Sin Trampa Ni Cartón
¡Bienvenid@!


¡Ese Cromo!



Canción De La Semana PULSA AQUÍ

Dímelo Bajito e-mail
Enlaces
.. acompáñame ..
.. acompáñame ..
.. acompáñame ..
Sindicación
 
...si Mahoma no va a la montaña...



Quince días son los que me quedan para que me den vacaciones, un último empujón y hasta septiembre que no me esperen. Este verano no voy a parar de viajar, un tour en toda regla, Madrid, Benidorm, Cádiz, Tenerife y Barcelona son algunos de los sitios elegidos. Relajarme, ponerme morena y conocer a la mayoría de las personas que me leen y comentan es mi objetivo principal, ¿lo conseguiré? (¡hacedme un hueco en las agendas!)

Sin Trampa Ni Cartón
 
Infancia



Hace un par de días que vengo recordando detalles de mi vida que creía olvidados. Por ejemplo:

A veces me rio por no llorar al leer un test que me hicieron hace bastante tiempo donde como resultado me indicaban que mi futuro debería estar ligado a la telecomunicación o la medicina.

Vivir en un sitio aparentemente poco habitado te limita muchísimo. Vivimos en una sociedad tan clasicista que una simple calificación en un papel puede cambiarte la vida. Por unas décimas puedes acabar haciendo algo que nunca imaginaste y lo peor de todo es cuando te das cuenta de que esos cabrones llevaban razón en su test de mierda.

- ¿Cómo te gustan los chicos? me preguntaba alguna compañera de instituto.
- ¿Chicos?
- Sí, chicos...
- Bueno... pues... ehm... altos.
- ¿Sólo?
- Supongo que con manos grandes, pelo largo rizado o con rastas, un poco de barba y que sean simpáticos.
- Pero esos ya son mayores, nosotras tenemos que fijarnos en chicos de nuestra edad.

Jamás lo entenderé. La gente no solo se suele limitar sino que tiende a limitar a los demás. Es doloroso ver como a veces se juzga sin saber. Es una pena que por un puñado de años menos no puedas estar con la persona indicada. El amor no tiene edad y con el tiempo me he dado cuenta de que tampoco tiene sexo, como los ángeles.

- ¿Con cuantos años te quieres casar? me preguntaba una compañera de colegio mientras encerraba el número 28 en un cuadrado.
- Me gustaría tener dos hijos...
- ¿Dónde te gustaría vivir?
- En un sitio que me guste...
- Pero di nombres.
- Me da igual... Miami mismo.
- Bueno pues te pongo Albacete, Burgos y Miami.
- Ehm... bueno... vale, ¿qué me sale?
- Pues que te casarás a los 28 con tu novio del pueblo (porque todas hemos tenido ese novio imaginario del pueblo) serás pobre, tendrás 5 hijos y vivirás en Burgos.

Aquella niña, tras soltarte aquello, seguía haciéndole el juego a los demás pero tu te quedabas jodida. Yo me volvía a casa realmente preocupada pensando que en Burgos iba a necesitar ropa de abrigo y mucha comida para alimentar a tantos niños. Después de comer siempre llegaba tarde al colegio por quedarme a ver el tiempo en las noticias. Recuerdo que siempre prestaba especial atención a la temperatura en Burgos y hoy por hoy sigo mirando por si acaso.

No cabe duda de que con nuestros actos escribimos nuestra historia personal y que a medida que pasa el tiempo el libro se vuelve indeleble. Es jodido no tener más libros, ni poder borrar nada, lo único que se puede hacer es avanzar mejorando lo de atrás y dejar hojas en blanco entre escrito y escrito para indicar que en ese momento intentaste cambiar sin conseguirlo pues al no escribir, al intentar cambiar, ya viviste algo digno de ser escrito. Lo dicho, bendita infancia.

