Cerrado Hasta El 18-S
Pues sí, me voy por un tiempo y me voy porque me quema la sangre ver que existe gente sin escrúpulos que me ataca sin compasión jugando con algo más que con sentimientos. Me doy unas vacaciones y se las doy a quién me oprime y machaca. No creí que nadie tuviera maldad innata. Solía pensar que la gente era buena por naturaleza pero por desgracia me han demostrado lo contrario. No sé como alguien que parece normal puede llegar a ser tan rastrero y mezquino. Me da pena, mucha pena. Ojalá cambies algún día.
La mayoría de vosotros no conocéis el porqué de todo esto y por ello pienso que es justo darlos la información necesaria:
Como todos sabéis, yo aquí vengo a expresar mis sentimientos, a compartir mi vida, mis ilusiones y mis ganas de vivir con quien quiera leerme. No hay maldad en mis actos, solo busco compartir y por ello vosotros me premiáis con comentarios, unos comentarios que me hacen sentir que todo esto vale para algo, que no estoy sola. De un tiempo a esta parte una persona llamada "una más" me ha dejado comentarios muy bonitos, cargados de vida y con un misterio oculto de no saber quién es y de sentir que debe conocerme muy bien para plasmar en cada uno de ellos un interés por mi que denota haber compartido conmigo por lo menos un simple cruce de miradas. Mi interés en saber quién es, siempre ha sido notable en cada una de mis respuestas a sus comentarios y de esto se ha aprovechado una persona, agregándome al msn con una cuenta llamada "una_mas_" y haciéndose pasar por ella. La verdad es que al principio creí que todo era real, que me había agregado para conocerme, para compartir ilusiones, palabras. Más tarde, ya en la primera charla, me fui dando cuenta de que no era la misma persona que me dejaba comentarios aquí. Su misterio me desquiciaba, no me decía su nombre, no quería decirme su procedencia, solo jugaba conmigo y me hacía creer que era alguien del pasado que me conocía muy bien pero yo a ella no. En la segunda charla, me enfadé, empecé a atar cabos y tras presionarla salió a la luz su verdadera identidad. Resulta que "mi rubia particular" es una rubia sinvergüenza, infantil, mezquina y ruin, muy ruin para caer tan bajo. Desde hace poco había dejado de hablarle por ser como era, le dejé claro que no quería nada con ella, que como amiga le iba a dar todo aquello que me pidiese pero en el momento que buscase algo más, me daría a entender mucho de su persona. Como ella vio que de esta forma no podía conseguir mucho, se hizo pasar por esa misteriosa mujer. Ahora estoy dolida, ofendida y muy enfadada. No sé cómo se puede ser así. No sabía que la envidia y los celos pudieran llegar a tanto. Odio todo esto, es vergonzoso.
Arriba, en “rallada de la semana”, os adjunto la conversación con ella.
Un fuerte abrazo y hasta pronto.
