Niño del Sur en ciudad del Norte
Pues esta es la simple historia de un chico sureño en una lejana ciudad norteña.
Sindicación
 
Siete espeluznantes noticias.
Primera y espeluznante noticia: Luisito lo ha dejado con la novia. Se tiene que mudar y hay movida, porque el alquiler está a su nombre, es decir, se paga a través de su cuenta. Él dice que se va de la casa, ella no quiere... si no se paga el alquiler, le embargan la cuenta a él. Así que tiene que conseguir echar a la novia como sea.

Segunda y espeluznante noticia: para animar a Luisito nos fuimos unos cuantos a un curso gratuito de salsa. Ya habíamos hecho las parejas. Recalcable que Luisito iba con Marina y yo con la Niña de la Secta . De nada sirvió, porque luego el "teacher" (un negraco que estaba como un tren... ñamñam) nos emparejaba y desparejaba como le daba la gana. Fue muy divertido, sobre todo porque Soraya SIEMPRE iba al revés. Cuando todos íbamos a la derecha... él a la izquierda. Ahora, no debaja de mover sus caderas y brazos mariquitilmente. Era un show. En cierta ocasión, a La Niña de la Secta (1'50 de altura) le tocó hacer de hombre contra un norteña de 1'80. Las fotos han quedado "muy cuqui".

Tercera y espeluznante noticia: después del curso de salsa nos fuimos a jugar al futbolín (regresión adolescente) y perdí. La Niña de la Secta iba comigo y Luisito y Soraya en el otro equipo. Me cansé de decir que el "molinete" estaba prohibido, pero daba igual, la pelota iba de un lado a otro del campo sin que la pudiéramos ver. Que entrara en una u otra portería era sólo cuestión de paciencia. Las frases más repetidas fueron "oi, oi, oi, oooooi" y "Where is the fucking ball?".

Cuarta y espeluznante noticia: las clases de anaeróbic son siempre las mismas. Cada monitor/a tiene su coreografía y no la cambia de una semana a otra. Amazingly boring.

Quinta y espeluznante noticia: hoy es el cumpleaños de Tony y aún no le he comprado nada. Lo bueno es que tiene una comida de empresa, por lo que me puedo escapar "after lunch" a comprar algo en las rebajas.

Sexta y espeluznante noticia: he sido invitado a ir a una discoteca este sábado bajo la promesa de no decirle nada a Soraya. Luisito dice que para pasar un rato está bien, pero no quiere que sus conocidos le vean con semejante personaje en una discoteca. Me da pena... pero quiero salir a emborracharme y esto es un daño colateral. De todas formas, igual se lo lleva Marina por otro lado.

Séptima y espeluznante noticia: este post is ended.
 
Y este sábado salí.
Ayer fue un día "muy cuqui", como dice Peibols. Por la mañana me levanté muy tarde y holgazaneé todo lo que pudo. Me fui al gimansio y por fin he hecho una clase de aeróbic y no de anaeróbic. Los fines de semana se mete más caña, sin lugar de dudas. Aún así, los gordos somos los mejores... ¡¡arriba esos michelines!!

Se ha puesto en contacto conmigo un chico a través de una conocidísima página de contactos. Le ha fascinado de mí que no busque sexo ni pareja (tengo pareja, pero sexo no, pero es lo que hay) y no me ha propuesto amistad, sino salir de vez en cuando por ahí. Como iba a ir a un concierto de jazz yo solito le dije de ir y vino. Muy majo y lo vamos a llamar Chávez. Es una persona con un pasado muy complicado, pero a pesar de ello tiene una conversación normal. El pobre va detrás de un norteño que le da mensajes confusos, un indeciso. El concierto muy bien. Los músicos no lo hicieron del todo mal, sobre todo mis amigos y la cantante apareció con un moño y un toto rojo y enfundada en un traje ajustadísimo negro de gala. Parecía un dibujo animado, pero también lo hizo muy bien. Al menos a mí me gustó.

Bueno, pues después del concierto (que tocaban unos amigos míos), Chávez y moi nos fuimos a cenar por ahí. Lo llevé a un restaurante hindú muy cutre, pero que se come muy bien. Cuando estábamos allí me di cuenta de que se había pasado todo el tiempo hablando de restaurantes caros de su ciudad, pero bueno, yo no voy a sitios caros... nunca y el pobre no dijo nada de nada. Bueno, que le gustó mucho el pollo al tandoori, que no había probado nunca y entonces me di cuenta de que era la primera vez que entraba en un sitio así. Pobrecito, seguro que está aún asustado que además el restaurante está en la zona chunga.

