Niño del Sur en ciudad del Norte
Pues esta es la simple historia de un chico sureño en una lejana ciudad norteña.
Sindicación
 
Última hora.
Que se me había olvidado contar que Luisito se pegó una leche haciendo el gilipichi y se ha hecho un esguince. Está de baja, vamos. Pero está bien. Lo llamé y se estaba descojonando, como siempre.

Por otro lado, que hoy me he ido de picnic after work con la Niña de la Secta y Tony. Nos hemos reido un rato y NdlS ha contado que como sus estudios los pagó su secta debe dar algo a cambio, bien una sustancial parte de su sueldo, bien dar clases online a otros sectarios, bien irse a predicar por los paises del mundo. Tony se ha quedado con cara de "qué me estás contando". Luego me ha llamado Claudia, que ha reservado unos billetes para irnos a un crucero de salsa. Es sólo un día, pero parece ser que son gratis. Y en este país, pocas cosas son gratis.

Y ya. Que no se puede escribir tanto.
 
Nifunifá
Pues eso, un fin de semana que nada de nada. Claudia estaba en la Laponia y Chávez en Madrid, asíN que el domingo quedé con Paco a comer y luego nos fuimos a dar una vuelta por el centro mientras él hablaba de su novia y yo de mi Churri, que viene dentro de dos semanas. El sábado iba a ir a tocar con la banda a una boda, pero me rajé porque no me vi con nivel suficiente. Y el viernes por la tarde-noche quedé con gente muy variopinta. Conocí a dos nuevas españolas y un iraní mariquita que ha conseguido por otra vía mi dirección de correo electrónico. Es lo que tiene que los iraníes sean tan cotillas. Ah, bueno y cené en un restaurante mongol, que es como un restaurante wok, pero con camareros mongoles que hablan en inglés entre sí... a saber de donde son en realidad.

Y el fin de semana lo he contado al revés por darle algo de sustancia. Bueno, es un recurso literario tipo flashback, pero que no me ha quedado muy bien, pero es lo que tiene.
 
Me falta fondo intelectual.
Hoy he salido del trabajo a las seis, porque yo lo valgo. Se han quedado un poco muertos, porque suelo ser el último, pero hoy no me apetecía ir de pringado, qué se le va a hacer. AsíN que como era temprano me he ido a anaeróbic y me lo he pasado bien. La coreo era así-así, pero la música estaba guapa (Two hearts, un par de Anastacia y algo rockerillo... una combinación rara, pero muy bien mezclada). Casi le muerdo el tobillo a una tontalcapullo que ha pedido que bajaran la música para poder escuchar mejor a la monitora. Que a mí me lo expliquen, de verdad... preferir escuchar "izquierda, rodilla, steptouch" en norteño profundo a la música me parece ser un poco lerda, pero bueno, la pobre ya tiene suficiente con lo suyo como para que le dijera que yo a la monitora no la entiendo y hago la coreografía mil veces mejor.

Y luego a casita. Me he tomado un combi de yogur natural con azúcar y le he echado mermelada de higo. Al final me he hecho otro combi igual, que está de vicio. Y mientras me comía esta gran delicia he visto OT vía interné. No me gusta nada, pero nada, el rollo de este año. Le están dando un toque GH que no va conmigo.

He estado hablando un ratico con Paco de cine. Es una máquina. Se lo ha visto todo. Y además lee mucho también. Es un intelecutal. Ayer fuimos Claudia y yo con él a ver un peli de autor con un nombre muy raro. Casi no entendí nada, la flor se durmió (sólo se despertó cuando vio un pollo salir volando de una nevera que explotaba, y va y grita "un pollo") y a él le encantó. Pero lo mejor fue que pusieron un corto sueco al principio que consistía en una luces de colores que cambiaban mientras sonaba una puerta que se abría y cerraba. Así diez minutos. Yo estaba seguro de que iba a venir el acomodador e iba a decir que se había roto el rollo, pero no, era asíN.

