Sobre la muerte.
Hoy he dado cuenta de lo poquísimo que escribo en el blog.
Cuando llegué aquí me di cuenta de que el horario y el estilo de vida norteña era mucho más relajado que allá abajo en el sur, por eso pensé que tendría tiempo para dedicarme a estos menesteres del "interné". Sin embargo, no contaba yo con que iba a estar tan liado con cosas de papeleo, búsqueda de alojamiento, búsqueda de un cajero automático o la búsqueda de un supermercado donde aceptaran mi tarjeta sureña. Sin embargo, yo sigo en mi empeño en tener un blog y escribir siempre que pueda.
Me he dado cuenta de que en el trabajo soy como una p**a, con todo el respeto a este gremio. Mi becario me mata a preguntas, como ya he comentado en un post anterior. Los becarios y subordinados de los demás también, porque soy muy agradable y parece ser que sé de todo. Las pobres piltrafillas no saben que lo que pasa es que sus jefes pasan tres kilos de perder el tiempo con ellos. Cada vez que mi jefa tiene una "idea" nueva, me consulta a mí, para ver qué podemos hacer. Idea va entre comillas porque ella lo llama así, mientras que yo lo denominaría, "vaya marrón del quince". No es que yo sea un genio, lo que pasa es que aquí la gente va totalmente a su bola y pasa de tener más comeduras de cabeza. Aunque he de decir, para no faltar a la verdad, que todos me tratan bastante bien. Excepto Marina, de Carolina&Marina, las chicas de mi oficina, que creo que me tiene un poco de tirria.
A lo mejor algunos os preguntaréis porque les pongo nombres españoles a la gente de aquí. En parte es porque prefiero mantener algo de anonimato y en parte porque aquí la gente tiene nombre de perro. He conocido a un Ulf, dos Odd y una Aushra. Se los podéis poner a vuestras mascotas si veis que os gusta alguno, no creo que nadie por aquí se ofenda.
Hoy es Halloween. Bueno, hoy no es, pero se celebra hoy porque el Día de Todos los Santos (o los Muertos, como se dice en mi tierra sureña) aquí no es festivo. Así que cuando he salido hoy de compras me he encontrado una pequeña jauría de niños norteños disfrazados y blasfemando en su lengua. Supongo que querrían caramelos, pero es que no llevaba nada. Me he acordado, por tanto, de "Volver", la peli de Almodóvar que empieza con un montón de mujeres sacando brillo a las tumbas y panteones de su familia. Supongo que hoy habrá ido mi madre a hacer lo propio. Recuerdo cuando yo iba con mi abuela. Era muy pequeño y me daba mucho miedo ir al cementerio. El resultado es que me ponía nervioso y no paraba de hacer preguntas.
Niño del Sur: ¿Ese quién es?
Abuela: Mi padre.
Niño del Sur: ¿Y esa?
Abuela: Mi madre.
Niño del Sur: Ah, ¿y están muertos?
Abuela: ... ... no... los metí ahí dentro porque hacían muchas preguntas.
Mi abuela siempre ha tenido un sentido del humor algo especial. El caso es que yo me reía mucho con ella. Y con su humor negro aprendí a comprender que la gente se muere y no pasa nada. La puedes recordar y siempre vienen con los recuerdos más felices.
Bueno, os dejo antes de ponerme trascendental y seguir hablando de la muerte y otros menesteres. Ha sido sólo que me he acordado de esa historia y me ha hecho gracia. ¿A vosotr@s os daba miedo ir al cementerio?
Cuando llegué aquí me di cuenta de que el horario y el estilo de vida norteña era mucho más relajado que allá abajo en el sur, por eso pensé que tendría tiempo para dedicarme a estos menesteres del "interné". Sin embargo, no contaba yo con que iba a estar tan liado con cosas de papeleo, búsqueda de alojamiento, búsqueda de un cajero automático o la búsqueda de un supermercado donde aceptaran mi tarjeta sureña. Sin embargo, yo sigo en mi empeño en tener un blog y escribir siempre que pueda.