Al salir nos metimos en un garito que tenía muy buena pinta por fuera. Pues metimos la pata hasta el fondo. Al entrar seguía teniendo buena pinta, a pesar de que había clientela muy mayor. No nos echó para atrás ese hecho, porque nos hacía sentirnos jóvenes. Cuando me pedí un ron con limón la camarera me puso un ron con una rodaja con limón. Le pedí una Fanta (o la marca norteña equivalente) y me dijo que no tenía. Me tuve que esperar a que se derritiera el hielo para poder bebérmelo. Estábamos que si jiji que si jaja contando historias y "de repronto" aparece una mujer con un organillo de feria, lo enchufa y empieza a cantar... "Amooor, amoor, amoooooor... nasió de ti, nasió de Di, xxxxxxxperanssssaaaaaa". Qué jartá a reir. Luego cantó un par de Sinatra y una de Dolly Parton, la gente salió a bailar y el bar se convirtió en un garito country. Muy fuerte.

Ya se habían hecho las doce de la noche y yo quería hablar un rato vía messenger con el Churri, así que Chávez fue muy comprensivo, lo acompañé al tranvía y yo me fui a mi parada de metro. Ains, qué bien que me lo pasé.
 
Tregua.
Hoy yo estaba very contento porque era el día de los gofres. Una vez al mes se pueden degustar una cosa que aquí llaman "vlafler", pero yo no sé pronunciar eso y los llamo gofres, porque además se parecen. El precio es irrisorio, 60 céntimos de euro (al cambio de hoy) y te puedes poner mermelada. Si preguntas por poner chocolate te miran con cara rara, aquí se comen con mermelada o con queso en lonchas. Sí, gofres con queso. Está as-que-ro-so. Very disgusting.

Como comentaba, era el día de los gofres y estaba yo con Tony y Soraya poniéndome tibio y pensando cuántas clases de anaeróbic necesitaría para bajarlos cuando llega Marina con una cara de very little friends. Acaba de recibir un mail diciendo que en tres semanas tiene que estar fuera. Después de comer (y es un decir, porque se ha tomado un zumo) ha ido a hablar con el jefe de La Jefa. Éste ha convocado una reunión a tres bandas. El resumen es:

La Jefa opina que... Marina es una incompetente y tiene que estar fuera de la empresa cuanto antes.

Marina opina que... esto es a todas luces un despido improcedente y les va a meter un paquete que se van a enterar a menos que la trasladen.

La Jefa opina que... Marina no sirve ni para limpiar el polvo de la mesa de los becarios (es una cita textual, según Marina) y que la empresa debe prescindir de sus servicios. Y además, el haber intentado, por dos veces, pasar por encima de su autoridad era la gota que colma el vaso.

Marina opina que... si se pensaba que se iba a quedar de brazos cruzados ante su despido y las descalificaciones vertidas sobre su persona iba lista.

El jefe de La Jefa opina que... vuelvan al plan inicial de que Marina tenga unos meses para buscarse otra cosa. Hay que poner una fecha antes de salir del despacho y no quiere oir ni una palabra más de este asuntod.

Así que tenemos Marina hasta el 31 de Julio, a menos que ella encuentre algo antes. Al menos parece que las cosas vuelven a estar tensas y no a punto de explotar, como ayer. Ahora, La Jefa no suelta prenda sobre el asunto delante de nadie. Y eso que en la reunión que he tenido con ella le he mirado la pantalla del ordenador y tenía abierto el correo en "Inbox" y tenía TODOS los mail (unos quince) con el mismo subject: Marina.
 
Anaeróbic.

Yo casi siempre he tenido sobrepeso, como ahora. Alguna vez he estado muy pasado de rosca, pero normalmente he sido el típico gordito majo. A pesar de mi sobrepeso, mi estado de salud y agilidad es bastante bueno. Puedo correr 45 minutos, ir a spinning, aeróbic, etc. y no me tienen que poner oxígeno, casi nunca. Aquí, está comprobado que sólo los gordos hacen bien las clases de aeróbic... bueno, los monitores también lo hacen bien. Hoy he pisado a la otra gorda de la clase y le he hecho daño. Se me ha quedado la pobre mirando con cara de "cabrón, quieres ser el mejor" y a pesar de mis disculpas se me ha picao y ha empezado a bailar a lo "UPA dance". Qué mala es la envidia.
 