Y claro, estaba yo ahora reflexionando que no soy intelectual. Que no entiendo las pelis de autor y que me gusta hacer aeróbic. Que el Paciente inglés me parece un bodrio y Los puentes de Madison la peor película romántica de la historia. Que Casablanca no me dice nada (aunque la banda sonora me encanta) y que Lo que el viento se llevó es un peliculón. Confundo los personajes de los libros de Jane Austin porque todos sus libros me parecen iguales y no paré de reirme con Manolito Gafotas. Ah, y soy superfan de Star Wars e Indiana Jones. En mi defensa intelectual diré que me gusta Proust y que no he visto Titanic. No sé... una de cal y otra de arena.
 
Tocando, me paso el día tocando.
Bueno, como comenté hace tiempo me he metido en una banda de música aka charanga. El viernes me lo cogí libre para tocar con ellos. Nos habían contratado varias guarderías para hacer pequeños desfiles por los barrios. Empezamos a las ocho y media y acabamos a las tres de la tarde. Vamos, una jartá a tocar que nos pegamos. Los niños se portaron superbien, cantando y dando saltitos alrededor nuestro. Llevamos un "uniforme" la mar de gracioso, con pantalones verdes y camisa amarilla. Adicionalmente podemos poner cosas, como uno de los trompetas que se cosió una cola al pantalón y todos los chiquillos le pegan tirones para ver si era de verdad.

Después de tocar hubo un receso y luego asamblea general. Se votaron los cargos y yo tengo tres: patata (no hacer nada), esclavo de la cerveza (ayudar al Señor de la Cerveza cuando venga algún cargamento) y suministrador de etanol 96% (sic).

Tras la asamblea general cena y fiesta hasta las tantas en el recinto donde ensayamos. Sobre las seis, me quedé dormido en un sofá y a las ocho me despertaron para ir a tocar a otro sitio. Tradicionalmente, todos los años celebran allí un desayuno en el que nuestra charanga es invitada a tocar, nos ponen en la mesa de los niños y tenemos que interrumpir como si fueramos chiquillos durante todo el tiempo. Tras ello, damos un pequeño concierto con canciones típicas y no tan típicas. A cambio nos dan de desayunar y nos pagan una cantidad de dinero que no está mal.

A eso de las once y media, me fui a casa me cambié y quedé en el centro con el dúo Paco y Clauida. Como era fiesta, aquello estaba a reventar y no nos encontrábamos. Tardamos hora y media en poder vernos. Finalmente fuimos a comer a un kebab y luego a un concierto de tres tías muy locas que gritaban, tocaban la trompeta y hacían cosas raras. Iban vestidas con trajes tipo "Ruiz de la Prada" y florecitas en el pelo, pero al cantar parecía que estaban poseídas por un demonio. Después concierto de salsa y como yo estaba muerto, a las ocho hicimos retirada.

Y bueno, el domingo fue más normal. Quedé sólo con Paco para comernos unas pizzas, que resultaron ser enormes y no pudimos con todo. Me enseñó fotos de sus viajes por USA (el Gran Cañón es la caña) y luego a la tarde hablé un rato por teléfono con Claudia. Está un poco depre y se ha vuelto un poco loca. Me pidió los mail de Luisito y compañía para disculparse por lo del gym. Acto seguido se ha comprado un billete de avión para irse a la Laponia. Así es ella.

Y bueno, esto ha sido todo, más o menos. Soraya hoy me ha dicho "good morning" y yo le he respondido, pero sigo sin dirigirle la palabra. A mí la situación me daría igual si no fuera porque sé que va a repercutir en mi relación con la Jefa y aún no sé cómo. Seguiremos informando.
 
La que se ha armado.

Bueno, lo primero es lo primero. El domingo me fui por ahí con Claudia de excursión y estuvo muy bien. Lago, supermercado, fregona, escoba, etc.