Sin Trampa Ni Cartón
Pa Ti De Mi
Quisiera detener el tiempo y contarte cosas bonitas pero soy tan miserable que ni para eso valgo. Creo que enseñarte a ver mi forma de vivir la vida es algo absurdo porque mi vida eres tu y vivirte es disfrutar cada segundo. A veces siento que no me haces caso y mataría por que me agobiaras hasta la desesperación. Eres quien escucha mis temores del pasado, un pasado que me haces olvidar a golpe de tanguillo. Me encanta cuando ríes, porque río contigo y cuando tu hablas, yo hablo y si tu dices, yo digo y si tu lloras, yo, yo me desgarro. Estoy enamorándome tontamente de ti. Sé que ni te convengo ni me convienes. Sé que todo esto es tan imposible como pedirle cerezas a un triste sauce. Ya te dije que soy tan miserable que no valgo para darte amor pero créeme que pegaría con celo mil cerezas en cada una de las ramas de ese árbol llorón. Soy más niña cuando estoy contigo y más que idiota si no estás. Eres una máquina del tiempo, me recreo contigo durante unos minutos riéndome del pasado, disfruto a tu lado del presente y me lamento al observar mi futuro sin ti. Ríes conmigo y a veces noto que incluso te ríes de mí. Debo ser muy gilipollas para adorar tu sonrisa incluso cuando no la veo. Es curioso que contigo sienta que no tengo ni voz ni voto. Que vivo en la dictadura de tu prosa y en silencio eres como un caudillo odiado por muchos y querido por mi. Mis palabras suenan ambiguas pero tu sabes que yo soy así de imbécil. Querer que me quieras como yo quiero es querer algo que no es posible. Me encanta Kandinsky, es el único cabrón capaz de plasmar mi amor por ti en todos y cada uno de esos cuadros donde reina el caos, los colores vivos y mucho desorden. Es un Joan Miró a lo bestia, un creador de arte. Me gusta que no tengas ni puta idea de qué coño pinta Kandinsky como también me encanta que seas capaz de cantarme un trocito de alguna canción de Chenoa, por ejemplo, y no seas capaz de distinguir a Tchaikovski de Johan Strauss. De pequeña tenía un libro de Miró, era tan especial para mí, no sé que fue de él. Por escribirte todas estas tonterías me están comiendo los mosquitos, que caiga en ti el peso de la culpa si me llegase a desangrar. Desde que cultivo marihuana en mi balcón esto está plagado de insectos. Cuido de mis plantas porque no puedo cuidar de ti. Yo creo que serías algo así como un girasol, pero eso sería irnos a otro pintor y créeme que no tengo ganas de cortar orejas. Parece patético que la vida sea así de injusta. Que un negro amando a una blanca solo se vea bien en películas porno. Vivimos en una gran censura y me da rabia que haya gente rara que piense que somos libres. Libres, una mierda. Nacemos para morir. La muerte es nuestro final y nunca estaremos libres de ella. ¿Quién coño puede pensar que África es libre? es más, ¿quién diablos piensa que somos libres los españoles? Es de risa ver como la gente piensa que por tener el "derecho a" ya es "libre de". Sin embargo, yo jamás seré libre mientras sea esclava de ti. Me marcho a dormir, tengo sueño y mañana tengo que ir sola al médico. Te llevaré en mis bolsillos para aparentar tu firmeza. Oye, escucha, mírame, joder, ¡qué me mires!, no te rías, ¿sabes? te quiero.

Sin Trampa Ni Cartón
Nerudeando
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Es Un Pecado No Escucharla
(pulsa a tu izquierda, canción de la semana)
Sin Trampa Ni Cartón
¡Marchando Una De Frases!
Qué pronto rápida el tiempo [y la tiempa] (Fran)
No te magrees los dedos [no, tranquila] (Marta)
Somos las brazichungis [moratachunguis más bien] (Mery)
Quiero una rajica [no sabes tu na] (Fran)