Esto es la guerra.

Marina ha decidido morir luchando. Ha enviado un correo electrónico al jefe de La Jefa diciendo que según su criterio no merece ser apartada de la empresa, por lo cual exige que si La Jefa no la quiere sea cambiada a otras dependencias. Las posibilidades que ha dado incluyen ser trasladada fuera del país. Ahora estas dos no se hablan y hay un ambiente pésimo en la oficina. Yo sólo espero que esto no salpique a nadie.
 
Pobre Marina.
Marina no ha sido despedida fulminantemente, sino que se ha pospuesto su "abandono voluntario" hasta el verano. Vamos, que al final les ha dado un poco de pena y le dan tiempo a que se busque otra cosa. Me siguie pareciendo muy injusto, pero la vida es así. Ella está chafadísima, había puesto muchas esperanzas en este trabajo. No quería que fuera para siempre, pero no lleva suficiente tiempo aquí como para que quede bien en el currículum y de ninguna manera conseguirá una carta de recomendación (por aquí arriba se estila mucho eso). Por eso va a aguantar hasta que encuentre otra cosa.

Soraya va a dar una charla pasadomañana sobre su pasado, básicamente académico. Se me ha pegado como una lapa y no tengo manera de deshacerme de él... o ella, ya no sé cómo llamarlo. Se pone mucho más pesado que Luisito con lo de la presentación... Niño ayúdame con esto, Niño ayúdame con lo otro. Y cada vez me toca más, a pesar de que hoy ha hablado de buscarse una buena chica para casarse. También es verdad que casi le da un patatús cuando le dije que en la piscina del gimnasio no había dos piscinas (una para hombres y otras para mujeres), sino que era mixta. Y se quiere mudar a mi edificio. Tony sacó unas fotos suyas bebiendo vino y bailando y casi se pone a llorar para que las borrara, alegando que en su país son dos actividades ilegales. Lo del vino lo puedo entender si va ligado a la religión, pero lo del baile ya me parece absurdo. Incluso dijo que está prohibido reirse en la calle. Al cabo del día dice tantas barbaridades que se me olvidan.

Luisito está al borde de la depresión. Ya no es estudiante y se siente viejo, o eso dice. A mí me da que la ha tenido con la novia, porque al cumpleaños vino solo.

Y yo tengo que hablar con la Jefa... y no quiero, porque tiene que estar de mala leche con lo de Marina. O a lo mejor está contentísima, quién sabe. Y bueno, estoy un poco aplatanado por lo de Marina. No es que fuéramos especialmente amigos, pero tenía con ella mucho más contacto que con Carolina.

Bueno, a ver qué pasa mañana. Con suerte contaré algo alegre.
 
Cumpleaños feliz.
Ayer me fui de cumpleaños. Era el cumple de un italiano casado con una iraquí que viven aquí en el Norte. Ya os imagináis la mezcla que había allí. Por lo menos bebí y bailé, que algo es algo.

El nuevo tiene mote: Soraya. Y sobre todo después de lo que pasó anoche. Baila como una tía. Estábamos todos allí en grupo y nos daba vergüenza que se pusiera con nosotros. Todo el mundo lo miraba, haciendo de bailarina de danza del vientre con los pantalones casi en los sobacos. Una estampa esperpéntica. Además, cuando nos íbamos yo había perdido el último metro y me tocaba ir andando y va y me suelta "Niño, you can sleep with tonight". Se le quedó a todo el mundo una cara de circunstancia que no veáis. Decliné la oferta y me fui a pata. Además, Soraya me toca. Y yo soy un recatado chico sureño y sólo toco a la gente cuando la conozco más de un mes.

Ha caído un mito. Luisito abrió la cartera delante de mí para coger dinero y vi que tenía un condón. Si al final los católicos son todos iguales. Mucho de boquilla, pero luego donde dije digo digo Diego.

Muy fuer.
 
