
Tengo seguridad y confianza en que esto va a funcionar. Ahora tengo que poner toda la carne en el asador para que esto arranque definitivamente. Ahora sé que va a ser así, porque veo que Blondie está por ello y me respalda. Ahora vamos al mismo paso.
Además, mentalmente cada vez me veo más fuerte. Ayer superé con nota una canción de Fangoria que me recordaba a los malos momentos. Por fin pude volver a escucharla sin que me cayeran las lágrimas a borbotones.
También he encontrado ciertas explicaciones a determinadas actitudes raras y le hemos renovado el contrato a la pequeña. Me preocupaba tener que despedirla sin causa justificada, pero es que la vaca no daba.
Ahora no es que dé mucho, pero creo que tenemos que apostar para que esto avance y para ello necesitamos a toda la gente.
Y se acabó el curro. En estos momentos empieza mi finde.
Y estoy más animada que nunca, porque veo que mi chica está por mí y me siento muy arropada. Los muros caen. Doy fe.
Te siento más cerca que hace mucho tiempo.
Y, sinceramente, eso es lo que más me anima a comerme el mundo. Me apetece compartirlo contigo...
Ha sido una semana la mar de productiva: empezó con gritos y un poco ponernos Blondie y yo en el sitio y acabó con chica nueva en la oficina. Tenemos dos opciones, una segura, pero como somos así, queremos ir a por la dificil.
Tengo seguridad y confianza en que esto va a funcionar. Ahora tengo que poner toda la carne en el asador para que esto arranque definitivamente. Ahora sé que va a ser así, porque veo que Blondie está por ello y me respalda. Ahora vamos al mismo paso.
Además, mentalmente cada vez me veo más fuerte. Ayer superé con nota una canción de Fangoria que me recordaba a los malos momentos. Por fin pude volver a escucharla sin que me cayeran las lágrimas a borbotones.
También he encontrado ciertas explicaciones a determinadas actitudes raras y le hemos renovado el contrato a la pequeña. Me preocupaba tener que despedirla sin causa justificada, pero es que la vaca no daba.
Ahora no es que dé mucho, pero creo que tenemos que apostar para que esto avance y para ello necesitamos a toda la gente.
Y se acabó el curro. En estos momentos empieza mi finde.
Y estoy más animada que nunca, porque veo que mi chica está por mí y me siento muy arropada. Los muros caen. Doy fe.
Te siento más cerca que hace mucho tiempo.
Y, sinceramente, eso es lo que más me anima a comerme el mundo. Me apetece compartirlo contigo...
FEBREANDO
La cosa es que lo de febrear, tiene su doble sentido. Primero, porque desde finales del mes pasado no he posteado y segundo porque llevo un gripazo del quince.
Si no he empezado cuatro post, no he empezado ninguno. Pero siempre, por H o por B, me tengo que ir, me llaman por teléfono, o me sale un presupuesto urgente (que ya sería hora de que nos aprobaran alguno, coño, SanPan, enróllate, colega), y acabo compuesta y sin post del día...
Ahora mismo me pasa igual. Estoy esperando a que venga una colega, para apagarlo todo y salir por patas.
En el curro, aparte de estar en plena selección de personal para encontrar a alguien que tome parte de mi trabajo y poderme dedicar a otras cosicas (más bien vender nuestros servicios que jugar al Mahyong, o como se diga...).
Tal como comenté en uno de mis últimos posts, después de tocar fondo la semana anterior, he vuelto con furia (y con gripe) y ayer me dió el atiriqueque y me puse chulita con quien tenía que ponerme, que ya era hora. Porque hay gente que confunde la diplomacia con la cobardía y, si a eso se le une un poco de fantasmeo, la combinación es absolutamente anti-Rajuela.
Porque, servidora, lo que más odia en este mundo es el fantasmeo. Normalmente la gente válida, podrida de pasta, superprofesional, etc. he comprobado que es la más discreta respecto a ir voceando su validez, su riqueza o su profesionalidad.
Cuando conozco a alguien "in person" que no hace más que "autobombearse", me digo a mi misma "quita, quita, fus, fus". Porque, coño, es que no lo soportoooooooo.
Y resulta que, alguien muy cercano a mi (hala, esto parece el horóscopo...) está muy subidito. Ese alguien quiso machacarme, sabiendo que lo peor que llevo es que se mofen de mí hace un par de semanas. Pero tuve mi momento de reflexión, de analizar las cosas, de ver mis errores... y también mis aciertos.
Y a partir de ahí, reaccionar para volver a tomar las riendas de toda mi vida. Y lo mejor de todo, viendo como Blondie me ayuda a controlar que no se desboquen los caballos.
Genial, esto marcha...
Si no he empezado cuatro post, no he empezado ninguno. Pero siempre, por H o por B, me tengo que ir, me llaman por teléfono, o me sale un presupuesto urgente (que ya sería hora de que nos aprobaran alguno, coño, SanPan, enróllate, colega), y acabo compuesta y sin post del día...
Ahora mismo me pasa igual. Estoy esperando a que venga una colega, para apagarlo todo y salir por patas.
En el curro, aparte de estar en plena selección de personal para encontrar a alguien que tome parte de mi trabajo y poderme dedicar a otras cosicas (más bien vender nuestros servicios que jugar al Mahyong, o como se diga...).
Tal como comenté en uno de mis últimos posts, después de tocar fondo la semana anterior, he vuelto con furia (y con gripe) y ayer me dió el atiriqueque y me puse chulita con quien tenía que ponerme, que ya era hora. Porque hay gente que confunde la diplomacia con la cobardía y, si a eso se le une un poco de fantasmeo, la combinación es absolutamente anti-Rajuela.
Porque, servidora, lo que más odia en este mundo es el fantasmeo. Normalmente la gente válida, podrida de pasta, superprofesional, etc. he comprobado que es la más discreta respecto a ir voceando su validez, su riqueza o su profesionalidad.
Cuando conozco a alguien "in person" que no hace más que "autobombearse", me digo a mi misma "quita, quita, fus, fus". Porque, coño, es que no lo soportoooooooo.
Y resulta que, alguien muy cercano a mi (hala, esto parece el horóscopo...) está muy subidito. Ese alguien quiso machacarme, sabiendo que lo peor que llevo es que se mofen de mí hace un par de semanas. Pero tuve mi momento de reflexión, de analizar las cosas, de ver mis errores... y también mis aciertos.
Y a partir de ahí, reaccionar para volver a tomar las riendas de toda mi vida. Y lo mejor de todo, viendo como Blondie me ayuda a controlar que no se desboquen los caballos.
Genial, esto marcha...