Niño del Sur en ciudad del Norte
Pues esta es la simple historia de un chico sureño en una lejana ciudad norteña.
Sindicación
 
Finde positivo.

Pues el viernes me fui a cenar a casa de Chávez y luego a tomarnos una copichuela por ahí. En el camino al bar nos encontramos una alegre parejilla fornicando tras un contenedor. Me recordaron a la pareja de erizos que vi hace un mes. Y allí estaba ese rubiaken dándole a la rubiákena todo lo suyo, con sus jadeos y su todo. Ahora, quedaban un poco cutres los pantalones en los tobillos y los slip verdes en las rodillas. Ver para creer.

Fuimos al único bar de ambiente en el que no hacía falta hacer cola para entrar. Aquí, como en mi amada tierra sureña, en verano los únicos bares que están hasta reventar aunque sea verano y la gente se haya ido de vacaciones, son los de ambiente. Una vez allí Chávez se enamoró de un camarero que si bien podía ser el protagonista principal de cualquier película de Bel Ami, perdió todo su encanto, belleza y poderío cuando lo vimos con las chanclas y los calcetines. Ni siquiera los guapos pueden hacer eso y menos para trabajar en un bar de ambiente. No y no.

Luego nos pusimos a ver a unos chicos a jugar al billar. Había uno que jugaba particularmente bien y que me miraba con ojitos de cordero degollado, ponía su cerveza cerca de mí y me sonreía cada vez que se acercaba a darle un trago. Cuando vio que las sonrisitas no eran correspondidas hasta se rebotó y todo, pero qué le va a hacer uno si está comprometido.

A la mañana siguiente me despertó Claudia para decirme que no iba a ir al gimnasio. Después de maldecir a las líneas telefónicas con llamadas interurbanas gratuitas, me vestí y yo sí fui a clase de anaeróbic. La misma coreografía que las últimas cuatro veces, lo que quiere decir que ya me la sé y ME ABURRO. Ya sé hacer el giro-patada, el mambo con vuelta-cross luego giro y el salto con tírate al suelo, levanta la pierna y levántate con un movimiento sexy-sexy para continuar con cuatro giros.

Tras ello, vino Claudia a mi edificio a rastrear cosas abandonadas de mi sótano para llevar a nuestra nueva casa. Os recuerdo que he sacado de allí dos microondas (uno para mí y otro para Paco) y una silla. Pues hemos obtenido un escritorio, otra silla, una cestilla de mimbre, unos esquíes, una cama plegable y alguna cosilla más. Los armarios que había es que no nos han gustado, bueno uno sí, pero era demasiado grande. Lo cargamos todo a su coche, junto con algunas cosas mías que no me hacen falta y nos fuimos a la nueva casa, con lo que se da por inaugurada esta mudanza. Ella se va a España todo el mes de julio, así que yo estaré yendo a llevar cosas, montando el escritorio, contratando el internet, etc. Tras desempaquetar algún bulto, mover el sofá, poner una nueva disposición del salón, cambiar los radiadores de sitio y alguna cosilla más, decidimos ir a IKEA a comprar una cajonera, una tabla de la plancha y un tenderete. Además, vimos alguna cama que nos puede molar, pero eso ya se verá cuando ella vuelva de sus vacaciones. Ah, bueno, para llegar a IKEA fue un show de los gordos. No lo encontrábamos, a pesar de estar siguiendo las directrices de la página web, así que decidimos dar la vuelta, ir al centro y esperar en la parada al bus de IKEA y seguirlo. Después nos volvimos a perder a la vuelta y nos percatamos de que esta ciudad está muy mal hecha. No había manera de salir del centro. En nuestra defensa diré que las dos vías principales están cortadas por obras.

Una vez que llegamos a nuestra casa con jardín conocimos a Brit (no Bree) que es una de nuestra vecinas. El papaíto sexy de la casa de al lado estaba lavando el coche y había media docena de niños jugando en una cama elástica en el jardín de enfrente. Dejamos las cosas, contamos los audis que habían aparcados en la calle y volvimos a nuestros respectivos cutrepisos.

Y finalmente (qué post más largo me ha salido) hoy he quedado con los de la banda a ver las tres pelis de Indiana Jones en DVD, comer pizza, patatas fritas y beber cocacola. Después algunos de ellos se han ido a ver la nueva peli del Dr Jones al cine, pero yo me he vuelto a casita, que estaba cansadete.

Y ya. Bueno, no, para acabar (ahora sí de verdad) una votación. ¿Qué es lo más raro que me ha pasado este finde?
1. Ver a una pareja follando en en pleno centro de la ciudad.
2. Coger muebles abandonados del sótano.
3. Perseguir al autobús de IKEA.
Por favor, voten.
 
Comentario:
Bueno, para mí lo más raro también fue lo de ver a la pareja en todo lo suyo en plena calle, como dicen Yulian y Quijote.

Meg, he estado viendo fotos Canomori y ha sido genial, voy a querer ver vídeos cuando vaya para allá.
 
Comentario:
A mi ya eso de ver guiris en chanclas con calcetines no me sorprende.

Lo de ver a la pareja de norteños con su tiki-taka entre contenedores de basura es bastante bizarro, con lo recatada que es esa gente, no me pensaba yo que lo hacían en lugares tan públicos
 
Comentario:
Lo de perseguir al bus del Ikea.

Una cosita, salieron algunas de tus fotos como finalistas de la categoría de Entonno, la serie "Adorno mi casa".

Este año recibimos más de 400 fotos, sólo vimos las 25 mejores de cada categoría.

Por supuesto, tienes un regalito.
 
Comentario:
Ah, bueno, si os parece raro podéis votar el Bel Ami en chanclas, pero es que yo no lo veo tan raro, aquí casi todo el mundo va asíN.
 
Comentario:
Yo voto por la pareja follando, pq esos eran los erizos q se han transformado en humanos con la luna llena y eso sí es raro!!
Claro q el Bel Ami con calcetines tb
 
Comentario:
y voto por el Modelo en chanclas, claro que ver a un Belami de esa guisa sí que no pasa a diario!
 
Comentario:
es que chanclas y calcetines ya se sabe...
No