Regresiones.
Voy p'atrás. Pero totalmente. Cuando se supone que uno en la vida debe ir progresando y madurando hay como unos cánones sociales que se deben cumplir. En la actual sociedad sureña básicamente lo que uno hace es:
1. Ser estudiante pobre y emborracharse. No sabes dónde te vas a despertar al día siguiente y, en algunos casos, tampoco con quién (para estos casos, Facebook creó el "it's complicated"). Te bebes hasta el agua de los floreros, porque todo alcohol es bienvenido. Tu ropa la compra tu madre en el mercao, of course. El día gordo de salir es el jueves y una fiesta un martes es algo relativamente normal.
2. Primer trabajo, primer amor. Empiezas a trabajar malamente de mileurista, pero ya te puedes permitir algo más sofisticado de vez en cuando. Cenas en el chino una vez por semana y te vas con el novio estable (o no muy estable) a tomarte una copichuela los sábados/viernes. Vas al cine, te compras ropa en Sara y Campodeprimavera, etc.
3. Por fin cobras más de mil euros. Es el momento de casarse y comprarse el piso. Tras varios años de relación estable uno busca un pisete en las afueras, se busca una hipoteca a interés variable y pide hora en la Iglesia/ayuntamiento del pueblo.
Por mi edad, yo debería estar en el punto 3. Pues estoy en el punto 2 y bajando peligrosamente al punto 1. En estas dos últimas semanas he dormido tantas veces en un sofá de casa de alguien como en mi propia cama. El alcohol es carísimo en este país, por lo que he vuelto al vino peleón y a los ponches con alcohol del 96%. Esto es porque en el norte la gente hace lo que le da la gana. Pueden empezar la carrera a los 25 y nadie se escandaliza. Es fácil conocer treintañeros que son estudiantes, aunque trabajen en algo a tiempo parcial.
Y todo está muy bien, pero es que mi hígado tiene 29 añitos y yo necesito dormir mis siete horitas para poder ir a trabajar. Y claro, es martes. Y claro, haberme bebido botella y media de vino ayer por la noche y acabar cayendo rendido en un sofá a las cuatro de la mañana no es lo mejor para trabajar. Ah, y odio dormir con la ropa puesta.
Mi nuevo himno "This is the life" de Amy McDonald. Por lo menos esta semana.
1. Ser estudiante pobre y emborracharse. No sabes dónde te vas a despertar al día siguiente y, en algunos casos, tampoco con quién (para estos casos, Facebook creó el "it's complicated"). Te bebes hasta el agua de los floreros, porque todo alcohol es bienvenido. Tu ropa la compra tu madre en el mercao, of course. El día gordo de salir es el jueves y una fiesta un martes es algo relativamente normal.
2. Primer trabajo, primer amor. Empiezas a trabajar malamente de mileurista, pero ya te puedes permitir algo más sofisticado de vez en cuando. Cenas en el chino una vez por semana y te vas con el novio estable (o no muy estable) a tomarte una copichuela los sábados/viernes. Vas al cine, te compras ropa en Sara y Campodeprimavera, etc.
3. Por fin cobras más de mil euros. Es el momento de casarse y comprarse el piso. Tras varios años de relación estable uno busca un pisete en las afueras, se busca una hipoteca a interés variable y pide hora en la Iglesia/ayuntamiento del pueblo.
Por mi edad, yo debería estar en el punto 3. Pues estoy en el punto 2 y bajando peligrosamente al punto 1. En estas dos últimas semanas he dormido tantas veces en un sofá de casa de alguien como en mi propia cama. El alcohol es carísimo en este país, por lo que he vuelto al vino peleón y a los ponches con alcohol del 96%. Esto es porque en el norte la gente hace lo que le da la gana. Pueden empezar la carrera a los 25 y nadie se escandaliza. Es fácil conocer treintañeros que son estudiantes, aunque trabajen en algo a tiempo parcial.
Y todo está muy bien, pero es que mi hígado tiene 29 añitos y yo necesito dormir mis siete horitas para poder ir a trabajar. Y claro, es martes. Y claro, haberme bebido botella y media de vino ayer por la noche y acabar cayendo rendido en un sofá a las cuatro de la mañana no es lo mejor para trabajar. Ah, y odio dormir con la ropa puesta.
Mi nuevo himno "This is the life" de Amy McDonald. Por lo menos esta semana.
La cena de Navidad.
