ASÍ ES RAJUELA
(Y yo me la encontré en la calle)
Acerca de
Soy más sosa que las acelgas, me encanta dormir como un lirón, pero salgo y trasnocho porque no tengo cerebro, pero sí pareja... Quién, por cierto es mi razón para salir, pero también para vivir. Me encantaría estar jubilada ya, pero la cosa tiene para su tiempo. Aparte de las mujeres y el vino (un Rivera, por ejemplo) tengo otros vicios que NO PIENSO ABANDONAR: fumar, morderme las uñas, motear... Si alguien encontró a una neurona solitaria, que me avise...
Sindicación
 
THINKS CAN CHANGE
Oí una vez por ahí que las cosas cambian, pero que la gente no suele hacerlo. Ni siquiera recuerdo quien lo dijo, pero lo que sí que es, aunque no es una verdad absoluta, sí tiene bastante parte de razón.
Mi vida ha cambiado mucho desde que era una niña, hasta ahora... y, por lo que a mí respecta, me doy cuenta que sigo siendo bastante parecida a lo que he sido toda mi vida, si acaso he cambiado pequeños detalles, como mi capacidad a no recoger nada de lo que uso (ahora soy mucho más recogida, incluso cuando cocino) y otros pequeños detalles, que pese a que puedan parecer absurdos, pueden convertir la palabra convivencia en una auténtica guerra mundial.
Pero la esencia de mí misma sigue estando ahí, sigo siendo bastante confiada y le otorgo bastantes oportunidades a la gente, siempre y cuando me demuestren que puedo confiar.
Y, cuando alguien me decepciona, lo nomino y expulso de mi vida. Sin peleas, sin aspavientos. Simplemente lo introduzco en el cajón del olvido y echo la llave.
Puede ser que la vida y las hostias me hayan hecho desconfiada, pero me doy cuenta que siempre he tenido ese puntillo de esperar a ver que me da la gente. Y cuando me da, me ha ganado para siempre.
Por eso, cuando la gente que me ha ganado, me decepciona, me siento fatal.
Esta semana he estado en contacto con una persona con la que he tenido esa experiencia. Hace algo más de un año, creí que esa persona valía la pena. Pero después han pasado cosas que me han hecho darme la enésima hostia de mi vida.
Jamás pensé que una persona a la que apreciaba mogollón pudiera volverse tan en mi contra, hasta el punto de meterse en mi relación de pareja y querer destruirla.
Querer destruir mi pareja y quererme destruir a mí. ¿Por qué? ¿Te manipularon? Te hicieron creer que iba en tu contra, simplemente porque me limité a pedirte un buen trabajo (que, por otra parte, entonces creía que podías hacer, pero ahora, después de todo me estoy dando cuenta de que no es así).
Ahora veo tu mirada de odio hacia mí y alucino. Miro tus acciones, tus actitudes y tus gestos, tu falsedad... Y no te entiendo. Has perdido el norte, pero no sé si es por tu amante o por tu amiga. Quiero encontrar una razón, porque no quiero no tenerte el respeto que no te mereces.
Pero, de golpe, recuerdo la frase que empieza este post: las cosas cambian, la gente no.
Y entonces, la rabia recorre mi cuerpo...
Porque lo que más me jode en este mundo es que me mientan...

P.D.: Blondie, la espuesta es SÍ, QUIEROOOOOOO
 
Comentario:
Me tenéis en un sinvivir... Ay ay ay!

Mil besos niñas!
 
Comentario:
Todo el mundo se pone en su lugar con el tiempo...y él ya empieza...un besito!
No