Niño del Sur en ciudad del Norte
Pues esta es la simple historia de un chico sureño en una lejana ciudad norteña.
Sindicación
 
Y es Jálogüin.
Esta mañana he salido de mi casa y me encuentro un charco lleno de cristales. Miro la fachada del edificio y no veo ningún cristal roto. Continuo mi camino, tuerzo la esquina y otro charco lleno de cristales. A ver Niño, piensa, esto no puede ser así. Vale, no son cristales, es hielo (mecag---toloque---, que frío que hace en este pueblo).

El camino hasta el trabajo es algo largo (caminata, tren, caminata, metro, caminata) con parada en el banco. Desde que he llegado a este país he tenido problemas con cada uno de los papeles que he tenido que resolver (extranjería, nóminas, banco, etc).

Me corresponden dos días libres al mes y como no me había cogido ninguno, ayer, después del "lunch" cogí y me fui, así que ya sólo me quedan una tarde y un día. Estaba yo viendo la tele y me digo, vamos a ver el correo, como todo buen adicto al trabajo. Tenía un mail de una administrativo de mi empresa que decía algo así como:

"no nos has dado tu número de cuenta y por eso este mes no vas a cobrar".

Pero hijade---, pero qué dices. La llamo y me dice que sin número de cuenta no me pagan y yo le digo que me paguen con un cheque como hasta entonces y me dice que no, que como ya ha llegado la notificación del sistema de seguridad social de mis retenciones (rollo, rollo, rollo) y que ya no me pueden pagar con un cheque. A ver, guapa, vosotros tenéis la notificación, pero a mí no me han mandado el número de la seguridad social, IMPRESCINDIBLE para abrir una cuenta en un banco. El que tengo es provisional y no es válido para casi nada, sólo para que no te echen del país y puedas empezar a trabajar. Me dice que lo siente mucho, pero que esto es así y que no cobro este mes. Añade que le explique mi situación a los del banco y que si les doy pena me pueden abrir la cuenta.

Y yo pensando, para un día que me cojo libre... no un día sino una tarde y va y me pasa esto. Ves, Niño, los adictos al trabajo no se pueden coger días libres.

Por ello, esta mañana antes de ir a trabajar he ido al banco. Bueno, a los bancos.

Banco nº1.
Niño del Sur: Hola, ¿habla inglés?
Cajera (con cara de mala hostia porque no hablo norteño): Sí... claro.
Niño del Sur: Me llamo Niño del Sur y soy de España (Gobierno de). Trabajo en la empresa XXXXX y me han comunicado que necesito una cuenta corriente para poder cobrar el próximo sueldo. No tengo número de la seguridad social definitivo, sólo tengo el temporal. ¿Es posible abrir una cuenta corriente?
Cajera: Oh, lo siento mucho, pero no es posible, tiene que ser un número definitivo, lo siento muchísimo.

Sí, seguro que lo sientes un montón, si te ha faltado hacer palmas con las orejas. Me voy y me quedo pensando, bueno, a la norteña no ha funcionado, vamos a intentarlo con el método sureño.

Banco nº2 (otra sucursal del mismo banco, pero ahora en el centro).
Está lleno de gente, los cajeros agobiados con la cola que hay. La gente perdiendo los nervios. El sitio perfecto.
Cajero sexy: Número 502 (en norteño, pero los números me los sé ya)
Niño del Sur: Hola, espero que hable inglés. Quiero abrir una cuenta corriente, este es mi número de la seguridad social (obviando el detalle de temporal) y este mi pasaporte.
Cajero sexy, sexy: Vale, muy bien... firme aquí, firme aquí... firme aquí... pero, este número...
Niño del Sur: Y quiero pedir una tarjeta de débito.
Cajero sexy, sexy, sexy: Uf, venga, sí... a ver... firme esto y aquí... rellene esto. Vale, muy bien. Muchas gracias. Número 507!!!!

Perfecto, en cinco minutos todo resuelto. Me voy a la sección de nóminas de mi empresa les llevo mi número de cuenta, me preguntan que cómo lo he podido conseguir y le digo que "uno tiene sus métodos".