Sin Trampa Ni Cartón
 
Distinta



No me gusta la vida que llevo, no me gusto, no me quiero. No me gusta el sitio donde vivo, ni la gente que me rodea, ni mi trabajo. Cada vez me siento más y más sola aunque aumente el número de gente rara a mi alrededor. Estoy cansada de las gilipolleces de las unas y de la tontería de los otros. Me gustaría irme de aquí sin maleta, sin guiones, acompañada por la única mujer que me ha querido de verdad, la única que daría su vida por mi, la única que me quiere cuando menos me quiero, la única que merece la pena, mi madre. Quiero inventarme una nueva vida, crear historias cerca del mar y olvidar esta tierra, esta gente. Me merezco más, me cago en la puta, me merezco mucho más que esto. Quiero volar, quiero dejar todo atrás, quiero olvidar que nos estamos quedando sin magia, que en el fondo no me quieres, quiero, quiero, quiero, quiero, quiero y no puedo con nada. Estoy vacía, no siento. Quiero cambiar, quiero otra gente a mi alrededor, no me gusta lo que hay, más claro agua. Me aburro y sintiéndolo mucho voy a tomar mi camino, el que venga detrás que arree. Si cada uno va a su bola, yo iré a la mía que ya es hora.

Sin Trampa Ni Cartón
 
Fútbol Femenino



1º SMS: ola mry soy "LaNiñaArte" ns ac falta alguien xa jugar al futbol sta tard y e pnsao nti, q dics? cntx

2º SMS: mry tu compañero d arte m dio tu num d movil, sbs qien soy no? va contxta plis

Tras mi silencio, llama.

- ¿Diga?
- ¿Mery?
- Ehm... sí, dime...
- Soy "LaNiñaArte", voy contigo a clase.
- Ya... sé quien eres.
- ¿Porqué no me respondes a los mensajes?
- Es que esta tarde no voy a poder quedar, tengo que subir a la universidad a hablar con un profesor.
- ¿A que hora?
- Sobre las cuatro.
- Pues te espero por magisterio, hablas y te vienes conmigo a jugar.
- Pero...
- Venga a las cuatro en magisterio, nos vemos allí.

Con el móvil todavía en la mano y la cara desencajada, pensaba:

"Me parece increíble... ayer me deja tirada en la puerta de la copistería llevándose los apuntes que le había pedido y hoy me llama para jugar al fútbol, ¡qué le den!"

Puntual como siempre (léase con retintín) llegué a la facultad alrededor de las cinco y media de la tarde, 36 ºC, en vaqueros y camisa y sin intención alguna de jugar al fútbol. Tras comprobar que el profesor no estaba, aunque su tutoría duraba hasta las seis, me di media vuelta y me senté a esperar el autobús. Cuando este llegó, subí y me puse a leer unos papeles hasta que en la siguiente parada alguien subió y me comenzó a gritar:

- ¡Ya te vale! ¡Ya te podía estar esperando!
- Uhm... hola...
- ¿Dónde coño estabas?
- En magisterio... donde habíamos quedado, ¿no?
- ¡Pero si he estado allí de cuatro a cuatro y media!
- Estaría dentro del despacho, hablando con el profesor.
- ¡Pero si allí no había ni dios!
- ¡Jajaja!
- Además... ¿en vaqueros?
- ¿Ehm?
- Ibas a jugar en vaqueros, ¿no?
- ¡Jaja! No... no tenía pensamientos de jugar, la verdad.
- Ya te vale, al final no he ido a jugar, me he venido a casa a por la maleta y me voy a mi pueblo ya.
- También esperé yo ayer tus apuntes y no vinieron.
- Zorra.
- Gracias.
- Joder...
- ¿Qué?
- El lunes te los llevo a clase...
- Para que luego no aparezcas.
- ¿Me controlas?
- A ti no, a tus apuntes.
- Qué perra...
- Si, ¿eh?
- ¿Me vas a dar tu e-mail o algo o lo voy a tener que mendigar por ahí?
- Cuando me dejes los apuntes que me faltan te doy lo que quieras.
- ¿Lo que quiera?
- Lo que puedas.
- Joder...
- Se te pasa la parada, mendiga.
- ¡Ays! Adiós imbécil.
- Nos vemos el lunes.

Acabo de salir de la ducha, una ducha de agua fría, no por ella sino por los 36 ºC... aunque... bueno nada, me voy a jugar al fútbol con mis alumnos.

