ASÍ ES RAJUELA
(Y yo me la encontré en la calle)
Acerca de
Soy más sosa que las acelgas, me encanta dormir como un lirón, pero salgo y trasnocho porque no tengo cerebro, pero sí pareja... Quién, por cierto es mi razón para salir, pero también para vivir. Me encantaría estar jubilada ya, pero la cosa tiene para su tiempo. Aparte de las mujeres y el vino (un Rivera, por ejemplo) tengo otros vicios que NO PIENSO ABANDONAR: fumar, morderme las uñas, motear... Si alguien encontró a una neurona solitaria, que me avise...
Sindicación
 
CATORCE
De vuelta al cole. Me queda el consuelo de que esta semana sólo va a tener tres días de despacho, aunque tenga siete de curro.
Este fin de semana nos hemos querido mucho. Hemos estado las dos solas a solas, por fin, después de muchos meses.
Yo no necesito a la gente, amor mío, para que me diga si estamos hechas la una para la otra, ni para que juzgue lo que somos.
Porque, si tengo que ser sincera, no tengo más opción que decir que tú eres mi fortuna, mi riqueza, mi desvelo y mi todo.
Si no estuviera contigo, tendría que cambiar del todo mi vida: trabajo, casa y compañías. Esta claro que no me moriría, pero tampoco viviría como vivo.
Este fin de semana en serio y en broma hemos hablado de hijos. Les hemos puesto los nombres de nuestros mitos eróticos y nos hemos reído mucho. Porque para tomarse la vida en serio, lo primero que hay que hacer es reirse de ella. Y eso es algo que hacemos a la perfección.
Y hablar de esos temas me gusta tanto como la siesta que nos hemos pegado juntas, abrazadas, tú durmiendo sobre mi pecho y yo notando la calma que te aporto, después de ver como te han jodido estos días.
Viéndote dormir, tan tranquila, con tus hermosos labios rozando mi piel me he prometido hacerte feliz por el resto de tus días. Si tú quieres y dejas atrás a quien te atormenta.
Ya te he dicho muchas veces que soy una persona super-fiel a mis principios. Y el día que cargaba tus cosas en el coche de mi amigo me di cuenta de que mi vida iba a cambiar y que yo iba a cambiar con ella.
Me juré, en ese mismo instante, que JAMÁS te dejaría en la estacada. Y en ello sigo. Mejor o peor, para bien o para mal, sigo luchando por tí y soy capaz de considerarme bien pagada por simple hecho de tener un futuro contigo.
En todo este tiempo te he visto bien, mal, regular, super-mal, peor, excelente... Todas las gamas de colores de tu estado de ánimo han pasado ante mis ojos. Y ahí he estado yo, considerándome una privilegiada por ver cómo has crecido a mi lado.
Sigo pensando que estar contigo es una suerte. La misma que tú tienes conmigo. Y creo que tener futuro es el mejor premio que la vida nos puede dar. El hecho de que dijeras de manera absolutamente seria que querías que tuviéramos hijos, me abre puertas y me abre perspectivas. El hecho de que no seas tú la que quieras solo hijos para tí, y que yo pueda formar parte de esos planes me colma. Cuando las cosas se abren a la primera persona del singular, pasar del yo al nosotras... es una sensación que me da vida.
Me dices, tal vez porque te lo dicen a tí, que eres demasiado joven para esto. Depende de para qué, sí. Esta claro que para una familia es demasiado pronto y, sinceramente, soy hija de padres de cuarenta años y, chica, la verdad es que se sobrevive. Que yo sepa no soy un monstruo y mis padres, cuarenta años mayores que yo creo que han hecho un excelente trabajo. Y como soy mujer que si no ve, no cree, esto lo veo, tengo pruebas y eso no creo que sea un problema, sinceramente, porque, por el bien de lo que creemos, del verbo crear, moveré el culo a muerte (como por otra parte, creo que siempre he hecho...).
Respecto a tu juventud y tu nivel de responsabilidades, te diré que no hagas caso de los que te dicen que eso no te toca. Eso te corresponde a tí. Piensa en el camino que has recorrido y el que te queda por recorrer y verás la sorprendente ventaja que tienes ante todos.
Porque eres caballo ganador. Eres un pura sangre de tus sueños y lucharías por ellos aunque yo misma te pusiera las barreras. Ya son casi diez años, desde el momento que decidiste lo que querías, y piensa que yo no llevo todos contigo. O sea, que algún mérito tienes... ¿no crees?
No, definitivamente, esto no te viene grande. Puede que muchas veces te estrese, pero grande, nada. Puede que muchas veces pienses que lo dejarías ir y optarías por una vida más tranquila. Pero, si esto fuera así, poco tardarías en volver a pedirle a la vida que te diera la oportuidad de crear algo tan tuyo como esto.
Porque esto, que ahora, mientras lees estas líneas, es tan tuyo como mío, que para algo lo hemos peleado juntas. Y no creo, y estarás de acuerdo conmigo, que el dinero haya sido la motivación.
La motivación es crear y llevar las cosas a dónde nosotras queremos llevarlas, tú en tu campo y yo en el mío. Con total libertad y sin ataduras y con la fortuna que tú eres quien elige tu propio destino y el de tu creación, trabajando en lo que tú quieres y en donde quieres. Y no en una gris oficina con compañeras grises.
Y eso es otro claro síntoma de que, si yo te faltara, tampoco a tí te pasaría nada. Tú tampoco te morirías y seguirías adelante, como tú dirías: con creces, no: lo siguiente.
Y ese es tu verdadero valor. Tu coraje, tu valentía y tus ganas de demostrarle a la gente que tienes pelos, pero ninguno es de tonta.
Y en el camino de la vida recorrerás malos y buenos momentos. Piensa en todo lo que has conseguito POR TÍ MISMA y dáte el valor que tú mereces. Que nadie te diga lo que tú eres, porque tu valor, el que tú te das, vive dentro de tí.
Tenemos buenos mimbres para seguir construyendo. Mimbres que sólo se pueden definir en una sola palabra: futuro.
Y mi futuro, si es contigo, mucho mejor.
Te quiero, Rubi.
 
Comentario:
amén....

kss a las 2
 
Comentario:
Rajuela por dió, qué te ocurre?? jajaja Si pareces hasta buena y todo tía!!

Mare mía, la niña debe estar mareada de tanta palabra bonita!!!

Besazos!
 
Comentario:
tu si que eres tan bonita... como corta de vista. Lametones de felino...
 
Comentario:
Jo, qué cosas tan bonitas...
Un besazo!
(Un día de estos voy pallá)
 
Comentario:
Yo te quiero con limón y sal, yo te quiero tal y como estás,
no hace falta cambiarte nada,
yo te quiero si vienes o si vas,
si subes y bajas y
no estás seguro de lo que sientes.

TE QUIERO...
No