ASÍ ES RAJUELA
(Y yo me la encontré en la calle)
Acerca de
Soy más sosa que las acelgas, me encanta dormir como un lirón, pero salgo y trasnocho porque no tengo cerebro, pero sí pareja... Quién, por cierto es mi razón para salir, pero también para vivir. Me encantaría estar jubilada ya, pero la cosa tiene para su tiempo. Aparte de las mujeres y el vino (un Rivera, por ejemplo) tengo otros vicios que NO PIENSO ABANDONAR: fumar, morderme las uñas, motear... Si alguien encontró a una neurona solitaria, que me avise...
Sindicación
 
LA VIDA Y LA MUERTE
Cuando pasan cosas como las de ayer de madrugada, siempre me hago la misma reflexión: ya puedes tener el mundo en tus manos, una fortuna tremenda y que todos te admiren con locura, que cuando te llega el momento, te llega el momento.

Siempre que pasan estas cosas, siempre que alguien se muere, sea un famoso, sea un familiar, un joven amigo, lo que sea, siempre pienso en esos fabulosos versos de Mediterráneo:

Si un día para mi mal
viene a buscarme la parca
empujad al mar mi barca
con un levante otoñal
y dejad que el temporal
desguace sus alas blancas.
Y, a mi, enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo,
en la ladera de un monte
más alto que el horizonte
(quiero tener buena vista)
Mi cuerpo será camino
le daré verde a los pinos
y amarillo a la genista.
Cerca del mar,
porque yo nací en el Mediterráneo.

Caramba, por más años que pasan, sigo recordando esa letra. Yo también quiero esto para mi final.

Otra reflexión que me hago de la muerte de la diva, es que ha tenido la suerte de morir entre los suyos, con todo su amor.

Y, para acabar... la última. No perdamos tiempo, porque nuestro tiempo tiene un límite. Cualquier minuto que pasamos tristes, enfadados o deprimidos es tiempo que le estamos regalando a la muerte. Ella, la diva, murió feliz.

No perdió ni un solo minuto de su vida. La aprovechó hasta el final. con esa sonrisa que siempre llevó en los labios y con esa felicidad, simpatía y bondad que dicen los que la rodearon que tenía durante las veinticuatro horas del día.

Y esa es la gran lección que nos ha dado la más grande...
 
Comentario:
Cómo me gusta esa canción...
Nuevo grito de guerra:
Kedadayaa!
Besillos.
 
Comentario:
Perracaaaaaa, pa Madrid YA!!!!!!!! YA YA YA!!!!!!

Besines!
No