Niño del Sur en ciudad del Norte
Pues esta es la simple historia de un chico sureño en una lejana ciudad norteña.
Sindicación
 
Concierto
Hola gente.

Ayer me fui a un concierto superchulo. Era de un coro junto con un grupo de guitarra clásica. El repertorio prometía, era todo de conjunto coral del s. XVI y una versión del Romancero Gitano de Lorca al que le había puesto música un italiano. Quedó perfecto. Además del "cante" había una cata de vinos. Nos dieron cuatro copichuelas de vino: dos españoles, un francés y un italiano. A mí el que más me gustó fue el italino, qué se le va a hacer.

Fui con Claudia, que ella iba más que nada por el vino y pasar el rato. No vuelvo a ir a un concierto de música clásica con alguien que no le gusta la música clásica y que además se vaya a poner borracho. No sé cuántas veces me pudo preguntar que si lo habían hecho bien o no, a lo que yo respondía que eso daba igual mientras le gustara. En mitad de "La procesión" (uno de los poemas de Lorca) se empezó a reir. Ella sola. Y cuando acabó la canción me dice "es que me he acordado cuando grité en el cine lo de -un pollo-".

Un amigo mío hizo un solo... y le salió fatal. Metió un gallo considerable y se le fue la entonación. El pobre puso una cara de circunstancia que le delataba y el director del coro puso una cara de "luego hablamos tú y yo". Cuando acabó el concierto le estuve diciendo que me encantó todo... pero obvié lo de su metedura de pata. Me preguntó por la pronunciación de los poemas de Lorca, porque la hicieron un poco al tuntún. Le dije que muy bien pero que dijeron "corasón" y "Virguen".

Y bueno, a ver qué me depara este fin de semana... que acaba de empezar.

:)
 
Frío.
Hace frío. Mucho. Cantidad, pero se combate bien. Ayer en concreto mientras esperaba el tranvía creo que se me congeló un moco. Cuando llegué a casa los vecinos había encendido una hoguera en el jardín, lo que estuvo superbien. Hicimos salchichas, comimos patatas fritas y lo mejor de todo... malvadiscos. Están buenísimos, los pones al fuego y te los comes cuando están a punto de derretirse y ves como un poquito de liquidillo empieza a salir de ellos. Mmmm!!

Y poco más que contar. He puesto a la gente de la oficina en solfa porque está todo manga por hombro y parece ser que vamos a tener un cleaning-day-before-Xmas. Bueno, es que a mí me encanta tirar trastos a la basura, para que lo voy a negar.

Y poquito más. Después de haberla liao parda el fin de semana tampoco esperaríais grandes noticias hoy.
 
La he liao parda.
Bueno, todos conocéis el vídeo de "la he liao parda"... pues algo así hice yo este sábado por la noche.

Llegué a las cinco de la tarde a casa de Heidi (nombre verídico) para ayudarla a preparar su fiesta de Jalogüin atrasada, junto con otra norteña y un hindú. Estuvimos preparando comidas varias: tortilla de patatas, samosas, quesadillas y una especie de calzone con una salchicha (pølser) dentro. Fue bastante divertido. Cuando empezó a llegar la gente casi habíamos terminado de cocinar y entonces nos pusimos los disfraces. Yo iba disfrazado de los ganadores de Eurovisión de 1984, Herrey's que cantaron el famoso Digiloo Digiley (alla tita på mej). La canción en cuestión va de un chico con unos zapatos dorados que está superorgulloso de tenerlos, porque la gente con zapatos dorados tiene sentimientos y se puede casar e incluso adpotar, como todo el mundo. Cogí unos zapatos viejos, spray dorado, una camisa azul marino que era a la vez transparente y brillante, una corbata dorada (para poner mas atrezzo) y unas gafas de sol más grandes que mi cara. Además me dejé bigote (arg!). Convencí al clarinetista para que fuera igual que yo, pero con la camisa naranja fosforito, pero claro, el pobre no tenía los zapatos dorados y se sentía como que fatal, porque no puede casarse y adoptar; así que a mitad de la noche le dejé un rato mis zapatos.

Otros disfraces fueron el de un chico que le cogió ropa a su hermano (que le gusta el blackmetal) y la combinó de manera que parecía que venía de una sesión sadomasoquista. Una chica llegó con un corsé de gótica. Teníamos dos hadas y mi favorito era un chaval que se voy a la sección de mujer de H&M y se disfrazó de mimo/travesti. Uno vino de hechicero, con túnica, bastón de mando que utilizamos luego para hacer coreografías raras.

Hicimos ponche con redbull y etanol del 96%. La primera tanda quedó un poco fuerte, pero fue lo que hizo que la fiesta se pusiera como se puso. Bueno, eso... y que el clarinetista y yo hicimos la coreografía del Digiloo Digiley... y también la de la ganadora de 1991. Se nos fue la pinza sí... pero nos lo pasamos pipa. Ya hay gente que nos está haciendo chantaje diciendo que van a colgar las fotos en Facebook y los vídeos en youtube.

