ACTUALIZANDO
En esta mañana perezosa de domingo, por fin puedo actualizar. La verdad es que, desde el último post, no he tenido apenas tiempo para mi. Porque este es mi pequeño y humilde espacio, mi espacio.
Tengo que reconocer que han habido unos cuantos intentos de post, pero enseguida trabajo y llamadas de idem me han hecho perder constantemente el hilo de lo escrito, hasta hacerme abandonar.
Tengo la sensación que, a partir de ahora va a ser así. Por lo menos, a dentro de seis mesecillos - un año, en el que pienso estar rulando por toda España, llevando a todas las fábricas de moda La Palabra de Dior (jejejejejeje), que no es otra que ellos nos necesitan para llegar al Paraíso de las Marcas...
Esas van a ser mis semanas, y, como es de entender, mis fines de semana no van a ser, precisamente, para bloguear. Tendré que aprovechar hasta el último segundo para barcelonear (lo usual es ravalear, pero es que a mi me gusta esta ciudad enterita) y estar con toda la gente que quiero, porque la última vez que hice esto le perdí la pista a un montón de gente que quiero y costó Dior y ayuda volverlos a ver (y algunos estaban muy enfadados, como es normal).
Hoy he tenido la primera semana de esas, pero como hoy es domingo, estoy de fiesta y no me apetece comentarlo, si acaso que ayer, comiendo en una terraza, coincidí con unas de las personas con las que me estuve entrevistando durante la pasada semana (joder, mira que Barcelona es grande y me encuentro con ella), lo cual me pone claro lo que digo de que el trabajo hay que dejarlo en el trabajo y no sacarlo, porque no sabes a quien tienes sentado en la mesa de al lado de cualquier terraza o cualquier bar (sin ir más lejos he vivido dos situaciones vergonzantes de gente rajando de personas que yo conocía...).
Y, dentro de todo esto, estar con mi chica es lo mejor. Como podéis suponer soy una ñoña y esta habitual mención al amor que siento por mi pareja, no podía faltar.
De manera que, como vengo diciendo desde hace unos meses, me he dado cuenta de que estoy dispuesta a perderlo todo. Todo menos una cosa, que es esa persona con la que ya hace mucho tiempo que convivo y que, por lo que a mi respecta, pueden pasar millones de años más juntas, porque eso es lo que yo deseo.
Y he llegado a esta conclusión después de muchas horas al volante y de charlas con mi socio. Me he dado cuenta de que hay que luchar por las cosas, pero pocas son realmente importantes, si acaso aquellas que te realizan como persona.
También me he dado cuenta de que tengo la bendita suerte de trabajar en lo que me da la gana, cosa que muchas personas no pueden decir y muchas personas que ya tienen esta suerte, no saben valorar. Podría contar en mi entorno directo, tanto en mi grupo de personas como en el de mi socio, que hay una serie de individu@s que no se están dando cuenta de la suerte que tienen y se limitan a cumplir un expediente o bien a ir de profetas de la vida (sin tener la más mínima experiencia o limitándose a ejercer, por ejemplo, de solidarios, a través de su cuenta corriente).
Esta semana, también, la vida me ha demostrado que es justa y que las cosas pueden volver a su camino y que no se pueden forzar. Que cuando hay un problema entre dos personas son esas dos personas las que lo tienen que arreglar y NADIE tiene ningún derecho a juzgar y menos a condenar a nadie. Como mucho, nos podemos limitar a escuchar y a hablar de cosas que nos hayan pasado. Me siento muy contenta que las cosas hayan acabado bien entre dos personas a las que guardo mogollón de aprecio y respeto. Y esto también me ha enseñado que la amistad es una cosa curiosa y que también son importantes los amigos nuevos y que la amistad no es una cosa que se mide por la cantidad de años, sino por la confianza.
Y, como colofón, la nueva versión de Blondie Cocinillas (¡pídetela para esta Navidad!). Se trata de la rubia, que le ha dado un jamacucu y ha hecho toda la comida para toooooooooda la semana. El caso es que todo huele fenomenal. ¿Me habrá quitado el rol de cocinillas de la casa mi chica?
En fin, una semana llena de cosas. Muchas reflexiones, mucha lucha, mucho trabajo, pero siempre cosas divertidas. Porque siempre he pensado que la vida es dura, sí, pero si le sacas jugo puedes llegar a encontrar el petróleo de la risa y de las cosas bonitas.
Que para algo son dos días, leche.
Tengo que reconocer que han habido unos cuantos intentos de post, pero enseguida trabajo y llamadas de idem me han hecho perder constantemente el hilo de lo escrito, hasta hacerme abandonar.
