Poca inspiración.
Pues eso, que tengo poca inspiración debido a:
- echo más horas que un tonto en el trabajo.
- estoy salídisimo y sólo tengo pensamientos impuros.
- vivo en el quinto capullo y el viaje en tren lo paso durmiendo (o desnudando mentalmente al que se me siente cerca).
- el poco tiempo libre que me queda, lo paso buscando un nuevo piso más cerca del curro.
Lo cual me lleva a que hoy he visto la reconversión de un sótano en apartamento de lujo. Era un cuchitril en toda regla, pero lleno de comodidades. A veces me sorprende ver cómo estos norteños cogen un rinconcito con cuatro paredes, lo llenan de "loúltimo" y lo llaman hogar. La verdad es que estaba muy chulo, pero me he dado cuenta de que era imposible tener el sofá-cama abierto y las dos maletas en el salón-comedor-cocina-habitación. Eso y el hecho de que la ventana había que buscarla con lupa me han hecho desistir de pagar casi 800 euros más gastos por la mitad de un sótano.
Ains, qué mal. Seguiré con el cercanías. Espero que no se ponga la cosa como en Barcelona.
- echo más horas que un tonto en el trabajo.
- estoy salídisimo y sólo tengo pensamientos impuros.
- vivo en el quinto capullo y el viaje en tren lo paso durmiendo (o desnudando mentalmente al que se me siente cerca).
- el poco tiempo libre que me queda, lo paso buscando un nuevo piso más cerca del curro.
Lo cual me lleva a que hoy he visto la reconversión de un sótano en apartamento de lujo. Era un cuchitril en toda regla, pero lleno de comodidades. A veces me sorprende ver cómo estos norteños cogen un rinconcito con cuatro paredes, lo llenan de "loúltimo" y lo llaman hogar. La verdad es que estaba muy chulo, pero me he dado cuenta de que era imposible tener el sofá-cama abierto y las dos maletas en el salón-comedor-cocina-habitación. Eso y el hecho de que la ventana había que buscarla con lupa me han hecho desistir de pagar casi 800 euros más gastos por la mitad de un sótano.
Ains, qué mal. Seguiré con el cercanías. Espero que no se ponga la cosa como en Barcelona.
Comentario:
El emporio Ikea ha hecho mucho daño en la sociedad occidental. Con cuatro perras te montan un piso a la última, que vale lo mismo que sus muebles: cuatro perras. ¡Vaya que sí!.