Los ciclos de la vida.
Una de las cosas que yo siempre le digo a todo el mundo es que la vida es cíclica. Cuando se habla de todo lo que han conseguido los homosexuales, las mujeres, los negros y otros sectores de la sociedad tracidionalmente oprimidos siempre pienso que dentro de cien años a ver cómo está la cosa. Mucha gente habla de la libertad sexual que hay ahora, es decir, los mojigatos se quejan de que ahora se folla mucho sin acordarse de las Bacanales romanas. La historia se repite siempre. Tras el genocidio armenio de la I Guerra Mundial se realizó el judío en la II, más que nada porque ya nadie se acordaba de que casi un millón de armenios habían sido sistemáticamente asesinados y obligados a abandonar Turquía. Esto demuestra la poca memoria histórica que tenemos. Y ahora pensaréis que voy a hablar de la polémica ley de nuestra amada tierra sureña. Pues no.
Cuando era joven y lozano dos amigos míos (cuando los dos eran mis amigos) se fueron a Madrid en viaje sorpresa y relámpago. En aquella época yo tenía una compañera de piso que bebía los vientos por uno de ellos y ante los rumores de homosexualidad y homosentimentalidad del chico ella se encabronaba, básicamente. Pero claro, cuando los dos chavales cogieron el coche y se fueron juntos porque sí, ahí se cogió un ataque de cuernos (sin mucha base en aquel momento, pero totalmente justificado a posteriori). El caso es que se pasó todo el domingo diciendo cosas como "habrán llegado ya" y tal. Les mandé un sms y me dijeron que habían llegado y ella pensó que lo mejor sería ir a su piso (los chicos vivían juntos) a cenar y que nos contaran el viaje. Yo, pues dije que sí, porque me apunto a un bombardeo y porque tenía curiosidad. Cenamos, hablamos y nos dormimos en los sofás. En mitad de la noche oí extraños sonidos, como de lenguas entrelazándose, en plan dos vacas liándose, vamos. Eran el susodicho y la susodicha. Los susodichos estaban liándose sin tener en consideración que estaba yo en un sofá y el otro chaval en el otro. Aquello marcó un antes y un después en el grupo y la cosa se complicó mucho, muchísimo. Bueno, en realidad ya venía un poco complicado de antes.
Bueno, ayer fui a ensayar con la banda. Había cantidad de gente nueva y nos lo pasamos muy bien, porque la gente nueva no se entera de nada y no para de meter moros (no es racismo, es jerga musical). Como éramos muchos luego tuvimos un botelleo supermajo. Yo empecé con una sidra para acabar con tres cubatas. La gente se iba yendo, pero a la una de la madrugada quedamos tres chicos, una chica y varios sofás. Y sí, la historia se repite. Demasiado parecida aunque con algún compenente diferente. En este caso no hay rumores de homosexualidad por parte del sector masculino, pero se repite la presencia de una relación tormentosa que está en paréntesis por parte de la sección femenina (pero no la de Primo de Rivera). Y mi opinión es que se va a liar parda. Lo veo venir.
Cuando era joven y lozano dos amigos míos (cuando los dos eran mis amigos) se fueron a Madrid en viaje sorpresa y relámpago. En aquella época yo tenía una compañera de piso que bebía los vientos por uno de ellos y ante los rumores de homosexualidad y homosentimentalidad del chico ella se encabronaba, básicamente. Pero claro, cuando los dos chavales cogieron el coche y se fueron juntos porque sí, ahí se cogió un ataque de cuernos (sin mucha base en aquel momento, pero totalmente justificado a posteriori). El caso es que se pasó todo el domingo diciendo cosas como "habrán llegado ya" y tal. Les mandé un sms y me dijeron que habían llegado y ella pensó que lo mejor sería ir a su piso (los chicos vivían juntos) a cenar y que nos contaran el viaje. Yo, pues dije que sí, porque me apunto a un bombardeo y porque tenía curiosidad. Cenamos, hablamos y nos dormimos en los sofás. En mitad de la noche oí extraños sonidos, como de lenguas entrelazándose, en plan dos vacas liándose, vamos. Eran el susodicho y la susodicha. Los susodichos estaban liándose sin tener en consideración que estaba yo en un sofá y el otro chaval en el otro. Aquello marcó un antes y un después en el grupo y la cosa se complicó mucho, muchísimo. Bueno, en realidad ya venía un poco complicado de antes.
Bueno, ayer fui a ensayar con la banda. Había cantidad de gente nueva y nos lo pasamos muy bien, porque la gente nueva no se entera de nada y no para de meter moros (no es racismo, es jerga musical). Como éramos muchos luego tuvimos un botelleo supermajo. Yo empecé con una sidra para acabar con tres cubatas. La gente se iba yendo, pero a la una de la madrugada quedamos tres chicos, una chica y varios sofás. Y sí, la historia se repite. Demasiado parecida aunque con algún compenente diferente. En este caso no hay rumores de homosexualidad por parte del sector masculino, pero se repite la presencia de una relación tormentosa que está en paréntesis por parte de la sección femenina (pero no la de Primo de Rivera). Y mi opinión es que se va a liar parda. Lo veo venir.
Comentario:
Uno del sofá: en aquel sofá no pasó casi nada, pero lo suficiente para que la susodicha se escondiera bajo un cojín y dijera "no levanto la cabeza hasta que esos dos no se vayan", que lo oí con estas orejitas.
Nils: lo de la abstinencia no se lleva tan mal una vez que te acostumbras. Además, ya me queda poco para volver a casa por Navidad.
Meg: estoy de acuerdo, a veces asusta cómo caemos contínuamente al tropezar con la puta misma piedra. Pero es que somos asíN.
Nils: lo de la abstinencia no se lleva tan mal una vez que te acostumbras. Además, ya me queda poco para volver a casa por Navidad.
Meg: estoy de acuerdo, a veces asusta cómo caemos contínuamente al tropezar con la puta misma piedra. Pero es que somos asíN.
Comentario:
Que digo yo que total, en aquél sofá no pasó ná. Y que ahora que me acuerdo, qué horror clavarse todos aquellos muelles :S
Comentario:
tanto sexo nubla la vista y tú encima viéndolo pasar y sin poder catar, qué mal!
Comentario:
Muy buen post. Muy buena observacion sobre lo ciclica que es la vida. Hay momentos en los que dices: esto ya lo he vivido.
Y, a veces, asusta.
Y, a veces, asusta.