Niño del Sur en ciudad del Norte
Pues esta es la simple historia de un chico sureño en una lejana ciudad norteña.
Sindicación
 
Actualización de emergencia.
Hoy no voy a escribir. Esto es sólo para que sepáis que estoy vivo. He llegado a las siete de trabajar y me he puesto el Messenger. Mi madre estaba conectada y AHORA, a las 23:05 está empezando a despedirse (con lo que la conversación acabará dentro de 15 minutos). Estoy psicológicamente derrotado.
 
Vergüenza.
Lo primero que quiero hacer es agradeceros los mails que me mandáis debido a que no podéis comentar en el blog. Y lo segundo es que siento vergüenza de mí mismo. No por lo que escribí ayer, sino porque me pasé todo el domingo metido en casa.

Bueno, os cuento por partes el fin de semana. El sábado me levanté tardísimo y me fui pitando al gym, que llegaba tarde a la clase de anaeróbic (sic). Me llevé la gratísima sorpresa de que la monitora era nueva, con lo que la coreografía sería diferente. Encima, la monitora es buena. Buena no, es cojonuda. Así que me lo pasé superbien. El otro chico que suele ir a esa hora se volvió a acercar a decirme cuatro tonterías. Después me fui al super e hice una supercompra. Mucha verdurita, pescado y hamburguesas de salmón (ñumiñumi (qué difícil es escribir la ñ con este teclado del demonio)). Y después de poner todas las cosas en el frigo, congelador y armarios me puse a ver un par de pelis. Me apetecía ver una de temática gay, así que vi "The trip". Me gustó bastante aunque es un poco pretenciosa. Se puede ver, aunque probablemente a mí me gustó porque me sentí identificado con uno de los personajes. Como es un dramón supertrágico que acaba fatal y no tenía el chicho para farolillos, después vi la horrible "50 first dates", que es mala, pero me reí y acaba bien, así que hizo su función. Después saqué fuerzas de la pereza y me fui a ayudar a una amiga con su casa. Aquí es muy típico que la gente siempre esté reparando las casas, pintando, etc. Esta chica tiene un pisazo en el centro que está bastante viejo. Este año ha cambiado el suelo y pintado, pero queda mucho trabajo por hacer. Estuvimos barnizando los rodasuelos, pero no los hemos instalado. Le instalé un radiador y llevamos al sótano cantidad de trastos. Me dio de cenar y me regaló un aspirador viejo. Me fui a casa y a dormir.

Cuando me levanté el domingo a las mil me di cuenta de que tengo la casa hecha un desastre y decidí usar el nuevo (viejo) aspirador. Me puse con el suelo, luego decidí aspirar el sofá, las cortinas y hasta los colchones. El resultado final es que no queda ni una mota de polvo en la casa. Me puse a cocinar y ahora tengo el congelador lleno de tuppers con salsa boloñesa, garbanzos con arroz y lentejas a la jardinera. Acto seguido limpié la cocina, el baño y fregué los suelos, los espejos y los cristales. A las cinco de la tarde estaba muerto de cansancio y me vi dos pelis más. La horrible "I love you, man", que tiene puntos divertidos pero una americanada de final y luego vi "About Schmidt", que me encantó. Al igual que "The trip" trata de hacer las cosas a tiempo y decir lo que uno siente en el momento, no dejar que sea demasiado tarde. Tras esto, me puse un rato en internet, me hice la cena (que tiene huevos pasarse horas en la cocina para luego congelarlo todo y cenar unos noodles de sobre) y me fui a la cama.

Cuando estaba tumbado mirando el techo y queriendo dormirme me di cuenta de que no había salido de la casa en TODO el día. No había hablado con nadie, es más, no había abierto la boca en todo el día. Y me sentí fatal, porque en realidad no lo había necesitado. He llegado al punto de que no necesito socialiarme. Hace un año me habría vuelto loco de estar todo el día metido en casa solo sin abrir la boca. Hubiera salido a la calle a hacer cualquier cosa con cualquier persona. Y ayer pasé el día tan ricamente en casa. Creo que este país me está cambiando demasiado y que me va a costar mucho adaptarme cuando vuelva (que ya tengo fecha).

Afortunadamente, el fin de semana que viene va a ser muy diferente porque vienen mis padres, mi hermano y mi cuñada. A ver qué nos depara la semana.
 
