Niño del Sur en ciudad del Norte
Pues esta es la simple historia de un chico sureño en una lejana ciudad norteña.
Sindicación
 
Gilberto Gil

Ayer fui a un concierto totalmente a ciegas. Sólo sabía que tocaba Gilberto Gil, pero nunca había escuchado nada de él. Fue una sorpresa, aunque no me conocía ninguna canción. Gilberto Gil es un cantautor brasileño, que parece ser que es muy conocido. Tiene un estilo muy peculiar, unas canciones muy íntimas y una puesta en escena sencilla. Es peculiar porque canta con dulzura usando una voz rota (como hace Sabina) y de vez en cuando se pone a silbar o a dar gritos. Lo de las canciones/estilo musical íntimo es algo que se utiliza muchas veces sin saber muy bien cómo, pero para mí signfica que el autor pone parte de sí mismo en la canción sin importarle exponerse a los demás. Me encanta ver el interior de las personas (metafóricamente hablando, que no voy por ahí descuartizando gente... aún). Y la puesta en escena fue genial. Él canta con su guitarra clásica, su hijo (muy guapo) le acompañaba con una guitarra acústica y un amigo de la familia (sic) tocaba el cello (mi instrumento favorito). Después del concierto he decidido explorar un poco más mis conocimientos sobre música brasileña, que son bastante flojos.

Esta mañana hemos tenido un group meeting donde Elena ha dado una charla sobre unos programas que ha hecho para que nuestra vida sea mucho más fácil. La Jefa se ha pasado todo el tiempo bostezando y mirando el reloj. Después, cuando estábamos ya todos trabajando se ha acercado a la oficina y ha dicho que se iba a casa de su hermana y que volvería el lunes o el martes. De la alegría que me ha dado no he podido desearle un buen viaje. Así que al menos el lunes podré llegar tarde a trabajar... y esta tarde estamos trabajando todos genial, sin interrupciones y simplemente pensando en que es viernes y sin preocuparnos de que en cualquier momento se va a abrir la puerta y una loca va a entrar. Qué extraña y reconfortante sensación.
 
Me retracto.

Lo que dije ayer de que lo que ha caído es una pequeña nevada queda derogado. Está cayendo una cantidad de nieve im-presionante.
 
Let it snow.

Pues ya hemos tenido nuestra primera nevada. Es de mentirijilla, y mañana se va a derretir todo... si es que llega a mañana. El caso es que el martes cuando salí a correr por los bosques norteños en algún tramito había ya nieve y pensé "queda nada para que este menda pase de salir a correr", porque yo lo de salir a correr por la nieve no lo veo... aunque mejor me callo, no me vaya a tener que tragar estas palabras.

Es una primera nevada bastante tardía, normalmente ya cae algo así en octubre, pero este viaje no, lo cual me da la esperanza de que no va a ser un noviembre muy horrible, aunque a veces pienso que estaría bien tener ya una finita capa de nieve que deje todo así como blanquito y de postal navideña. Lo que tengo que hacer es empezar a rescatar el equipo de supervivencia (botas, cepillo para quitar la nieve por las mañanas, etc.) y eso me da un poco de pereza, pero es lo que hay.

Escribiendo esto me acabo de acordar de la emoción de mi primera nevada. Fue a finales de octubre de 2005 y yo estaba por aquí (no vivía aquí, sino que estaba de visita unos meses). Cuando salí a la calle me pegué la leche más divertida de mi vida. Simplemente derrepronto (sic) estaba tirado en el suelo. No me dolía nada, sólo estaba tumbado mirando el cielo. Ni siquiera recordaba cómo me había caído. Me han contado, que en una ocasión un africano se resbaló y llegó a dar la vuelta en el aire, con la mala suerte de que en lugar de caer de espaldas cayó de frente... bueno, cayó de boca y se le saltaron unos cuantos dientes. No sé si es verdad, porque la que me contó eso era mi Jefa y ahora mismo tengo en tela de juicio cualquier cosa que me haya podido decir.

