ASÍ ES RAJUELA
(Y yo me la encontré en la calle)
Acerca de
Soy más sosa que las acelgas, me encanta dormir como un lirón, pero salgo y trasnocho porque no tengo cerebro, pero sí pareja... Quién, por cierto es mi razón para salir, pero también para vivir. Me encantaría estar jubilada ya, pero la cosa tiene para su tiempo. Aparte de las mujeres y el vino (un Rivera, por ejemplo) tengo otros vicios que NO PIENSO ABANDONAR: fumar, morderme las uñas, motear... Si alguien encontró a una neurona solitaria, que me avise...
Sindicación
 
DE VUELTA A CASA
Desde el miércoles pasado que no dormía en nuestra cama, ni nuestro gato tozolón me pateaba cuando estaba a punto de coger el sueño, ni la gatita me maullaba en la oreja, en cuanto volvía a coger el sueño.
Ya estamos, de nuevo en la oficina. Y la verdad es que hoy estoy vaguísima. No me apetece demasiado trabajar, pero voy a tener que hacerlo.
Ha sido un final de semana con una agenda cargadísima y desde el martes, cuando le estaba preparando el regalo a Blondie a contrarreloj, que no he parado.
El miércoles por la noche, cuando tenía que ser nuestro momento, ese de esperar a las doce de la noche para mirar a esos hermosos y enormes ojos verdes y darme cuenta de que soy el ser más afortunado de la tierra, mientras de mis labios sale la palabra oportuna: "felicidades".
Pero no. Tuvo que venir nuestro socio para no parar de hablar de curro. Coño, hasta las ensaladas le recordaban al curro. Y me pilló baja de defensas y no pude cortar el tema, con el consiguiente cabreo de mi pareja y con toda la razón del mundo, que conste.
Así que el jueves, que era efectivamente el Día D, por fin Blondie y yo pudimos estar a solas y celebrarlo, más o menos como Dior manda (con la Rajuela cantando "Cumpleaños Feliz" con la única ayuda de una toalla). Por fin mi chica va siendo consciente del regalo que le ha caído (aparte de la paciencia que va a tener que atesorar para tenerlo), y se va poniendo más y más contenta.
Previamente, hicimos un conato de arrasar en Jorge Juan, pero tuvimos una brusca vuelta a la realidad, al darnos cuenta de que nos falta un poco más de tiempo para poder planchar nuestras respectivas visas sin que nos quede, después del planchado, un enorme cargo de consciencia (los botines eran preciosos y me hubieran ido tan al pelo como ese vestido de topos modelo Blondie... pero bueno, habrá que buscarse la vida a saco y, como se diría "a Dior pongo por testigo" que ese día llegará y la promesa hecha a una persona que será contratada para enchufar y desenchufar el árbol de Navidad en nuestra pista de hielo se cumplirá... he dicho).
El viernes, ya tuvimos Feria y a darle caña a los pies. He visto a los clientes contentos (los nuevos y los viejos) y eso es un que. Punto. La Feria, muy bien, y hasta aquí hablo de curro (hay que ser consecuente con las decisiones de uno).
Por la noche, friki cena con la familia de nuestro socio (hermana y esposa) y nuestros amigos "famosos" y sus respectivas parejas: una con cerebro y la otra sin el más mínimo asomo neuronal (lo cual me da una medida exacta de lo mal repartido que está el mundo).
El sábado transcurrió con un cólico de mi chica, que se cortó oportunamente por la tarde, y de esta manera acabamos en la wok cena bollo. Todas un encanto y muchas risas, aunque me quedaron pendientes tres "personajas" que siempre tengo ganas de ver.
Me quedo con la tarde tranquila en Chueca del domingo, hablando de la vida y de las cosas que pasan. De la paciencia. De la gente. Del amor y del desamor. Cosas que pasan y no porque pasen tienen que ser normales o anormales. Una amiga de siempre y una recién descubierta. Me encantan los amigos nuevos. De esto del blog han surgido unas amigas nuevas.
Y a esas amigas les digo que aquí me tienen para lo que necesiten (ya se que me repito más que el ajo). Especialmente a dos...
El día acabó de puta pena: me perdieron una maleta en la que iba el book de nuestra empresa, mis gafas retro de Mikly, mis Balenciaga vintage, las Prada de mi socio, mis tarjetas de la empesa, los cargadores de nuestros móviles, un paquete de jalea real con gingseng y una caja de alkaselzer.
Si alguien se la ha apalancado y no vuelve a su destino le deseo que le explote en los cojones y que se meta la jalea con gingseng por el culo. Que se tome a mi salud todos los alkaselzer después de todo esto... la va a necesitar.
 
Comentario:
Niña apareció la maleta???

Refeliz de haberso conocido pero...quiero conoceros más así que...a ver is nos vemos prontito vale?? Eres un solete (eso del viaje me ha llegado hondo y profundo).
Un besoooooooo
 
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vaya mala suerte con la maleta!!! pero bueno, mirándolo por el otro lado, el fin de semana no estuvo tan mal al final, ¿no?
Encantada de conocerte, me lo pasé muy bien en la cena.
 
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Y lo chof que me quedé yo cuando llegué al Escape y me pongo a buscar una cabeza rubia y a su consorte y no las veía por ninguna parte... snif snif
 
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yo también me quedo con la tarde del domingo y con haberos descubierto. Da gusto.
Vaya regreso!!
Beso
 
Comentario:
Prueba de mi misma intentando comprobar que mi blog funciona. Mira que llego a ser egocéntrica...
No