Yo.

No hablo de mí. Ni en el blog ni en el mundo real. No sé muy bien por qué, pero no hablo de mí. De cómo me siento, de lo que quiero, etc. Supongo que tiene que ver con cómo he sido criado. A mí me criaron, sobre todo, mi madre y mi abuela materna. Mi madre tampoco habla de sí misma, es una persona obediente y sumisa, que no planta cara a menos que esté realmente hasta las pelotas y que luego se arrepiente y pide perdón. Mi abuela tiene un poco más de caracter, pero tampoco habla de sí misma. Es una persona que siempre escucha, hace que la gente le cuente sus problemas y se siente bien resolviéndolos. Se realiza, en realidad, resolviendo los problemas de los demás.

Leí en un blog hace unos años (un blog que ya no existe) que las personas nos comportamos con nuestra pareja (y yo lo extiendo a los amigos) del mismo modo en que nos comportamos con nuestra familia, ya que es el entorno en el que hemos aprendido a relacionarnos socialmente. Es lógico... pero también es algo muy grave. Es grave porque me carga enormemente que mi madre me cebe a comida cuando voy a verla y que se deshaga cocinando para mí. Mi madre me muestra su amor con la comida. Por eso tenemos una relación rara... la comida y yo, que con mi madre me llevo bastante bien, teniendo en cuenta que es una madre. Pero lo grave es que yo hago lo mismo. Cuando tengo invitados siempre quiero cocinar algo, cuando me invitan a cenar yo siempre llevo algo de comer (cuando lo normal aquí es llevar vino) y esto puede estar bien, pero no sé si a la gente le resulta cargante. A mi novio le sienta fatal, por cierto. En cuanto a lo de escuchar los problemas de los demás, yo lo hago. Y también me involucro e intento resolverlos y también me realizo haciéndolo. El lado negativo es que me he olvidado de contar los míos. Me siento incómodo hablando de mí. Cuando alguien me pregunta cómo estoy siempre me pasa lo mismo: me alegro de que alguien se preocupe por mí y acto seguido me agobio porque no sé qué responder, con lo que automáticamente digo que "bien". Y lo he dicho ya muchas veces. Y no es que me lo crea, es que no sé cómo me siento. Supongo que me sentiré mal y tendré algún mecanismo psicológico de ocultación de la realidad.

Un amigo mío de aquí tiene un amigo hetero. Este hetero se pasa todo el tiempo preguntándole a mi amigo con cuántos se ha acostado este mes, si le mandan muchos mensajes en el gaydar, etc. Mi amigo tiene la teoría de que este hetero en realidad tiene una homosexualidad latente reprimida y que vive el mundo gay a través de él. Pues yo me he descubierto a mí mismo haciendo algo similar, pero a través de la felicidad. Vivo la felicidad a través de los demás.

Y he decidido intentar cambiar, aunque sea sólo un poco. Primer paso, decir las cosas que me molestan. Llevo haciéndolo un par de meses y el resultado es bastante malo con algunas personas. Pero nadie dijo que esto fuera fácil y sabía que haciendo esto mucha gente se iba a quedar en el camino. Segundo paso, empezar a hablar un poco de mí. Me resulta muy incómodo, por eso estoy empezando a ponerlo por escrito, que aunque me expongo ante más gente todos estáis muy lejos y la mayoría no me conocéis. Y el tercer paso será el más difícil. Descubrir qué es lo que me hace feliz.

Mañana os contaré mi fin de semana, aunque nada excitante haya pasado. Gracias por leerme.
 
Anaeróbic.
Hola gente sureña.

Pues resulta que aquí julio es el agosto de España, vamos que está todo el mundo de vacaciones y el gimnasio está desde hace cinco semanas en servicios mínimos, pero minimísimos. De entrada, casi todos los monitores chachis se han ido de vacaciones (especialmente un neozelandés monísimo que me agregó al FaceBook y todo) y está todo lleno de sustitutos de dudosa calidad. Pero eso no es lo peor, lo peor es que vivo en una continua semana de la marmota, ya que cada día hay una coreografía que se repite, con la puntilla de que los martes y los sábados es la misma también. Total, que el único aliciente que tiene ahora mismo el gimnasio es el norteño buenorro que me habla, que el caso es que no entiendo muy bien lo que me dice, pero me habla.