Yo quiero una rajita pequeña [estoy falta, se nota] (Mery)
A mí me gustan los higos secos [¡anda la otra!] (Pica)
Yo con los plátanos y las ciruelas jiño que da gusto [verdad es] (Mery)
Sácamela Fran [¡aquí delante no!] (Pica)
Hay olas, olgas y alas [sí y aviones y pomelos] (Pica)
El domingo no bebemos que sino el lunes estamos fiu fiu [¿cómo?] (Lydia)
Yo cuando quiero soy segsi [¡pogclaro, tontorrona!] (Pica)
Había épocas en las que me gustó César porque era pelirojo [no tengo palabras] (Marta)
¡Mira¡ ¡las britney spears! [y spice girls también] (Marta)
Esa chica no era nada hasta que se puso tetas [¿verdad?] (Paloma)
¡Mira! ¡un papadelta! [aladelta más bien, ¿no?] (Mery)
Voy a llevar la carrasca en el corazón [claro, claro] (Mery)
Como me digas cabrón mañana, te vas a enterar [muy bien] (David)
Mi novio secreto me estruja las tetas [todos lo hacemos, ¡jaja!] (Pica)
Desnudo en el alma [qué bonito pero era en el "agua" guapetona] (Marta)
Lydia y yo estamos incubando un constipao [vaya gallinas] (Pica)
La perrucho está alampá [no veas si comía] (Mery)
¡Hola! Dani, cariño, ¿quién te va a sacar a ti? [¡que tierno!] (Fran)
La perrucho ha puesto su jopo en mis pies [culo, tía, culo] (Pica)
En Orense encontraron un tiburón [sí, en el mar que no tiene ¿no?] (Mery)
El mar azul oscuro me da miedo [¿va por colores?] (Mery)
Encima del siete esta el ocho [¡qué lista mi niña¡] (Pika)
Hoy la piscina es sopinstant gallina blanca [tampoco ves tu la tele] (Fran)
Me estoy horneando por momentos [¡huevos con salchicha!] (Fran)
La gente guay va de shockwaves [lo que viene a ser modernos] (Lydia)
La pistola de David pincha mazo [¡que te gustan a ti las pistolas!] (Marta)
Dentro de poco la primera potencia mundial será Japón [sí, sí] (Mery)
Le dao 15 cnt. de propina a la chinuja y me ha dicho obrigado [¿china procedente de Portugal afincada en Benidorm?] (Fran)
Me voy a la plato; ¿Qué te vas a lavar platos? [estas dos juntas son un show] (Paloma y Marta)
¡Dios! ¿Qué es eso? ¿Salmo qué? ¿Salmorrejo? [al igual] (Paloma)
Hoy comemos salmonejo [¡¡salmorejo!!] (Lydia)
Me alegré cuando ví caer las torres gemelas [¡jaja!] (Mery)
Marta, ¿te importa que folle con mi novio en tu bañera? [¡qué explícita!] (Paloma)
Hay vellos púbicos en el sófa [¿muchos?¿nos los fumamos?] (Fran)
La plataforma me recuerda al detergente del lavavajillas porque es blanca y azul [claro que si, tu y tu mundo] (Marta)
Nenes, había una hormiga en mi chocho [que vulgar soy] (Mery)
¿Qué hace una hormiga en el chocho? [eso digo yo] (Lydia)
María ¿te sale la mierdola? [no me dejan ni cagar] (Fran)
María y sus pedos [te gustan, ¿eh?] (Pica)
El único requisito para trabajar en el burguer king es estar lirón [entonces a nosotros nos cogen fijo] (Fran)
En esa cueva hay un cádaver, ¿vivo o muerto? [¡JAJA!] (María y Fran)
La neumonía es que se te resfrían las neuronas [¡di que sí! (Fran)
Neumonía y pulmonía son lo mismo solo que neumonía es el nombre médico y pulmonía el nombre vulgar [¡ahm!] (Marta)
¿Qué hace una hungara cantando en español? [es más, ¿cómo puede cantar tan bien flamenco?] (Marta)
Me han robado el alma del aire [sí, ya no sopla igual] (Fran)
¡Dios! Hay semen en la bañera [yo lo vi] (Mery)
Tengo crema pal coño, ¿quieres? [dícese de pueblo llano] (Mery)
Me creía que me ibas a dar vaginesil y me das trombocid [¡ea! lo que tenía, ¡jaja!] (Marta)
María deja de masturbar a la perra [vale, perdona, envidiosa] (Pica)
Tu y María las tenéis muy grandes; anda se llama como mi prima; que se tiene que operar de la espalda porque no puede con las suyas[hablamos de tetas, de tu prima o de qué] (Marta)
Enchúfame el ventilador que tengo frío [¡ays!] (Mery)
