¡Feliz 2006!
Mery, ¿dónde te has metido? Mery, ¿qué tal la nochevieja? Mery, ¿te tomaste las uvas? Mery, ¿cómo empezaste el año? Mery, ¿te ha secuestrado algún reno? ¡Mery!
¡Buenas! ¿Qué tal el 2006? Igual que el 2005, ¿no?, si ya se lo dije a mi madre mientras contábamos uvas, "¿qué clase de cambio es este si dejamos una etapa y empezamos otra vestidas de la misma manera?", eso sí, mis juergas de fin de año nunca han sido iguales a las anteriores y este año creo que ha sido cuanto menos original, no tanto como el botellón en aquel cajero de la Caixa en 2004, pero nos aproximamos.
+ Año Nuevo 2006 +
- Días antes del 31 quedé con mis amigos para comprar bebidas y comida, ir a la huerta de una amiga, limpiar la casa e intentar encender la chimenea.
- Tras comer y mientras veíamos Pasión de Gavilanes, sí, ¿qué pasa?, intentamos encenderla pero fue imposible, sólo un bote de disolvente inflamable que encontramos en un sótano, lleno de ratas y que daba a un pozo, hizo que aquello pareciera una falla, pero al rato se apagó. Normal que acabásemos jugando al fútbol dentro de la piscina vacía y tirándole balonazos al nogal para comer algo.
- Cansados nos fuimos a un bar y como el hambre hacía mella en nosotros, me metí entre pecho y espalda un crepe gigante con sirope de fresa por encima y una bola de helado de nata dentro. Soy lo peor pero me quedé nueva.
- Mientras mi madre y yo nos reíamos con los monólogos del “club de la comedia”, su amiga nos llamó para acudir a su cena de nochevieja. Con los tímpanos destrozados por el volumen de la música, porque “Los Chunguitos” son música, cenamos con aquella entrañable familia, ella gitana, él castañero, dos hijos deficientes, un psicópata, una familia parecida a la de los Simpson, un par de gitanos más y el doble del hijo malo de Vilches, hospital central. Mi madre estaba en su salsa y yo con tanta diversidad acabé centrándome en Lisa Simpson, que al pertenecer también al club de los pelos Bisbal, creyó que teníamos el derecho de ser amigas o algo por el estilo y se pasó toda la noche cotilleándome el móvil y charlando conmigo sin mirarme a la cara, ¿tanto rimel me eché?
- Tras cenar, jugamos a las cartas, el juego se llamaba "Las 31" y lo "divertido" era que quien perdía daba 10 céntimos. A las 11:55 le debía a mi madre 30 céntimos y a la niña deficiente 20 más. Corriendo cogimos uvas y pidiendo un deseo por cada una que nos comíamos, entré al 2006 con una sonrisa enorme, abrazada a mi madre y brindando con cava. Ya veis, tolerante siempre.
- A la 1:15, con mis deudas saldadas y 80 céntimos en mi poder, me despedí de todos y le pregunté a la niña deficiente si me podía echar de su colonia para irme de fiesta. Ella accedió y dándome un bote de Cruz Verde, loción antipiojos, se despidió de mi con un abrazo.
- Mi portal lleno de porreros, mi vecina favorita dándome besos, una amiga al móvil y otro amigo esperándome a la puerta de casa. Entramos, me cambie de ropa, cogí un poncho enorme en lugar de una manta y buscamos, durante 10 minutos, mi bolsa de cannabis. Al final solo encontré, encima de mi armario, un poco de maría que no era de mis plantas y una bolsita con una sustancia blanca que sería tiza, polvos de talco, gelocatil, pica pica o algo parecido.
- Ya en el coche, tras haber recogido a una amiga que nos esperaba con una guitarra en la carretera, nos fuimos a por más gente con el maletero al borde de la explosión. Mantas, calefactores, timbales, pilas, cámaras, una radio para cd´s, juegos y demás.
- Camino de Jaén y con una hilera de coches inmensa detrás, llegamos a la parcela, donde el viento, las estrellas, la oscuridad, las ratas, el nogal, la piscina, el pozo, la huerta, la chimenea, el sótano, el trastero, el rottweiler y los cubos que colgaban de una parra emitiendo un sonido aterrador, nos saludaron al entrar.
- Una vez todos en la sala, colocamos las bebidas en una mesa e improvisamos un corro con sofás. No hizo falta encender la chimenea, los calefactores hicieron su papel perfectamente, bueno y el alcohol.