Bueno, otro aliciente es que al lado del gimnasio hay una especie de pistas deportivas con un campo de fútbol y dos pistas de tenis. Y aunque no hace un tiempo muy así por aquí (está casi siempre nublado) los norteños juegan sin camiseta. Hoy sólo había un chico, que se había quitado la camiseta y se había puesto unos pectorales la mar de monos. Este chico es el típico caso de norteño de hacer cosas solo, porque jugar al fútbol solo es muy difícil. El chaval cogía la pelota, le daba una patada, la mandaba a la otra punta del campo y salía corriendo a por la pelota y así sucesivamente. Cuando me he ido no he podido dejar de pensar en él... no por los pectorales sino porque me parece muy triste jugar al fútbol solo. Estoy seguro de que en este país hay una red de amigos imaginarios, porque no tiene otra explicación. Y todos esos amigos que tienen FaceBook (la mayoría ronda los 300) se los han inventado ellos, se cuelan en FB y se hacen perfiles falsos. Estoy seguro también de que el gobierno miente sobre la población real del país, que son muchos menos y que crean ciudadanos imaginarios que pagan impuestos imaginarios. Creo que la conspiración va más allá de todo esto y que incluso han llegado a crear robots para suplir a los ciudadanos imaginarios. Y entonces me surge la duda de saber si el chico que jugaba a la pelota hoy era de verdad, imaginario o un robot.

Todo puede ser.
 
La Vruja (Piruja).
Bueno, parece que estoy inspirado, a ver si sigo en racha. Aquí va otro post. Este va dedicado a una nueva persona que ha llegado a mi mundo, Vruja, con V. A pesar del mote que le he puesto me cae muy bien. Es una chica catalanomadrileña que está por aquí. También es científica, como yo y es rara, como yo.

Vruja es una de esas personas hastiadas de la vida científica en España y se fue a recorrer mundo. Primero se pasó dos años en USA, viviendo el sueño americano mientras su novio estaba en Barcelona. Decidió volverse para investigar en nuestro amado país y harta de todo (en algunos campos la situación es muy precaria) decidió mandar a la mierda todo y se vino aquí (su novio la mandó a la mierda también). Vruja no es una de esas personas que hay en ciencia que está siempre hablando del trabajo y su entorno. No, ella no es así. A ella le gusta decir tonterías e imitar a Martes y 13. Hasta tal punto es así que hay gente que le cuesta creer que es investigadora. Me contó que en cierta ocasión le dio por correr colina abajo, se tropezó, rodó y acabó en el hospital con un brazo y la nariz rota. Todo ello delante de su grupo de investigación. Bueno, que ella es así.

Hace no mucho, fuimos a cenar Claudia, Vruja, una italiana lesbiana y yo. Nos partíamos el culo en el bar, de tal manera que la camarera se acercó y nos dijo "que si nos lo estábamos pasando bien" a lo que Vruja respondió "Sí, gracias y supongo que vosotros también con el espectáculo que estamos dando". Después de cenar nos fuimos a dar una vuelta y unos gitanos rumanos que tocaban el acordeón nos siguieron durante cinco minutos mientras cantábamos "Volare".

Pero lo que más me sorprendió de Vruja fue que un día se me acercó y me dijo que me tenía que contar algo. Que no podía guardárselo más, que estaba deseando decirlo y que no encontraba ni el momento ni la persona. Y se ve que me tocó a mí. El caso es que Vruja se ha liado con un hombre casado. Su jefe, en realidad. Y para quedar con él sin levantar sospechas lo que hace es organizar casi todas las semanas una cena en su casa en la que invita a gente del trabajo. Va rotando a la peña, pero a su jefe lo invita siempre. Y el jefe viene con la mujer, claro. Pero como se ve que la mujer es rara, se va justo después de cenar y los demás se quedan a tomar una copichuela. Y el último en irse es el jefe. Y lo demás os lo podéis imaginar. Lo que me cuesta imaginar a mí es la situación de invitar a la mujer de tu amante a cenar, sabiendo que te lo vas a tirar después. Y lo hace casi todas las semanas. Yo ya le he dicho que se está metiendo en un lío muy gordo y que se lo piense bien, que a ver si es de esos que no dejan a la mujer. Pero ella dice que no pasa nada, que no la deje, que a ella ahora le da igual, que se lo pasa pipa con el tío y punto. A veces, me parece que yo complico mi vida más de lo que debería, que pienso demasiado en las consecuencias y por eso me sorprende tanto encontrar gente tan relajada y que no se preocupa de lo que pueda pasar mientras vivan el presente. Creo que voy a tomar ejemplo y me voy a tirar a mi jefa, a ver si así me deja trabajar tranquilo.