Baja productividad

Marina ha recibido un correo de La Jefa que reza tal que "Este es un correo oficial por el que se procederá a tu despido por baja productividad a menos que el próximo lunes 21 presentes un informe que me guste. Best regards".

Me da mucha pena, porque yo la veo trabajar. No sé si está delante del PC moneando, leyendo el periódico o viendo porno, pero se tira miles de horas aquí dentro. La pobre se ha llevado un planchazo enorme. Ya os contaré el lunes más sobre esto.

Tengo un par de historietas que contar, pero va a ser más adelante. No estoy de humor de escribir cosas graciosas con lo de Marina. En parte porque me cae bien y en parte porque La Jefa no ha definido "baja productividad", no sé cuál es mi situación y cuando las barbas de tu vecino veas cortar... pon las tuyas a remojar.
 
La cuesta de enero.
Pues aquí no tienen cuesta de enero, lo cual me parece normal con estos sueldos, a pesar de los precios. Lo que ha pasado aquí es que han subido las temperaturas y cuando las temperaturas suben la nieve se funde y por la noche, se congela y entonces hay hielo. ¿Y qué pasa cuando hay hielo? Pues que si para atajar cojo por una cuesta de hielo, a mitad de la cuesta te deslizas hacia abajo, como en los dibujos animados. Menos mal que otro chico llegó y le pasó igual y así no hice el ridículo solo.

Por otra parte, el chico en cuyo país no hay homosexuales según declaraciones de su presidente (que creo que se va a quedar con Soraya, que me ha gustao cantidad) me ha dicho hoy que se quiere apuntar a clases de baile, que si quiero apuntarme con él. Creo que pierde aceite, o bien, que en su país está prohibido bailar. Le preguntaré.

Y ayer fui al gimnasio por primera vez. A aerobic. Resulta que aquí sólo hacen aerobic las chicas, ni siquiera los mariquitas. A pesar de llevar cinco meses sin pisar una clase de aerobic y que no entendía ni una palabra de la monitora, fui (con diferencia) el mejor de la clase. El sentido del ritmo de las norteñas es NULO.

Y ya está. Por favor, la otra persona que me lee, que ponga su voto para el mote del chaval nuevo.
 
Cosas cotidianas.
El jueves decidí que ya era hora de poner una lavadora. Bajé a la lavandería (que está en el sótano) y la puerta estaba cerrada. Me di cuenta de que había "tarjetero", es decir, ese aparatejo que se pone al lado de las puertas, pasas una tarjeta y la puerta se abre. Lo intenté con la tarjeta de acceso al edificio y también con la tarjeta de la lavadora (para poner en marcha la lavadora necesitas una tarjeta). Naranjas de la China.

El viernes in the morning, fui a recepción a ver qué pasaba y me dijeron que había un error con mi tarjeta de acceso, ya que me habían dado acceso al sistema "puertas" y para poder entrar a la lavandería necesito estar dado de alta en el sistema "todo". Es que aquí son un poco cuadriculados. Como por la noche fui a una especie de cena-fiesta (más información en capítulos posteriores) la lavadora la he puesto esta mañana.

Todo iba bien hasta que veo la lavadora. No hay ranura para poner la tarjeta. Pienso que igual no hace falta, pero claro, aquí se paga por lavado. Intento poner la lavadora y no va. Veo una máquina infernal, con instrucciones en norteño, en la pared. Después de varios intentos la máquina funciona tal que, pasas la tarjeta como si fuera una tarjeta de crédito en The English Cut, seleccionas el número de la lavadora que quieres reservar y entonces tienes cinco minutos para poner la lavadora antes de que la reserva quede sin efecto. O al menos eso me ha parecido entender.

A la hora bajo por mi ropa y meterla en la secadora. Había cuatro y sólo una funcionando. Claro, las otras tres estaban rotas, así que ahora tengo la habitación llena de ropa húmeda. La funda nórdica colgada como cortina no me ha quedado mal del todo. Así no veo la tormenta de nieve, que acojona un poco, dicho sea de paso.

En cuanto al mote del chico del país en el que no hay homosexuales según declaraciones de su presidente, sólo ha propuesto algo Pei, así que el plazo de envío de propuesta sigue hasta que haya unas cuantas para decidir. Pei, puedes seguir proponiendo más si quieres.

Ains, qué difícil es ser un chico sureño por aquí.
 
