EL PASADO
Ayer, saliendo de mi visita de ITE (inspección técnica de espalda) me crucé con una excompañera de facultad. Nuestras miradas se cruzaron en un claro síntoma de "tu cara me suena", pero ninguna de las dos nos paramos, para saber de qué narices nos sonábamos (cileos, no estábamos constipadas...).
Fue algo más tarde, cuando subía por Rambla de Catalunya con la moto, cuando pude fijar e ubicar su cara. Demonios, era una de mis amigas de la facultad. Estábamos cada día juntas y conocí todos sus escarceos con muchos de los chicos (y de los profes, que la muchacha era algo putilla, pero siempre aprobaba...). Nos llamábamos día sí y día no.
De repente, pensé que debía haberle dicho algo. La verdad es que no fue ningún miedo a una situación ridícula del palo te-conozco-pero-luego-no.
No acabo de entender cuál fue la razón que no me impulsó a hacer lo que yo, habladora, comunicativa y sociable suelo hacer cuando una cara me suena, sin importarme un carajo hacer el ridículo, equivocarme o lo que sea.
Después, a mi cabeza vinieron un montón de escenas de esa época (ni más feliz, ni menos feliz que otras, pero tal vez algo más despreocupada).
Me acordé cuando la muy zorra se enrolló con mi profe de redacción creativa, pero no le sirvió para que éste (infiel, pero entero... jajajaja) la colara en unas pruebas para una gran agencia (para mí de infausto recuerdo, pero que me han sido muy útiles para el futuro que ahora es pasado y que vino después de eso). Y como nos reimos de eso.
Y que mal lo pasamos cuando una noche se le rompió el condón después de hacerlo con un ahora famosísimo presentador de la tele... O como acosaba a uno que es pez gordo en los informativos de TV·
Joder, nena, que visión de futuro. ME estoy dando cuenta que te cepillaste, te pasaste por la piedra a la crême de la crême de la facultad, solo que entonces, excepto los profes que pasaron por ahí, todos éramos unos niñatos y no teníamos ni la más puñetera idea de lo que iba a ser de nosotros.
Y tal vez así entienda por qué no te saludé. Tuve miedo de que te hubieras anclado en ese pasado y de anclarme yo misma. Si, fue divertidísimo. Pero ya es pasado y me he dado cuenta que te puedes encontrar a gente del pasado, como me pasó hace un tiempo con la que era mi mejor amiga de entonces, pero que siempre acaban estando ahí.
Traté de tener noticias de mi mejor amiga de la facultad. Llamé a su casa, conseguí su móvil e incluso su mail. La emilié. Hablamos. Largo y tendido, durante más de una hora y media.
Quedamos que nos emilaríamos, que nos llamaríamos. Yo no volví a hacerlo. Ella tampoco.
Y, al igual que la chica con la que me encontré ayer, preferimos quedarnos viviendo en ese pasado y no volver al presente.
Fue algo más tarde, cuando subía por Rambla de Catalunya con la moto, cuando pude fijar e ubicar su cara. Demonios, era una de mis amigas de la facultad. Estábamos cada día juntas y conocí todos sus escarceos con muchos de los chicos (y de los profes, que la muchacha era algo putilla, pero siempre aprobaba...). Nos llamábamos día sí y día no.
De repente, pensé que debía haberle dicho algo. La verdad es que no fue ningún miedo a una situación ridícula del palo te-conozco-pero-luego-no.
No acabo de entender cuál fue la razón que no me impulsó a hacer lo que yo, habladora, comunicativa y sociable suelo hacer cuando una cara me suena, sin importarme un carajo hacer el ridículo, equivocarme o lo que sea.
Después, a mi cabeza vinieron un montón de escenas de esa época (ni más feliz, ni menos feliz que otras, pero tal vez algo más despreocupada).
Me acordé cuando la muy zorra se enrolló con mi profe de redacción creativa, pero no le sirvió para que éste (infiel, pero entero... jajajaja) la colara en unas pruebas para una gran agencia (para mí de infausto recuerdo, pero que me han sido muy útiles para el futuro que ahora es pasado y que vino después de eso). Y como nos reimos de eso.
Y que mal lo pasamos cuando una noche se le rompió el condón después de hacerlo con un ahora famosísimo presentador de la tele... O como acosaba a uno que es pez gordo en los informativos de TV·
Joder, nena, que visión de futuro. ME estoy dando cuenta que te cepillaste, te pasaste por la piedra a la crême de la crême de la facultad, solo que entonces, excepto los profes que pasaron por ahí, todos éramos unos niñatos y no teníamos ni la más puñetera idea de lo que iba a ser de nosotros.
Y tal vez así entienda por qué no te saludé. Tuve miedo de que te hubieras anclado en ese pasado y de anclarme yo misma. Si, fue divertidísimo. Pero ya es pasado y me he dado cuenta que te puedes encontrar a gente del pasado, como me pasó hace un tiempo con la que era mi mejor amiga de entonces, pero que siempre acaban estando ahí.
Traté de tener noticias de mi mejor amiga de la facultad. Llamé a su casa, conseguí su móvil e incluso su mail. La emilié. Hablamos. Largo y tendido, durante más de una hora y media.
Quedamos que nos emilaríamos, que nos llamaríamos. Yo no volví a hacerlo. Ella tampoco.
Y, al igual que la chica con la que me encontré ayer, preferimos quedarnos viviendo en ese pasado y no volver al presente.
Comentario:
Estoy con la rubia, quizas sea mejor asi...
Besotes!
Besotes!
Comentario:
Pues sí, hay cosas del pasado que están mejor en el pasado. Y cuando las intentas recuperar ya no significan nada en el presente. Qué vida más rara...
Un besazo!
Un besazo!
Comentario:
A veces es mejor así...