ASÍ ES RAJUELA
(Y yo me la encontré en la calle)
Acerca de
Soy más sosa que las acelgas, me encanta dormir como un lirón, pero salgo y trasnocho porque no tengo cerebro, pero sí pareja... Quién, por cierto es mi razón para salir, pero también para vivir. Me encantaría estar jubilada ya, pero la cosa tiene para su tiempo. Aparte de las mujeres y el vino (un Rivera, por ejemplo) tengo otros vicios que NO PIENSO ABANDONAR: fumar, morderme las uñas, motear... Si alguien encontró a una neurona solitaria, que me avise...
Sindicación
 
LA CABEZA BAJO EL AGUA (BUENA LA PELI)
Por fin nuestro primer día a full en la isla.
No ha estado mal, aunque no hemos podido llegar a las calas más chulas, porque hay que ir a las nueve de la cantidad de gente que va y cuando se llena, ya no te dejan pasar.
Media vuelta y para atrás.
Hemos ido a una del norte, que no era tan bonita, pero el solo hecho de ese agua cristalina ya vale la pena.
Nuestro debut como equipo Cousteau del submarinismo de superfície no ha estado mal, aunque unas gafas rotas nos han trastocado los planes y hemos tenido que hacer tráfico de gafas de bucear. Cuando me ha tocado a mi quedarme en tierra, los niños de la playa han montado una revolucón y un vocerío enorme, porque un retaco, con su curiosidad infantil (o quien sabe si por una precoz cleptomanía), ha metido mano en bolso ajeno y ha sacado un móvil, con el que se ha puesto a jugar a los coches y a toquetearlo (supongo que tal cual ve manejarlo a sus padres, aunque creo que no tenía muy claro cómo se usaba...).
Cuando se ha descubierto el pastel, la del móvil se ha puesto histérica y se ha encarado con la madre del nene y con el nene, que se ha puesto a berrear a imagen (más bien a ruido) y semejanza de las (supuestamente) adultas.
Cuando eso pasa a una distancia prudente de tu toalla, pues tiene su gracia, pero cuando pasa a apenas dos metros de tí, puedes llegar a temer por tu integridad (y te ralla que te cagas, eso sí). Finalmente, los maridos de las interfectas han actuado como fuerza de inerposición y la sagre no ha llegado a la costa.
A todo esto, estos que estaban pegándose la excursión de la vida (en la otra punta de una generosa cala) y yo que empiezo a echar de menos a mi nena y de menos y de menos....
Total, que para cuando han llegado yo estaba de un humor de perros, pero bueno, una buena parrillada y el escarceo posterior por el agua (que ya era hora) me ha calmado un poco.
La cosa es que, sin nadie consultarme a mi, todos han supuesto que a mi no me gusta lo de ponerme las gafas, el tubo y las aletas y hacer el besugo. Digo yo que si me he comprado todo el material, por muy cutre que sea, será para utilizarlo en el agua y no para alquilarlo... ¿no?
Ahora estamos en la casa y tal cual hemos llegado, hemos ido directamente a la piscina. Y nuestro plan, para este atadecer es agarrar una botella de vino, unos vasos y a ver el sol caer tras el mar... ¡después de aguantar los planes descabellados del Tete!
Se ha tirado toda la tarde diciendo que si íbamos a la lonja a comprar pescado, que si alquilábamos una bici para cuatro y yo que sé cuantos millones de planes más...
Total, para quedarse dormido en su habitación.
Bueno, ahí se queda, nosotros nos vamos con el vino a ver ponerse el sol en el Mediterráneo...
 
Comentario:
yo digo lo mismo!!! ;-) oye lincemiope, lo mismo si mauyamos un ratin nos adoptan tb para el arca de Noe... voy a ir practicando...
 
Comentario:
Eh, perrissss...
Yo quieroooooo, jo...
Rajuelilla, esto es dar envidia y lo demás tonterías.
Nunca he visto ponerse el sol en el Mediterráneo! Sólo amanecer, snif, snif...
Adoptarme ya, no?
Besosss
No