Bueno, pues el martes fue la cena de Navidad. Cada uno se encargó de preparar algo. A mí me tocó hacer una paella que no me quedó mal, pero el arroz estaba pasado porque la jefa llegó 45 minutos tarde. La paella me causó más de un dolor de cabeza, porque entre los musulmanes que no comen cerdo, la alérgica a las gambas y otra que prácticamente no come vegetales no tenía ni idea de qué le iba a echar al arroz. Porque claro, TODOS querían comer paella. Finalmente me decanté por el socorrido y tradicional arroz con pollo.
Elena hizo un plato ri-quí-si-mo de reno con puerro. Le he pedido la receta y creo que con ternera también puede quedar bien, más que nada porque el reno como que es un poco caro. Por supuesto, la cocina árabe y persa fueron predominantes y yo disfruté como un cerdo. Como ya comenté, la celebración se llevó a cabo en un salón de actos perteneciente a una secta en la que no se bebe alcohol, así que Elena hizo su mousse de chocolate sin brandy y no hubo ni sangría, ni vino, ni cava ni ná.
A la cena vino gente de todas partes. Tony se trajo a su madre, una amiga y la tía de la amiga. Yo no tenía ni idea de que hacían las tres Pepas allí, pero trajeron comida y de la buena. Supongo que la Jefa las invitaría por eso. Como había cantidad de gente que no conocía no me sorprendí demasiado de ver a un chaval que no tenía nada que ver con nosotros. A esto, que la Niña de la Secta se acerca con el chico y me lo presenta como "my friend" y yo le digo que encantado. Al rato los veo cogidos de la mano. Y ya está, que hay un cotilleo y yo soy el último en enterarme de todo. Pues no. Al día siguiente la oficina revolucionada, que nadie sabía nada, que qué descaro de llevarlo sin avisar, que... bueno, que qué tontería. Lo que pasa es que la a la chavala la tienen atravesada unas cuantas.
Lo que no me termino de imaginar yo es cómo es esta relación. La chica está un poco absorbida por la secta esta y el novio que se ha echado es agnóstico. Entre los comentarios que ella hacía sobre su chico ideal, sus prejuicios y la relación de sus sueños tenemos la siguiente recopilación:
- besar en la boca me da asco.
- el hombre con el que me case tiene que ser rico, que yo no voy a estar manteniendo a nadie.
- hay que mantenerse puro hasta el matrimonio.
- no quiero tener hijos.
Ya veremos cómo le va a la Niña. Por lo pronto el chico la mira con unos ojitos de cordero degollado que da hasta pena.
Y yo aquí tan solo.
:(
Elena hizo un plato ri-quí-si-mo de reno con puerro. Le he pedido la receta y creo que con ternera también puede quedar bien, más que nada porque el reno como que es un poco caro. Por supuesto, la cocina árabe y persa fueron predominantes y yo disfruté como un cerdo. Como ya comenté, la celebración se llevó a cabo en un salón de actos perteneciente a una secta en la que no se bebe alcohol, así que Elena hizo su mousse de chocolate sin brandy y no hubo ni sangría, ni vino, ni cava ni ná.
A la cena vino gente de todas partes. Tony se trajo a su madre, una amiga y la tía de la amiga. Yo no tenía ni idea de que hacían las tres Pepas allí, pero trajeron comida y de la buena. Supongo que la Jefa las invitaría por eso. Como había cantidad de gente que no conocía no me sorprendí demasiado de ver a un chaval que no tenía nada que ver con nosotros. A esto, que la Niña de la Secta se acerca con el chico y me lo presenta como "my friend" y yo le digo que encantado. Al rato los veo cogidos de la mano. Y ya está, que hay un cotilleo y yo soy el último en enterarme de todo. Pues no. Al día siguiente la oficina revolucionada, que nadie sabía nada, que qué descaro de llevarlo sin avisar, que... bueno, que qué tontería. Lo que pasa es que la a la chavala la tienen atravesada unas cuantas.
Lo que no me termino de imaginar yo es cómo es esta relación. La chica está un poco absorbida por la secta esta y el novio que se ha echado es agnóstico. Entre los comentarios que ella hacía sobre su chico ideal, sus prejuicios y la relación de sus sueños tenemos la siguiente recopilación:
- besar en la boca me da asco.
- el hombre con el que me case tiene que ser rico, que yo no voy a estar manteniendo a nadie.
- hay que mantenerse puro hasta el matrimonio.
- no quiero tener hijos.