Y con esta actualización del nuevo personaje ya sólo me queda actualizar de los antiguos. A ver si mañana saco otro rato y os cuento cosas de los demás.

Sed malos.

 
Muerte y destrucción.
Hola a todos. Ya me ha dicho un pajarito que el maravilloso servidor de Chueca.com funciona fatal y que no se puede comentar. No pasa nada, yo seguiré escribiendo aunque no obtenga respuesta (espero que sea verdad lo de Chueca y no que en realidad nadie me está leyendo).

Este post se titula "Muerte y destrucción" porque es lo que sentí recientemente hacia una persona. Yo amo a las personas, porque las personas tienen sentimientos, pueden casarse y pueden adoptar, como los gays. Pero eso no quita que si alguien me toca las pelotas, puedan surgir ciertos deseos de matar y destruir. Aquí voy a poner una traducción de una conversación que tuvimos hace poco la Jefa, la Niña de la Secta y el menda (Nota del autor: la Niña de la Secta es la preferida de la Jefa, con gran diferencia).

Día 1.
Niña de la Secta (Zorra): Hola Niño.
Niño del Sur (NdS): Hola Niña.
Zorra: La Jefa me ha dicho que tengo que ser simpática contigo porque necesitamos hacer unas medidas que son muy urgentes y tú tienes reservado el INSTRUMENTO.
NdS: Ya bueno, es que lo llevo esperando dos meses, pero si es tan urgente puedes usarlo dos tardes.
Zorra: Vale, gracias.
NdS: De nada. ¿No quieres saber qué días?
Zorra: Ah, ¿no puede ser cuando yo quiera?
NdS: No, yo llevo esperando dos meses el INSTRUMENTO, tengo todas las muestras listas y no lo puedes usar cuando quieras. Me viene bien que lo uses el miércoles y el jueves por la tarde.
Zorra: Vale, OK.

Día 2.
Zorra: He hablado con la Jefa y parece ser que las medidas que necesito hacer van a durar más tiempo que dos tardes.
NdS: ¿Qué quieres hacer exactamente?
Zorra: (rollo científico).
NdS: Efectivamente necesitas tres días enteros y programar el INSTRUMENTO para que funcione también por la noche.
Zorra: Pues eso, que necesito tres días.
NdS (con mucho valor, está empezando a saber decir que no): Ese no es mi problema. Los fines de semana están libres y los usamos cuando algo corre prisa.
Zorra: ¿Quién viene aquí los fines de semana?
NdS: Prácticamente todo el mundo.
Zorra: Ah. Bueno voy a hablar con la Jefa.