Y en el trabajo normal. Ayudando a un chaval que no se entera de nada, mi becario no ha venido y he podido salir tempranito. Me he pegado un par de sustos viendo niños disfrazados del malo de Scream y ya está por hoy. Porque no creo que esta noche vaya a ninguna fiesta de disfraces ni nada, aunque aquí se estila mucho. Está todo lleno de calabazas. Parece un bancal.

¿Y qué tal por allá abajotas? ¿Vosotros celebráis el Jálogüin?
 
Breve historia de amor entre el Norte y el alcohol.
Esta es una historia que me pasó hace un par de semanas, casi al llegar aquí y que no había contado.

Uno de la oficina: ¿Habéis visto el alcohol del botiquín?
Marina: No, ¿quién se ha cortado?
Uno de la oficina: Nadie, pero una secretaria se ha grapado un dedo.
Niño del Sur: ¿Qué dices?
Uno de la oficina: No ha pasado nada, si sólo es un poquito de sangre, pero no encontramos el alcohol. Bueno, se ve que lo han vuelto a robar - coge y se va.
Niño del Sur: ¿Nos roban el alcohol?
Marina&Carolina: Sí, claro.
Niño del Sur: ¡Qué cosas! Igual alguien lo ha gastado.
Marina&Carolina: No, reponen casi todas las semanas.
Niño del Sur: ¿Y por qué nos roban tanto alcohol? ¿Quién se corta tanto? (esto pretendía ser un chiste, pero no hizo mucha gracia)
Marina&Carolina: Nosotras creemos que los admnistrativos se lo llevan a las fiestas.
Niño del Sur: ¡Qué! ¿Para beber?
Marina&Carolina: Sí, lo meclan con zumos y cocacola.
Niño del Sur: ¿El desinfectante? ¿Del 96%?
Marina&Carolina: Aquí la gente mata por cualquier cosa que lleve alcohol. Es que es muy caro.
Niño del Sur: Pero... eso tiene que ser peligrosísimo.
Marina&Carolina: Ya, pero es que aquí el alcohol es muy caro.
Niño del Sur: Pero... es una locura... ¡cómo te vas a beber algo que se compra en una farmacia! ¡Un desinfectante!
Marina&Carolina: Es que el alcohol es muy caro y aquí cualquiera tiene acceso al botiquín.

Yo he flipado muchísimo. Y encima las pavas justificaban la acción... ¡a ver si han sido ellas! O seguramente en sus tiempos mozos hacía ese tipo de cosas. No lo puedo entender, es algo que escapa a mi capacidad de raciocinio. Y además, si nos roban tanto alcohol... ¡que compren agua oxigenada!
 
Sobre la muerte.
Hoy he dado cuenta de lo poquísimo que escribo en el blog.

Cuando llegué aquí me di cuenta de que el horario y el estilo de vida norteña era mucho más relajado que allá abajo en el sur, por eso pensé que tendría tiempo para dedicarme a estos menesteres del "interné". Sin embargo, no contaba yo con que iba a estar tan liado con cosas de papeleo, búsqueda de alojamiento, búsqueda de un cajero automático o la búsqueda de un supermercado donde aceptaran mi tarjeta sureña. Sin embargo, yo sigo en mi empeño en tener un blog y escribir siempre que pueda.

Me he dado cuenta de que en el trabajo soy como una p**a, con todo el respeto a este gremio. Mi becario me mata a preguntas, como ya he comentado en un post anterior. Los becarios y subordinados de los demás también, porque soy muy agradable y parece ser que sé de todo. Las pobres piltrafillas no saben que lo que pasa es que sus jefes pasan tres kilos de perder el tiempo con ellos. Cada vez que mi jefa tiene una "idea" nueva, me consulta a mí, para ver qué podemos hacer. Idea va entre comillas porque ella lo llama así, mientras que yo lo denominaría, "vaya marrón del quince". No es que yo sea un genio, lo que pasa es que aquí la gente va totalmente a su bola y pasa de tener más comeduras de cabeza. Aunque he de decir, para no faltar a la verdad, que todos me tratan bastante bien. Excepto Marina, de Carolina&Marina, las chicas de mi oficina, que creo que me tiene un poco de tirria.

