VUELTA A LA NORMALIDAD
Por fin mi chica ha vuelto al trabajo. Por fin he podido estar centradita, sin sentir de golpe que la echo de menos y que tengo unas ganas horrorosas de llamarla y que me faltaba el aire y todo eso. Madre mía, ¿quien me iba a decir que me pasaría eso? Yo, que he sido toda la vida una descastada...
Apenas nos quedan 20 minutos para que empiece el fin de semana. Hoy volvemos cargadas a casa, porque el lunes tenemos visita comercial y nos vamos directas desde casa. Me tengo que llevar un montón de cosas para enseñar.
Esta semana ha pintado bastante bien. Estamos trabajando en una cosa muy chula: la posibilidad de trabajar para una de mis marcas favoritas de toda la vida. Jolines. Me estoy dejando la piel, porque lo quiero, lo quiero, con todas mis fuerzas.
Pero bueno, me llevo los papeles y la libreta por si un casual mi cabeza me hace una jugarreta y se me ocurre una cosa guay y diferente y no lo apunto y se me escapa...
Y es que esta es una situación que me ocurre muchas veces. De golpe, se me ocurre una idea genial y cuando quiero acordarme, pues eso, que no hay manera.
Todo esto suele pasarme cuando me estoy durmiendo. Va mi neurona y ¡plas! Una idea que surge. La putada es que esto me pasa en noches frías y, cuando ya estoy debajo del edredón, calentita... Y claro, prefiero renunciar a una idea que pillar una pulmonía. Al fin y al cabo, siempre podemos tener una reunión al día siguiente y, entre todas, ver si podemos tener alguna ideita o un ideón. Que la cosa es que somos muchos y... no voy a ser yo la que ponga las ideas siempre...
Y me pasa desde pequeña. Es que el problema de hiperactividad físico, lo he podido superar, gracias al conocimiento de los placeres del perrear (mmmm, no te tienes que levantar temprano, ergo perreas... incluso me pongo el despertador cada día tres cuartos de hora antes para perrear); pero el mental... ¡Uf! Ese no he podido superarlo.
Y es un coñazo estar siempre con el cerebro a toda castaña. Una lata. Una bronca sentir todo el rato como la neurona se va pegando castañazos contra los lados del cráneo... ¡pum! Idea ¡Plas! Idea...
Me pregunto si habría alguna manera de desconectarse y estar en stand by y que el coñazo de mi cerebro en permanente funcionamiento se parara un poquito.
En fin. A ver si este finde consigo un estado medianamente vegetal...
Apenas nos quedan 20 minutos para que empiece el fin de semana. Hoy volvemos cargadas a casa, porque el lunes tenemos visita comercial y nos vamos directas desde casa. Me tengo que llevar un montón de cosas para enseñar.
Esta semana ha pintado bastante bien. Estamos trabajando en una cosa muy chula: la posibilidad de trabajar para una de mis marcas favoritas de toda la vida. Jolines. Me estoy dejando la piel, porque lo quiero, lo quiero, con todas mis fuerzas.
Pero bueno, me llevo los papeles y la libreta por si un casual mi cabeza me hace una jugarreta y se me ocurre una cosa guay y diferente y no lo apunto y se me escapa...
Y es que esta es una situación que me ocurre muchas veces. De golpe, se me ocurre una idea genial y cuando quiero acordarme, pues eso, que no hay manera.
Todo esto suele pasarme cuando me estoy durmiendo. Va mi neurona y ¡plas! Una idea que surge. La putada es que esto me pasa en noches frías y, cuando ya estoy debajo del edredón, calentita... Y claro, prefiero renunciar a una idea que pillar una pulmonía. Al fin y al cabo, siempre podemos tener una reunión al día siguiente y, entre todas, ver si podemos tener alguna ideita o un ideón. Que la cosa es que somos muchos y... no voy a ser yo la que ponga las ideas siempre...
Y me pasa desde pequeña. Es que el problema de hiperactividad físico, lo he podido superar, gracias al conocimiento de los placeres del perrear (mmmm, no te tienes que levantar temprano, ergo perreas... incluso me pongo el despertador cada día tres cuartos de hora antes para perrear); pero el mental... ¡Uf! Ese no he podido superarlo.
Y es un coñazo estar siempre con el cerebro a toda castaña. Una lata. Una bronca sentir todo el rato como la neurona se va pegando castañazos contra los lados del cráneo... ¡pum! Idea ¡Plas! Idea...
Me pregunto si habría alguna manera de desconectarse y estar en stand by y que el coñazo de mi cerebro en permanente funcionamiento se parara un poquito.
En fin. A ver si este finde consigo un estado medianamente vegetal...
Comentario:
yo soy bastante hiperactiva y me cuesta mogollón ponerme en stand by, pero poc a poc empiezo a disfrutar de los momentos de perreo :-)
kss contemporánea
kss contemporánea