Y ahora al rollo. Estábamos comiendo La Jefa, Soraya, La Niña de la Secta, Luisito, La Minijefa y yo. Soraya estaba, como de costumbre, comiendo con la boca abierta. Le he dicho con un gesto que cerrara la boca. Luego se lo he dicho por lo bajini y finalmente lo he dicho en voz alta. ¿Por qué? Porque escupe trocitos de comida todo el tiempo. Al parecer no le ha importado porque no ha habido reacción alguna. Luego, en la sobremesa ha dicho que "cocinar es cosa de mujeres" y claro, la Minijefa casi le da un pasmo y se lo ha explicado. Después, hablando de actrices/actores del pasado Soraya ha preguntado quién era Marylin Monroe y claro, nos hemos descojonado cuando La Niña de la Secta le explica que era la mujer de Einstein y Soraya suelta "¡Es verdad! Se me había olvidado". Yo me quedé pensando "hoy el chaval va sobrao". Pues cuando volvíamos a la oficina, se me queda mirando y me suelta que "no sé por qué te metes tanto conmigo, no me hablas como si fuera un hombre, no me deberías recriminar delante de todo el mundo mi forma de comer". Y coge y sale corriendo al baño. Nos hemos quedado todos de piedra. Lo he visto salir del baño secándose las lágrimas. Y yo puedo entender que a lo mejor el pobre chaval se sintiera la diana de las burlas de los demás, pero lo que yo le he dicho no era por burlarme de él, es que me da asco que me escupa su comida. Y me parece que la caña que le ha dado la Minijefa con lo de la cocina y las mujeres o el comentario jocoso de la Monroe son mucho peores. Pero el caso es que la ha arremetido contra mí. Por lo cual, he decidido retirarle la palabra. Esa reacción es propia de una quinceañera y cuando yo estaba en el instituto no entré al trapo de disputas pueriles y con 28 tacos no lo voy a hacer ahora.

Pero eso sí, la guinda la ha puesto Claudia. ¿Qué pinta ella en todo esto? Me ha llamado hace quince minutos para contármelo. Pues por una serie de coincidencias, se han encontrado Claudia, Luisito, La Niña de la Secta y Soraya en el gimnasio. El trío maravilla estaba montando una escandalera de risas y Claudia se ha acercado un par de veces para que se callaran y parece ser que la segunda vez ha sido tan ruda que el monitor de sala le ha dicho que cada uno entrena a su manera. Lo peor es que se conocen y sé que mañana todo el mundo va a pensar que le he dicho a Claudia que Soraya es malvada y que ha ido a vengarse. Cuando me ha llamado yo no daba crédito de lo que me estaba contando.

Si es que todo me pasa a mí. Y no sé por qué.
 
Eurovisión.
Bueno, como hoy es fiesta voy a actualizar un poco el blog, que en estos tres días han pasado miles y miles de cosas.

En la barbacoa donde estaba el dios vikingo de la belleza y los abdominales, ocurrió algo insólito. La gente se puso a cotillear y rajar muy malamente. Eran los compañeros de trabajo de Clauida y me enteré de todos los cotilleos. Ella estaba pasmada porque nunca habían hecho algo así.

El sábado me levanté, me fui con toda mi ropa sucia y la lavandería y... ¡lavadoras rotas! Y siguen así hasta hoy. Que es que como es fiesta pues no habrá nadie para arreglarlas. Fui al gym y luego se vino Claudia a comer conmigo (Paco está con la novia en España). Hice una tortilla de patatas y me fui a una barbaco/fiesta eurovisiva. Me lo pasé muy bien en la barbaco. Había chicos guapos, pero con camiseta y la gente estaba muy simpática. Llegó un tío raro con pantalón de tirantes (estilo Urkel) y sombrero. Después de comer y jugar un rato con una pelota de tenis y los columpios nos fuimos a casa de Heidi a ver vídeos antiguos de Eurovisión. Lo de Suecia es muy fuerte.

http://www.youtube.com/watch?v=tffb9fz9BzA

http://www.youtube.com/watch?v=It1zH4UtZfo
(traducido)

Seguro que ganaran por las coreografías.

Había mucha gente de la banda (si no os acordáis me he metido en una) y estuvimos haciendo chistes sobre la predecibilidad de las canciones. Cada vez que se decía "en general" había que beber. Y también cuando se hacía un cambio de tono en la canción, lo que fue en el 90% de los casos.