A lo mejor algunos os preguntaréis porque les pongo nombres españoles a la gente de aquí. En parte es porque prefiero mantener algo de anonimato y en parte porque aquí la gente tiene nombre de perro. He conocido a un Ulf, dos Odd y una Aushra. Se los podéis poner a vuestras mascotas si veis que os gusta alguno, no creo que nadie por aquí se ofenda.

Hoy es Halloween. Bueno, hoy no es, pero se celebra hoy porque el Día de Todos los Santos (o los Muertos, como se dice en mi tierra sureña) aquí no es festivo. Así que cuando he salido hoy de compras me he encontrado una pequeña jauría de niños norteños disfrazados y blasfemando en su lengua. Supongo que querrían caramelos, pero es que no llevaba nada. Me he acordado, por tanto, de "Volver", la peli de Almodóvar que empieza con un montón de mujeres sacando brillo a las tumbas y panteones de su familia. Supongo que hoy habrá ido mi madre a hacer lo propio. Recuerdo cuando yo iba con mi abuela. Era muy pequeño y me daba mucho miedo ir al cementerio. El resultado es que me ponía nervioso y no paraba de hacer preguntas.

Niño del Sur: ¿Ese quién es?
Abuela: Mi padre.
Niño del Sur: ¿Y esa?
Abuela: Mi madre.
Niño del Sur: Ah, ¿y están muertos?
Abuela: ... ... no... los metí ahí dentro porque hacían muchas preguntas.

Mi abuela siempre ha tenido un sentido del humor algo especial. El caso es que yo me reía mucho con ella. Y con su humor negro aprendí a comprender que la gente se muere y no pasa nada. La puedes recordar y siempre vienen con los recuerdos más felices.

Bueno, os dejo antes de ponerme trascendental y seguir hablando de la muerte y otros menesteres. Ha sido sólo que me he acordado de esa historia y me ha hecho gracia. ¿A vosotr@s os daba miedo ir al cementerio?
 
Te echo de menos.
Echo de menos tu piel morena.
Echo de menos esa capa dura con la que recubres ese interior tierno.
Echo de menos cuando estás caliente.
Echo de menos tu olor, tu tacto...
Echo de menos poder verte cuando quiera.
Echo de menos los ratos de comida, de cena...

La gente me dice que me acostumbraré, que aquí hay otros como tú o incluso mejores. Pero es mentira. Yo te quiero a ti. Nada puede sustituirte. Nada puede darme lo que tú me das.

Cuánto te echo de menos... el pan español. ¡¡¡Abajo el pan de molde!!! Da igual que tenga siete tipos diferente de sésamo o que pueda elegir entre un rango del 6 al 18% de fibra. ¡¡No sabe a nada!!

Y bueno, también echo de menos a mi churri, claro.
 
Ventajas de vivir en el Norte.
Después de una temporada sin hacer ejercicio decides poner fin a tal situación. Sales a correr. Sientes el frescor en la cara. Una sensación de compenetración con la naturaleza inunda tu ser. A cada bocanada de aire limpio tu cuerpo recupera fuerzas. Es increíble estar allí, los árboles teñidos de rojo y amarillo, esa sensación de paz. Empiezas a notar cierto cansancio y piensas que ya es hora de volver... ¿por dónde era? A ver, para un momento... era por allí, sí, a la izquierda. Jóder, ¡qué frio! No pares de correr, Niño, no pares que se te hielan las piernas. ¡¡No!! Por aquí no es, media vuelta. Sigues corriendo. Te vuelves a perder. Otra vuelta. Mierda, por aquí no era... ah sí, ese árbol me suena... ¡¡una casa!! ¡¡la ciudad!! Mierda, en las afueras todas las casas son iguales. ¿Cuál es mi calle? Sí, sí... es por aquí. No pares de correr.

Cuando entras a tu edificio, la vecina del tercero que está sacando la basura te mira con cara de "pobre criatura, a quién se le ocurre". Es la primera vez que consigo correr cuarenta minutos sin parar. Al menos me ha servido para romper mi antigua marca personal (muy alejada de esa cifra). Aunque no sé si lo volveré a intentar.

