BLOGUERITOS SOMOS...
Efectivamente, este blog quiere rendir un sentido homenaje a mi segunda bloguera favorita (jajaja). Acabo de repasar sus posts, puesto que hacía mogollón que no me leía su blog y respiro aliviada a ver que sus frikiocupas han abandonado el barco. Esta guay que la muchacha ya pueda hacer su vida.
Arrierita, junto con Sinfo, son gente que me hace pensar. Y mucho. Y el post que he leído hoy de Arrierita, me ha hecho pensar mogollón sobre la cantidad de gente que pulula por la boglosfera y que se creen con todo el derecho de juzgarte y de criticarte.
En el año y pico que llevo viviendo en los mundos del blog, mucha gente me ha colgado posts que, para denominarlos de alguna manera, son de puñetazo. Y no sólo en mi blog. El hecho de convivir con otra bloguera como pareja me ha hecho ver cosas que le postean que son para alucinar: desde gente que te entra por el morro (cosa que en mi caso, con mis blogs requetemelosos hacia mi chica me alucina), como si no tuviera otra cosa que hacer que enrollarme con la primera friki que me entra; gente ultracatólica que me hacer recordar que vivo en pecado (si los curas comieran chinas del río...); y gente que se atreve a decir si lo que haces está bien o mal.
Supongo que todo esto tiene que ver con un tema que siempre ha salido hablando con colegas blogueras: que esto es como la vida misma, como un pequeño pueblo en el que funcionan tanto los cotilleos como las críticas. Esto último me resulta un tanto triste, porque, al menos, la gente que se dedica a poner a caer de un burro a los demás, les ve el jeto cada día y los conoce físicamente. Sabe que puede juzgar unas actuaciones porque las ve hacer y bueno, una actuación progre a los ojos de un carcamal, puede estar mal.
En cierta manera, me pasa lo mismo con nuestra empresa. Tenemos dos "sedes" la de Barcelona y la de Alicante. Reconozco haber sido la primera en criticar determinadas actuaciones, procesos de trabajo e, incluso, trabajos de la gente de ahí abajo. Ha sido mi percepción personal y a veces un afán perfeccionista, otras, una trayectoria profesional de 12 años, han hecho que me sintiera con cierto ánimo de crítica. Pero siempre lo que ha habido detrás era un ánimo de hacer las cosas mejor.
Todo esto me ha costado ponerme de culo a mucha gente, que me consta que me ha puesto a caer de un burro. Se han dicho de mí, muchas barbaridades. Básicamente, porque la gente se defiende con críticas de las críticas. Y cuando no tienen ni pajolera idea de qué decir, entonces sale la inventiva y la mala leche (y, si por eso fuera, yo sería una pesetera sin escrúpulos cuyo único fin en la vida es, lo se dice por aquí, "la pela" -leído con acento catalán-, que solo se preocupa por su empresa y, que, por tanto, abandona a su encantadora e interesante pareja...).
No hace mucho dos personas muy cercanas de este blog pasaron un mal momento y todo el blog se vio con fuerzas de juzgar y condenar.
Hace un poco más, a mi pareja y a mi nos pasó lo mismo y se montó un circo (de la mano de personas que decían que éramos nosotras la que lo montamos...) y hubo mucha gente más preocupada de saber de nuestra vida que hacer la suya propia.
No sé si es porque empiezo a estar acostumbrada, o porque entiendo que la vida es así, pero cada vez más, todas estas movidas me resbalan, hasta tal punto que ni las comento.
Sinceramente, este tipo de gente ya ni me da pena. Es muy triste que tu vida consista en meterte en la vida de los demás. Pero es la triste vida de otra gente.
Prefiero hacer de mi vida algo maravilloso.
Prefiero no pararme en los cretinos, hacen perder demasiado tiempo...
Arrierita, junto con Sinfo, son gente que me hace pensar. Y mucho. Y el post que he leído hoy de Arrierita, me ha hecho pensar mogollón sobre la cantidad de gente que pulula por la boglosfera y que se creen con todo el derecho de juzgarte y de criticarte.