Por supuesto, hicimos coreografías acompañando a los vídeos. Aunque no fue posible imitar a los bailarines de los que he puesto arriba.

Yo llevé mi propia bebida (sidra de pera y sidra de granada) y cuando se acabó todo lo que nos trajimos cada uno Heidi preparó su famoso ponche de zumo, redbull, fanta y etanol del 96%. Me puse hasta arriba y yo es que cuando bebo la monto, pero ahora soy muy popular y todo el mundo me quiere.

A las cuatro se acabó la fiesta y nos quedamos unos pocos hablando de la II Guerra Mundial. El caso es que al final me acosté a las seis de la mañana (con un sol que parecía mediodía) y me levanté a las ocho para irme de excursión con Claudia (con cambio de frontera incluido) pero eso ya os lo cuento mañana, que esto se ha quedado muy largo.

 
Una metáfora.
Sicilia, años 20. Un joven emigrante que trabaja duramente un viernes a las seis de la tarde de un día soleado recibe una llamada para irse a una barbacoa (sí, qué pasa... en los años 20 había barbacoas). Y el joven emigrante allá que va, con su bocata de pavo ahumado (bueno, vale, igual pavo ahumado no había en los años 20, pero es que esto va así) y se encuentra lo que se encuentra. Un rubiaken de libro y sin camiseta. Era rubio como la cerveza que se bebía, la naricita graciosa, barbita de tres días y pelo corto. Ojos azules casi grises. Los hombros bien formados, la espalda bastante ancha, el pectoral marcado pero sin pasarse y con un poquito de pelo rubillo-pelirrojo. Y unos abdominales de escándalo, pero de escándalo. Llevaba unos pantalones de lino transparentes y ajustados y descalzo. La amiga del joven emigrante le llamó la atención varias veces por no dejar de mirarlo. ¡¡Pero qué cosa!! Válgame el Señor.
 
El fin de semana y las perlas de Soraya.
Este sábado hubo picnic. Paco, Chávez y moi íbamos a hacer una barbacoa, pero un pequeño fallo técnico (no conseguimos barbacoa) nos hizo cambiar los planes y hacer un picnic en un idílico laguito. Hicimos el camino del colesterol, es decir, dimos una vuelta al lago como lo hacen las abuelitas de sesenta años que salen a andar porque tienen el colesterol/tensión/triglicéridos altos. Tras el paseillo quedamos con un norteño, amigo de Chávez. Cuando las puertas del metro se abrieron y apareció un tío de estos que se matan al gimnasio (musculoca) con su camisa de tirantes y sus vaqueros rotos por todas partes, incluyendo el paquete, yo dije "Gensanta". El tío está loco de atar, pero es gracioso. A Paco le preguntó que de dónde era y ante la respuesta no se le ocurrió decir que "los de allí tienen la polla muy grande". Más salido que el pico de una esquina. Paco flipaba. El pobre me decía que él tenía amigos gays y tal, pero que nunca se había encontrado nada así. Yo le dije que tampoco, que esto era un especimen único e irrepetible.

Más tarde, el loco y Chávez se fueron y Paco y yo nos fuimos con Claudia a comer a un restaurante vietnamitailandés. Luego yo me fui con Clauida para casa y cuando me acercó un poco con el coche íbamos haciendo karaoke. Cantamos "Come what may", pero yo hice la voz de la Kidman y ella la de McGregor, lo cual nos quedó un poco raro, pero nosotros somos asíN.

El domingo no hice nada... o al menos nada que sea digno de mencionar. Chávez me pasó una web donde la gente se conecta con sus cámaras web, se desnudan y masturban mientras la gente les escribe guarradas. Lo que la gente escribe son auténticas guarradas, pero muy fuertes. Después de ver eso me doy cuenta de que la gente está muy mal y muy sola. Y que yo, que estoy solo, diga eso, quiere decir que realmente la gente está fatal.

Y hoy en el trabajo ha ido la cosa muy bien. He estado totalmente a mi bola. Nadie me ha hablado prácticamente. El único comentario digno de mención son las perlas de Soraya en la comida.