Día 2 (2ª parte). Esta conversación se llevó acabo en el INSTRUMENTO, que está al lado de otro instrumento que usa otra chica y que estaba allí en aquel momento.
Jefa: Hola Niño.
NdS (viéndolas venir): Hola.
Jefa: En septiembre me voy a Roma a un congreso.
NdS: Ya (y no me llevas, hiija de puta).
Jefa: Y quiero llevar algunos resultados de la Niña de la Secta (aka Zorra).
NdS: Muy bien. Seguramente tendrás mucho material, porque lleva trabajando con ese sistema un año.
Jefa: ¿Un año? ¿Tanto? Pues no, en realidad no hay casi nada. Y por eso te queríamos pedir el favor de que le dieras unos días del INSTRUMENTO para que haga unas medidas.
NdS: Llevo dos meses esperando para usarlo y no voy a dar ningún día gratis a nadie, porque la última vez que reservé dos semanas le tuve que dar dos días a Luisito, que se convirtieron en tres y luego me tocó correr a mí.
Jefa: Ya, ya... bueno, vamos a ver el calendario. Mira, Niña de la Secta, después de Niño del Sur Luisito tiene unos días, igual podemos hablar con él.
Zorra: Es que la semana que viene me voy de vacaciones.
Jefa: Igual las puedes posponer.
Zorra: Me voy a Canadá cinco semanas con mi novio y ya tengo los billetes.
(yo me quedé de piedra)
Jefa: Ah, claro. Bueno, pero esto es urgente. Igual entre las dos tardes que te da Niño y el fin de semana lo puedes hacer.
Zorra: Es que quiero usar el fin de semana para ir de compras antes de irme de viaje.
(aquí me quedé muerto, miré a la chica del otro instrumento y ella se estaba descojonando, pero la risa se nos transformó en asombro)
Jefa: Claro, normal. De compras. Niño, ¿y por qué no le das los días de semana a ella y vienes tú el fin de semana?
NdS: Yo no soy el que tiene prisa, yo no voy a venir un fin de semana porque ella no sepa organizarse y no reserve el INSTRUMENTO como hace todo el mundo.
Jefa: ¿Y qué podemos hacer?
NdS: No lo sé. Yo tengo mis dos semanas reservadas y las necesito.
Jefa: ¿Te importaría cambiarle los días a ella?
NdS: Ella sólo ha reservado una semana, que es precisamente la única semana del año en que me cojo vacaciones, así que no me puedo cambiar ningún día con ella.
Jefa: ¿Y no puedes cambiar tus vacaciones?
NdS: Yo también he comprado unos billetes de avión, que cambiaría si alguien me paga la diferencia.
Zorra: A lo mejor alguien te puede dar esos tres días y yo se los doy a esa persona.
NdS: Si me viene bien la fecha, no hay problema.
Jefa: Pues vamos a hacer eso.

Al final encontraron a alguien con quien cambiar los días y todo ha quedado bien. Lo que me indigna es:
1. Que hay una persona que puede usar el INSTRUMENTO cuando le dé la gana y le venga bien pero el resto estamos esperando semanas para usarlo y nuestras vidas giran en torno a ello, como programarnos las vacaciones, por ejemplo.
2. Que mi jefa se piense que soy tan pringado que voy a aceptar trabajar un fin de semana para que la que tiene prisa se vaya de compras.
3. Que mi jefa se piense que soy tan pringado que voy a cambiar mi semana de vacaciones y que ella se tire cinco semanas en Canadá.

Cuando acabamos la conversación yo estaba enfadadísimo, me hervía la sangre. Pero pensé, igual es que es menos de lo que yo me pensaba y lo estoy magnificando. Así que decidí hablar con la otra chica que había en la sala y le pregunté si lo que había pasado era taly como lo veía. Ella me contestó que fue peor y que era patético y enfermizo el favoritismo de la Jefa hacia la Niña de la Secta. A raíz de esto, ha empezado a surgir un sentimiento de ira generalizado contra la Niña de la Secta. La gente está contando historias similares, tales como que la Jefa pasa a recogerla por las mañanas en coche, para que no tenga que venir en autobús, que las labores que la Niña de la Secta tiene asignadas las hace la Jefa (como ir hacer la mezcla de jabón y otras sustancias para limpiar el material) y que de vez en cuando quedan a comer o cenar y que la Jefa siempre paga. Además, la Jefa no tiene reparos en decir en viva voz y delante de todos que la Niña de la Secta es la mejor de todos, la más lista, la más trabajadora y la que más sabe, cuando en realidad es una vaga que lleva un año tocándose las tetas, no tiene ni idea de nada y se apropia de las ideas y resultados de otros. El caso es que sabemos con certeza que no están liadas, aunque parezca lo contrario.

Y hasta aquí. En el próximo episodio haré una actualización de personajes, que hay gente nueva por aquí y hablaremos un poco del gimnasio y las clases de anaeróbic (sic).

¡Sed malos!
 
De vuelta.
Hola gente.

Me gustaría disculparme con todos vosotros ya que no he dado señales de vida en un montón de meses. Creo recordar, que dejamos la histora en que lo había dejado con mi Churri y que hacía un frío que se congelaban las pestañas (y no es una expresión). Supongo que imaginaréis que no he escrito porque, básicamente, no estaba de humor. Las razones por las que inicié el blog eran, principalmente, que tenía algo que decir y que me apetecía decirlo de una manera alegre y divertida. Con las cosas que me han estado pasando últimamente, ese punto de vista optimista y alegre que siempre me ha caracterizado (los que me conocen en persona saben que soy así) simplemente desapareció. Además, nunca me ha gustado hablar de cosas tristes y tampoco iba a hacerlo en el blog. Pero bueno, el caso es que las cosas han vuelto a estar un poco como antes y alguien ha preguntado por mí y me ha apetecido volver a escribir en el blog.