Este tema no da lugar a poner encuesta, así que pongo una pregunta. ¿Os habéis visto alguna vez en una situación parecida o soy yo el único imbécil que no ha podido prever algo así?
 
Luisito, el becario que me tiene loco.
Me han puesto un becario. El otro día en una reunión de trabajo me decían que llevaba demasiadas cosas yo solo, que iban a poner a alguien para que me ayudara y hoy me han dado a Luisito, que es un estudiante que necesita las prácticas para acabar la carrera. Es muy dicharachero, tanto que en el primer día he estado a punto de matarlo tres veces para ver si así se callaba de una vez... y no lo he hecho porque he dudado de la efectividad del método.

Me recordaba a María Esteve en "El otro lado de la cama". Me ha hablado de sus padres, de sus hermanos, de su novia. De lo mucho que le gusta el piso se que ha alquilado con la novia y lo mucho que le costó encontrarlo. Que qué bien, que qué listo soy y qué bien explico las cosas. Que Marina &Carolina (las chicas con las que comparto oficina) no son tan simpáticas como yo. No les culpo porque Luisito pone loco a cualquiera.

En un sitio así, norteño como es este, una persona que habla tanto no pasa desapercibida. Cuando voy por mi pasillo, acercándome a mi despacho y lo oigo se me ponen los pelos como escarpias. Eso sí, cuando entro Marina y Carolina ponen cara de... "salvadas" y sueltan lo de "Luisito, aquí está tu jefe, ¿no le tienes que preguntar nada?".

Hemos tenido una conversación que voy a traducir más o menos, ya que es imposible hacerlo de manera exacta.

Luisito: Pues un par de cosas.
Niño del Sur: A ver... (suspiro)
Luisito: Pues he empezado a hacer lo que me has mandado y claro, tiene que ser en plan informe y yo, pues mira la verdad, sólo he hecho trabajos durante la carrera y no sé muy bien cómo enfocarlo, porque no quiero que quede como un trabajo de la carrera, porque claro, es muy poco profesional. Lo que pasa es que no sé por dónde empezar. Ni siquiera con la fuente me decido, es que no sé, ¿arial está bien? No eso está muy visto, algo más alegre, aunque claro, que no es un trabajo de la carrera que es un informe y tiene que quedar claro. Arial, arial voy a poner. ¿Arial?
Niño del Sur: Vale. Arial puede serv...
Luisito: Pues arial, pues arial, no digas nada más. Si es que es lo que yo digo, arial va a quedar superbien. Pero el tamaño claro, tiene que verse todo muy bien, pero no quiero que sea demasiado grande, porque queda muy infantil, así como un trabajo de la carrera y yo no quiero eso, quiero que quede muy profesional. ¿Sabes lo que quiero decir? Pues entonces creo que lo voy a poner en 10. Sí, arial 10, puede quedar bien. A ver que lo pruebue... ¡uy sí! ¡perfecto! ¿Que te parece a ti?
Niño del Sur. Bien. Me parece b...
Luisito: Muchas gracias, no sabes lo que valoro tu opinión y las cosas que me dices. Son unos consejos estupendos, aprendo cantidad contigo, porque lo que tú dices es como más práctico, no tan teórico como lo que nos explican en la facultad, que allí yo creo que no tienen ni idea. ¿En España los catedráticos tampoco tienen ni idea? Seguro que es como aquí, una panda de viejos que sólo se preocupan de dar sus clases lo más rápido posible y pasan de los alumnos, aunque claro, tienen las tutorías semanales, la verdad es que sí que nos prestan atención. Pues no, aquí no es como en España, sabes, aquí es diferente y la gente está muy bien preparada.
Niño del Sur: Yo no he dicho que...
Luisito: Oye pues muchas gracias, sabes, voy a ver si termino esto y te lo entrego, ¿de acuerdo? Pero qué majos que sois aquí y lo mucho que aprendo. Venga, hasta ahora.
Niño del Sur: Adiós.

Marina&Carolina me miran, se descojonan y siguen con su trabajo. Ha sido surrealista. Estoy pensando seriamente en deshacerme de él. Y aquí llega la encuesta del día.