Me arden las ingles [normal, con lo que te metes por ahí] (Marta)
Vámonos a las palmenas a jugar a las ranquetas [que bien hablamos chavalote] (Friki de Playa)
Si te ponen una disco en la plato bailas solo [claro, claro] (Fran)
La maricona vieja leva llampó de gotier [los perfumes y yo] (Mery)
El mercedes tiene dos flazas y no se puede hacer nada en el [¿cómo?] (Pica)
Hoy vamos a bañarnos en vino y agua [¡gorrina!] (Marta)
Meili, bueli, chili, willy [¿eso es árabe ó te pasa algo en la boca?] (Fran)
Palo está en la pene [¡jo, tía!] (Fran)
Fisssh pipi [¡cabrón!] (ruido del verano)
Marta, prohibido beber a doble morro [¡jaja!] (Fran)
Atufo a cerdo agripicante [normal, te echaste encima el bote entero cuando fuimos al restaurante chino] (Fran)
Nuestro autobús se fue hace 5 minutos [¡dolor!] (Mery)
Hay una cabeza en ese charco de sangre [deja de ver C.S.I] (Pica)
Señor, ¿puede calzarse? Es que no podemos ni respirar [¡cerdo!] (Pica)
No se sabe si es el chino, el árabe o el gitano quien huele mal [¡multiculturalidad!] (Mery)
Lo que no nos pase a nosotros [frase ya mítica y dicha esta vez ya en Albacete, llegando a casa, dentro de una furgoneta y apiñados a modo de inmigrantes en la zona de carga]
¡Qué locura!
Si Quieres Escucharme Haciendo El Gilipollas
(pulsa a tu izquierda, canción de la semana)
Sin Trampa Ni Cartón
¡Tos Pa´ Entro!
Familia, hoy por fin voy a entrar al armario. Que sí, en serio. Estoy cansada de escuchar a la gente decir que ha salido de él y yo por llevar la contraria voy a ver si entro. Esperadme.
Primer Paso:
- Acabo de poner a Edurne de OT cantando de fondo por si me arrepiento.
Segundo Paso:
- Asegurarme de que no voy a quedarme encajada. Por suerte, es grande.
Tercer Paso:
- Asombrarme de la cantidad de camisas que tengo. Las estoy apartando contra un lateral.
Cuarto Paso:
- Hacer peso en la tabla por si me hundo y acabo en el cajón de abajo, con los pijamas, las sábanas y las pastillas de jabón que mi madre suele poner camufladas para dar "buen olor" (en verdad esto apesta a lavanda)
Quinto:
- Siento vergüenza de mi misma. No por la situación sino porque en la tabla de abajo, aparte de un parchís y un montón de carpetas con cables y papeles de ONO, hay un par de álbumes de los Backtreetboys. Qué desastre. ¡Ostia! mi palestino, creía que lo había perdido. Cinturones, cadenas para el pantalón, la cajita del último móvil, una bolsa con los regalitos de los niños a los que di clase en prácticas, tres gorras, dos pañuelo enormes, uno del Che y otro de una hoja de marihuana, la caja del teclao y el ratón inalámbrico con los antiguos dentro, púas de guitarra y la bandera del Depor (mi madre y su Galicia del alma)
Sexto:
- Reírme de las cosas que hay pegadas detrás de cada puerta, entre otras un poster de Ricky Martin, recortes de una revista que le robé a un notas cuando iba a la E.S.O (os recuerdo que estoy acabando magisterio, ¡jaja!) otro de un tío casi en bolas (la tapadera mayormente) y dos postales una de Valencia y la otra de Barcelona.
Séptimo:
- Llorar. Siempre lo hago cuando me da por mirar las cosas que están arriba del armario, "mi escondite". Hay dos balones de plástico, dos de baloncesto, un ventilador de mi antigua cpu, un diario de cuando era pequeña, un perchero que siempre dejé para mañana, varios sobres grandes, verdes, con muchísimas cartas de mis "fans" (si las leo se me rompe el alma en mil pedazos, hay que ver lo que cambia la gente) También hay un gorro de pescar, cositas de esas que te hacen volar y un buen puñaito de esas fotos que "no se pueden ver" (¡nudismo y anarquía al poder!) ¡Ah! y mucho, mucho polvo.