En el año y pico que llevo viviendo en los mundos del blog, mucha gente me ha colgado posts que, para denominarlos de alguna manera, son de puñetazo. Y no sólo en mi blog. El hecho de convivir con otra bloguera como pareja me ha hecho ver cosas que le postean que son para alucinar: desde gente que te entra por el morro (cosa que en mi caso, con mis blogs requetemelosos hacia mi chica me alucina), como si no tuviera otra cosa que hacer que enrollarme con la primera friki que me entra; gente ultracatólica que me hacer recordar que vivo en pecado (si los curas comieran chinas del río...); y gente que se atreve a decir si lo que haces está bien o mal.
Supongo que todo esto tiene que ver con un tema que siempre ha salido hablando con colegas blogueras: que esto es como la vida misma, como un pequeño pueblo en el que funcionan tanto los cotilleos como las críticas. Esto último me resulta un tanto triste, porque, al menos, la gente que se dedica a poner a caer de un burro a los demás, les ve el jeto cada día y los conoce físicamente. Sabe que puede juzgar unas actuaciones porque las ve hacer y bueno, una actuación progre a los ojos de un carcamal, puede estar mal.
En cierta manera, me pasa lo mismo con nuestra empresa. Tenemos dos "sedes" la de Barcelona y la de Alicante. Reconozco haber sido la primera en criticar determinadas actuaciones, procesos de trabajo e, incluso, trabajos de la gente de ahí abajo. Ha sido mi percepción personal y a veces un afán perfeccionista, otras, una trayectoria profesional de 12 años, han hecho que me sintiera con cierto ánimo de crítica. Pero siempre lo que ha habido detrás era un ánimo de hacer las cosas mejor.
Todo esto me ha costado ponerme de culo a mucha gente, que me consta que me ha puesto a caer de un burro. Se han dicho de mí, muchas barbaridades. Básicamente, porque la gente se defiende con críticas de las críticas. Y cuando no tienen ni pajolera idea de qué decir, entonces sale la inventiva y la mala leche (y, si por eso fuera, yo sería una pesetera sin escrúpulos cuyo único fin en la vida es, lo se dice por aquí, "la pela" -leído con acento catalán-, que solo se preocupa por su empresa y, que, por tanto, abandona a su encantadora e interesante pareja...).
No hace mucho dos personas muy cercanas de este blog pasaron un mal momento y todo el blog se vio con fuerzas de juzgar y condenar.
Hace un poco más, a mi pareja y a mi nos pasó lo mismo y se montó un circo (de la mano de personas que decían que éramos nosotras la que lo montamos...) y hubo mucha gente más preocupada de saber de nuestra vida que hacer la suya propia.
No sé si es porque empiezo a estar acostumbrada, o porque entiendo que la vida es así, pero cada vez más, todas estas movidas me resbalan, hasta tal punto que ni las comento.
Sinceramente, este tipo de gente ya ni me da pena. Es muy triste que tu vida consista en meterte en la vida de los demás. Pero es la triste vida de otra gente.
Prefiero hacer de mi vida algo maravilloso.
Prefiero no pararme en los cretinos, hacen perder demasiado tiempo...
Comentario:
Siempre es mejor dejarse enseñar... y más si te ofrecen una crítica constructiva de una experta bloguera.
Un besito!!
Un besito!!
Comentario:
Mi vida, acuérdate de la carta q ayer te escribí...pasando de todo y todos...
Te quiero!
Te quiero!
Comentario:
Siempre he mantenido la filosofía de que el "vive y deja vivir" junto con el de "no hagas a los demás lo que no quieras para ti" es la forma más sensata de ir por la vida... Lástima que no todo el mundo sea de la misma opinión...
¿Tu segunda bloguera favorita? Ays, ays, que me pongo colorá... ;-p
Besines pa las dos.
¿Tu segunda bloguera favorita? Ays, ays, que me pongo colorá... ;-p
Besines pa las dos.
Comentario:
Qué decir...amen! jejeje amos, totalmente de acuerdo...
Vive y deja vivir,si no es tan dificil,¿no?
Vive y deja vivir,si no es tan dificil,¿no?