Cosas cotidianas.
El jueves decidí que ya era hora de poner una lavadora. Bajé a la lavandería (que está en el sótano) y la puerta estaba cerrada. Me di cuenta de que había "tarjetero", es decir, ese aparatejo que se pone al lado de las puertas, pasas una tarjeta y la puerta se abre. Lo intenté con la tarjeta de acceso al edificio y también con la tarjeta de la lavadora (para poner en marcha la lavadora necesitas una tarjeta). Naranjas de la China.
El viernes in the morning, fui a recepción a ver qué pasaba y me dijeron que había un error con mi tarjeta de acceso, ya que me habían dado acceso al sistema "puertas" y para poder entrar a la lavandería necesito estar dado de alta en el sistema "todo". Es que aquí son un poco cuadriculados. Como por la noche fui a una especie de cena-fiesta (más información en capítulos posteriores) la lavadora la he puesto esta mañana.
Todo iba bien hasta que veo la lavadora. No hay ranura para poner la tarjeta. Pienso que igual no hace falta, pero claro, aquí se paga por lavado. Intento poner la lavadora y no va. Veo una máquina infernal, con instrucciones en norteño, en la pared. Después de varios intentos la máquina funciona tal que, pasas la tarjeta como si fuera una tarjeta de crédito en The English Cut, seleccionas el número de la lavadora que quieres reservar y entonces tienes cinco minutos para poner la lavadora antes de que la reserva quede sin efecto. O al menos eso me ha parecido entender.
A la hora bajo por mi ropa y meterla en la secadora. Había cuatro y sólo una funcionando. Claro, las otras tres estaban rotas, así que ahora tengo la habitación llena de ropa húmeda. La funda nórdica colgada como cortina no me ha quedado mal del todo. Así no veo la tormenta de nieve, que acojona un poco, dicho sea de paso.
En cuanto al mote del chico del país en el que no hay homosexuales según declaraciones de su presidente, sólo ha propuesto algo Pei, así que el plazo de envío de propuesta sigue hasta que haya unas cuantas para decidir. Pei, puedes seguir proponiendo más si quieres.
Ains, qué difícil es ser un chico sureño por aquí.
El viernes in the morning, fui a recepción a ver qué pasaba y me dijeron que había un error con mi tarjeta de acceso, ya que me habían dado acceso al sistema "puertas" y para poder entrar a la lavandería necesito estar dado de alta en el sistema "todo". Es que aquí son un poco cuadriculados. Como por la noche fui a una especie de cena-fiesta (más información en capítulos posteriores) la lavadora la he puesto esta mañana.
Todo iba bien hasta que veo la lavadora. No hay ranura para poner la tarjeta. Pienso que igual no hace falta, pero claro, aquí se paga por lavado. Intento poner la lavadora y no va. Veo una máquina infernal, con instrucciones en norteño, en la pared. Después de varios intentos la máquina funciona tal que, pasas la tarjeta como si fuera una tarjeta de crédito en The English Cut, seleccionas el número de la lavadora que quieres reservar y entonces tienes cinco minutos para poner la lavadora antes de que la reserva quede sin efecto. O al menos eso me ha parecido entender.
A la hora bajo por mi ropa y meterla en la secadora. Había cuatro y sólo una funcionando. Claro, las otras tres estaban rotas, así que ahora tengo la habitación llena de ropa húmeda. La funda nórdica colgada como cortina no me ha quedado mal del todo. Así no veo la tormenta de nieve, que acojona un poco, dicho sea de paso.
En cuanto al mote del chico del país en el que no hay homosexuales según declaraciones de su presidente, sólo ha propuesto algo Pei, así que el plazo de envío de propuesta sigue hasta que haya unas cuantas para decidir. Pei, puedes seguir proponiendo más si quieres.
Ains, qué difícil es ser un chico sureño por aquí.
Comentario:
Hola de nuevo.
Al nuevo le llamaría Gadafi, por el tipo este que estuvo aki en el sur antes de navidades y la verdad es que montó un gran revuelo mediatico.
Sus extravagancias fueron muy comentadas: que si sus guardaspaldas eran todas mujeres y vírgenes, que si montó su jaima con calefaccion y aire acondicionado en el palacio del pardo, ... etc.
Una buena pieza, tenia unas uñas que parecían garras. Buenafuente le sacó un cierto parecido a Fumanchú.
Al nuevo le llamaría Gadafi, por el tipo este que estuvo aki en el sur antes de navidades y la verdad es que montó un gran revuelo mediatico.
Sus extravagancias fueron muy comentadas: que si sus guardaspaldas eran todas mujeres y vírgenes, que si montó su jaima con calefaccion y aire acondicionado en el palacio del pardo, ... etc.
Una buena pieza, tenia unas uñas que parecían garras. Buenafuente le sacó un cierto parecido a Fumanchú.
Comentario:
Orange, me he tronchao yo solo con lo de Soraya.
Quijote, pues sí que jode lo de la lavadora, pero cuando te acostumbras ya te da igual. Incluso conoces gente.
Quijote, pues sí que jode lo de la lavadora, pero cuando te acostumbras ya te da igual. Incluso conoces gente.
Comentario:
Pues yo creo que si viene del país ese que no tiene maricas, y es un poco reina... le vendría genial el nombre de SORAYA, emperatriz de todos los Persas. Además se tiró media vida viajando...
Que cosas te pasan con las lavadoras, haz como yo, envíale la ropa a Telemama!
Un abrazo
Que cosas te pasan con las lavadoras, haz como yo, envíale la ropa a Telemama!
Un abrazo
Comentario:
A mí me jode mucho eso de q los extranjeros no tengan lavadoras en casa y tengas q ir a una lavanderia a hacer la colada. Es un poco del Tercer Mundo, como ir al rio pero en plan mecanizado.
Y lo del mote, es q no me viene ninguno a la cabeza, pero en cuanto lo veas en accion, seguro q te viene uno en mente
Y lo del mote, es q no me viene ninguno a la cabeza, pero en cuanto lo veas en accion, seguro q te viene uno en mente