Octavo:
- Sentarme en la silla a descansar porque para subir a mirar lo de arriba del armario me he subido a esto que para más detalles tiene ruedas y lo de hacer surf sin agua, cansa.
Noveno:
- Acojonarme porque viene el décimo y sé ponerlo pero como llegue al 20 me veo buscándolo en google, ¡jaja! ¿vigésimo? ¿veinteavo? ¿y el 30? ¿trentagésimo? ¿treintavo? ¡vaya una maestra!
Décimo:
- De lotería, ¡jaja!
Onceavo:
- Vaya pavo, ¡jajaja! vale, vale, ya paro.
Doceavo:
- ¡Tócame el nabo! (perdón, es que venía a huevo, ¡jajaja!)
Treceavo:
- Si consigo no pisar las cosas que he ido dejando por el suelo y la cama, voy a intentar entrar aunque no sé si coger una linterna y un libro, se tiene que estar bien ahí dentro leyendo. Vaya risas me estoy pegando aquí sola, qué imbécil.
Catorceavo:
- ¿Alguien que se ha metido en un armario ha logrado cerrar las puertas sin machacarse los dedos índices? ¡Me cago en la puta! (tu no, la otra)
Quinceavo:
- ¿Porqué coño existen tantas palabras del tipo "nabo", "rabo", etc.?
Dieciseisavo:
- Este me suena fatal, ¿es así? ¡qué desastre!
Diecisieteavo:
- Como siempre voy descalza y con los pies más negros que la noche, estoy llenando de mierda las camisas. Mierda, la puerta, mi madre quiere entrar para tender.
Diecinueveavo:
- Le he abierto y me he vuelto a meter al armario, le he dicho que me cierre. Ha dejado el cubo y me está mirando con mala cara (en ningún momento he dejao el teclao, como no llegue la señal desde aquí dentro me parece a mi que poco vais a leerme)
Diálogo:
Yo: Nena, en serio, cierra que quiero poner unas pegatinas de esas que tengo en el techo para que brillen aquí en el armario.
Ella: ¿Sales por las buenas o por las malas?
Y: Pero, ¿qué más dará?
E: ¡No da igual! Estás manchando las camisas, claro como tu no las planchas. A partir de mañana vamos a repartir las tareas y vas a saber lo que es planchar, ¡que salgas!
Y: No.
E: ¿Es que estás gilipollas? ¡Ponlas desde fuera!
Y: Que no, ¡ponlas tu! No se puede, quedan mal, aquí hay más perspectiva y si cierras, con la oscuridad brillan y puedo hacer alguna figurita de estrellas.
E: ¡Qué figuras ni que mierdas! ¡Ay, la camisa blanca! Esta noche me dices que no sabes que ponerte, ¡avichucho!
Y: A ver, lirona, pégalas tu, va, venga.
E: ¡Trae! ¡Abanto! Tira y tiende tú.
Y: ¡Yo de qué! ¡A mi déjame!
E: Verás matarme aquí, hoy te doy.
Y: ¡Jajaja! ¡me lo vas a romper!
E: ¡Cállate! ¡dame las pegatinas!
Y: ¡Uhm! Tengo sólo 3 estrellas y un fantasma.
E: ¡Y pa´ eso me meto!
Y: Que si, toma, toma pero aligera.
E: No me metas prisa aun encima.
Y: ¿Te cierro?
E: Sí (risas)
Y: Si tienes miedo te salvo
E: ¿Cómo las pongo, una en cada punta?
Y: Cómo tu quieras...
