Resumen vacaional
Pues las vacaciones, como diría Pei, han sido muy cuquis. Mucho churri, mucha familia y mucha comida. También he quedado con muchos amigos y me he dado cuenta de que al margen de los funcionarios los demás no viven, sino que sobreviven, como yo hacía antes. Los salarios para los jóvenes y jóvenas en España son una caca de la vaca y lo seguirán siendo a menos que Zapatitos haga algo (porque si hay que esperar que "el alternativo" haga algo vamos listos).
Cuando llegué mi madre se pegó una jartá a llorar. Volé en un avión en el que había dos españoles, uno y yo. La recepción en el miniaeropuerto al que llegué estaba llena de norteños que miraban incrédulos cómo una madre lloraba de alegría (recordemos que un buen norteño no muestra sus sentimientos). En casa todo muy bien y con mi churri al día siguiente mejor aún. En Nochebuena tuve muchos regalos, varios de ellos relacionados con la ropa de abrigo y las cosas que traje yo gustaron mucho, sobre todo a mis primas, que recibieron la moda norteña como oro caído del cielo. Ya me las imagino presumiendo con las amigas con un "me lo ha traído mi primo del Norte" y "pues en el Norte todo el mundo va así".
Con los amigos muy bien. Hicimos una megarreunión con powerpoint incluido. Mi amigo Indalecio se casa y reunió fotos y vídeos de las bodas anteriores para dejar claro qué se puede hacer y qué no. Todo el mundo votó delante de Indalecio que yo no debo beber debido al vídeo en el que salgo haciendo el payaso, o en el que hago una coreografía de aeróbic, o en el duelo de baile con otro, o... Cuando Indalecio se fue, todo el mundo acordó que yo debía beber mucho y montarla, como siempre. También se votó y luego se "desvotó" no hacer el manteo del novio y la novia, los cánticos, coreografías obscenas, etc. Inda, lo siento, pero la vida es así. Lo mejor fue la partida al mus. Mi compi (que también está en el extranjero, pero no tan al Norte como yo) jugaba muy raro y a los quince minutos y con la partida prácticamente perdida me suelta "Ah, que estás haciendo señas... si ya se me han olvidado". Aún así, me lo pasé bien, porque en el Norte no juegan al mus, ni al cinquillo, ni a la escoba, ni al chinchón, ni al tute, ni al continental, etc.
Y hoy es Nochevieja y paso de salir, porque como ahora vivo "anca mis padres" pues tengo que coger el coche y como que no. El churri sale con sus amigos y no tiene ganas y a mí me dieron ganas de decirle que se viniera a mi casa y que después de las uvas nos echamos una partidica a las cartas aunque sea.
Y bueno, seguriemos informando, aunque poquito, porque me paso todo el día p'arriba y p'abajo... y si no, viendo las series de la Fox o haciéndome un parchís con mi hermano, que es que en el Norte tampoco juegan al parchís.
Cuando llegué mi madre se pegó una jartá a llorar. Volé en un avión en el que había dos españoles, uno y yo. La recepción en el miniaeropuerto al que llegué estaba llena de norteños que miraban incrédulos cómo una madre lloraba de alegría (recordemos que un buen norteño no muestra sus sentimientos). En casa todo muy bien y con mi churri al día siguiente mejor aún. En Nochebuena tuve muchos regalos, varios de ellos relacionados con la ropa de abrigo y las cosas que traje yo gustaron mucho, sobre todo a mis primas, que recibieron la moda norteña como oro caído del cielo. Ya me las imagino presumiendo con las amigas con un "me lo ha traído mi primo del Norte" y "pues en el Norte todo el mundo va así".
Con los amigos muy bien. Hicimos una megarreunión con powerpoint incluido. Mi amigo Indalecio se casa y reunió fotos y vídeos de las bodas anteriores para dejar claro qué se puede hacer y qué no. Todo el mundo votó delante de Indalecio que yo no debo beber debido al vídeo en el que salgo haciendo el payaso, o en el que hago una coreografía de aeróbic, o en el duelo de baile con otro, o... Cuando Indalecio se fue, todo el mundo acordó que yo debía beber mucho y montarla, como siempre. También se votó y luego se "desvotó" no hacer el manteo del novio y la novia, los cánticos, coreografías obscenas, etc. Inda, lo siento, pero la vida es así. Lo mejor fue la partida al mus. Mi compi (que también está en el extranjero, pero no tan al Norte como yo) jugaba muy raro y a los quince minutos y con la partida prácticamente perdida me suelta "Ah, que estás haciendo señas... si ya se me han olvidado". Aún así, me lo pasé bien, porque en el Norte no juegan al mus, ni al cinquillo, ni a la escoba, ni al chinchón, ni al tute, ni al continental, etc.
Y hoy es Nochevieja y paso de salir, porque como ahora vivo "anca mis padres" pues tengo que coger el coche y como que no. El churri sale con sus amigos y no tiene ganas y a mí me dieron ganas de decirle que se viniera a mi casa y que después de las uvas nos echamos una partidica a las cartas aunque sea.
Y bueno, seguriemos informando, aunque poquito, porque me paso todo el día p'arriba y p'abajo... y si no, viendo las series de la Fox o haciéndome un parchís con mi hermano, que es que en el Norte tampoco juegan al parchís.