ASÍ ES RAJUELA
(Y yo me la encontré en la calle)
Acerca de
Soy más sosa que las acelgas, me encanta dormir como un lirón, pero salgo y trasnocho porque no tengo cerebro, pero sí pareja... Quién, por cierto es mi razón para salir, pero también para vivir. Me encantaría estar jubilada ya, pero la cosa tiene para su tiempo. Aparte de las mujeres y el vino (un Rivera, por ejemplo) tengo otros vicios que NO PIENSO ABANDONAR: fumar, morderme las uñas, motear... Si alguien encontró a una neurona solitaria, que me avise...
Sindicación
 
LLEGÓ EL INVIERNO... SIN ENTRETIEMPOS
Hoy hace un frío que pela. Bueno ya era hora. He tenido que desempolvar mi barbour para poder ir en la moto y me temo que no falta mucho para tener que ponerle el forro polar con el cual completo mi pose de robocopmotero (la moto es una kaka, pero con la chaqueta tengo más "porte" y doy el pego).
El caso es que tengo que buscar los guantes de invierno, porque con los de verano no puedo andar. A ver si me acuerdo esta noche, que me va a pillar el toro...
En el despacho, todas estamos muy sonrientes: se ha estropeado la caldera... Espero que venga pronto el técnico, porque ahora vamos a ir de bajada (de temperaturas) y no es cuestión de andar por la oficina con el uniforme de motera (vamos, que una tiene un prestigio).
Desde el viernes que estamos dándole la bienvenida al otoño-invierno y, claro, ayer estábamos un tanto catatónicas. El sábado hice una jornada de ocho horas a los mandos de la tabla de mi chica y la cosa fue divertidisima. Bien, tengo que decir que la cosa no debió venir por la calidad de la DJ, sino más bien porque llevábamos desde las dos de la tarde bebiendo como bestias. La fiesta duró hasta las cuatro de la mañana, catorce horas non stop de fiesta (sin otro apoyo que el alcohol etílico. Vamos, que si me descuido con el mechero al encenderme un cigarro, podía haber tenido un pequeño "problemilla" de inflamación espontánea y haber salido del bar en llamas...
A quienes piensen que las cuatro de la mañana es una hora indecente para irse a dormir (por tempranera), tengo que decir en mi defensa que:
- La noche anterior me fui a dormir a las cinco y pico
- Esa mañana me desperté a las nueve
- Antes de llegar al restaurante para la comida habíamos hecho miles de recados.
La cosa es que Blondie y yo decíamos "uf que sueño, comemos y nos vamos". Y vamos, si comimos. De hecho, cenamos sin parar la fiesta, en el mismo local, lo cual ya es de un vicio tremendo.
Gracias a Dior que ayer, pese a los ocho cubatas a cara de perro, la resaca brillaba por su ausencia. Eso sí, después de comer me quedé roque en el sofá...
En fin, que llega el invierno y no he podido aprovechar mis maravillosos anoraks retro de entretiempo de adidas original. Cada invierno me pasa lo mismo: antes del día uno de noviembre no me los puedo poner, porque hace mucha calor, demasiada; y, después, paso directamente a la fase barbour.
Entretiempo. Esa maravillosa palabra. Vas a una tienda y te dicen "esa chaqueta es perfecta para el entretiempo". Te la compras y allí se queda, colgada porque el invierno decidió venir de golpe, sin "entretiempos" que valgan y tienes que tirar de forro polar y bufanda de un día para el otro.
¿Por qué será que el invierno siempre nos sigue sorprendiendo de esta manera? La cosa es sencilla: en noviembre TIENE que hacer frío. ¿Cómo es posible que no estemos al loro? ¿Cómo es posible que, a estas alturas, después de treinta y pico noviembres todavía siga creyendo en el "entretiempo"?
Empiezo a creer que, al igual que el Día del Padre o de la Madre, el "entretiempo se lo inventó El Corte Inglés...
 
Comentario:
JAJAJAJAJAJ!
Yo tb tengo miles de chaquetucas de entretiempo, lo monisimas q son...y lo que ocupan, coño!
TQ
No