En fin, aquí me tenéis, tendiendo y con una madre apunto de salir del armario. Con lo que ella ha criticado eso y ahora es más estupenda que nadie. ¡Uhm! voy a por la cámara de fotos. ¡Plas! Sonríe locaza.
¡JaJaJa!
Descárgate la canción "El Espíritu De Cai - Mi Amiga Lola"
(pinchando a vuestra izquierda)
Letra:
[...] En Cádiz los mariquitas le han demostrado al cobarde que para ser uno mismo no hay que esconderse de nadie y que para ser mariquita hay que tener mucho arte.
Sin Trampa Ni Cartón
Al Pasar La Barca... ¡Me Ligué Al Barquero!
Buenas Familia!
¿Qué tal? Yo, muy bien, con las pilas más que cargadas tras pasar unos días de "relax" en Benidorm donde como siempre y para variar, las aventuras estuvieron servidas.
La semana empezó movidita, primero por unos análisis que me tuve que hacer de los cuales salí, como siempre, con las venas destrozaitas y un moratón de cuatro dedos de grande (claro que en el barrio de yonkis donde vivo no se extrañan al ver algo así) y segundo porque las idas de olla de mi madre van en aumento y últimamente le da por meter en mi cama a gitanos para que vean la novela conmigo (os lo juro) y todo esto sin considerar puntos como que no es de mi agrado estar sola en mi cama con dos tíos que llevan "el vaquilla" tatuao en la espalda, que no dan el perfil de noveleros, que no me gusta que me interrumpan cuando veo la tele, que no me agrada que desconocidos se tiren con un kilo de mierda en mi cama, etc.
Total que el viernes me levanté a las 10:30, desayuné, me duché y cuando vino una amiga (Pica) a recogerme, hicimos la maleta y tras discutir por última vez con mi madre, nos fuimos a la estación (con la hora justa) y allí nos reunimos con dos amigos más (Fran y Lydia) para irnos a Benidorm. El viaje, aunque parezca mentira, transcurrió sin altercados y sorprendentemente fuimos sentados en nuestros sitios. A Benidorm llegamos con un poco de retraso debido al tráfico pero en un mareante viaje en taxi nos plantamos en seguida en casa de otra amiga que nos estaba esperando (Marta) En casa colocamos la ropa, hicimos nuestras camas y nos bajamos a la piscina. Ya más relajados subimos de nuevo a casa, cenamos, nos arreglamos y nos fuimos en bus al centro. Allí buscamos un sitio donde beber y tras unas cuantas litronas de calimotxo y un par de chupitos, fuimos de pub en pub bailando y riéndonos hasta acabar en un McDonals a las 5 de la mañana comiendo hamburguesas. Como el último autobús salía a las 5:30 de la madrugada, me llevé a esta gente por un atajo y logramos llegar a tiempo. El viaje a casa fue asqueroso, una tía nada más arrancar se mareó y como no quería vomitar se puso la mano en la boca y acabó potándose encima logrando manchar todo lo que estaba alrededor suya (menos mal que yo estaba detrás) Al llegar a casa no tardé mucho en dormirme y es que la noche empezó bien (a pesar de que Marta me tirara una litrona de vino en la falda y me pasase media noche chorreando) pero no acabó como esperaba (soy demasiado celosa)
El sábado nos levantamos tarde (lógico) y mientras Fran, Pica y Lydia se bajaron a comprar, me quedé haciendo la comida mientras Marta veía la tele (ella es así) Una vez terminamos de comer, nos bajamos a la playa y allí estuvimos en remojo casi dos horas (¡qué limpia estaba el agua comparada con junio!) Como mi “super colchoneta pinchada" nos mareaba y la conversación entre Pica y yo se estaba haciendo demasiado larga (me gustó hablar contigo de manera tan sincera) nos fuimos a tomar el sol con los demás hasta que nos secamos y nos marchamos a la piscina (lo mejor para quitarse bien la arena antes de ir a la ducha) En casa cenamos, hicimos una especie de mezcla extraña en una garrafa de 8 litros (martini, malibu, vino, fanta de limón, fanta de naranja y mucha, mucha, azúcar) En la playa nos bebimos semejante brebaje y acabamos de la siguiente manera: Fran y Marta bañándose en el mar a las 3 de la madrugada, Lydia y Pica durmiendo y yo ejerciendo de "Dj Novatha" a la vez que me daba algún que otro baile en la arena. Cuando las niñas despertaron y los otros dos chalaos salieron del agua, nos fuimos a la piscina y para redondear la noche nos bañamos en ropa interior (claro que acabamos quitándonosla, yo por lo menos) Cuando el aire comenzó a soplar, salimos, nos secamos y nos subimos a casa donde caímos rendidos como buenos angelitos (¿o malos?)