Perla 1. Un hombre con camisa roja queda ridículo, por eso en "el país donde no hay homosexuales" los hombres siempre llevamos ropa marrón, negra, blanca o girs.

Perla 2.
Niño del Sur: Pues he leído que en el Corán no hay mención expresa a que la mujer lleve velo.
Soraya: Claro que la hay.
Niño del Sur: Pues se lo he leído a una chica musulmana.
Soraya: En el Corán se dice que la mujer debe ir "properly dressed".
Niño del Sur: Define "properly".
Soraya: No mostrar los hombros, el escote, la barriga o las piernas.
Niño del Sur: ¿Por qué?
Soraya: Porque provocan a los hombres.
Niño del Sur: Entonces para que los hombres no violen a las mujeres, se les ordena a ellas que se tapen todo lo que puedan. Es para protegerlas.
Soraya: Exacto.

Perla 3 (hablando de justicia y leyes).
Soraya: ¿En este país no hay pena de muerte?
Otro comensal: Ni aquí ni en toda Europa.
Soraya: ¿Y qué hacen con los asesinos?
Otro comensal: Van a la cárcel.
Soraya: ¿Sólo eso? Pero matar es algo muy grave.
Otro comensal: Por eso nuestro Estado no mata.

Y ahora añado que él mismo se autodefine como "no religioso" y que su familia es "musulmana liberal". Una chica me ha explicado que la ciudad del chaval pertenece a una zona muy religiosa y que puede ser que para lo que él sea liberal para el resto del país es integrista.
 
It's OK to be gay.
Llevo una semana muy, muy tonta. Me acuerdo mucho del Churri y tengo la sensación de estar perdiendo los mejores años de mi vida lejos de él y me pongo Chasing cars, The reason y Lemon tree seguidas durante horas.

Pero como en este blog sólo pasan cosas alegres y yo tenía que escribir algo, pues ayer, que era fiesta, me fui con Claudia y Chávez a un bar gay. Allí conocimos a un mariquita que hablaba norteño, húngaro, holandés, español, francés, inglés e italiano. Además, es hiperactivo, lo cual se puso de manifiesto perfectamente en todas las veces que se levantaba para salir a fumar y pedirse una cerveza, que se tomo siete de medio litro, que es lo que aquí se estila. Muy fuerte, se puso muy mal. Entonces llegó un amigo suyo norteño, otro austriaco y uno holandés, a ver cuál más guapo. No sabría decirte... bueno, el holandés, que tenía los dientes perfectos. Se nos acercó un señor muy mayor, muy pesado y muy bebido. Yo pensaba que era amigo del hiperactivo, pero me dijo (en francés) que no lo conocía. El hombre se coscó de la conversación y se fue. Aquí es que todo el mundo habla todos los idiomas del mundo, no se puede tener intimidad y criticar malamente.

Y ahora me he acordado que el martes casi me llevo un balonazo por estar salido. Iba yo paseando por el campo... bueno, iba de vuelta a casa y pasé por un parque y a mi derecha había unos diez norteños jugando al rugby, la mitad sin camiseta. Y al otro lado, unos seis jugando al fútbol, la mitad también sin camiseta. Y claro, yo que no sabía que si mirar a la derecha o a la izquierda, a los del fútbol se les escapó la pelota y casi me la trago. Pero os digo una cosa, si me hubieran tenido que dar cuatro puntos en un ceja, habría merecido la pena.

Y hoy he tenido un roce con Soraya, pero un roce de los de que no nos aguantamos, no que me toque. En una conversación ha insinuado que no me merezco mi puesto de trabajo, que no estoy cualificado (estoy por encima de él) y me ha sentado como una patada en los cojones. Me ha sentado tan mal que ni le he dicho nada, creo que le voy a retirar la palabra. Pero bueno, supongo que para el lunes se me pasará. Hoy lo he estado criticando con Paco, que lo conoce un poco, y me he desahogado un poco. Él me ha dicho que no me lo tome a mal, que suficiente tiene con ser gay y no saberlo.