- La música que cada uno de nosotros habíamos grabado para la ocasión, hizo que el centro del corro de sofás se convirtiera en una pista de baile. "Hang up", "Fiesta gitana" y "Yo no soy tu maestro", fueron las canciones estelares de la noche.
- Con los porros haciendo efecto y el alcohol corriendo por las venas, las fotos y videos se convirtieron en verdaderas obras de arte.
- Aquella noche fui capaz de vencer el miedo a la oscuridad cuando dos amigos salieron a fotografiar la caseta del perro a las 5 de la madrugada y fui capaz de esconderme para darles un susto que aun les dura. La sangre aquella noche vino de la mano de la guitarra que por no tener suficientes uñas, me dejé los muñones y nudillos a lo Camarón.
- A las 7 de la madrugada, tras limpiar la pista de cubatas derramados, en lugar de churros con chocolate comimos canapés de paté a las finas hierbas, el más barato, y sandwiches de salchichón, chorizo, mortadela y choped. Con el estomago perfecto pero un gran dolor de cabeza, la pista de baile se convirtió en un dormitorio.
- Tras tirar un par de colchones que encontramos al suelo, nos tapamos con lo que pillamos y en hilera nos dormimos bajo el sonido de música árabe. Con la frase "parad a los kebab estos", la música y los calefactores se detuvieron para dejar paso a los ronquidos.
- A las 11 de la mañana, con frío y sueño, nos levantamos y estuvimos perreando hasta que cierto personaje comentó que quería magdalenas con chocolate. Guiados por sabios consejos, todos acabamos desayunando mandarinas mientras que el personaje seguía bebiendo chocolate frío en un vaso de cubata y mirándonos desde el sofá con su gorro de rusa y su "wonderbra" al viento.
- Tras limpiar y echarle comida al perro, bueno vale, perra, aparecieron los padres de la rusa, se la llevaron y al rato apareció el verdadero dueño de la huerta, el primo de una amiga. Ligué con la perra, que no contenta con pegarme las pulgas me olisqueó la entrepierna mientras me miraba con ojos de estrella porno.
- Una vez en la carretera, tiré la basura por la ventanilla del coche y buscando gatos muertos por la cuneta, llegamos a nuestras casas.
- Recuerdo que comí de manera sobrenatural y me eché una grandiosa siesta. Al despertar, sin saber muy bien si eran las 8 de la tarde del domingo o las 8 de la mañana del día siguiente, enchufé la tele, comprobé que era domingo, me conecté un rato y tras cenar me fui de nuevo a la cama.
Y aquí estoy, me he levantado a las 2 de la tarde, todavía tengo sueño, tengo 5 exámenes en menos de un mes y creo que me voy a ir a echarme la siesta... ya estudiaré mañana.
¡Ah! se me olvidaba, para reyes, fiesta en mi casa:
Roscón + chocolate + bebida + comida + amigo invisible + música + pelucas + pubs de mala muerte y diversión, por 2.50 euros.
¿Quién se apunta?
Sin Trampa Ni Cartón
Comentario:
Feliz Año!! Mare santa ke noxe... pero baile gitaneo? Staba en mi salsa jajaja
El susto ke me diste despues de ver a la 'perra' con los ojos rojos no te lo perdono cabrona!! Jajaja
Muxos besitos!
El susto ke me diste despues de ver a la 'perra' con los ojos rojos no te lo perdono cabrona!! Jajaja
Muxos besitos!
Comentario:
¡muaks!
Comentario:
me temo q aunque me gustaría volver a verla, esta vez en vivo y en directo, no voy a poder ir.
besos1000
besos1000
Comentario:
Ey! feliz año! las fotos y videos tiene que ser impresionante... y menuda resaca. Me ha echo gracia lo d la perra jeje
Comentario:
tury: que va mujer, soy inofensiva, un besito y feliz año.
sinfonía agridulce: pues ven a la de Reyes, por 2.50, ¿dónde vas a estar mejor? ¡muak!
sinfonía agridulce: pues ven a la de Reyes, por 2.50, ¿dónde vas a estar mejor? ¡muak!
Comentario:
en esa fiesta tendría q haber estado yo, o al menos me habría gustado estar...
besos
besos
Comentario:
feliz año, q peligro tienes.
besitos
besitos