El domingo nos levantamos tarde (lógico también) y acabamos haciendo un desayuno-comida que me sentó fatal. Al terminar nos fuimos a la playa y allí estuvimos toda la tarde hasta que sobre las 8 nos fuimos a la piscina para quitarnos la arena (dícese de guarros, sí) Una vez en casa, nos vestimos y nos fuimos a cenar al centro (a la 1 de la madrugada pero bueno, cenar, cenamos, ¿dónde? pues en el burguer king donde casi reviento en el intento, ¡qué atracón, putos cupones de descuento!) Al terminar de "cenar" bajamos la comida yendo a ver el mirador. Tras unas cuantas fotitos por ahí (eché de menos la digital) nos montamos en un trenecito de esos de propaganda que suelen ir por ahí con musiquita pero cuando llegó el autobús nos subimos y acabamos de nuevo en la piscina, a las 5 de la madrugada, comiendo pipas y bebiendo vino con martini, haciendo el loco, jugando con manguitos y hablando de política (somos así de originales) Tras contarles por enésima vez las batallitas de mi dura infancia (soy rebelde porque el mundo me ha hecho así) nos dieron las 6 de la mañana y con el objetivo de ver amanecer nos subimos a casa pues las vistas desde casa de Marta son ideales para ello. Al final todos acabaron acostándose y yo, tras probar mil cosas para quitarme el sabor rancio que tenía mi garganta tras un mal eructo (lo dicho, muy guarros) me fui al aseo y eché hasta la primera papilla. Me sentí fatal, sentía que no iba a parar nunca, me caí y acabe escupiendo en el suelo porque me temblaba tanto el cuerpo que era incapaz de ir hasta el retrete. Cuando recobré fuerzas llamé a Pica (todos creían que estaba viendo el amanecer) y tras comprobar que no estaba en la terraza, me buscó y me ayudó a salir de allí. Temblando y muerta de frío pude llegar a la habitación y pensando en canciones de David Bisbal logré quedarme dormida (Pica, gracias por ayudarme)
El lunes fue uno de esos días raros de la ostia en los que hubieras preferido mil veces no haberte levantao de la cama. No obstante nosotros nos levantamos (vaya que si lo hicimos, tarde pero lo hicimos) y no se nos ocurrió otra cosa mejor que irnos a la piscina sin antes arreglar nuestras maletas (nuestro autobús salía a las 7 de la tarde) En remojo estuvimos hasta que nos entró hambre y como somos tan frikis acabamos en un restaurante chino de carretera (parando antes en el mercadona para comprar agua) El restaurante era acogedor aunque tenía un par de cristales rotos (¿espejos?) Allí estuvimos disfrutando de una "buena" comida (falta me hacía) y fuimos testigos de cómo unos gilipollas que comían en la terraza, a 40 grados al sol, pusieron el coche en marcha y se fueron sin pagar tras haberse comido lo que no hay en los escritos. Una vez finalizada la comida, volvimos a la piscina y allí estuvimos bajando la comida mientras Fran le enseñaba a su prima Lydia el Hotel Bali. Cuando llegaron, nos subimos a casa y mientras unos se ducharon tranquilamente, otros hicimos las maletas, otros se secaron el pelo sin prisa, otros nos atrevimos a ver terminar la novela, otros se pusieron en medio estorbando nada más y por ello y más acabamos a las 6:50 en la parada de taxis. Hicimos más de 3 llamadas y al final, alrededor de las 