Niño del Sur en ciudad del Norte
Pues esta es la simple historia de un chico sureño en una lejana ciudad norteña.
Sindicación
 
Y este sábado salí.
Ayer fue un día "muy cuqui", como dice Peibols. Por la mañana me levanté muy tarde y holgazaneé todo lo que pudo. Me fui al gimansio y por fin he hecho una clase de aeróbic y no de anaeróbic. Los fines de semana se mete más caña, sin lugar de dudas. Aún así, los gordos somos los mejores... ¡¡arriba esos michelines!!

Se ha puesto en contacto conmigo un chico a través de una conocidísima página de contactos. Le ha fascinado de mí que no busque sexo ni pareja (tengo pareja, pero sexo no, pero es lo que hay) y no me ha propuesto amistad, sino salir de vez en cuando por ahí. Como iba a ir a un concierto de jazz yo solito le dije de ir y vino. Muy majo y lo vamos a llamar Chávez. Es una persona con un pasado muy complicado, pero a pesar de ello tiene una conversación normal. El pobre va detrás de un norteño que le da mensajes confusos, un indeciso. El concierto muy bien. Los músicos no lo hicieron del todo mal, sobre todo mis amigos y la cantante apareció con un moño y un toto rojo y enfundada en un traje ajustadísimo negro de gala. Parecía un dibujo animado, pero también lo hizo muy bien. Al menos a mí me gustó.

Bueno, pues después del concierto (que tocaban unos amigos míos), Chávez y moi nos fuimos a cenar por ahí. Lo llevé a un restaurante hindú muy cutre, pero que se come muy bien. Cuando estábamos allí me di cuenta de que se había pasado todo el tiempo hablando de restaurantes caros de su ciudad, pero bueno, yo no voy a sitios caros... nunca y el pobre no dijo nada de nada. Bueno, que le gustó mucho el pollo al tandoori, que no había probado nunca y entonces me di cuenta de que era la primera vez que entraba en un sitio así. Pobrecito, seguro que está aún asustado que además el restaurante está en la zona chunga.

Al salir nos metimos en un garito que tenía muy buena pinta por fuera. Pues metimos la pata hasta el fondo. Al entrar seguía teniendo buena pinta, a pesar de que había clientela muy mayor. No nos echó para atrás ese hecho, porque nos hacía sentirnos jóvenes. Cuando me pedí un ron con limón la camarera me puso un ron con una rodaja con limón. Le pedí una Fanta (o la marca norteña equivalente) y me dijo que no tenía. Me tuve que esperar a que se derritiera el hielo para poder bebérmelo. Estábamos que si jiji que si jaja contando historias y "de repronto" aparece una mujer con un organillo de feria, lo enchufa y empieza a cantar... "Amooor, amoor, amoooooor... nasió de ti, nasió de Di, xxxxxxxperanssssaaaaaa". Qué jartá a reir. Luego cantó un par de Sinatra y una de Dolly Parton, la gente salió a bailar y el bar se convirtió en un garito country. Muy fuerte.

Ya se habían hecho las doce de la noche y yo quería hablar un rato vía messenger con el Churri, así que Chávez fue muy comprensivo, lo acompañé al tranvía y yo me fui a mi parada de metro. Ains, qué bien que me lo pasé.
 
Comentario:
Meg... hago lo que puedo, pero los hetero son muy cerrados. Te vas a tener que venir aquí para llevarte alguno.

Pei, desafortunadamente el bar no aparece en ninguna guía, por eso, entramos, porque no sabía lo que había.
 
Comentario:
Mira que bien, ya vas haciendo amiguitos... Pero haz el favor de hacer amigos de los que me gustan a mi y te los traes en verano, tú ya me entiendes...
 
Comentario:
Debes extender lo de cuqui en el norte, en serio, les molará.

Por lo demás, tu no-cita mola.
Ese local sale en alguna guía? Porque parece como el garito de Carmen de Mairena pero con más frio.
No