De vuelta (y vuelta)
Hola gente. Obviamente no he escrito mucho estas vacaciones porque me he dedicado en cuerpo y alma a mi Churri, familia y amigos. Bueno, en cuerpo sólo a mi Churri. La "vuelta al cole" ha estado más o menos bien. Breve resumen:
-viaje horrible, horrible, horrible.
-tiempo frío, pero no helado.
-nueva compi de piso: francesa (parisina), estudiante de diseño. Creo que la llamaré La Pija. Es maja, pero es pija.
-peso cuatro kilos más que cuando me fui.
-no ando por la calle, hago patinaje antiartístico.

Como véis todo estupendo. Hoy ha llegado un nuevo chaval a la empresa. Está temporalmente en mi oficina, pero se trasladará. Yo creía que mi viaje de vuelta había sido malo (retraso, turbulencias, española rancia, norteños borrachos...) pero el suyo fue mucho peor. Este chico es extranjero (cómo no). Es de un país donde no hay homosexuales, o eso dice su presidente. Yo creo que tenían uno y ahora está aquí. Como decía, su viaje fue horrible. Se suponía que hacía un transbordo, por lo que tenía que ir de A a B y luego a C (unas seis horas). Pues cuando llegó a B, con un poco de retraso, el avión a C se había ido. Su compañía le dijo que podía llegar a C, con una escala en D. Así lo hizo, pero en D no pudo aterrizar a tiempo por la nieve y perdió, de nuevo el avión a C. Tuvo que esperar dos horas y entonces cogió su último avión, por lo que el cómputo final fue de 20 horas de viaje. Obviamente, llegó él, pero lo maleta no. Encima, era su primer viaje en avión. Marina, fue a recogerlo, pero llegó tan tarde que no había tren para llegar a la ciudad, así que tuvieron que coger un taxi, que les costó la friolera de 60 euros (al cambio de hoy) por un trayecto de media hora. Por supuesto, paga la Jefa. Además, cuando nos íbamos a comer el pobre preguntó por el baño y se fue a potar. La Jefa dice que tiene que ser estrés postraumático después del viaje. Yo opino que el jamacuco le dió cuando le dijimos lo que costaba comer.

Bueno, os seguiré contando, que el chico nuevo creo que promete como fuente de anécdotas. Por cierto, necesito un pseudónimo para él. Se aceptan sugerencias.
 
Mi familia es asíN.
Nochevieja 2007.

23:30

Abuela: Yo me voy a preparar las uvas. Avisa a tus padres.
Niño (baja las escaleras): Mamá, que nosotros nos preparamos las uvas.
Madre: Ay sí, aviso a tu padre y subimos.

23:40

Abuela: Tus padres no vienen.
Niño: Ahora vendrán. Voy a preparar el cava.
Abuela: Hijo, si esa botella lleva ahí años.
Niño: Pues por si está malo cojo dos cocacolas.

23:50

Abuela: ¿Tus padres no van a venir?
Niño: Espera voy a ver... ¡Mamá... venís o qué!
Madre: Sí hijo, ya subimos.
Niño: Que ya suben.
Abuela: Pues nada. Oye, que seca se ha quedao la Anne.

23:55

Niño: Estos no vienen... ¡Mamá, que faltan cinco minutos!
(sin respuesta)

23:59

Niño: Mamá, el carrillón... que os perdéis las uvas.
Madre (a Padre en el piso de abajo): Pues no que he ido a sacar la basura y no había nadie en la calle, ni un alma.

0:00. Mi abuela y yo con las uvas.

Abuela: Que empiezan.
Niño: Que esos son los cuartos, no me hagas trampa. Que luego dices que has contao dieciséis.
Abuela: Venga... una.
Niño: Dos.
Abuela: Tres.
Niño: Cuatro.
Abuela: Cinco.
Se abre la puerta.
Madre: ¿Pero es que habéis empezado ya?
Niño: Seis.
Abuela: Siete.
Niño (con la boca llena y riéndose): Oshooo
Abuela: Ueve...
Madre: ¡Uy! Una, dos, tres, cuatro...
Niño: Iez.
Abuela: Onje.
Entra el padre en el salón.
Padre: ¿Pero os estáis tomando las uvas ya?
Niño: Y doje... Felij año uevo.