Curso de norteño.
Ayer me llegó un correo de información sobre un curso de norteño que da mi empresa para empleados extranjeros. Es para diez personas, una clase a la semana de tres horas que se incluye dentro del horario laboral. Cuesta 312 euros (al cambio de hoy), pero te lo paga la empresa. Lo que no entiendo es porqué nos dicen lo que cuesta, pero nos lo pagan, pero bueno, esto es así. Sólo necesito el permiso de mi jefa, que me pareció lo más fácil.
Tuvimos una conversación absurda sobre que no necesito aprender el idioma de aquí, que todo el mundo habla inglés. Accedió cuando le dije que si no podía hacer el curso, ella debería ofrecerse voluntaria a traducirme las cartas del banco, de la policía, los correos del servicio de personal y demás historias. Hasta ahora me han ayudado los de la oficina. Tengo que decir que Luisito ahí se ha portado bastante bien.
Bueno, pues es oficial. El mes que viene empiezo el curso de norteño. Así podré pelearme con los dependientes de las tiendas de recuerdos en varios idiomas.
Tuvimos una conversación absurda sobre que no necesito aprender el idioma de aquí, que todo el mundo habla inglés. Accedió cuando le dije que si no podía hacer el curso, ella debería ofrecerse voluntaria a traducirme las cartas del banco, de la policía, los correos del servicio de personal y demás historias. Hasta ahora me han ayudado los de la oficina. Tengo que decir que Luisito ahí se ha portado bastante bien.
Bueno, pues es oficial. El mes que viene empiezo el curso de norteño. Así podré pelearme con los dependientes de las tiendas de recuerdos en varios idiomas.