Ya veremos cómo le va a la Niña. Por lo pronto el chico la mira con unos ojitos de cordero degollado que da hasta pena.
Y yo aquí tan solo.
:(
Miembro.
Pues eso, que ya soy miembro. Miembro de la banda, claro. Así, por sorpresa me han hecho miembro. Se necesitaban varios requisitos que yo desconocía que cumplía. El primer requisito era haber tocado alguna vez en algún evento en el que se cobrara. Que eso sí sabía que lo había hecho. El segundo era que debía llevar siempre el mismo traje. También lo sabía, pero no sabía que era un requisito. El tercero era haber dormido en el sótano del local de ensayos. Que también sabía que lo había hecho, pero de la misma manera no sabía que era un requisito. Y bueno, después de pasarme una tarde entera de risas, bebiendo sidra light con el clarinetista, pues cogí una cogorcilla. Y de repente aparecen tres miembros de la banda vestidos con túnicas, me vendaron los ojos y fue sometido a la ceremonia de iniciación, que es supersecreta y no os puedo contar nada. Para que lo descartéis, el tuba no me violó.
En el trabajo todo más o menos normal, aunque se avecina una lucha monumental. Una vez que Soraya ha dejado de ser el enemigo número uno del sector femenino, se han dado cuenta de que son tías y que las tías se sacan los ojos entre sí. Se están generando polémicas por asuntos tan simples como "el otro día le pedí un ppt y me dijo que no se acordaba donde lo había guardado; pero yo sé que sí lo sabe". Se han empezado todas a cambiar el color del pelo, lo cual no entiendo a qué viene, pero lo hizo una y lo han hecho las otras. Lo bueno es que el martes es la cena de Navidad y van a competir a ver quién hace la mejor comida. Así que yo me voy a poner las botas. Lo malo es que la cena de Navidad se va a hacer en casa de la Niña de la Secta. Esta chica vive en el templo de su secta, porque está encargada de ponerlo en orden, limpiar y organizar algunas cosas. El problema es que ella lo considera un lugar sagrado y no se puede beber alcohol, así que no habrá sangría ni vino este año. Yo, personalmente, no me imagino una cena de Navidad sin vino. Ya no podremos ver a la Jefa con los mofletes colorados ni a Luisito bailando, como el año pasado. Una pena.
Hablando del alcohol, he decir que no termino de pillarle el punto a la gente de este país. En ocasiones son excesivamente fríos. La gente se emborracha y es superamigable y luego te los cruzas por la calle y a veces ni te saludan. Son raros, pero bueno, es lo que hay.
Y por último, www.lastfm.com da miedo de cómo acierta poniendo las canciones... y mira que yo a mí al principio ni fu ni fa, pero va a ser que sí funciona. Mola escuchar la radio y que todas las canciones te gusten.
:D
En el trabajo todo más o menos normal, aunque se avecina una lucha monumental. Una vez que Soraya ha dejado de ser el enemigo número uno del sector femenino, se han dado cuenta de que son tías y que las tías se sacan los ojos entre sí. Se están generando polémicas por asuntos tan simples como "el otro día le pedí un ppt y me dijo que no se acordaba donde lo había guardado; pero yo sé que sí lo sabe". Se han empezado todas a cambiar el color del pelo, lo cual no entiendo a qué viene, pero lo hizo una y lo han hecho las otras. Lo bueno es que el martes es la cena de Navidad y van a competir a ver quién hace la mejor comida. Así que yo me voy a poner las botas. Lo malo es que la cena de Navidad se va a hacer en casa de la Niña de la Secta. Esta chica vive en el templo de su secta, porque está encargada de ponerlo en orden, limpiar y organizar algunas cosas. El problema es que ella lo considera un lugar sagrado y no se puede beber alcohol, así que no habrá sangría ni vino este año. Yo, personalmente, no me imagino una cena de Navidad sin vino. Ya no podremos ver a la Jefa con los mofletes colorados ni a Luisito bailando, como el año pasado. Una pena.
Hablando del alcohol, he decir que no termino de pillarle el punto a la gente de este país. En ocasiones son excesivamente fríos. La gente se emborracha y es superamigable y luego te los cruzas por la calle y a veces ni te saludan. Son raros, pero bueno, es lo que hay.
Y por último, www.lastfm.com da miedo de cómo acierta poniendo las canciones... y mira que yo a mí al principio ni fu ni fa, pero va a ser que sí funciona. Mola escuchar la radio y que todas las canciones te gusten.
:D