Ains, si es que no se me puede dar de beber.
 
Oh, blanca Navidad...
... digo blanco otoño. Primera nevada en la ciudad. Además es que nieva de verdad, que no ha sido "oh, mira cuatro copos". No, no... está nevando toda la noche y la mañana y hay una capa de unos 10 cms de nieve en la calle. Por supuesto, el tranvía llevaba retraso y luego el metro. Pero bueno, la ciudad esta preciosa. Las hojas de los árboles ya casi se habían caído y estaba empezando a verse todo un poco feo y abandonado, pero con la nieve queda una estampa como más bonita. Sólo espero que este año no se ponga todo tan resbaladizo como el año pasado. Por lo pronto prefiero no pensar en eso y disfrutar de la nieve que cae ahora. Si alguno quiere empezar una pelea de bolas de nieve, ya sabe, que se suba para acá.
 
Yo ya no estoy para estos trotes, pero sigo trotando.
Pues sí, aquí uno que se acerca a la treintena nota como los fines de semana empiezan a ser para descansar y no para irse de fiesta.

Todo empezó el jueves. Sin duda, el jueves es el mejor día de la semana, porque es cuando hago más cosas. Este jueves pasado salí a las cinco del trabajo (es el único día que trabajo menos de nueve horas) y quedé con Chávez. Nos fuimos juntos a clase de aeróbic, porque le comenté que los jueves a las cinco y media la clase es superchula... y el monitor está que te mueres de bueno (además, de que es monitor de aeróbic por diversión ya que tiene un doctorado en física y trabaja como programador en una empresa). Con ese CV pues Chávez quería verlo. Bueno, lo vio, le habló y ya lo tiene agregado en Facebook. Tras la clase yo me pasé por una panadería cerca del gym donde tienen una especie de pastel de carne, pero lo puedes pedir relleno de mil cosas (atún con pimientos, patatas con espinacas, pollo con cebolla, etc.). Tras esa deliciosa cena de take-away me fui a ensayar con la banda, que me lo paso muy bien y después todos juntitos unas cervecitas hasta las mil de la mañana.

Claro, yo el viernes en el trabajo como que no estaba. Por la noche Claudia y yo fuimos a cenar a casa de unos amigos. Él es italiano y nos hizo un risotto que te mueres. Después fumamos con su pipa de agua y criticamos a los norteños. Tras lo cual yo me fui de cervezas otra vez con los de la banda a un bar. Uno se puso borrachísimo y ,entre una cosa y otra, perdimos todos el último tranvía (o metro) a nuestros hogares. Como el recinto de ensayo estaba cerca decidimos irnos para allá (cuando está borracho hace cosas así de raras). Mientras la gente en coma etílico descansaba, el clarinetista y yo estuvimos tocando el piano y haciéndonos confidencias hasta las cuatro de la mañana. Hora a la cual decidimos tirarnos en algún sofá a dormir la mona.

El sábado, nos levantamos todos a las mil, con dolor de espalda, y nos desayunamos (a la una) unas tostadas con nocilla. Otro rato de charla, messenger con el Churri y luego me fui a mi casa, me duché y... las seis. Me fui al centro a cenar con Marina y unos amigos para despedirla. Se va a su país de origen una temporada, harta del frío la nieve y los norteños. Tras la cena me llama Chávez, que un amigo suyo de Londres ha venido a verle, que es superaburrido y que los acompañe a una fiesta gay que se organiza en el centro. Pues yo que voy. La fiesta pues aburrida. La gente rara, muy rara y muy solitaria. Parecía que ninguno de los trescientos mariquitas de la discoteca se lo estaba pasando bien. Y el londinense, de pie con una cerveza durante horas sin decir nada. Se hicieron las cuatro de la mañana... que luego fueron las tres. Llegué a casa a las cuatro reales (que antes eran las cinco) y me acosté.

El domingo me fui con Claudia a pasear por el centro porque hacía sol. Nos encontramos con Chávez y el aburrido y me rogó que por favor fuéramos con ellos. Comimos en un italiano, una vuelta por el centro, Claudia se fue a casa, el aburrido de vuelta a su isla y yo me fui con Chávez a ver una peli a su casa "La vida secreta de las palabras", una peli que está muy bien pero que es muy lenta. Chávez se durmió. Después estuvimos un rato por internet y fue cuando consiguió agregar al monitor macizorro de aeróbic. Por cierto, en su profile pone que está interesado en las mujeres, pero no nos lo creemos. Para descubrir si sí o si no, Chávez va a organizar una fiesta "mixta" y lo va a invitar. Ahora, no sabe de dónde va a sacar mujeres para la fiesta.

Yo luego me fui a casa y llegué derrengado. Entre dormir poco, que una noche dormí malamente en un sofá y que me han cambiado la hora y anochece a las cinco, mi cuerpo no está para estos trotes, pero como dice el título... yo sigo trotando.