Me he dado cuenta de que en el trabajo soy como una p**a, con todo el respeto a este gremio. Mi becario me mata a preguntas, como ya he comentado en un post anterior. Los becarios y subordinados de los demás también, porque soy muy agradable y parece ser que sé de todo. Las pobres piltrafillas no saben que lo que pasa es que sus jefes pasan tres kilos de perder el tiempo con ellos. Cada vez que mi jefa tiene una "idea" nueva, me consulta a mí, para ver qué podemos hacer. Idea va entre comillas porque ella lo llama así, mientras que yo lo denominaría, "vaya marrón del quince". No es que yo sea un genio, lo que pasa es que aquí la gente va totalmente a su bola y pasa de tener más comeduras de cabeza. Aunque he de decir, para no faltar a la verdad, que todos me tratan bastante bien. Excepto Marina, de Carolina&Marina, las chicas de mi oficina, que creo que me tiene un poco de tirria.
A lo mejor algunos os preguntaréis porque les pongo nombres españoles a la gente de aquí. En parte es porque prefiero mantener algo de anonimato y en parte porque aquí la gente tiene nombre de perro. He conocido a un Ulf, dos Odd y una Aushra. Se los podéis poner a vuestras mascotas si veis que os gusta alguno, no creo que nadie por aquí se ofenda.
Hoy es Halloween. Bueno, hoy no es, pero se celebra hoy porque el Día de Todos los Santos (o los Muertos, como se dice en mi tierra sureña) aquí no es festivo. Así que cuando he salido hoy de compras me he encontrado una pequeña jauría de niños norteños disfrazados y blasfemando en su lengua. Supongo que querrían caramelos, pero es que no llevaba nada. Me he acordado, por tanto, de "Volver", la peli de Almodóvar que empieza con un montón de mujeres sacando brillo a las tumbas y panteones de su familia. Supongo que hoy habrá ido mi madre a hacer lo propio. Recuerdo cuando yo iba con mi abuela. Era muy pequeño y me daba mucho miedo ir al cementerio. El resultado es que me ponía nervioso y no paraba de hacer preguntas.
Niño del Sur: ¿Ese quién es?
Abuela: Mi padre.
Niño del Sur: ¿Y esa?
Abuela: Mi madre.
Niño del Sur: Ah, ¿y están muertos?
Abuela: ... ... no... los metí ahí dentro porque hacían muchas preguntas.
Mi abuela siempre ha tenido un sentido del humor algo especial. El caso es que yo me reía mucho con ella. Y con su humor negro aprendí a comprender que la gente se muere y no pasa nada. La puedes recordar y siempre vienen con los recuerdos más felices.
Bueno, os dejo antes de ponerme trascendental y seguir hablando de la muerte y otros menesteres. Ha sido sólo que me he acordado de esa historia y me ha hecho gracia. ¿A vosotr@s os daba miedo ir al cementerio?
Comentario:
Weno a mi el nombre norteño que más me pone es Odin, asi como un Dios del Báltico y pienso que seria un desperdicio ponerle ese nombre a un perro cuando un buen macho podía llevar ese nombre
Comentario:
La respuesta de tu abuela mola mil.
Yo al cementerio he ido pocas veces y aqui, en el norte del sur, pues no semos mucho de ir a limpiar tumbas.
Cosetas.
Yo al cementerio he ido pocas veces y aqui, en el norte del sur, pues no semos mucho de ir a limpiar tumbas.
Cosetas.
Comentario:
Yo sólo he ido dos veces al cementerio y ha sido para llevar a mi abuela y ayudarla a limpiar las tumbas de mis bisabuelos. pero ya era mayorcito.
Pero con 20 años se murió mi mejor amigo y aun no he sido capaz de acercarme a la tumba para despedirme de él. Supongo q es una deuda q tengo pendiente
Me encanta el humor de tu abuela!!!
Pero con 20 años se murió mi mejor amigo y aun no he sido capaz de acercarme a la tumba para despedirme de él. Supongo q es una deuda q tengo pendiente
Me encanta el humor de tu abuela!!!