¿ES EL CURRO UNA BUENA MEDICINA?
Blondie y yo hemos ido a trabajar juntas. Me ha gustado mucho el achuchoncito que me ha dado. Me ha hecho vibrar.
Hoy, pese a que todo el mundo debería estar de puente, ha habido un currazo de la vida. Mi mente ha estado entretenida. De paso me he puesto las pilas con la empresa, que después del movidón, estaba la cosa muy manga por hombro.
Esta tarde, no trabajo (bueno, en teoría quería cogerme toda esta semana de vacaciones...). Me voy a relajar un poco. Iré a la pelu, que el negro de mi cabeza vuelve a virar a ese extraño color que Blondie define como "castor" y, de paso, taparemos esas dos canas que tengo en las sienes izquierdas.
En un ratito, comeré con Blondie y luego nos daremos un respiro y hará cada una su vida. Hasta las ocho de la tarde, seguro que estaré como una adolescente: esperando que llegue la hora.
Estos días nos están haciendo entender las cadencias que teníamos como pareja. Y eso me alegra, porque, para bien o para mal (como pareja) al menos empezamos a hablarnos sin gritarnos.
También me estoy dando cuenta que la quiero con locura. Y otras cosas que voy recuperando. Y otras cosas que he dejado atrás y que me perjudicaban.
Poquito a poquito.
Hoy, pese a que todo el mundo debería estar de puente, ha habido un currazo de la vida. Mi mente ha estado entretenida. De paso me he puesto las pilas con la empresa, que después del movidón, estaba la cosa muy manga por hombro.
Esta tarde, no trabajo (bueno, en teoría quería cogerme toda esta semana de vacaciones...). Me voy a relajar un poco. Iré a la pelu, que el negro de mi cabeza vuelve a virar a ese extraño color que Blondie define como "castor" y, de paso, taparemos esas dos canas que tengo en las sienes izquierdas.
En un ratito, comeré con Blondie y luego nos daremos un respiro y hará cada una su vida. Hasta las ocho de la tarde, seguro que estaré como una adolescente: esperando que llegue la hora.
Estos días nos están haciendo entender las cadencias que teníamos como pareja. Y eso me alegra, porque, para bien o para mal (como pareja) al menos empezamos a hablarnos sin gritarnos.
También me estoy dando cuenta que la quiero con locura. Y otras cosas que voy recuperando. Y otras cosas que he dejado atrás y que me perjudicaban.
Poquito a poquito.