Tengo la sensación que, a partir de ahora va a ser así. Por lo menos, a dentro de seis mesecillos - un año, en el que pienso estar rulando por toda España, llevando a todas las fábricas de moda La Palabra de Dior (jejejejejeje), que no es otra que ellos nos necesitan para llegar al Paraíso de las Marcas...
Esas van a ser mis semanas, y, como es de entender, mis fines de semana no van a ser, precisamente, para bloguear. Tendré que aprovechar hasta el último segundo para barcelonear (lo usual es ravalear, pero es que a mi me gusta esta ciudad enterita) y estar con toda la gente que quiero, porque la última vez que hice esto le perdí la pista a un montón de gente que quiero y costó Dior y ayuda volverlos a ver (y algunos estaban muy enfadados, como es normal).
Hoy he tenido la primera semana de esas, pero como hoy es domingo, estoy de fiesta y no me apetece comentarlo, si acaso que ayer, comiendo en una terraza, coincidí con unas de las personas con las que me estuve entrevistando durante la pasada semana (joder, mira que Barcelona es grande y me encuentro con ella), lo cual me pone claro lo que digo de que el trabajo hay que dejarlo en el trabajo y no sacarlo, porque no sabes a quien tienes sentado en la mesa de al lado de cualquier terraza o cualquier bar (sin ir más lejos he vivido dos situaciones vergonzantes de gente rajando de personas que yo conocía...).
Y, dentro de todo esto, estar con mi chica es lo mejor. Como podéis suponer soy una ñoña y esta habitual mención al amor que siento por mi pareja, no podía faltar.
De manera que, como vengo diciendo desde hace unos meses, me he dado cuenta de que estoy dispuesta a perderlo todo. Todo menos una cosa, que es esa persona con la que ya hace mucho tiempo que convivo y que, por lo que a mi respecta, pueden pasar millones de años más juntas, porque eso es lo que yo deseo.
Y he llegado a esta conclusión después de muchas horas al volante y de charlas con mi socio. Me he dado cuenta de que hay que luchar por las cosas, pero pocas son realmente importantes, si acaso aquellas que te realizan como persona.
También me he dado cuenta de que tengo la bendita suerte de trabajar en lo que me da la gana, cosa que muchas personas no pueden decir y muchas personas que ya tienen esta suerte, no saben valorar. Podría contar en mi entorno directo, tanto en mi grupo de personas como en el de mi socio, que hay una serie de individu@s que no se están dando cuenta de la suerte que tienen y se limitan a cumplir un expediente o bien a ir de profetas de la vida (sin tener la más mínima experiencia o limitándose a ejercer, por ejemplo, de solidarios, a través de su cuenta corriente).
Esta semana, también, la vida me ha demostrado que es justa y que las cosas pueden volver a su camino y que no se pueden forzar. Que cuando hay un problema entre dos personas son esas dos personas las que lo tienen que arreglar y NADIE tiene ningún derecho a juzgar y menos a condenar a nadie. Como mucho, nos podemos limitar a escuchar y a hablar de cosas que nos hayan pasado. Me siento muy contenta que las cosas hayan acabado bien entre dos personas a las que guardo mogollón de aprecio y respeto. Y esto también me ha enseñado que la amistad es una cosa curiosa y que también son importantes los amigos nuevos y que la amistad no es una cosa que se mide por la cantidad de años, sino por la confianza.
Y, como colofón, la nueva versión de Blondie Cocinillas (¡pídetela para esta Navidad!). Se trata de la rubia, que le ha dado un jamacucu y ha hecho toda la comida para toooooooooda la semana. El caso es que todo huele fenomenal. ¿Me habrá quitado el rol de cocinillas de la casa mi chica?
En fin, una semana llena de cosas. Muchas reflexiones, mucha lucha, mucho trabajo, pero siempre cosas divertidas. Porque siempre he pensado que la vida es dura, sí, pero si le sacas jugo puedes llegar a encontrar el petróleo de la risa y de las cosas bonitas.
Que para algo son dos días, leche.
Comentario:
Gracias Raju, la vida es puta, pero a veces se comporta, ya sabes...
¡Peazo de oídos que tienes!
Besos!
¡Peazo de oídos que tienes!
Besos!
Comentario:
la risa... música de dior par nuestros oídos... ;-)
Comentario:
Bonito resumen de cosas. Da gusto leer cosas cargadas de positividad.
Ánimo y besos
Ánimo y besos
Comentario:
Me alegro por esa felicidad que transpiran tus palabras y me quedo con tu mención a la amistad... Es cierto, a veces no pesan tanto los años como los momentos...
Besos
Besos