Niño del Sur en ciudad del Norte
Pues esta es la simple historia de un chico sureño en una lejana ciudad norteña.
Sindicación
 
Yo ya no estoy para estos trotes, pero sigo trotando.
Pues sí, aquí uno que se acerca a la treintena nota como los fines de semana empiezan a ser para descansar y no para irse de fiesta.

Todo empezó el jueves. Sin duda, el jueves es el mejor día de la semana, porque es cuando hago más cosas. Este jueves pasado salí a las cinco del trabajo (es el único día que trabajo menos de nueve horas) y quedé con Chávez. Nos fuimos juntos a clase de aeróbic, porque le comenté que los jueves a las cinco y media la clase es superchula... y el monitor está que te mueres de bueno (además, de que es monitor de aeróbic por diversión ya que tiene un doctorado en física y trabaja como programador en una empresa). Con ese CV pues Chávez quería verlo. Bueno, lo vio, le habló y ya lo tiene agregado en Facebook. Tras la clase yo me pasé por una panadería cerca del gym donde tienen una especie de pastel de carne, pero lo puedes pedir relleno de mil cosas (atún con pimientos, patatas con espinacas, pollo con cebolla, etc.). Tras esa deliciosa cena de take-away me fui a ensayar con la banda, que me lo paso muy bien y después todos juntitos unas cervecitas hasta las mil de la mañana.

Claro, yo el viernes en el trabajo como que no estaba. Por la noche Claudia y yo fuimos a cenar a casa de unos amigos. Él es italiano y nos hizo un risotto que te mueres. Después fumamos con su pipa de agua y criticamos a los norteños. Tras lo cual yo me fui de cervezas otra vez con los de la banda a un bar. Uno se puso borrachísimo y ,entre una cosa y otra, perdimos todos el último tranvía (o metro) a nuestros hogares. Como el recinto de ensayo estaba cerca decidimos irnos para allá (cuando está borracho hace cosas así de raras). Mientras la gente en coma etílico descansaba, el clarinetista y yo estuvimos tocando el piano y haciéndonos confidencias hasta las cuatro de la mañana. Hora a la cual decidimos tirarnos en algún sofá a dormir la mona.

El sábado, nos levantamos todos a las mil, con dolor de espalda, y nos desayunamos (a la una) unas tostadas con nocilla. Otro rato de charla, messenger con el Churri y luego me fui a mi casa, me duché y... las seis. Me fui al centro a cenar con Marina y unos amigos para despedirla. Se va a su país de origen una temporada, harta del frío la nieve y los norteños. Tras la cena me llama Chávez, que un amigo suyo de Londres ha venido a verle, que es superaburrido y que los acompañe a una fiesta gay que se organiza en el centro. Pues yo que voy. La fiesta pues aburrida. La gente rara, muy rara y muy solitaria. Parecía que ninguno de los trescientos mariquitas de la discoteca se lo estaba pasando bien. Y el londinense, de pie con una cerveza durante horas sin decir nada. Se hicieron las cuatro de la mañana... que luego fueron las tres. Llegué a casa a las cuatro reales (que antes eran las cinco) y me acosté.

El domingo me fui con Claudia a pasear por el centro porque hacía sol. Nos encontramos con Chávez y el aburrido y me rogó que por favor fuéramos con ellos. Comimos en un italiano, una vuelta por el centro, Claudia se fue a casa, el aburrido de vuelta a su isla y yo me fui con Chávez a ver una peli a su casa "La vida secreta de las palabras", una peli que está muy bien pero que es muy lenta. Chávez se durmió. Después estuvimos un rato por internet y fue cuando consiguió agregar al monitor macizorro de aeróbic. Por cierto, en su profile pone que está interesado en las mujeres, pero no nos lo creemos. Para descubrir si sí o si no, Chávez va a organizar una fiesta "mixta" y lo va a invitar. Ahora, no sabe de dónde va a sacar mujeres para la fiesta.

Yo luego me fui a casa y llegué derrengado. Entre dormir poco, que una noche dormí malamente en un sofá y que me han cambiado la hora y anochece a las cinco, mi cuerpo no está para estos trotes, pero como dice el título... yo sigo trotando.
 
Comentario:
Ains, nene, que vida mas movidita mas interesante y mas guay.

La mia ahora mismo va de casa al despacho, del despacho al hospital y del hospital a casa (tengo a la abu pachucha pachucha...).
 
Comentario:
Los blogs de chueca.com son maléficos. Como Soraya.
 
Comentario:
Mira, como la trotona de Pontevedra.
 
Comentario:
Mira, como la trotona de Pontevedra.
No