ASÍ ES RAJUELA
(Y yo me la encontré en la calle)
Acerca de
Soy más sosa que las acelgas, me encanta dormir como un lirón, pero salgo y trasnocho porque no tengo cerebro, pero sí pareja... Quién, por cierto es mi razón para salir, pero también para vivir. Me encantaría estar jubilada ya, pero la cosa tiene para su tiempo. Aparte de las mujeres y el vino (un Rivera, por ejemplo) tengo otros vicios que NO PIENSO ABANDONAR: fumar, morderme las uñas, motear... Si alguien encontró a una neurona solitaria, que me avise...
Sindicación
 
NADA QUE PERDER
De nuevo, tomo la decisión de ponerme a bloguear antes de que el día se me complique (cosa que siempre pasa) y no pueda más que colgar unas pocas líneas.
Mañana, a estas horas, andaremos por los madriles y lo primero que tenemos que hacer es tener una sentada que tiene que ver con nuestro futuro.
Estoy segura que saldrán algunas cosas desagradables y, de una vez por todas, podré comprobar en donde está cada uno de los actores que han protagonizado la "película" del último año.
También es más que posible que, por fin, pueda ponerme en el sitio en el que he estado (de alguna manera, puedo haber tenido alguna parte de culpa, pero las cosas salieron, y mucho de madre) todo este tiempo.
Con la perspectiva del tiempo, me doy cuenta que las cosas se salieron de madre porque hubo gente que esgrimió un argumento equivocado: "no tenía nada que perder". Y ese es precisamente el argumento más salvaje: puedo hacer lo que quiera, el daño que quiera, apostarlo todo o nada, creer que todo vale... porque no tengo nada que perder.
Y lo que se pierde está claro: la dignidad, el respeto a las personas, la honestidad, la sinceridad... entre otras muchas cosas. Y todo ello aderezado con unas altas dosis de cobardía, mentira y manipulación, acaban poniendo a cada uno en su lugar.
Porque la Guerra es una mierda y no tendría que existir y menos comparar al amor, que es todo lo contrario, cuando se saca esa famosa frase de que "todo vale en el amor y la guerra". No. El amor es el amor. Y la guerra es la guerra.
Yo tengo un estilo muy marcado para tratar a la gente que me ha despreciado: los ignoro. No tengo a la venganza por bandera, eso lo dejo en manos del tiempo. He comprobado que hace ser (más) desgraciados a los que se comportan con este estilo.
Y yo, a lo mío: ser feliz y hacer felices a todos los que me rodean, que suficiente mierda he comido como para preocuparme de remenarla. Y tengo una serie de cosas adicionales, aparte de la citada, que es la primordial: una pareja, una familia y una empresa que puede ser el instrumento básico para mi felicidad.
Y ese va a ser el argumento de la sentada. Que tengo casi 35 años (me faltan quice días!!!), una pareja a quien amo con locura, una casa en la que hacemos nuestra vida, una familia (que quierre a mi pareja tanto como a mí), dos gatos y unos préstamos, unas nóminas y unos impuestos que pagar. ¡Cómo para estar para venganzas! ¿no os parece?
Ya estoy harta de criaturadas y de tonterías. En realidad lo que quiero es ser feliz al lado de Blondie, hacerla la mujer más feliz del mundo y dar dos vueltas al mundo en nuestra gira "nos amamos".
Divertirnos a cada minuto, en casa, en la calle, en el trabajo, en donde sea.
Que ya hemos tenido demasiado tiempo para la angustia y las lágrimas...
 
Comentario:
Las mejores lágrimas son de un buen ataque de risa,
Un besote.
 
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Joee, vaya panorama!!! A lo hecho pecho y a quien no le guste pues que se joda.

No hay mejor estrategia que ignorar, se cagan en las bragas :=)

¡¡A disfrutar de Madrid!!
 
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pues ahora te faltan las sonrisas...
besos
 
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pero q razón tienes nena....lo mejor es la indiferencia, a la larga se acaban sintiendo peor....

besazos
 
Comentario:
Siiiiiiiiiiiiiiiii!!!!
Esta es mi niña!!!
TE QUIERO MIL-MILLONES!
 
Comentario:
Siiiiiiiiiiiiiiiii!!!!
Esta es mi niña!!!
TE QUIERO MIL-MILLONES!
 
Comentario:
Qué razón tienes... No puedo añadir nada más.
A disfrutar se ha dicho!
Besillos!
No