¿Cómo nos deshacemos de Luisito?
1. Le metemos la polla en la boca para que se calle.
2. Le metemos su propia polla en la boca para que se calle.
3. Hablamos con mi jefa para que lo pase a otro departamento.
4. Hablamos con mi jefa para que se lo pase a Marina&Carolina.
5. Lo tiro por la ventana la próxima vez que lo vea.
 
Estos norteños, están locos.
Cuando llegué aquí sabía que habría, sin lugar a dudas, diferencias enormes entre las costumbres del Norte y mi educación sureña. Iba más o menos preparado, pensando en las cosas básicas como que aquí la gente no se toca y que las patatas fritas y las chocolatinas constituyen el 90% de la dieta norteña. No hay agua, sólo se bebe coca-cola y la cerveza está por las nubes. Todo esto, yo lo sabía.

Venía muy mentalizado y pensando que nada, o muy pocas cosas lograrían sorprenderme. Pues esto no es así. Ayer decidí ir a andar un poco por los alrededores. Hacía un frío que pelaba, pero no llovía, así que me abrigué bien y me fui a dar una vuelta. La verdad es que esto es precioso. Bosques de color naranja y lagos de agua cristalina. Parece que en cualquier momento va a salir Bambi de detrás de un árbol. De hecho, un compañero de trabajo me comentó que hace poco estaba desayunando y vio que en su jardín se coló un ciervo. Bueno, que me enredo, sigo con la historia.

Andaba por un camino bastante grande que se acercaba a un gran claro al lado de un lago y estando yo rodeado de paz y naturaleza escuho una algarabía. Serán niños de excursión, pienso. Y me imagino a un montón de niñitos de ocho años con sus bufandas y sus gorros saltando y jugando al corre que te pillo. Qué monos. Pues no.
De detrás de un árbol sale un arquero. Y cuando digo un arquero, digo un chaval de unos quince años, con melena rubia al viento, capa, mallas, botas y un arco medieval con sus flechas. ¿Estarán rodando una película? Continúo y veo a una especie de caballero, de indumentaria similar a la del arquero, pero este llevaba un escudo y una espada, y bueno, un piercing en el labio, con lo que lo de la peli queda descartado. Le acompañaba una especie de monje con un hacha. Cuando llego hacia el claro, veo que es como una especie de parque y habían organizado un pseudotorneo medieval con su lucha de espadas y su campeonato de tiro al arco. Los competidores iban completamente disfrazados de pies a cabeza de personajes medievales. Me parece la cosa más freak del mundo. No me lo podía creer, una veintena de adolescentes disfrazados de personajes del Señor de los Anillos participando en un torneo medieval.

Yo he continuado mi paseo, buscando un remanso de paz, que finalmente he podido encontrar. Esto es precioso, aunque haga frío. Aquí hay unos paisajes de ensueño. No paro de hacer fotos contínuamente. Hay un montón de lagos, bosques preciosos, el aire está totalmente limpio... es una gozada. Pero repito, hace mucho frío.

Ya de vuelta, me ha pasado la segunda cosa surrealista del día. Me siento en el metro y frente a mí se sientan una china, con un norteño de ojos azules, pelo rubio y tez blanca. Ella se ha puesto a hablar. No hablo norteño, pero lo distingo ya perfectamente. Ella hablaba algo muy raro. Pensé que podía ser norteño con acento asiático. Pero no, porque el chaval rubio se puso hablar igual que ella. Os aseguro que es muy rayante ver a un norteño hablando chino. Es algo que debería haber grabado en vídeo y mostrarlo a todo el mundo. La próxima vez será.
 
Caí en la tentación.

Yo lo he intentado. Y con todas mis fuerzas. Pero es que ya no podía más. Ha sido fallar a mis principios más elementales. Pero aquí esto es normal y todo el mundo lo hace. Sé que no es excusa, pero mal de mucho consuelo de tontos. Si hubiera hecho esto en España... uf, todo el mundo me miraría mal y sería discriminado. Sería una locura, un suicidio social.