Primero vamos a contextualizarnos un poco. He vuelto con mi Churri. Las cosas no son como antes, la distancia y esta separación ha hecho mella en la relación, pero hemos decidido volver a intentarlo. Sus razones (seguramente oscuras y tenebrosas) no las termino de entender, pero las mías son básicamente en que una relación no se puede evaluar estando en la distancia, ya que todo está desvirtuado y a lo mejor las cosas no son tan malas como uno las está viendo. Así que vuelvo a ser un hombre comprometido.

En el piso, sigo compartiendo con Claudia. Hemos tenido nuestros más y nuestros menos, sobre todo porque no me he sentido apoyado para nada tras mi ruptura. Ha cumplido treinta hace poco y estaba en plena crisis y sólo se veía a sí misma. Yo entiendo que lo de la crisis de los treinta en una chica soltera y que vive en el extranjero tiene que ser traumático, pero nos podríamos haber apoyado el uno en el otro si los dos estábamos mal. Sin embargo, ella demandaba de mí mucho más de lo que yo podía dar y yo he sentido que ella no me daba nada de lo que yo necesitaba. Ahora estamos bien, nos llevamos bien, pero la relación no es tan cercana como antes.

Mi amigo Paco se va a España. Ha conseguido un trabajo en Tarragona y su novia (que estaba trabajando en USA) lo ha conseguido en Barcelona. Así que para allá que se van. Básicamente, me muero de envidia. Pero tenemos repuesto. He conocida a una chica que le vamos a llamar Vruja (sic), que es muy maja (a pesar del pseudónimo).

Como sabéis, toco en una banda de música. Algunos músicos han empezado a liarse entre sí y la mitad no se hablan por celos y envididas sentimentales. Lo peor, es que afecta sobre todo a la gente con la que tenía más contacto y ahora no se pueden ni ver. Sigo yendo, porque me lo paso bien tocando, pero ya no es lo mismo y casi nunca me quedo mucho tiempo después de los ensayos.

Y en el trabajo pasé una mala temporada. Como muchos sabéis y la mayoría imagináis, no estoy trabajando en una compañía. Trabajo en una universidad como investigador postdoctoral. Coincidiendo con mi ruptura, mis experimentos empezaron a salir todo mal, con lo que me iba mal en lo sentimental y en lo profesional (y encima hacía mal tiempo), con lo que no estaba motivado y trabajaba poco, por lo que salían menos cosas todavía. De repente, después de Semana Santa empezaron a salir bien los experimentos, todos a la vez y me vi sumido en una vorágine de datos científicos y proyectos a medias que tenía que procesar, terminar y escribir. Ahora estoy trabajando hasta los fines de semana, porque la semana no da de sí, ni trabajando 14 horas diarias (con una pausa de dos horas para ir al gym).

Y de viajes, he estado en Viena y en Praga. Viena me gustó más, porque no es tan cara como yo pensaba. Ahora, no hay músicos tocando por las calles, tal y como yo me imaginaba. En Praga, la cerveza es muy buena y barata, la comida es muy barata pero horrible (como los hoteles) y la gente es muy tacaña... pero la ciudad es bonita. A parte, me voy de viaje a los fiordos y glaciares noruegos este verano (Bergen, Ålesund, Flåm, Nigardsbreen y Geiranger). Me los voy a hacer en autobús, con mi Churri, un poco en plan "tiraos", pero seguro que me lo voy a pasar muy bien, aunque ya sé que me va a llover mucho.

De visitas, resulta que dos parejas amigas españolas han estado por aquí, ya que vinieron a pasar frío de viaje de novios. Se hicieron un viaje organizado y paraban un día en mi ciudad. Fue chachi ver gente amiga y eso me dio mucho ánimo, aunque no vinieran a verme a mí. Y mis padres llegan en dos semanas con mi hermano (que trabaja en Alemania) y mi cuñada (que le han dado plaza en un máster en Polonia).

Y ya está. En cuanto pueda... bueno, en cuanto me apetezca os haré un post sobre Vruja, para que sepáis más de ella y os iré actualizando las historias personales de cada uno del blog, que como ha pasado mucho tiempo, también han pasado muchas cosas.

Nos vemos por aquí.