7:05, cogimos el taxi y fuimos hacia la estación con pocas esperanzas de poder pillar nuestro autobús (lo peor de todo es que el cabrón del taxista nos dio una vuelta de cojones, nos cobró una pasta y nos estuvo mareando contándonos entre otras cosas que iba a pasar de largo pues tenía cita con el dentista pero que nos recogió por pena) Total, que cuando llegamos salí corriendo y tras preguntarle a todo el mundo, me dijeron que lo habíamos perdido. Sin un puto duro, un par de latas de cocacola, una bolsa de patatas y un equipaje que pesaba mucho más que al llegar, nos sentamos en un banco y tras hacer varias llamadas acabamos comprando unos billetes nuevos para las 11 de la noche. Desde las 7 a las 11 nuestros movimientos se limitaron del banco (donde jugábamos con los móviles) a la taquilla de los billetes y viceversa. Claro que cuando un chaval se estampó con la moto Pica y yo fuimos a verlo de cerca y mientras ella me decía no se qué de una cabeza en un charco de sangre, yo me quedaba sin tarjeta, por gilipollas y por meterla caducada en una Caja Galicia. Total que tuvimos que hacer un par de llamadas a Madrid y cuando les conté que el cajero se había tragado mi tarjeta (¡odio los cajeros y las tarjetas!) me la bloquearon (¡yo solo quería dinero para invitar a esta gente a cenar!) y me quedé sin un puto duro, sin cenar y montada en un autobús donde el viaje hasta Alicante fue de lujo pero al salir de allí casi morimos intoxicados por un puto chino que se quitó los zapatos y la palabra "roquefort" no basta para describir aquello. Tan fuerte fue el olor que Pica tuvo que gritarle al conductor que parara y explicarle al chino como calzarse de nuevo. Una parada en Almansa nos alivió de aquella peste y tras comprar un desodorante con una familia sevillana, logramos llegar a Albacete con una peste a "Axe" increíble pero con el alivio de sentirnos por fin en casa. Claro que el viaje de la estación a casa lo hicimos en una furgoneta, apiñados como inmigrantes en la parte de atrás (la zona de carga) riéndonos del día que habíamos tenido y soñando con una ducha a las 3 de la mañana y es que querida familia, ¡no tenemos remedio!
Besitos
PD: Esta vez también hay "frases estelares", espero que pronto me las pase Marta y las podamos compartir porque al igual que la otra vez, no tienen desperdicio ;-)
Sin Trampa Ni Cartón
Decir Adiós
Decir adiós es mirar atrás,
volver la vista y ver que tú no estás.
Decir adiós es romper con parte de tu vida,
es perder las viejas alegrías,
es guardar en un rincón
las memorias de una historia de amor.
Decir adiós es mirar atrás,
volver la vista y ver que tú no estás.
Decir adiós es quemar
esas cartas viejas,
es andar sín rumbo por las calles,
es hablar con las paredes, con el aíre,
por que sin ti, no tengo a nadie.
Decir adiós es mirar atrás,
volver la vista y ver que tú no estás.
Decir adiós es tener vivencias y amarguras,
es llorar en un rincón a oscuras,
es perder esas pequeñas manías
de nuestras noches y días.
Decir adiós es mirar atrás,
volver la vista y ver que tú no estás.
PD: "Rubia" gracias por la visita, espero que disfrutaras de mi cumpleaños tanto como mis amigos y yo disfrutamos de tu compañía.
Sin Trampa Ni Cartón