Sin más me despido y espero contaros un poquito más sobre cómo cambia el paisaje. Octubre estuvo muy bien, todo de color rojo y amarillo (en el sur no tenemos árboles de hoja caduca) y ahora está un poco feucho porque todas las hojas se las ha ido llevando el tiempo, pero dentro de nada ya estará todo blanquito.
 
Jalogüín.

Pues sí, el sábado celebramos una fiesta de Jalogüín en casa. La fiesta la organizaba Claudia y yo sólo invité a Chávez. Me pasé todo el sábado recortando murciélagos de cartulina para colgarlos en el techo y poniendo telarañas negras por los rincones y esquinas. Vino mucha gente, en su mayoría españoles, pero la verdad es que eran españoles algo sosos (menos los que ya conocía de antes, que son majos). Menos mal que había sangría a raudales y al final hasta tuvimos un poco de baile y todo. Hubo un sector lesbianas, pero no me di cuenta hasta el final de la noche, porque estaban disfrazadas y eran un poco andróginas. De hecho hubo un chino que resultó ser una china que se había dejado crecer el bigote. También tuvimos un momento derramamiento de sangría en la tapicería del sofá blanco y la frase más repetida fue "la suerte de la fea, la guapa la desea", porque una chica española regordeta y en plan retaco vino con su novio norteño de estos que quitan el hipo (alto, rubio, ojos azules, espalda bien ancha y cuerpo de escándalo). Chávez, que acudió al eventeo, estaba tan muerto de envidia que hasta le cogió tirria a la chavala. Claudia hizo una paella y tal. A pesar de que le dije que no lo hiciera, le dijo a la gente que si quería que en lugar de traer su bebida, que trajeran sólo algo de comer y pusieran algo de dinero para la sangría, en plan botelleo (botellón, para los no sureños). Fue un error que le salió por un ojo de la cara, porque les dijo de poner unos seis euros y con eso no ha tenido ni para el zumo, además de que mucha gente no puso dinero, no trajo nada y bebió y comió lo que quiso.

Los disfraces fueron más bien poco originales o ausentes. Mucho traje negro con capa del todo a cien. Algunos ni eso. Nos pusimos a hacer el imbécil y bailar el limbo lo que conllevó que Vruja se pegará un leñazo importante contra el suelo y su peluca de vampiresa acabará bastante mal parada. El hecho de haberse tomado cuatro vasos de sangría, una sidra y tres cocktails, sin duda contribuyó a su caída. Como cotilleo, un portugués que le tiró a todo lo que había por allí al final se ligó a una inglesa monísima y que era simpática (para ser británica, claro). Y bueno, conocí gente nueva, pero no me pareció interesante nadie. Incluso algunos me parecieron antipáticos. Bueno, como se puede leer, no estuvo mal para un sábado por la noche, pero fue un poco rollo para ser una fiesta.

Ya el domingo me lo pasé limpiando (mientras Claudia plantaba tulipanes martillo y cuchara en mano), viendo "The Big Bang Theory" (el que le dobla la voz en la versión en castellano a Sheldon debería morir, le quita toda la gracia) y por la tarde al gym y a casa de Chávez. Vimos "Fuera de carta", que estuvo muy divertida y luego cenamos con sus vecinos, que son muy majos.

Y hoy llueve, lo que es una mierda para salir a correr, porque he acabado con barro hasta el pelo. Por lo menos aún no estamos con la nieve, pero sé que poco falta. Qué pocas ganas tengo, en serio, pero le tengo que poner buena cara al mal tiempo... :D
 
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Claudia (status): estoy muerta de cansancio, he plantado 150 bulbos de tulipanes en mi jardín con la ayuda de una cuchara y un martillo. Ya sólo me queda esperar a la primavera para que florezcan.

Vecina (comentario): ¡Ah, era eso! Pensábamos que se te había perdido algo en el jardín.

Os juro que no sé qué es lo que me ha hecho más gracia, pero me he reído a carcajada limpia.