La verdad es que llevaba un tiempo pensando en ello. Desde el primer día que llegué lo vi y pensé que al final tendría que hacerlo. Que era sólo cuestión de tiempo. Pero yo me resistía, porque en España, las cosas no van así. Por lo menos en mi bonita ciudad sureña.

Yo soy un chico con principios, con mis ideas, mis costumbres... un poco del sur, lo sé, pero yo soy sureño y no sé qué tiene de malo serlo. Pero esto es el norte y tengo que adaptarme. Así que después de pensármelo mucho decidí hacerlo esta mañana. A primera hora.

La situación era la adecuada. Todo parecía idóneo para hacerlo... así que lo hice. Es 11 de Octubre y me he puesto el gorro, la bufanda y los guantes.

¡JODER, QUÉ FRÍO QUE HACE AQUÍ! ¡YA ESTAMOS BAJO CERO!
 
Una araña, la comida y el amor.
Hoy ha sido un día algo extraño.

Esta mañana he sido atacado por la araña más grande jamás vista por mis ojos. Que no digo yo, que las arañas no tengan derecho a vivir en el norte, ni que tampoco tengan derecho a su espacio propio... pero si es posible lejos del mío. No es que le tenga miedo a los bichos, yo me he criado en el campo y estoy harto de convivir con bichos, pero los bichos españoles son más pequeños. Mucho más pequeños.

Después de este nimio incidente, me he ido a trabajar y he llegado el primero.... ¡BIEN! España, dando ejemplo. A la hora del aperitivo han aparecido Tony y Nando, nombres en clave de dos de los chicos que están en la oficina de al lado, y han dicho de irnos a comer. Llevo regular esto del horario norteño, pero estoy intentando adaptarme e integrarme con toda esta gente, así que allá que fui. En la empresa hay una cafetería que no está mal de precio y hay siempre tres menús a elegir (carne, vegetal y pescado). Hoy he decidido probar suerte en la cola de la carne. El chaval echa dos trozos de carne en forma de hamburguesa (buena pinta), pone tres patatitas hervidas (uy, que hoy como bien) con una salsita marroncilla (qué pinta tiene) y un potingue verde (ya la jodimos). Cuando digo potingue verde no es un puré verde... es un potingue verde, con sus grumos, sus hebras y su aspecto "very disgusting". Cojo mi diccionario norteño-sureño y leo el menú: cerdo con patatas y puré de garbanzos y judías. Me prometo a mí mismo que mañana lo leeré antes de coger la comida. Sorprendentemente el potingue estaba bueno, echándole un poco de sal y pimienta, claro.

¿Os he comentado ya que el Norte no es famoso por su gastronomía? Pues así es. Ya he tenido algún encontronazo en la cafetería en forma de rollitos de primavera rellenos de arroz y hamburguesas de soja. Afortunadamente, este tipo de comida no está mala, simplemente no sabe a nada si apartas la salsa, porque absolutamente todo aquí lleva salsa. Tony y Nando siempre se ríen de mí cuando me ven comer. Acabaré haciendo como Tony, que se trae su comida de casa.

Después, vuelta al trabajo. Así, a palo seco, sin café, sin mus, sin siesta. Pero bueno, así salgo antes. A la salida, me encuentro en el metro con la Jefa y Tony.

Niño del Sur: ¡Hola qué tal! ¿De vuelta a casa?
Jefa: ...
Tony: ... No.
NdS: ¿No? ¿Entonces?
J:...
T: ... Vamos al cine.
NdS: ¿Qué váis a ver?
J: Oh, nada interesante, no creo que te interese, además, está dobalda.
T: ... ... (abre los ojos como platos) ... ...
NdS: Ah. ¡Uy, ahí viene mi línea! Hasta mañana.
J: ...
T: Adiós.

La cara de mi jefa era un poema. A mí la sensación que me ha dado es que esto era una cita en toda regla. Mi jefa es norteña, pero Tony es extranjero, de un lugar más aún al sur que España. Yo creo que esta lo que quiere es marcha. ¡Qué fuerte! La putada es que por aquí esto del cotilleo no sé si se estila mucho, la verdad y no sé qué se hace en estos casos.

