A LA EXPECTATIVA
En este continuo empezar y acabar que son las cosas, llega otro lunes más. Hemos llegado tarde por culpa del i tunes.
Este programilla es la leche. No hay nadie en el mundo que lo sepa hacer ir. Emparejado al ipod, se convierte en la pareja más tremenda de la historia de la informatica.
El ipod es un aparatito particularmente curioso. No hay en el mercado ningún reproductor de mp "x" más bonito de diseño. Y tampoco hay ninguno que sea tan castaña como bonito: sin saber como fallan más que una escopeta de feria y te dan el aviso en pantalla de que no furulan y entonces empiezas a reiniciarlo, a borrarlo todo, etc. Y cuando crees darlo todo por perdido, porque el cacharro no funciona, te vas al servicio técnico y, milagrosamente, el puto bicho funciona, para ridículo tuyo. Ante la frase del dependiente "pero si funciona perfectamente" tú estás rojo como un tomate, tomando consciencia de tu absoluta nulidad con las maquinitas.
Es como si el ipod nos quisiera recordar que algún día teníamos que ser tan negaos como nuestros padres o nuestros abuelos con las instrucciones del vídeo, como para recordarnos que nos podemos hacer mayores y quedar excluídos del mundo de la tecnología, como ellos... porque, a ver, ¿cuantas veces hemos tenido que hacer una chuleta con las intrucciones resumidas en plan para tontos del "como grabar", "como ver películas", etc. para nuestros padres y/o abuelos?
Conclusión: el ipod es un aparatito del diablo, creado para que nos sensibilicemos y sintamos, aunque tengamos un ego más grande que la catedral de Burgos, que somos unos negaos.
Luego viene el itunes. Con lo fácil que es el "reproductor de windows media", de toda la vida (por otro lado), y van estos de Apple e se inventan que tienes que tener ese puto programa para poder meter (¿?) y escuchar (¿?) música en el ipod. La combinación ipod + itunes es una combinación del demonio. Sirve para que puedas explorar los límites de tu paciencia.
Este fin de semana he realizado esta exploración. He descubierto los límites de mi paciencia. TODO EL FIN DE SEMANA PARA PASAR CANCIONES DE UN IPOD A OTRO... ¡Y NADA! Me he descubierto con ganas de estampar el puto ipod contra la pared. Me han frenado tres cosas: primera, que es el ipod de Blondie; segundo, que me costó una pasta y, tercero, que alguien tiene que mantener el aplomo y la paciencia en esta pareja...
Feliz semana a todo el mundo.
Tan sólo espero poder conseguir hacer funcionar esta combinación del demonio...
Este programilla es la leche. No hay nadie en el mundo que lo sepa hacer ir. Emparejado al ipod, se convierte en la pareja más tremenda de la historia de la informatica.
El ipod es un aparatito particularmente curioso. No hay en el mercado ningún reproductor de mp "x" más bonito de diseño. Y tampoco hay ninguno que sea tan castaña como bonito: sin saber como fallan más que una escopeta de feria y te dan el aviso en pantalla de que no furulan y entonces empiezas a reiniciarlo, a borrarlo todo, etc. Y cuando crees darlo todo por perdido, porque el cacharro no funciona, te vas al servicio técnico y, milagrosamente, el puto bicho funciona, para ridículo tuyo. Ante la frase del dependiente "pero si funciona perfectamente" tú estás rojo como un tomate, tomando consciencia de tu absoluta nulidad con las maquinitas.
Es como si el ipod nos quisiera recordar que algún día teníamos que ser tan negaos como nuestros padres o nuestros abuelos con las instrucciones del vídeo, como para recordarnos que nos podemos hacer mayores y quedar excluídos del mundo de la tecnología, como ellos... porque, a ver, ¿cuantas veces hemos tenido que hacer una chuleta con las intrucciones resumidas en plan para tontos del "como grabar", "como ver películas", etc. para nuestros padres y/o abuelos?
Conclusión: el ipod es un aparatito del diablo, creado para que nos sensibilicemos y sintamos, aunque tengamos un ego más grande que la catedral de Burgos, que somos unos negaos.
Luego viene el itunes. Con lo fácil que es el "reproductor de windows media", de toda la vida (por otro lado), y van estos de Apple e se inventan que tienes que tener ese puto programa para poder meter (¿?) y escuchar (¿?) música en el ipod. La combinación ipod + itunes es una combinación del demonio. Sirve para que puedas explorar los límites de tu paciencia.
Este fin de semana he realizado esta exploración. He descubierto los límites de mi paciencia. TODO EL FIN DE SEMANA PARA PASAR CANCIONES DE UN IPOD A OTRO... ¡Y NADA! Me he descubierto con ganas de estampar el puto ipod contra la pared. Me han frenado tres cosas: primera, que es el ipod de Blondie; segundo, que me costó una pasta y, tercero, que alguien tiene que mantener el aplomo y la paciencia en esta pareja...
Feliz semana a todo el mundo.
Tan sólo espero poder conseguir hacer funcionar esta combinación del demonio...
Comentario:
TIC POCHITO...
:(((
:(((
Comentario:
Qué fuerte! Yo este fin de semana pensaba haberlo hecho pero como todo el mundo me lo pone tan negro, pues no me atrevo con el ipod y el itunes...
A ver si cuando tenga por delante una semana de vacaciones soy capaz de ponerlo a funcionar!
Besos!
A ver si cuando tenga por delante una semana de vacaciones soy capaz de ponerlo a funcionar!
Besos!