Sin Trampa Ni Cartón
 
Apto



- ¡Hola profe!
- Hola chicos, buenos días.
- Profe, ¿dónde estabas?
- Haciendo el examen del coche...
- ¿Has aprobao?
- ¡Sí! (la sonrisa no me cabe en la cara)
- ¡¡¡BIEN!!! (me llevo el aplauso de mis chavales)
- Venga, ¡nos vamos a los ordenadores a celebrarlo!
- ¡Bien! ¡Ves, profe, ya te lo dijimos, la primera era de prueba!
- ¡Somos los mejores! ¡Toma! (digo saltando por el pasillo como si hubiera colado un gol)
- ¡TOMA! (imitan mis saltos, corretean, se ven realmente felices)
- ¿Sabéis? tengo tortículis, es decir, no puedo mover el cuello pero el examinador no se ha dado cuenta... si se llega a enterar no me deja hacer el examen por ir hasta el culo de pastillas.
- ¡PORQUE ES UN CABRÓN!
- Sh, eso no se dice... (digo mientras me parto de risa)
- ¿Era el mismo que te suspendió la primera vez?
- Sí..
- ¡EL CABRÓN FEO DEL BIGOTE!
- Ese, ese...
- Entonces, ¿has hecho todo bien?
- Bueno... casi se me va para atrás el coche en una cuesta pero... ¡he aprobao!
- ¡TOMA!
- ¡OLEEEEEEEEEEEEE!

PD: Mi aprobado va para ti, por cuidarme desde el cielo.

Sin Trampa Ni Cartón
 
Avísame



Los pilares cayeron rendidos dejando un puente tan solo pendiendo de un hilo, vista perfecta desde un monte perdido y es que desde fuera todo se ve mucho mejor. No es que sea ni guía ni visionaria es que yo hace un tiempo me vi obligada a pasar por donde estás pasando ahora tu. Si hace falta allí estaré, sin hacer preguntas, no debes preocuparte. Si hace falta buscaré infinitas formas de ayudarte, que reconstruir pilares caídos no es tarea fácil y que has de ir poco a poco para nunca llegar a ver el puente hundido. Avísame, que uno solo no puede ver, avísame, si te hace falta ayuda, avísame, que yo te ayudaré a salir del lugar en el que te encuentras. No me llames ni buena ni mala, solo intento enseñarte el camino que has de seguir, volver a ver brillar el sol y que su luz te obligue a cerrar los ojos, volver a sentir la brisa acariciar tu piel y comprender así todo lo que te ha pasado a ti. Avísame, que uno solo no puede ver, avísame, si te hace falta ayuda, avísame, que yo te ayudaré a salir del lugar en el que te encuentras. Avísame.

La Caja De Pandora

PD: como siguen sin funcionar los comentarios, os mando un besito muy fuerte y os doy las gracias por las palabras tan bonitas de apoyo que me habéis brindado durante estos días tan feos. Gracias artistas, se os quiere.

Sin Trampa Ni Cartón
 
Háblame



Háblame de esas mañanas en las que sonríes cuando en el cielo ves sol y luna, de un sol que broncea tu continente, de una luna que alumbra la oscuridad de mis ojos. Háblame de esas mañanas en las que observas con detenimiento el mar de tu cuerpo y recuerdas mis manos por tus orillas, de tu sed, de tu desaliento. Háblame de esas mañanas en las que disfrutas utilizando la palabra sentido, de como hueles con la boca y hablas con ojos, de como oyes sin tocar y tocas sin respirar. Háblame de esas mañanas en las que nunca estoy y me sientes, de como no me sientes si estoy y como siempre siento aun cuando tu no estás sintiendo. Háblame de lo que quieras pero háblame.

Sin Trampa Ni Cartón

RadioBlog informa: ya.com y chueca.com dejan tirados a sus usuarios. ¿Cuándo pensarán arreglar los comentarios?
 
Codificando



Hoy he aprendido que fracasar es básico para aprender, que luchando se puede conseguir cualquier cosa, que si no lucho yo nadie lo hará por mi y que aunque se pierda una batalla aun quedan miles de ellas por ganar. Me siento orgullosa de lo bien que me tomo las malas noticias, de mi valor, del gran apoyo que brindo siempre a los demás, de las sonrisas que regalo a todos los contratiempos, de ser mujer y ser capaz, en cuestión de segundos, de chocarle la mano a Don Fracaso aunque nunca gane y hacerle un guiño a Doña Suerte aunque siempre pierda. Hoy me quiero y pienso que si pudiera me regalaría millones de besos. Hoy.