Así es que pido ayuda cibernáutica ante este dilema. Por favor, votad las siguientes opciones:
1. Mandar un forward a toda la empresa y perder mi puesto de manera fulminante.
2. Mandar un forward sólo a mi departamento y perder, igualmente, mi puesto de manera fulminante.
3. Chantajear a mi jefa para una subida de sueldo y/o ascenso.
4. Chantajear a Tony para que me haga lo mismo que le hace a la jefa.
5. Callarme y no contar nada (opción recomendada).

Y ya está por hoy, que me ha quedado un post la mar de majo. Por cierto, muchas gracias a todos por los comentarios. ¡No pensaba que me fuera a leer nadie al principio!
Besos para todos.
 
Breve introducción.
Buenas a todos y todas.

Después del primer consejo, que os aseguro que os será útil, ya entramos en lo que es el blog. Supongo que habrá que empezar contando quién soy y qué hago aquí.

Después de estudiar una carrera de esas largas y difíciles me dispuse a buscar trabajo. Durante los últimos cinco años he trabajado en cuatro sitios diferentes. Estos cuatro lugares tenían en común los siguientes aspectos:
- una mierda de sueldo.
- unas tareas muy por debajo de mis posibilidades.

Sin embargo, he de decir que siempre he estado a gusto con los compañeros y, casi siempre, con los jefes... aunque he tenido mis más y mis menos. Ahogado económica y profesionalmente, decidí probar suerte en el extranjero... y aquí estoy, en el Norte. Aquí tengo un sueldo mucho más que digno y un trabajo que es un reto intelectual. El objetivo es ahorrar dinero a tope para volver lo antes posible a España y:
- montar mi propio negocio, con todo el riesgo que eso supone.
- prepararme una oposición para tener un trabajo monótono y aburrido, pero unas vacaciones muy largas. Y bueno, que los funcionarios cobran bien.
- trabajar de "lo que sea", pero tener dinero para dar la entrada de un pisito. Aunque sea pequeño. Muy pequeño.

El plan parece que pinta bien. Ahora, hace un frío que te cagas y no veo a mi Churri, que se ha quedado en nuestra ciudad sureña. No conozco a casi nadie y la gente es muy amable pero más sosa que Hilario Pino con una sobredosis de Valium.

Tras esta breve presentación, ahora vienen mis motivaciones para escribir un blog. La primera es que aquí, la gente tiene mucho tiempo libre, más que nada porque hace frío y no se sale de casa demasiado. Me pareció una buena idea emplear algo de ese tiempo en contar mis experiencias por aquí. La segunda es... bueno, vale... sólo hay una y se puede resumir en que me aburro.

Soy bastante novato en esto de escribir blogs. Leo a diario unos cuantos y de vez en cuando curioseo por otros lugares. Mi idea es hacer algo divertido, que yo me ría haciéndolo y que provoque sonrisas y carcajadas en la gente. Obviamente, me importa la opinión de la gente que me lee, si no fuera así, lo escribiría en un papel y lo guardaría en un cajón. Ahora bien... el bog es mío y me lo follo cuando quiero, es decir, que escribiré básicamente lo que se me ocurra.

Y bueno, ya está. Volveré a escribir pronto con una historia de verdad, lo prometo.
 
Consejo nº1
Hola a todos y todas.

Soy Niño del Sur, que acaba de llegar a una ciudad del Norte. Estoy bastante lejos de mi hogar, no llevo aquí muchos días y ya podría empezar a comentar algunas de las cosas que me han pasado. Podría hablar de lo difícil que ha sido encontrar un alojamiento. Podría hablar de lo difícil que ha sido resolver todo el papeleo en mi empresa para poder empezar a trabajar. Podría hablar de lo raros que son mis compañeros y compañeras de trabajo. Podría hablar de lo mucho que echo de menos a mis amigos, a mi familia y especialmente a mi novio. Sin embargo, no voy a hablar de eso. Sólo os voy a dar un consejo. Es un consejo universal que podéis seguir tanto en el Norte como en el Sur.

NO COCINÉIS CON CURRY EN UN MINIPISO SIN EXTRACTOR.

Hasta la próxima.