Sin Trampa Ni Cartón

 
Ilusión...



Tras hacer unas fotocopias y deambular por los pasillos del colegio acabé sentada en las tablas del escenario del salón de actos. El escenario era pequeño y las sillas, el público, eran las mismas que las que tienen los niños en clase. Todavía estaba colgado el decorado de la última obra representada y sin pensármelo dos veces encendí los focos y contemplé con detalle el dibujo, un aula. Era difícil asimilar aquello, aula y escenario, escenario dentro de aula, aula dentro de escenario, tenía ante mis ojos la misma duda que he tenido toda mi vida, aula o escenario. Al ver tanta luz, una de mis alumnas entró a ver qué ocurría:

- Profe, ¿qué haces ahí? ¡vente al althia con nosotros!
- Espera, ven, siéntate ahí, en esa silla, atiende un segundo

Y comencé a leerle la primera de las muchas fotocopias que había hecho.

- ¿Te ha gustado?
- Sí, lees muy bien.
- Uhm... tu... ¿qué quieres ser de mayor? (me siento en el escenario)
- Muchas cosas... no sé... maestra.
- ¿Profesora?
- Sí, para dar clase como tu.
- ¿Te cuento un secreto? a mi no me gusta mucho esto de dar clase, siempre he soñado con ser muchas cosas y esta no es mi favorita.
- Pues eres una profesora genial, la mejor que he tenido en mi vida, eres muy simpática y muy cariñosa, eres guay, nos tratas muy bien.
- Os trato demasiado bien diría yo…
- Por eso eres guay, todos hemos sacado notazas contigo, explicas de manera diferente, nos enteramos, nos gusta venir a clase.
- ¿Antes no te gustaba?
- A veces no pero ahora me he acostumbrado a ti.
- Dentro de unos 20 días me iré y no creo que nos volvamos a ver.
- ¿Nunca?
- Sí mujer, por la calle nos veremos y nos saludaremos, además todos tenéis mi e-mail y msn.
- Pues vaya, entonces prefiero no ser maestra.
- Después de maestra, ¿qué te gustaría ser?
- Futbolista.
- Ehm... ... ... bueno... no está nada mal, yo sé jugar muy bien al fútbol me tendrás que ganar si quieres ser de las buenas.
- Cuando sea jugadora profesional te voy a ganar seguro.
- No sé yo eh...
- Sí, verás como sí... oye, ¿estás bien?
- Sí... es que con la primavera, la alergia y todo eso... me lloran los ojos.
- ¡Ah vale! ¿Sabes? ¡Seré como Ronaldinho!
- Pues venga, dame la manita y vamos a entrenar que ya es la hora del recreo.

La niña sufre una enfermedad degenerativa que la dejará en silla de ruedas dentro de unos años. No seré yo quien robe la ilusión a un niño. Nunca hay que dejar de soñar, quizá por eso dejé los focos encendidos.

Sin Trampa Ni Cartón
 
Sábanas...



¿Qué tal el mini puente?


El mío genial, bastaron dos noches sin dormir en casa para darme cuenta de que no hay que ir muy lejos para disfrutar de las pequeñas cosas que la vida te ofrece: coche, amigos, reconciliaciones, feria, cena, Bolivia, borrachera, cristales rotos, urgencias, puntos de sutura, porno-móvil, litrona, pubs, baile, amigas, cerveza, discoteca, más baile, taxi, empanada, malestar, cama de matrimonio, chocapics, comida al aire libre, coche, sol, fotos, campo, helado, siesta, insolación, césped, hormigas, más sol, más fotos, overbucking en coche, policía, viajar en maletero, baches, adquisición de provisiones, cena, sofá, El diario de Noa, lágrimas, mimitos, chocolate, chucherías, más lágrimas, más cama de matrimonio, millones de mimitos, tostadas, más sofá, dibujos animados, más taxi y despedida.

Sin Trampa Ni Cartón